Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
22A LA REPUBLICA Domingo. 19. de Diciembre de 1993 REPLICAS La cooperativa como empresa cial de la cooperativa como unidad.
BOLIVAR CRUZ BRENES on frecuencia algunos dirigentes cooperativos enfatizan el concepto de que la organización cooperativa es solamente una empresa. No sabemos si intencionalmente o por falta de una informay soPara los que por muchos años hemos estudiado y servido al cooperativismo como modelo de organización empresarial, tenemos muy claro que en el cooperativismo, desde sus orígenes, ningún precursor serio y estudioso de la disci.
plina, dirigente connotado o entidad integrativa mundial alguna, ha ignorado que la cooperativa es una asociación de personas que se agrupan y promueven fines sociales y económicos.
Esta conceptualización plantea significativas diferencias con la empresa pública y la empresa privada tradicional.
Por otro lado, en Costa Rica, y como resultado de prácticas proteccionistas que exaltan el sentido social, algunos creen que la cooperativa es una institución de beneficencia, por medio de la cual se ejecutan actos de caridad. Otra opinión es la de considerar a la cooperativa como una entidad orientada a la ejecución de obras de tipo comunal. También se considera a la cooperativa como una forma de organización política, capaz de influir en la comunidad.
Estas y otras concepciones equivocadas, no ubican a la cooperativa en su verdadera dimensión y en su escencia ideológica y filosófica.
Lo anterior nos lleva a establecer que la empresa, desde el punto de vista genérico, es una unidad económica encargada de abastecer a las personas de bienes y servicios, de acuerdo con sus necesidades. Que la empresa está constituida por elementos humanos, materiales, económicos y, en el caso de las cooperativas, por el sustrato doctrinario representado en sus valores básicos, en sus principios fundamentales y en sus métodos de acción.
Resulta evidente que toda empresa para que pueda subsistir y desarrollarse, debe tener más y ingresos que gastos. La utilidad o excedente, según se defina de acuerdo con el modelo empresarial que nos ocupe, y bien sean estos grandes, medianos o pequeños, no son más que el reflejo operacional integral de sus fines y propósitos para la cual fue creada la empresa.
Para establecer diferencias y similitudes haremos un breve comentario sobre estos tipos de empresa, desde luego exaltando el modelo empresarial cooperativo.
La empresa pública pertenece al estado. Interviene en actividades económicas propias de cada empresa para dar servicio y abastecer de bienes a la comunidad. Se crea con fondos públicos para servir a la colectividad en aquellas a áreas donde la necesidad pública es urgente y la iniciativa privada no ha podido o no ha queri.
do servir porque no produce rentabilidad en niveles deseables y aceptables.
Las empresas públicas se rigen por leyes especiales que establecen su creación, su organización, administración y control. Se trata de empresas que no son propiedad de quienes las or ganizan y administran. Por tal motivo carece de estímulos personales. Los costos de operación son, en la mayoría de los casos, muy altos ante la ausencia de incentivos y preocupación básica y sistemática para reducir estos costos.
Las empresas públicas, generalmente, están influenciadas por acciones políticas de turno, por lo que no siempre son administradas por cuadros gerenciales idóneos y personal motivado por los buenos servicios. Es usual que cuando se producen algunas utilidades anuales estas se reinvierten en la propia empresa o se trasladen al gobierno central.
La empresa privada es el típico exponente salvo excepciones de la economía capitalista, a cuya actividad se debe gran parte del progreso actual del mundo. Tiene como propósito proporcionar servicios y abastecimiento de bienes y servicios a la colectividad. Dada la acumulación progresiva de los recursos materiales y económicos, la empresa privada tiene como principal incentivo la ganancia.
Por lo general, todas o casi todas las ganancias. basadas en el principio de mínimo costo, mayor ingreso se distribuyen o capitalizan a los accionistas en proporción al capital invertido.
La motivación para organizar una cooperativa es la necesidad que está afectando al grupo social o a la comunidad. Por lo tanto, la cooperativa es una asociación de personas y no de capitales que se unen voluntariamente, con el propósi.
to de atender una necesidad o resolver un problema socio económico en común. Esta particulari.
dad nos lleva a establecer que el propósito económico de la cooperativa se materializa en la empresa. Este orden de cosas nos permite, a su vez, identificar dos elementos en la institución cooperativa: uno el social, sea la asociación y otro el económico, sea la empresa. La distinción de una cooperativa como asociación o como empresa es solo teórica y se hace con el fin de analizar en detalle los problemas que afectan a estos dos aspectos de una sola entidad cooperativa; organismo dinámico con funciones definidas tanto para la asociación como para la empresa, todas ellas condensadas en su estatuto social.
Una clara distinción entre lo que representa la asociación y la empresa nos orienta para una mejor comprensión de la responsabilidad cuando es delegada a otras personas para saber quién tiene la dirección, la autoridad y el control; para estudiar los problemas de la planificación, la ejecución y la coordinación de la cooperativa, para conseguir el mejor entendimiento entre los asociados y sus dirigentes y para lograr la prosperidad de la cooperativa.
La cooperativa como asociación integrada por personas realiza actividades tales como Asambleas, convenciones, talleres cooperativos, convivios, círculos de estudio, cursos de educación y capacitación, foros, etc. todos ellos orientados a concretar programas de bienestar social y de relaciones humanas.
La cooperativa como empresa tiene a su cargo todas las gestiones económico financieras y administrativas como cualquier empresa. La diferencia está en que la cooperativa pertenece a los asociados que son sus dueños y usuarios di.
rectos de sus servicios favoreciendo su proyec.
ción a la comunidad. Por lo tanto, el éxito de una cooperativa depende del justo equilibrio que se logre entre estas dos fuerzas: la asociación y la empresa.
La compleja economía moderna requiere de soluciones que afronten los problemas especulativos de la producción y el consumo en forma directa y en el propio campo, sea el campo económico y empresarial. La cooperativa es la que mueve a los grandes núcleos de productores y consumidores hacia la liberación de la especulación de los intermediarios, pues tiende a libe.
rar la gestión económica del espíritu de lucro transformándolo en espíritu de servicio.
Es así que la cooperativa representa la justa distribución de la riqueza, se considere esta des de el punto de vista del productor o del consumidor, porque la utilización de los servicios es lo que determina la distribución de los excedentes y el pago limitado al capital social aportado.
En la economía cooperativa, la actividad económica se lleva a cabo con una perspectiva social, y de acuerdo con su filosofia el desarrollo no es una categoría que solo se aplica a la economia; se aplica también al cambio social a la educación y a la cultura.
Finalmente, cabe señalar que las cooperativas bien de carácter local, regional o internacional, están demostrando ser un modelo de desarrollo sostenible y viable para nuestro medio, pues, en la actualidad, ya comienzan a figurar como modelos empresariales modernos confor mados y estructurados en organizaciones corporativas y consorcios respondiendo con ello a las necesidades del mundo actual.
El 48 y el 55 OSCAR HERRERA GUTIERREZ na vez más le pido se sirva darme espacio para publicar esta carta, en respuesta a un artículo que publicó en este mismo espacio el Sr. Enrique Chavez el día jueves de diciembre del presente.
Usted dice que nada tienen que ver los sucesos del 48 con los del 55, pues yo los veo igual. Revolución y contra, puesto que son los mismos contendientes.
Usted habla que debía referirme a crimenes como los de Alajuelita que investigue y presente a los culpables. No soy detective ni tengo pasta de valiente como son esos servidores que se enfrentan a diario contra esa calaña. Como podría llamar héroes a esos asesinos. Ya dije en el anterior articulo a quienes llamo héroes, a los que pelean en frente y en ambos bandos.
Lo que sucede, Sr. Chavez, es que ha aprendido de su candidato a usar palabras cantinflezcas para enredar y así ganar. Respecto a los servidores de la Cruz Roja que murieron, no sé si fue crimen como usted lo dice o errores de algunos de los bandos en ese frente de batalla.
Para su información, le diré que en ese frente y en otra unidad llamada Las Cruces o Crucesitas, se encontraba mi hermano; el cual fue compañero de esos héroes que ofrendaron sus vidas ahí.
Todos ellos eran miembros de la Cruz Roja Guadalupana, cuyo edificio lleva orgullosamente el nombre de Héroe Edgar Ardon.
Para terminar con esta polémica tan de moda en estos tiempos, le diré que a los liberacionistas les ha dolido muchísimo que el Sr. Pacheco se inclinara en apoyar a don Miguel Angel Rodríguez.
Es lógico, el Sr. Pacheco es como los cometas, que llevan una estela muy larga de conocimientos y virtudes así como los miles de admiradores que lo acompañare.
mos a votar por la Unidad Social Cristia.
na.
Estimado don Enrique, creo que usted como yo nunca hemos necesitado de puestos públicos ni granjerías, por lo tanto podemos votar a conciencia. Le sugiero hacer lo que hice yo, quitarme la venda de los ojos y votar esa carga de odios y rencores que nos inculcaron esos dirigentes que destilan veneno como las serpientes.
Pongo punto y final a este asunto y lo insto a unirse a la cola de nuestro come.
ta victorioso.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.