Guardar

6 Mundo de Negocios. LA REPUBLICA. Miércoles 22 de febrero de 1989 América Latina no es cuestión de que falten las oportunidades para comerciar, sino de manejo económico y de las reglas del juego que hagan posible la integración. explica Peña.
Mientras la crisis de la deuda externa ha incentivado el comercio intrarregional, a la vez ha entorpecido la materialización de acuerdos de comercio porque los gobiernos son reacios a hacer concesiones que aumenten sus importaciones. Más aún, la inestabilidad de las tasas de cambio, la inflación y la falta de una política congruente para hacerles frente crean un clima económico impredecible e inestable, que desalienta la inversión necesaria para consolidar el comercio intrarregional.
Aunque aún constituye una pequeña parte del comercio global, el comercio intrarregional creció un 3, por ciento entre 1986 y 1987, de 900 millones de dólares a 200 millones de dólares. Peña estima que un mejor acceso a los mercados regionales serviría de puente a los empresarios latinoamericanos para proyectarse hacia el mercado global.
El creciente interés demostrado por grupos tales como ALAT por el comercio regional y la integración es un signo positivo, INTERCAMBIO COMERCIAL Señales de vitalidad Las exportaciones de los principales países de América Latina mantienen sus niveles.
INTEGRACION Por Gerhold Fautsch 1200E ¿Primero el huevo o la gallina?
10000 OLOC.
8000 La empresa privada toma la iniciativa 6000 4000 200001980 1981 1902 1983 1984 1985 1986 fueron percatando de que las restricciones impuestas por los acuerdos impedían un comercio significativo e individualmente cada país comenzó sin aspavientos a buscar nuevos horizontes de intercambio comercial y políticas económicas propias.
Los acuerdos simplemente caducaron en el hecho.
No obstante, esos experimentos tempranos sentaron una base institucional y jurídica sobre la cual se podrá construir, dice Peña. La Asociación Latinoamericana para la Integración y el Desarrollo (ALADI. formada en 1981, estableció un marco dentro del cual pueden conciliarse la estructura formal de los acuerdos anteriores y la naturaleza informal de los acuerdos bilaterales y sectoriales. Este enfoque parece haber tenido éxito. mientras que las exportaciones de productos manufacturados se recuperan de la caída de 1983.
80 UEGO de muchos intentos de lograr la integración económica mediante asociaciones y pactos regionales, América Latina está encarando este imperativo económico por medios muy diferentes. Ahora se considera que la cooperación y los arreglos informales entre las empresas privadas de diferentes países podrían allanar el camino hacia nuevos acuerdos regionales.
Esta es la tesis de un ensayo presentado por Félix Peña, subgerente de integración del BID, durante la reunión inaugural de la Asociación Latinoamericana de Compañías Exportadoras (ALAT) en Rio de Janerio. ALAT fue creada el año pasado para estimular el comercio entre países del hemisferio sur.
Según Peña, la integración económica latinoamericana es hoy más urgente que nunca. Mientras Europa progresa hacia la eliminación de todas sus barreras internas en 1992, los Estados Unidos y Canadá marchan hacia un acuerdo comercial y el Japón aumenta su influencia económica en el sudeste asiático, América Latina no debe encontrarse aislada y al margen de la economía mundial como consecuencia de la formación de esos tres poderosos bloques comerciales.
América Latina avanza hacia la integración a su manera, aprovechando de sus experiencias regionales y subregionales. Los primeros esfuerzos integracionistas, como la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC)
establecida en 1960 y el Pacto Andino, fueron quizás demasiado ambiciosos dados los distintos grados de desarrollo económico y político de los países miembros, según afirma Peña.
Además, esos primeros esquemas se basaron en estrategias de comercio hacia adentro, que pusieron en conflicto a la industria nacional y las corporaciones transnacionales. Los esfuerzos por desarrollar estrategias sectoriales estaban destinados al fracaso, porque los pasſes miembros no tenían la voluntad ni los recursos para anteponer intereses regionales a los nacionales. Poco a poco se 8000 ре on 7000 Los dos países firmaron el Programa de Cooperación e Integración en 1985. Este incluyó a industrias claves como la de bienes de capital, el sector automotor y alimentos, así como un acuerdo para sumar recursos productivos y técnicos en áreas como la nuclear, aeroespacial y la biotecnología Durante 1987, estos dos países incrementaron el número de productos exentos de aranceles de 320 a 446 y crearon una unidad contable, el «gaucho. para ajustar cuentas trimestralmente. Uruguay se incorporó al convenio en 1988, año en que se llegó a nuevos acuerdos con respecto a la industria automotriz. El comercio bilateral aumentó 35 por ciento en 1986 y 13, por ciento en 1987. Sin embargo, el acuerdo aún no ha llegado a la etapa en que firmas argentinas y brasileñas fabricantes de productos similares deban competir mano a mano dentro de cada país.
De los países en el Pacto Andino, sólo Venezuela y Colombia tienen un volumen significativo de intercambio comercial.
Grupos empresariales en ambos países apoyaron decididamente la liberalización del código de inversión extranjera del Pacto y otros cambios que eventualmente fueron puestos en práctica en el Protocolo de Quito en 1987.
70 ti. 6000 C1 11 o 5000 Exportación de manufaa turas como 180 porcentaje del total de exportaciones 50 4000 140.
3000 30 11 2000 20 Empuje del sector privado El verdadero ímpetu del actual renacimiento integracionista parece provenir de la empresa privada y sus asociaciones representativas, declara Peña. El primer elemento fue el fuerte crecimiento del sector industrial durante los años 70 que creó la capacidad productiva y la diversidad de productos. Luego, la crisis de la deuda externa hizo que el incremento del comercio intrarregional fuera imperativo.
Argentina y Brasil han sido los actores principales. De las 55 posibles combinaciones bilaterales de intercambio entre los 11 países miembros de ALADI, 16 son responsables del 80 por ciento del comercio intrarregional. Sólo tres de ellas no incluyen a Brasil o Argentina. El comercio entre ambos países equivale a 14, por ciento del intercambio comercial dentro de ALADI. 1000 10 02 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 Quedan retrasos Asociaciones industriales y de comercio como ALIDE (comercio. ALICA (industria de alimentos. y ALABIC y LATINEQUIP (bienes de capital. que representan generalmente a firmas de pequeña o mediana envergadura han demostrado interés en programas de integración sectorial. En Países afiliados a la Asociación Latinoamericana para la Integración y el Desarrollo: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Mexico, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Fuente: Instituto para la Integración de América Latina.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    Notas

    Este documento no posee notas.