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LA REPUBLICA. Domingo 15 de noviembre de 1987 11 OPINION Semana Nacional de la Caridad Un infortunado acontecimiento. Dr. Roberto Ortiz Brenes¿Qué es y qué hace Cáritas? Juan Luis Mendoza 23 años de labores del Hospital Nacional de Ninos, han pasado miles de ellos que han sido sometidos a intervenciones quirúrgicas de diferentes tipos, desde la más simple herida, hasta la más sofisticada intervención quirúrgica congénita.
Lo sucedido la semana pasada a un jefe de un servicio importante del Hospital, en este caso del servicio de Anestesiologia, quien fue llamaLo do a declarar y ahí mismo se le esposó y se confinó un calabozo en commoro pañía de dos técnicas anestesiólogas por una acusación grave, es alcribir go fuera de lo común.
Spa El proceso es a todas luces vioe se lento, hiriente, grosero, falto de resguía peto y ultrajante contra la profesión médica, el médico, su familia y el de su Hospital, en este caso el Hospital a, dl Nacional de Niños.
BsasEl sistema implantado por la Caja nom Costarricense del Seguro Social ha hecho de la medicina un sistema toI una talmente impersonal. Los pacientes mimao los familiares de éstos desconoe escen en muchas ocasiones las antras gustias y las penalidades que a veу idad, ces por numerosos meses, un médipa su co y sus colaboradores tienen que sobrellevar para poder salvar la viSU Oda de un paciente.
nóni Esa medicina impersonal ha repercutido dolorosamente contra el urar médico. Ya es raro observar en la rinci ns.
ja no obra e dio y ya iedra prensa el agradecimiento de una persona para un médico que hizo todo lo posible porque éste recuperara su salud. Sin embargo cuando un enfermo fallece en el quirófano por imposibilidad total de solucionarle su problema, tal es la gravedad de los casos complicados, se entera desde el gato de la cocina, hasta el guarda de la puerta principal.
Cuando un enfermo pudiente se somete a una intervención quirúrgica en los Estados Unidos de América y fallece, los familiares guardan silencio y quedan agradecidos con el Centro Médico. Si el enfermo pudiente muere en Costa Rica, en numerosas ocasiones se lamentan por no habérselo llevado al extranjero. Nadie es profeta en su tierra.
Conozco desde hace muchos años al Dr. Alvaro Salazar Padilla, hijo de médico, sobrino de dos médicos honestos y buenos y hermano de dos médicos o sea, es una familia en que el apostolado de la medicina está muy arraigado. He conocido la moralidad, capacidad y honradez del Dr. Salazar. Lo nombré jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Nacional de Niños en sustitución de su padre, el Dr. Carlos Salazar Esquivel y fui su jefe por muchos años. Al Dr. Salazar durante mi estancia como jefe del departamento de Cirugía se le respeto como bien preparado y correcto.
Los que lo conocemos lamentamos lo sucedido. Nos duele profundamente que el niño haya fallecido, pero seguro estoy que tanto él como las técnicas en anestesiología hicieron todo lo posible por aliviar al enfermo.
Los innumerables años en que en ese nosocomio, el médico y las técnicas han brindado numerosas anestesias a los enfermos, les ha dado una experiencia extraordinaria, pero por más experiencia que exista, los casos sumamente difíciles están expuestos a fallecer.
Cuando un cirujano dice que a él no se le mueren los enfermos, no es un cirujano, pues todo cirujano que hace alta cirugía está expuesto a ese doloroso desenlace. El médico nunca se acostumbra a perder un enfermo y para eso estudio.
Cuando un médico pierde un enfermo y no le importa, en ese instante deja de ser médico.
Si el Dr. Salazar y sus colaboradoras son sometidos a una acusación, ésta debe seguir el curso que la Ley indica, pero no el acto violento que en este caso se dio. Los hombres de la Ley serán los que analicen el pro y el contra, pero no deben maltratar a los seres humanos que son profesionales de la medicina y que han ayudado a salvar miles de niños de todas las clases sociales. NTERRUMPIMOS hoy la serie sobre la doctrina social de la Iglesia para dar cabida aquí al comentario que, con motivo de la Semana Nacional de la Caridad, me propongo hacer sobre qué es y qué hace Cáritas.
Como lógicamente piensa usted, la palabra cáritas o cháritas significa caridad o amor. Aquí la empleamos para designar una institución de la Iglesia de carácter internacional que en Latinoamérica funciona desde el año 1956 y en Costa Rica desde 1963. tal como leemos en un informe suministrado por Cáritas de Costa Rica, Cáritas se define como un organismo de la Iglesia Católica, cuyo objetivo primario es la animación y coordinación de la pastoral social de la iglesia local.
Concretamente en Costa Rica fue creada como un órgano oficial de la Conferencia Episcopal costarricense, de quien jerárquicamente depende de forma directa. Cáritas es la encargada de promover todo un proceso de evangelización por medio del cual el cristiano asume, por una parte, una actitud reflexiva ante la realidad y, por otra, acciones concretas en aras de superar la problemática que la aqueja. sea que, ante todo, se trata de una institución eclesial que, por lo mismo, hunde sus raíces en los más puros principios evangélicos y concretamente en la exigencia cristiana del amor fraterno. desde el evangelio los que trabajan en el campo de la promoción humana y social analizan la realidad y ofrecen consecuentemente las soluciones prácticas que correspondan.
Hay que aceptar que Cáritas, aquí en Latinoamérica, adoleció durante mucho tiempo de la tentación de quedarse en un mero asistencialismo del que aún no ha salido del todo, aunque hoy día hay una cada vez más clara decisión de atacar el mal. desempleo, bajo nivel de ingresos, alimentación deficitaria, falta de vivienda digna, etc. en su raíz mediante una bien planeada y eficaz promoción para que la gente pobre se valga por sí misma y no esté pendiente de la limosna. Lo que no significa obviamente que de la noche a la mañana se pueda prescindir de la asistencia al necesitado.
Cáritas funciona a nivel nacional, diocesano y parroquial. sin desestimar el trabajo que se realiza en los más altos niveles de Cáritas nacional y Cáritas diocesanas, hay un propósito concreto para todas las parroquias del país, según lo manifiesta monseñor Román Arrieta, presidente de la Conferencia Espiscopal y Cáritas nacional de Costa Rica, en un reciente comunicado: el que en todas y cada una de las parroquias se constituyan los comités parroquiales de Cáritas. Escribe monseñor Arrieta: Es cierto que la caridad la podemos ejercer también por otros medios que no sean Cáritas, pero es cierto también, y esto no podemos olvidarlo, que los obispos todos de Costa Rica, hermanados en la Conferencia Episcopal, hemos dispuesto que en todas y cada una de las parroquias del país deben constituirse los comités parroquiales de Cáritas, sin que eso sea obstáculo para que funcionen otros organismos caritativos, complementarios pero no sustitutivos, de Cáritas.
No se les oculta a los obispos del país que la mejor manera y, en ocasiones, la única de llegar a todos y cada uno de los necesitados es mediante los comités parroquiales, cercanos a los mismos en cada parroquia. De aquí que monseñor Arrieta en nombre propio y en el de sus hermanos en el episcopado añada lo siguiente: Dios, que es amor, pedimos de corazón que mejor fruto que saquemos de la celebración de la Semana de la Caridad este año sea el que, gracias al incuestionable amor de los sacerdotes hacia los pobres de este mundo, llamen a un selecto grupo de laicos apostólicos para que, constituidos en el Comité de Cáritas parroquial y bajo su guía sacerdotal derramen a manos llenas el amor de Cristo entre tantos hermanos a quienes hemos de ayudar, porque si no lo hacemos sus hermanos, hijos como ellos de la iglesia. quién los va a ayudar. Cerramos este informe, muy incompleto, sobre qué es y qué hace Cáritas recordando que la colecta del próximo domingo, 22 de noviembre, será para ayuda de los necesitados: con el 50 lo hará Cáritas nacional y con el otro 50 la respectiva Cáritas diocesana. Para ser generosos, en esto como en cualquier otra atención a los pobres, conviene no echar en olvido que, lo que hacemos a los necesitados, se lo hacemos al mismo Cristo.
Columna del POLITOLOGO La participación política y el politólogo ardo, o de arena muy or miresa su ARECIERA elemental reflexionar sobre la participación política en el contexto de una democracia. Sin embargo respecto de la participación politica podemos tener dos visiones: Una visión abstracta que gira exclusivamente en torno a la participación electoral y una visión concreta que busque ubicar las múltiples condiciones, deberes y derechos que hacen posible la participación política.
Por múltiples razones, esta primera concepción, es la que está imperando en el régimen político costarricense.
En contraste con la visión abstracta de la participación política en nuestro país, es necesario luchar por la consecución de una participación política entendida como la aptitud y capacidad de los ciudadanos para autogenerar sus propias alternativas de desarrollo, controlar públicamente las estrategias para implementar tales alternativas y evaluar públicamente los resultados que se obtengan. Entonces la capacidad para autogenerar, controlar y evaluar la estrategia de desarrollo de la comunidad, es indicadora fundamental de participación política.
Sin duda alguna, el principal reto político de nuestra sociedad en los próximos años es el de crear las condiciones materiales para que los ciudadanos se organicen, se pronuncien y puedan constituirse en sujeto de su propio destino, en fuerza social.
De la superación de este reto dependen la existencia de alternativas reales y no ilusorias, de profundizar los valores y conquistas de la democracia costarricense.
Pero para lograr este objetivo de consolidar y profundizar la democracia costarricense, se requiere una profunda revaloración y revisión de nuestras instituciones, con el objeto de contrastar los valores y objetivos de libertad y justicia social que les dieron origen con su identidad y funcionamiento real. Se trata de evaluar la relación entre dirigentes y dirigidos, de detectar nuevas y más ambiciosas formas de organización social que supongan una articulación creativa de fuerzas sociales visionarias.
El científico político que por su formación ha venido desarrollando métodos de investigación de la realidad política y los más importante intuición política, es un elemento de cambio que posee la estructura mental requerida para hacer frente al reto de construir una democracia madura.
Jesús Sequeira Muñoz Cédula No. 090 973.
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