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Revista Dominical. LA REPUBLICA. Domingo de julio de 1987 15 20 Sujeto a disponibilidad de espaclo, los comentarios que envíen los lectores SObre críticas que aparecen en esta sección, podrán publicarse total o parcialmente.
LITERATURA Tenochtitlán: grandeza de la historia incisivo, en la solida aquellas culturas originarias.
documentación y en la vastedad de Con TENOCHTITLAN se la perspectiva.
demuestra una vez más el infinito La novela logra una dimensión poder de evocación que tiene la épica original porque se parte del palabra. La imagen de esa ciudad lamento doloroso de los vencidos, y acuática y florida, cruzada por no de la apología de los canoas y llena de cantos, pervive a vencedores.
pesar de que fue totalmente José León Sánchez ha escogido destruida, un camino difícil, erizado de desafios técnicos e históricos. Ha San José, junio de 1987 demostrado una destreza rara en el manejo de materia tan ingente y José León Sánchez, vivida, y un enorme respeto por la TENOCHTITLAN. México: Editorial visión de mundo que tuvieron Grijalbo, 1986. 416 pp. E siglo dieciséis fue testigo de un gigantesco choque de civilizaciones en el continente Imericano. La sujeción de los pueblos amerindios constituyó uno de los mayores genocidos que se ayan registrado en la historia de la ángumanidad.
im El asunto de la novela en ENOCHTITLAN es un hilo de esta qulpalidad sangrienta: la guerra de do na coalición de pueblos hexicanos, jefeados por los crespañoles, contra los aztecas, y el deſitio y caída de su capital en 1521.
os La desgracia de esta derrota no PO DI an se olvido. Se guardó en la memoria del cruel y prolongado mestizaje, y su impacto se siente aún hoy, más de quinientos años después.
Del agitado torbellino de batallas, alianzas y traiciones, donde mueren y son torturados miles de mexicanos, emergen hombres y mujeres que adquieren dimensiones desmesuradas: Moctezuma, Matla, Hernán Cortés y sus soldados.
TENOCHTITLAN parte de personajes y anécdotas conocidos, al menos superficialmente, por el público: la Noche triste. la participación de Malintzin, la tortura de Cuahtémoc.
El acierto de esta compleja narración reside en la construcción de un tono particular, poético e Alicia Miranda Hevia Por Cecilia Molina VA Crisis en Estudios Generales?
te ar ter na con col tive her. Víctor Valembois tiv LEVO más de diez años como profesor de la Escuela de Estudios Geneia rales y no me arrepienEsp. En lo profesional, he rechazaqdo ofertas de trabajo en otras insla lancias académicas, supuestaa mente superiores. Como estub diante, no formal pero temperaicmental que sigo siendo, más bien Tilamento que no haya tenido la iti oportunidad de este tipo de forInación. Por qué?
Creo en Estudios Generales porque soy un europeo que ha visno los problemas de toda índole que acarrea una formación exclusivamente profesional. He hecho allmía la frase del argentino y universal Sábato quien señalaba que, de Ta este lado del Atlántico, estamos Uljusto a tiempo como para no repetir errores que allá, en parte ina conscientes, se cometieron.
Creo en Estudios Generales, con a mayoNazón en un país subdesarrollado como es el nuestro, porque es un instrumento para evitar clun tránsito que parece inevitable, entre una colonización española y Cluna cocacolonización norteamericana, más allá de una independencia formal Pero a los treinta años de la Reforma Educativa de 1957 se imponen una reflexión y una voluntad nacionales, tanto para evitar Yel activismo y el presentismo demasiado inquietos, como para superar la estéril añoranza de todo le tiempo pasado que fue mejor. Me taniego a plegarme a este coro de avoces, bien orquestadas por la prensa dominante, en el sentido de que la Escuela no cuenta con fugiarse en su Escuela de Especialistas, por las circunstancias elementos humanos de capaci desfavorables en que le tocaría dad (La Nación, 23 03 87. trabajar o porque no estaría a la será que nada más a mí me toca el altura de su tarea, actualmente, privilegio de trabajar, entre otros, en Estudios Generales.
con dos excelentes colegas, con Sigue tremendamente válida la doctorado europeo, gente premia necesidad de mirar al huerto del da en el ámbito nacional y estu vecino. como tan visualmente pendos profesores, no solo en Es nos aconsejaba el gran Rodrigo tudios Generales, sino también en Facio. Pero dejémonos por favor otras escuelas? Estos profeso también de paternalismo, indivires, de aquí y de ahora, son de la dualmente en el aula, con este netalla de un Macaya, un Láscaris y fasta teoría del pobrecito y cootros.
lectivamente, con una errónea perClaro que hay crisis (iviva la cepción de la universidad como crisis. Claro que hay mediocri único medio de promoción social y dad. Abajo la mediocridad. Pero económica en el país. Por eso, lo primero justifica precisamente nos estamos suicidando, colegas, aún más la esencia universitaria y una evaluación deficiente.
lo segundo es una lacra que siem Por eso hace muy mal la autoridad pre ha existido, también en tiem universitaria al mantener una popos de los maestros Facio, Bonilla lítica demagógica de admisión y Monge. Para nadie es un secre. rebajando la nota de admisión to, además, que más de un profe debajo de siete (caso de la UCR) sor de estos que llegaron al país peor, eliminando el examen (caso hace treinta años, era un rezaga de la UNA. El sistema de becas y do en su propia tierra.
la rebaja o la eliminación del dereUbiquémonos, por favor tam cho de admisión (como en la UCR bién en nuestra época. Quisiera y el ITCR) están al servicio de la ver a varios de aquellos intoca regulación socio económica en el bles ahora, en cualquier aula de acceso y la permanencia en la uniEstudios Generales, con tres ve versidad. Pero no se puede tender ces más alumnos y gente que te a rebajar las altas exigencias intelizmente ya no se encuentra tan lectuales que se requieren para reprimida, como lo éramos noso los futuros cuadros de la nación, tros, por el respeto a la jerarquía ni aún en aras de una supuesta porque sí, atrincherada sobre su mayor democracia.
tarima, sin la competencia desleal Por último, Estudios Generales todavía de varios medios de comu está en la encrucijada entre la crinicación y en el uso absolutista de sis de la universidad, la de la ensela verdad ex cátedra. Con todo ñanza previa y la de valores en torespeto de varios de aquellos, con do el tejido social, económico y cuya amistad y consejo me honré, y hasta moral de Costa Rica: no perpienso que más de uno ahora damos de vista esto ni en el anápreferiría alejarse cómodamente lisis de causas, ni en la búsqueda de los alrededores del pretil y re de remedios.
Galaxia literaria Tenemos aquí a las coprotagonistas de La Odisea y de Los pasos perdidos. Penélope, en la sala de su casa, no cesa de trabajar con la rueca y el huso. La rodean interesados pero respetuosos pretendientes. Rosario, medio congelada, envuelta en una ruana azul, sola, junto a un puente de piedra.
Rosario. No es muy aburrido tejer y tejer, para luego destejer y volver a tejer?
Penélope. No. En ello he cifrado mi vida durante los últimos 19 años. En la trama de la tela va quedando, con cada hebra de lana, estrechamente entrelazada, una parte de la personalidad que me he forjado. De esa manera de ser que Homero me impuso: soy la heroína de una sociedad ideal, que en la paz recuerda la guerra. Soy muy inteligente y activa. Cuido el patrimonio de mi familia, mientras espero el regreso de Ulises. No sé si ha muerto o permanece cautivo de las sirenas, Caribdis o Escila; pero continuare tejiendo y esperándolo. Soy la imagen digna, fiel y astuta de la esposa de un rey. Hace mucho frío en los Andes?
Rosario. Si. Frío por lo alto. Frío por la ausencia. En este puente lo conocí. Venía de Europa. El pretexto de su viaje no fue la guerra sino la música. Quería capturar el sonido del instrumento primitivo de barro americano, el trinar de pájaros que no son pájaros. Lo que realmente lo empujó hacia estos rumbos fue la rutina programada de las grandes ciudades contemporáneas. Se sentía Hombre avispa. Hombre ninguno. Huía del trabajo impuesto, de su matrimonio convencional y de la sofisticación parisina de Mouche, amante que por seguirlo. más por aventura que por amor se fue destiñendo progresivamente: sus colorines de salón no soportaron la fuerza de este marco natural, duro y generoso.
Penélope. Por qué volvió él a Francia?
Rosario. Pretextos. Primero fue el papel; le hacía falta para escribir música. Después fue el escándalo periodístico reclamando su presencia. Se llegó a decir, allá, en el Viejo Continente, que una tribu de salvajes lo había raptado. El verdadero motivo es que quería tenerlo todo a la vez: comodidades de la ciudad, pureza atmosférica de la montana; status profesional y realización de vocación. Deseaba estar aquí y allá, al mismo tiempo. Cuando ya despegaba la nave, me entregó el cuadernillo con el Treno inconcluso. Se imaginó que yo me iba a sostener con la esperanza del retorno. Pero soy muy inteligente, india, celta, negra, ibera, mora y tremendamente realista: no vivo de ilusiones. Cuento, exactamente, con lo que soy y tengo ahora.
Penélope. Somos muy diferentes. Pensamos distinto. Pero somos valientes.
Carpentier, Aleio. Los pasos perdidos. Barral Editores. Barcelona, 1972.
Homero. La Odisea. Versión directa y literal del griego por Luis Segalá Estalella. Veron Editor. Barcelona, 1973.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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