Guardar

LA REPUBLICA. Miércoles 11 de o 1917 COMENTARIO INTERNACIONAL Vigésimo capítulo II Guerra Mundial vista cincuenta años después El gran cambio de Japón tras la guerra Por Vittoriano Vancini Con la muerte del Emperador Hirohito, el de enero pasado, desapareció el último de los grandes protagonistas de la Segunda Guerra Mundial que comenzó hace 50 años. La intervención del Japón en el conflicto fue retrasada y se produjo casi dos años más tarde, con el ataque contra la flota norteamericana en Pearl Harbor, Hawai, pero ya desde 1939 Tokio tenía la guerra en vista.
los gobernantes militares de Tokio respondieron con el Pacto de Acero» firmado en el verano del 39 con Alemania e Italia. Pero a esta alianza los japoneses recién comenzaron a darle importancia después de la Blitzkierg y de la conquista de Francia por parte alemana, en 1940. Después de la victoriosa guerra relámpago germana y al sucesivo ingreso de Italia en la guerra, Japón comenzó a moverse ocupando, en 1940, la Indochina francesa, en nombre de un presunto protectorado de la Francia de Vichy. esta altura la guerra era ya prácticamente inevitable.
reunirse con el Presidente norteamericano Franklyn Roosevelt las siete de la mañana del domingo de diciembre de 1941, los aviones japoneses atacaron sorpresivamente destruyendo gran parte de la flota norteamericana en la rada de Pearl Harbor, en las Islas Hawai.
Contrariamente al pedido de sus aliados de abrir un frente en Siberia, con la Unión Soviética, los japoneses eligieron el ataque a Estados Unidos, Inglaterra y Holanda, para poder ocupar sus posesiones en Asia y proveerse así de las necesarias materias primas. Toda la Segunda Guerra Mundial sería para los japoneses una valerosa búsqueda de materias primas y petróleo, una historia de conquistas y grandes victorias en el primer año de lucha, seguido por otros tres años de derrotas y duras batallas para no ceder el terreno ganado. fines de junio de 1945 Japón había perdido todas o casi todas sus conquistas territoriales, no tenía materias primas para mantener la producción de sus fábricas, el petróleo se estaba acabando y escaseaban todos los artículos de primera necesidad.
Estados Unidos y luego Inglaterra y Holanda, extendieron las sanciones que ya aplicaban contra Tokio desde la invasión de China. En América el embargo fue extendido a todo el comercio con Japón, sobre todo el petrolífero, y fue prohibido a las naves japonesas cargar o descargar en puertos estadounidenses.
Los biógrafos más autorizados sostienen que el 1249 soberano de una dinastía que reinaba desde hacía 14 siglos y que gobernaba en nombre de la Showa (la paz iluminada, el nombre de su período dinástico. no era partidario de la guerra, pero de todas formas Hirohito asumió la total responsabilidad por la misma e incluso estuvo muy cerca de ser procesado como «criminal de guerra. al término del conflicto. En realidad los principales artífices de la intervención fueron los generales y almirantes japoneses.
Sin materias primas y con las reservas petroliferas disminuyendo, Japón entró en guerra, pese a una tentativa in extremis del Primer Ministro, el Principe Konoye, de Pero los japoneses estaban dispuestos a defender hasta el final cada metro de sus islas. En las previsiones del General Douglas Mac Arthur, comandante en jefe de las fuerzas aliadas, la conquista del Japón podría completarse tal vez para la Navidad de 1946. Harry Truman, Presidente de los Estados Unidos desde pocas semanas atrás debido al fallecimiento de Roosevelt, decidió en cambio acelerar las cosas e impuso su decisión de utilizar las nuevas terribles bombas atómicas.
El y el de agosto de 1945 Hiroshima y Nagasaki desaparecían bajo el hongo atómico. La rendición japonesa fue firmada el de setiembre a bordo del acorazado norteamericano «Missourir, en la rada de Tokio, gracias a la intervención del emperador que pocos días antes habia aceptado la rendición incondicional para evitar ulteriores tragedias y soportar lo insoportable. Durante la ocupación militar aliada Japón tuvo una nueva constitución, en 1947, con la cual fueron sancionadas dos profundas reformas. La primera se refirió al emperador, que se convirtió en símbolo de la nación, renunciando a su calidad divina.
La segunda fue la renuncia formal a la guerra, y a cualquier tipo de organismo militar ofensivo.
Hoy, en efecto, Japón dispone solamente de fuerzas militares de autodefensa y depende de la protección de la sombrilla nuclear estadounidenseDespués de su renuncia a la guerra, las energías del Japón se destinaron a la reorganización económica del país. Los resultados superaron ampliamente las previsiones de los mismos japoneses: en diez años, a partir de 1950, la producción industrial y el volumen de las exportaciones fueron casi cuadruplicadas y la tasa de crecimiento económico del pais llegó hasta el 10 por ciento anual. Durante la década sucesiva el crecimiento del producto nacionalbruto del Japón ascendía a 80 mil billones de yens, una cifra que colocaba definitivamente al país entre las mayores potencias industriales del mundo.
Bibliotecas Fibra RIC En febrero de 1936, las últimas elecciones democráticas habían llevado a la dieta imperial una legislatura contraria a la agresiva política de los militares. La fracasada tentativa de golpe de Estado que se produjo pocos días después de aquellas elecciones había bañado en sangre la voluntad democrática. Los 500 jóvenes oficiales golpistas fallaron en su intento de colocar al emperador al frente de una dictadura militar, pero lograron matar a gran parte de los políticos favorables a la paz.
Hirohito no sólo no había aceptado el ofrecimiento sino que condenó a muerte a todos los rebeldes. Paradójicamente, según los historiadores, fue precisamente el rechazo de Hirohito de asumir una dictadura militar lo que permitió a los militares japoneses consolidar su poder.
La política expansionista de los militares llevó a la invasión de China nacionalista, en 1937, la que aisló políticamente a Japón y lo llevó al umbral de la Segunda Guerra Mundial. Ante el aislamiento decretado por las grandes potencias aliadas después de la invasión japonesa de China, 16:00 TE eta Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miquel Obregión Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura luventud Costa Rica

    Death SentenceEnglandFranceGermanyInvasionItalyURSSWorld War
    Notas

    Este documento no posee notas.