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REVISTA DOMINICAL Editor: Carlos Vargas Gené la República siete millones de habitantes de la ciudad, 2, millones nacieron en otro país.
Entre los inmigrantes más prominentes actualmente en Nueva York, se encuentran los coreanos, cuyo contingente se multiplicó a fines de la década de los años 60 y principios del 70 al liberalizarse las leyes inmigratorias. Los primeros en llegar fueron médicos, enfermeras, farmacéuticos, docentes, artistas e ingenieros, gente de vasta educación, ávida de mejores oportunidades de progreso en los Estados Unidos. fines de los 60 solamente había unos 000 coreanos en Nueva York, y apenas un puñado de negocios regenteados por compatriotas que servían a la, comunidad.
Veinte años más tarde hay alrededor de 200. 000 coreano norteamericanos en la metropoli, y no menos de 500 comercios de los mismos, mayormente en ramos que otrora fueron explotados por inmigrantes europeos: verduras y pescado.
Suresh Patel, natural de Bombay, India, de 41 años, maneja un estanquillo de diarios y tabaco por cuenta de otros inmigrantes compatriotas. Los indios y los oriundos de Pakistán y Bangladesh han aumentado de 10 a 300 el número de puestos de venta de diarios y revistas en las aceras neoyorquinas en los pasados dos años.
Los inmigrantes del subcontinente asiático manejan casi la totalidad de los estanquillos en las estaciones del ferrocarril subterráneo, los que están abiertos casi invariablemente las 24 horas del día.
Trasciende de la conversación con estas gentes que consideran su ocupación unicamente como un primer paso hacia otros empleos, ya que les resultan muy pesadas las largas horas de trabajo al frente de sus negocios En la actualidad, la comunidad proveniente de la India suma 40. 000 personas en Nueva York.
Los griegos aún predominan en la venta de comidas frias y calientes desde carritos ambulantes, pero los puertorriqueños y otros hispanos están ingresando en número cada vez mayor en el negocio de los alimentos.
Muchos griegos están contratando a dominicanos para trabajar en sus restaurantes porque no hay griegos suficientes para satisfacer la demanda.
Las variaciones en el flujo inmigratorio se reflejan periódicamente en la composición del contingente de taxistas de la ciudad. Por ejemplo, en los pasados seis meses ha aumentado considerablemente el número de choferes haitianos, luego de haber predominado sucesivamente inmigrantes indios, coreanos, chinos, israelíes y rusos.
Los israelíes han pasado a explotar líneas de furgones de transporte o servicios de automóviles de lujo.
En el distrito de Bronx, los albanos. casi todos refugiados políticos de la diminuta nación balcánica comenzaron siendo porteros de edificos y ahora son los propietarios de los mismos.
Los inmigrantes polacos 100 en 1986 trabajan mayormente en la industria de la construcción. Hay no menos de 50 contratistas polacos renovando edificios en Brooklyn, cuyo distrito de Greenpoint ha adquirido el mote extraoficial de ciudad polaca.
En el famoso barrio Chino de Nueva York, la expansión no cesa. Ya se ha visto invadida la vecina Pequeña Italia y los chinos están dejando de ser únicamente explotadores de restaurantes étnicos para abrir joyerías e ingresar a la profesión de cortadores de diamantes, otrora predio exclusivo de inmigrantes judíos.
Los observadores de la escena neoyorquina coinciden en que los inmigrantes nuevos están derribando las barreras étnico nacionales que les diferenciaban.
ΕΙ cosmopolita Nueva York Por: Stefan Fatsis N esta ciudad de rascacielos, la gente compra sus verduras a coreanos y sus diarios a hindúes, paga alquiler a caseros de Albania y se desplaza en taxímetros manejados por haitianos para dirigirse a restaurantes chinos ubicados en el barrio denominado Pequeña Italia.
Pasteleros puertorriqueños cocinan pizza en pizzerías italianas y dominicanos lavan platos en restaurantes griegos. En las aceras de las elegantes avenidas Madison y Quinta, jóvenes senegaleses ofrecen desde paraguas y maletines hasta relojes Rolex Talsos.
Nueva York tiene una economía aparte generada por inmigrantes durante las 24 horas del día que suministran distintos servicios básicos a todos sus residentes. cualquiera sea su origen étnico y una nueva generación de hijos de extranjeros está revitalizando oficios tradicionales.
Al igual que sus predecesores europeos, los recién llegados están estableciendo cabeceras de playa en ocupaciones específicas, creando pequeños negocios, dando trabajo a familiares, ayudando a los advenedizos a establecerse, recomendándoles a potenciales empleadores.
Entre ellos están los diarieros oriundos de Nueva Delhi y los verduleros y almaceneros de Seúl, inmigrantes de naciones en desarrollo que controlan ciertas actividades que no requieren mucho capital ni mayor dominio del idioma inglés, solamente largas jornadas de trabajo, a menudo mal pagas.
Pero siempre hay una red invisible que. Cómo, de otro modo, hubieran podido los dominicanos y los chinos entrar en el negocio de la vestimenta. Por qué los coreanos están en el ramo de la verdulería y los abastos. es un misterio. dice Elizabeth Bogen, directora del Despacho de Asuntos de Inmigración del Departamento de Planificación de la ciudad de Nueva York.
Los reductos de inmigrantes no europeos están haciendo impacto en las economias locales de otras partes del país: en Chicago, muchos mexicanos y centroamericanos están entrando en la industria metalúrgica; en el Golfo de México, los vietnamitas capitanean las embarcaciones camaroneras; en California, coreanos y chinos regentean granjas y pequeños almacenes; en Miami, los cubanos están metidos en todos los sectores de la economía.
Pero la meta inicial y a menudo la definitiva de miles de inmigrantes es y ha sido Nueva York, ciudad que ha sido calificada, entre otras cosas, del Arca de Noé de los viajeros de otras playas.
En 1986 el servicio de inmigración y naturalización del gobierno de los Estados Unidos registró a 89. 810 nuevos inmigrantes legales, provenientes de 153 países: entre ellos se contaban 16. 257 dominicanos, uno de Brunei, uno de Angola y uno de Samoa occidental.
Decenas de miles de personas entran ilegalmente, y se radican en distritos de inmigrantes tales como Washington Heights en Manhattan, Jackson Heights en Queens, Crown Heights en Brooklyn. En total, de los les apoya.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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