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16 LA REPUBLICA. Sábado 11 de febrero de 1989 COMENTARIO INTERNACIONAL PARIS (DPA. La revolución islámica del Ayatollah Jomeini impactó en el Irán y en el resto del mundo hace diez años, con la violencia y sorpresa de un rayo fulminante en medio de un cielo sereno.
Sin embargo, la valoración política de aquel cambio radical que se inició el 11 de febrero de 1979, con el retorno triunfal de Jomeini de su exilio de París a Teherán, difiere mucho entre los analistas extranjeros, entre los que se dan tres enjuiciamientos dispares.
sino propósito, a saber, que todos los países islámicos tomasen al Irán de ejemplo y retornaran de la occidentalización a las tradiciones musulmanas, a través de la revolución fundamentalista.
Otro de los fracasos de Jomeini ha sido que no se cumpliese, como predijo tantas veces, el aniquilamiento del régimen del Irak, que sacrificase tantos cientos de miles de iraníes y llevase casi a la ruina al país para tener que aceptar, por fin, la tregua. Ni siquiera ha conseguido hacerse con un bastión en el Líbano, como desearía, para lanzarse a la liberación de Jerusalén. la gran mayoría de los iraníes les va ahora económicamente peor que en los tiempos del Sha, los puestos de trabajo han disminuido incluso, el nivel de la enseñanza ha bajado también, si bien Jomeini califica todo esto de «pequeñeces en comparación con la tarea de contentar a Alá, que es el objetivo principal El Ayatollah Hadi Hassani Jamanehi, miembro del Parlamento iraní, afirma que «hemos empobrecido a los pobres y hemos destruido la antigua clase de los ricos, pero Por Bizhan Torabi La revolución islámica de Jomeini cumple diez años que el Sha prohibiese su uso.
Los 150 mil mullahs o sirvientes del Islam controlan la sociedad iraní, la de las ciudades y de las zonas rurales, con máximo rigor, y no tienen hoy práctimente ningún rival dentro de la sociedad, ya que desde un principio los mullahs desarticularon a la izquierda, que estaba considerada en los Últimos años del Sha como la alternativa política de la monarquía. Los adversarios de la revolución islámica fueron asesinados, encarcelados o expulsados del país.
Uno de los mayores éxitos de Jomeini fue que el Islam se convirtiera de nuevo, en los países musulmanes, en tema central de la política, y que en muchos países se revisase la política y se adaptase al islam.
Sin embargo no consiguió su principal hemos creado la de los nuevos ricos, que es cien veces peor, pero Jomeini le ha replicado indirectamente diciendo que el objetivo de la revolución no era que la gente viviera materialmente mejor, sino de acuerdo con el islam. La primera instancia judicial, el Ayatollah Mussawi Ardabili. dice que «lo más importante para un musulmán creyente no es cómo vive, sino cómo va a morir ARA unos, la revolución islámica fue «la más fabulosa explosión de energía espiritual contenida durante décadas y destinada a cambiar el mundo, según expresión del historiador francés Michel Foucault, para otros, no fue más que a la versión con turbante y medieval del fascismo. como formula el filósofo irani Darius Shayegan, y según otros analistas, los líderes revolucionarios atraicionaron los principios de la revolución, convirtiendo en infierno lo que pudo haber sido un paraíso. según asegura Abol Hassan Bani Sadre, quien fuera presidente iraní bajo Jomeini y que vive exiliado en el extranjero, desde hace muchos años.
Ultimamente se aprecian también diferencias en los artículos y comentarios que se publican en el mismo Irán sobre el tema de la revolución islámica, si bien existe pleno acuerdo en cuanto a la legitimidad de la revolución. Además, sigue siendo incuestionable, dentro de los propios revolucionarios, que el derrocamiento del Sha y del occidentalismo fue un evento beneficioso para el Irán, así como su reemplazo por Jomeini y su política religiosarevolucionaria.
El propio Jomeini acaba de poner en claro que no debe juzgarse ni entenderse al «Gobierno islámico como instrumento político para el mejoramiento y perfeccionamiento de la sociedad, pues «el Gobierno islámico es ya de por sí un objetivos, de lo que se desprende, según la argumentación del Ayatollah, que la revolución ha sido ya un éxito por el mero hecho de que sigue subsistiendo el Gobierno islámico.
El Ayatollah argumenta, además, con un criterio determinista al afirmar que «si nos ha acompañado el éxito hasta ahora, se ha debido tan sólo a la voluntad de Alá, y si hemos cometido algunos errores, también esto ha sido la voluntad de Alá. Esta argumentación es intocable y quien se atre a ponerla en duda dentro del Irán, es calificado de presunto «hereje y enemigo de Alá. La revolución ha sido pues un éxito simplemente porque ha tenido lugar, pues su objetivo principal era el derrocamiento del Sha, del sistema monárquico y de la oligarquía reinante durante décadas en el país. La revolución ha ido transformando igualmente la imagen externa del Irán: pocos son los hombres que se atreven a rasurarse y ninguna mujer osa salir a la calle sin taparse la cara con el shador, como ordena el Islam, y esto ha ocurrido a los 60 años de. مردم ایران سایت کار اور کلاسی یکی از مردان است نشان ہے اس WN USA

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