Guardar

26 LA REPUBLICA. Viernes 27 de octubre de 1989 COMENTARIO INTERNACIONAL el SED, el fin de la era Honecker podria significar también el ocaso del SED como partido estatal.
Honecker, trinchera stalinista en el Este Como secretario general del SED, laorganización comunista oficialista en Alemania oriental, Honecker promovió un desentumecimiento hacia adentro y hacia afuera, aunque siempre vacilando entre la apertura y el aislamiento, ya desde la firma del tratado básico entre los dos estados alemanes y el acuerdo sobre Berlin.
Los tratados abrieron a la República Democrática Alemana el acceso a la escena internacional, y, a Honecker, a partir de 1976, la vía al cargo de presidente del Consejo de Estado. En su política exterior, puso el acento en la creación de medidas de fomento de la confianza entre ambos bloques y en el desarme, puntos culminantes de su carrera política fueron la firma del acta final de la conferencia de Helsinki y su visita a la República Federal de Alemania.
En politica interior, Honecker abrió más espacios culturales y garantizó una mayor autonomía judicial, reconoció la necesidad de una política más generosa respecto a la salida al exterior de los ciudadanos alemanes orientales, de llegar a un entendimiento con la iglesia evangélica alemana oriental y de las ventajas financieras que podía obtener de un nivel normal de relaciones con el gobierno de Bonn e incluso con Berlin occidental, sin embargo, hasta hoy no para el aluvión de alemanes que huyen vía Hungría, Checoslovaquia y Polonia a Alemania occidental, el mayor desde la construcción del Muro de Berlín en 1961.
Ligados a la gestión de Honecker quedan una reforma de los combinados industriales que al final resultó poco alentadora para la distribución del trabajo en la economía interna de la RDA, un extenso programa de construcción de viviendas y dos créditos por varios miles de millones de marcos conseguidos en Alemania occidental.
El obligado dualismo comunista entre la política económica y la política social dio sin lugar a dudas un mayor bienestar a Alemania oriental, pero no pudo atenuar su diferencia frente al nivel de vida en Alemania occidental, fue logrado solo a costa de elevadas subvenciones y del hermético aislamiento del país frente a las influencias externas, precisamente en un tiempo en que las fronteras internacionales son literalmente arrasadas por las grandes áreas económicas.
Su carrera política estuvo marcada por su lealtad incondicional a Walter Ulbrich, incluidos todos sus errores y su culto personal a Stalin, viejo estalinista retornado del éxodo a a Unión Soviética, Honecker se vio no pocas veces enfrentado dentro del propio partido a una oposición interna, que lo ponía indirectamente en tela de juicio al criticar el estilo de trabajo imperante en las áreas bajo su responsabilidad.
Wilhelm Zeisser, Rudolf Herrnstadty Franz Dahlem abrieron las críticas en 1952, tras el 20 Congreso del Partido Comunista de la URSS, cuando quedó en claro que Ulbricht bloqueaba en Alemania oriental el proceso de desestabilización, un grupo en torno a Karl Schirdewan y al ministro de Seguridad del Estado Ernst Wollweber trató de destituir a Ulbricht con ayuda de Jrushchov, allí quedó de manifiesto que Honecker era el único apoyo real para el entonces líder comunista alemán oriental, tal como lo fue en todos los momentos críticos de su mandato.
En 1958 era considerado Honecker como el segundo de abordo dentro del Partido Socialista Unificado, construyendo para su mentor el muro que hasta hoy divide Berlín. Ulbricht le contió en el buró político del partido la competencia en cuestiones de seguridad, puesto que utilizó hábilmente para asegurarse colaboradores incondicionales en el seno del ejército del pueblo, la policia, la gendarmeria de fronteras y el servicio de seguridad del Estado. Los dividendos de esta estrategia los cosechó en la fase de transición, después que, al margen del 24 Congreso del PC de la Unión Soviética, se decidiese en abril de 1971 destituir a Ulbricht como jefe del SED, dos años después, El 19 de agosto de 1973 fallecía Ulbricht.
Claus Hoecker de DPA consignas, cuando procedían de Occidente.
el socialismo real perdió en Alemania oriental algo de rigidez doctrinaria, sin embargo, el juicio sobre su obra dependerá esencialmente de si las estructuras de poder que deja tras de sí consiguen amplia legitimación popular para el sistema socialista y logran mantenerse estables en una época de cambios, sin duda alguna, tempestuosos. Todo parece indicar, que en vista del descrédito popular en que ha caído Desencadenada por las circunstancias políticas, la renuncia del ya físicamente debilitado jefe del Estado y del oficialista Partido Socialista Unificado de Alemania oriental (SED. Erich Honecker, abre posibilidades para reformas radicales en la RDA; sin embargo, aún se desconoce si la conducción alrededor de su sucesor. Egon Krenz (52. pondrá en marcha un decidido plan de reformas. Krenz, hasta ahora competente para las polémicas carteras de seguridad y de la juventud en el comtié central, no gozaría de la confianza popular.
Durante los 18 años a cargo de la jefatura partidaria, Honecker había jurado públicamente fidelidad a la Tierra de Lenín. pero, desde que Mijail Gorbachov subió al poder, se distanció cada vez más de ese Estado con el que la República Democrática Alemana, según su Constitución, está aliada «eterna e indisolublemente. Honecker habia coincidido hasta entonces con Moscú en la forma de entender y practicar el «papel dirigente de un Partido Comunista, pero, a partir de allí, las diferencias fueron haciéndose cada vez mayores.
No deja de ser una ironía el hecho de que Honecker, un dirigente juvenil comunista encarcelado durante el Tercer Reich, elevado después de presidente de la pro estalinista juventud del Partido Comunista (FDJ) al rango de Jete de Estado de Alemania oriental, se viese confrontado al final precisamente desde el este con una ola de demandas en pos de pluralismo político y democracia partidista interna, y ni más ni menos que él, que siempre rechazó como instigaciones del enemigo de la clase trabajadora»
esas mismas Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    CommunismCommunist PartyDemocracyGermanyLeninSocialismSocialist PartyStalinStalinismURSSWorking Class
    Notas

    Este documento no posee notas.