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G ALERIA EDITORA: MARIANA LEV Redactoras: Ana de Rivera, Emilia Mora, Ana Rojas, Hellen Castro, Silvia Chavarría, Maylen Brenes. Fotógrafos: Walter Alfaro, Adrián Flores, Herbert Arley.
Diagramación: Yira Morales Separaciones de color: Rodolfo Rodríguez, Mauricio Arana, Walter Ballestero LA REPUBLICA LUNES 13 DE SETIEMBRE, 1993 Sección B1 Vida EMILIA MORA GAMBOA LA REPUBLICA al parece que la búsqueda de la eterna juventud está a punto de concluir, pues la cirugía plástica estética ha tenido un boom en los diez últimos años, donde las personas preocupadas por su apariencia han ayudado a la naturaleza con el bisturí.
Ya nadie sabe qué pensar acerca de este fenómeno que ha alcanzado a todas las clases sociales, si a es una loca carrera en busca de la juventud o es un avance científico que no podemos desperdiciar.
La cirugía plástica es muy antigua y los datos más concretos vienen de la India, donde se realizaron reconstrucciones nasales durante mucho tiempo.
En algunas culturas se amputaba la nariz a los infieles o a los ladrones, así quedaban marcados de por vida. Las operaciones que se conocen fueron muy avanzadas para esa época.
Después de la Primera Guerra Mundial quedaron miles de personas quemadas y mutiladas, entonces la medicina ingresó al campo de la cirugía plástica reconstructiva.
Conforme avanzó la ciencia, se idearon procedimientos estéticos para mejorar deformaciones y rejuvenecer. La cirugía plástica entró en un nuevo espacio: la estética, la cual al principio fue considerada un tabú y se creía que estaba reservada únicamente para las personas ricas.
La cirugía estética empezó a tener adeptos entre personas comunes y corrientes, quienes al ver aumentadas sus espectativas de vida y sentirse jóvenes y saludables, se dieron cuenta de que tenían una vitalidad que no estaba acorde con su físico y buscaron el bisturí para mejorar su apariencia y fortalecer su autoimagen.
Fue entonces cuando la cirugía estética se convirtió en un arma para los políticos, la gente del espectáculo y aquellos que tenían que transmitir una imagen agradable de sí mismos.
Walter Eterna juventud Pág. Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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