Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
24 Suplemento Independencia. LA REPUBLICA. Martes 15 de setiembre de 1987 166 Aniversario de la Independencia HIMNO NACIONAL DE LA Historia de la música del Himno Nacional REPUBLICA Tomado del libro Simbolos de la Patria del Prof. Guillemo Solera Rodriguez DE COSTA RICA Compuesto y dedicado MI GABRIEL LAFOND DE LURCY.
Lansul gmanal de lasta Rica en Francia. enligus Kinstra mapas 2010s lovelhete y de las ordenes Imprezales y Aralis de Legion di tenar de Isare la fatales de brigano god POR M: GUTIERREZ Esta es la portada de la primera edición del Plimno Nacional, impresa en francia en 1864. Coronel y Director Gral de las Musicas Militares a Costa Rica Paris Ch CAMBOC) al diteurs 118. rue de Richelieu. Maison Frascali UNTO con sus otras cuatro hermanas del istmo centroamericano, y sin mayor lucha, Costa Rica se independizó de España en el año 1821. partir de esta fecha, durante casi cuatro lustros, fue uno de los Estados de la Federación Centroamericana.
En 1848, al declararse nación soberana e independiente, creó dos de sus símbolos nacionales, la bandera y el escudo de armas; cuatro años más tarde, presidiendo la joven república el benemérito don Juan Rafael Mora Porras, habia que completar la trilogia simbólica con el Himno Nacional.
La canción patriotica de los costarricenses, ya centenaria, nació con motivo de una ceremonia de relaciones internacionales que exigía, para recibir dignamente a representantes extranjeros, junto con la ejecución de los himnos de sus patrias, el de la nueva república.
Mediaba el año de 1852; el presidente don Juan Rafael Mora Porras esperaba en la ciudad capital nada menos que la llegada de una misión diplomática de la Gran Bretaña y de los Estados Unidos.
Para el de junio de ese año ya se hallaban en el país los enviados diplomáticos, Mr. Charles Wyke, encargado de negocios de la Gran Bretaña y Mr. Robert Walsh, comisionado de los Estados Unidos.
El señor Presidente señaló el 11 de ese mismo mes para recibirlos oficialmente en audiencia pública. Su hermano el general don Joaquín Mora, a la sazón comandante de plaza, se encargó de organizar el programa para la ceremonia y los festejos; se incluía en ese programa la ejecución, por la banda militar de la metropoli, de los himnos de las naciones de los distinguidos visitantes.
Uno de los historiadores del Himno refiere que un extranjero, residente en San José y muy entendido en asuntos de protocolo, inquieto el ánimo del general Mora al preguntarle, extrañado, por que en el aludido programa no figuraba el Himno de la nación.
Reaccionó con violencia el sentimiento patriótico del general comandante. No es posible que Costa Rica no tenga su canto de Gloria. Ahi está Gutiérrez que lo hará. Sin pensarlo dos veces el militar jefe hace comparecer al joven artista Manuel María Gutiérrez, director de la Banda Militar. Lo entera y le ordena. No tenemos Himno. a usted le corresponde hacerlo en su calidad de Director de la Banda.
Faltaban sólo dos o tres días para la realización de la ceremonia. El tiempo era apremiante. La obra de arte verdadero y valedero no se improvisa. Qué hizo el artista músico conminado por las circunstancias y por la inapelable orden del Jefe?
Según testimonio de uno de sus hijos, Gutiérrez aceptó sin vacilar aquella inesperada cita con el destino: lleno de entusiasmo, sin pérdida de tiempo, se encargó en la composición de la obra que se le pedia.
Las notas fueron citando en el pentagrama la armonia de una magnífica canción patriótica: el Himno Nacional de Costa Rica.
Si esta es la historia, la leyenda que nunca falta, refiere que ante la orden del jefe, el músico Gutiérrez se encendió en rebeldía; protesto de un mandato absurdo, hizo ver que la obra de arte no se crea a plazo fijo por la medida de los relojes; que la disciplina militar nada tiene que ver con la disciplina en libertad, propia de la creación artística.
El general Mora, sabedor del carácter insumiso del músico, del que ya había dado señaladas muestras anteriormente, no cejo, mandó arrestar al rebelde en el Cuartel Principal para que allí cumpliera la orden recibida.
Se le proporcionó un piano, papel pautado, tinta y pluma. El Director de la Banda debía poner lo que faltaba: la inspiración Transcurre la breve tarde de un dia. El joven músico trabaja en la obra. Poco a poco su imaginación va traduciendo en notas un sincero sentimiento patriótico. Escribe y tacha; escribe y rompe los papeles pautados.
Ya no trabaja en frío; ahora arde su corazón. le está cantando a la Patria!
Insensiblemente se han ido deslizando las horas de la noche; con las primeras claras del alba el artista ha terminado, con excelencia, su ofrenda a la patria.
Aprisa, aprisa se dedica de inmediato a instrumentarla: a las de esa misma mañana debe estar lista a fin de que la Banda, bajo su dirección, inicie el primer ensayo en los recintos del cuartel.
La impresión que esa primera ejecución del Himno Nacional produjo en los músicos, se manifestó por una espontánea ovación al autor.
El 11 de junio del año 1852, a las 12 del dia, en momento en que el presidente Mora recibía a los diplomáticos de los dos grandes pueblos, Gran Bretaña y los Estados Unidos, la banda militar hizo oír al público por primera vez, las notas puras del Himno Nacional.
El Himno Nacional de Costa Rica, a diferencia de la mayoría de los otros himnos de los países hispanoamericanos y en consecuencia con la realidad histórica de la pequeña y feliz patria istmeña, no es una canción bélica; no nació de un arrebato de rebeldía para fomentar corajes libertarios, ni para conducir huestes a combates contra sombrios tiranos.
La historia de Costa Rica es la historia de un pueblo de labradores que no han vivido grandes conflictos, dedicados al trabajo de la tierra fértil, que les da el diario sustento; es la historia de un pueblo democrático por nacimiento y por educación, respetuoso de las normas de la convivencia internacional, celoso mantenedor de la independencia y sobre todo, amante de la paz.
La música del Himno, tanto como la letra definitiva, expresan y exaltan emotivamente estas modalidades e ideales del alma nacional.
Música y letra del Himno son un homenaje a la Bandera patria, azul, blanca y roja; celebran el azul del cielo benigno a cuya sombre crece el grano de oro del café, madura el valioso racimo de banano, se construye, hasta en la más lejana aldea, la escuela de cultura popular, se tiende el rielo se abre el camino por donde corra la vigorosa rueda del progreso; celebran la diaria lucha del trabajo en paz que abre la era del suelo fecundo y amado; celebran la viril decisión del pueblo capaz de cambiar la herramienta de la labranza, por el arma defensora, si la patria perdurable ha de mantenerse con honor.
En síntesis, el Himno Nacional de Costa Rica es un canto de gratitud y de devoción patrióticas, un canto de esperanza al mejor porvenir de la Patria, un canto a la paz y al trabajo que dignifica hombres y pueblos, un viril juramento en que las generaciones de costarricenses han expresado y expresan su renovada voluntad de no renunciar a la libertad.
Himno Nacional de Costa Rica 3D PRO. 181 ਪਰ 21ਵਜ. ਡ 1100 AND who do not 172 AUDI DEF thuganini unature and JAMAIA.
CARLOS LUIS SAENZ 阵月门有力, bnp plupa baye 911 Esta es la partitura de la música de nuestro Himno Nacional, compuesta por don Manuel María Gutiérrez.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.