Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
LA REPUBLICA. Viernes 15 de diciem 1989 25 COMENTARIO INTERNACIONAL Gaels CINZA Wurfurstendamm 7. o o o.
7IS. ¿Qué era yo antes de nacer? se preguntan los alemanes De esta experiencia, Freese sacó la conclusión de que los niños, antes de llegar a la edad escolar, ya tienen experiencias elementales sobre las contradicciones de la propia existencia y especulan en esferas próximas a la metafísica.
Los padres y maestros que prestan profunda atención al desarrollo de los niños han observado que ciertas preguntas infantiles revelan una profunda reflexión sobre problemas filosóficos. Cuándo comenzó el tiempo. Qué existía antes de existir el mundo. Existen las cosas también cuando yo no las veo. Lo que yo experimento ahora existe de verdad o me lo imagino, como cuando cierro los ojos. La lista de ejemplos de este tipo podría alargarse indefinidamente y sin embargo los padres, por lo general, reaccionan mal a estas preguntas, lamenta Freese. las inquietudes molestas de los niños se responde a menudo con un no preguntes demasiado o con el socorrido eso no lo pueden entender todavía. Nada asombroso en el fondo, pues según Freese la mayoría de los adultos son malos pensadores. Qué era yo antes de nacer?
Freese, que lamenta la falta de gusto por la filosofia en la escuela, fue instado en 1985 por la Asociación de Padres de la Sociedad Alemana para Niños Prodigios a que organizara cursos de filosofía para los infantes que no son confrontados en la escuela con temas cosmológicos o éticos.
Junto con el pedagogo berlines Wolfgang Steel, Freese organizó además coloquios, según el modelo de los Saturday Clubs de Estados Unidos, en los que participan cada vez diez niños. Para qué la filosofia. los grandes pensadores, empezando por los de la antigüedad, consideran la reflexión filosófica como instrumento para la formación de la personalidad, como maestra de la vida.
como consolación en la tribulación.
HEMEROTECA Nacional MCTD Por Gerald Mackenthun de DPA. Cómo entra un árbol tan grande en mi ojo. Son felices las plantas. Qué era yo antes de nacer. Con estas y parecidas preguntas a los padres comienza el interés infantil por la filosofía, opina el profesor de Pedagogía berlinés Hans Ludwig Freese, quien considera que la curiosidad filosófica en los niños no es excepcional y muy digna de ser tomada en serio.
Los niños preguntones no son necesariamente niños prodigio. Lo que hacen es filosofar sin instigación ajena alguna, gracias a la propia capacidad de especular.
Desde hace cuatro años Hans Ludwig Freese se reúne en las tardes del sábado con pequeños filósofos de edades comprendidas entre los ocho y los 13 años para dialogar, en la mejor tradición platónica, en busca de la verdad. Estos diálogos filosóficos se celebran en la Universidad Libre de Berlín Oeste y duran cada vez hora y media: Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Freese recuerda, citando a los clásicos, que la filosofía fomenta el amor a la verdad, la tolerancia, el gusto por los argumentos incisivos, la repugnancia por la confusión mental, la capacidad para intuir la grandeza de un pensamiento y la de admirar a los grandes pensadores Quienes son capaces de sopesar la complejidad de los problemas del mundo, quien no se precipita aceptando soluciones simples, no corre peligro según HansLudwig Freese de caer fácilmente en el dogmatismo y la intolerancia o de ser víctima de la seducción de cosmovisiones trasnochadas.
Este documento no posee notas.