Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
Bibliote Domingo 15 de Marzo de 1992. LA REPUBLICA 75B Gen Domingo sibliot GENERACION DE NUESTROS ABUELOS Marione PETO Preocupación por salvar el alma nuestros abuelos les preocupaban muchas cosas, pero una de las preocupaciones que más les agobiaba era saber cuál sería la suerte que correría su alma una vez muertos, y la verdad es que esta tenía su sustento.
JOSÉ ZUNIGA castigados por sus actitudes en Para La República la vida terrenal.
Según el pensamiento de la ara poder entender el por época, existían tres moradas a qué de esto, es necesario donde podía ir a parar el alma adentrarnos en el universo del fenecido: el cielo, el purgatoimaginario de aquellos campesi rio y el infierno.
nos, creyentes e iletrados, de cu En cuanto al primero, el cieras que no se distanciaban mu lo, era un lugar placentero, mischo de ellos y que tenían pobla terioso, inexcrutable al pensada su mente de una serie de se miento humano. Allí, el alma res sobrenaturales, que no solo reposaba eternamente en medio imponían respeto, sino miedo y, de bienaventuranzas, premio de por qué no, pánico entre aque sus buenas acciones en la tierra; llos más creyentes y devotos. en la mente del devoto ese lugar Estas imágenes de seres y era un verdadero paraíso, donmoradas sobrenaturales, expli de él se reunía con su Dios y can la razón del temor arriba nunca más conocería zozobra alapuntado.
guna.
Una segunda morada era un Las garras del maligno sitio. llamado lugar de purifiEn su universo imaginario, cación o purgatorio, que existe el mundo del más allá estaba pla entre el tiempo y la eternidad fegado de una serie de deidades, liz. Una especie de cárcel expiatodas ellas con poderes sobrena toria, en donde en medio del fueturales y con una gran capaci go el alma limpiaba sus culpas; dad para intervenir y regir los un lugar que poco atraía a los destinos de los hombres y las so creyentes, por más que se le tilciedades de las que estos forma dara de lugar de paso.
ban parte. El curso material de La tercera morada extrate.
la historia, según gran parte de rrena era la que sin duda algunuestros abuelos, estaba creado na intimidaba más a los creyeny gobernado por ellos.
tes y les hacía velar con más Para aquellos hombres y fuerza por la salvación de su mujeres, en su mayoría iletra alma. Este era el infierno.
dos y de cortas luces, los pode Para nuestros ancestros la res concedidos a estos seres les existencia de este lugar era toda llenaban de pavor y acrecenta una realidad, rebatirlo se consiban en ellos el deseo de salvar deraba una herejía, que aterroel alma.
rizaba al más valiente; de allí el Salvarla, no caer en las ga miedo que en 1826 sintieron José rras del Maligno. era un he Porras y su madre, cuando Buecho fundamental en la vida, por naventura Vargas les dijo unas eso muchos decían a la hora de blasfemias las cuales consistiecasarse que lo hacían para sal ron en decirles que no creyeran var el alma. otros afirmaban en el infierno.
que tomaban los hábitos para En ese maléfico lugar, según mejor servir a Dios y, la mayo la opinión de algunos, existian ría, los más devotos, pagaban sapos y serpientes que agobiamisas, rezaban rosarios y nove ban a quienes allí caían.
nas, pero no se crea que esto lo hacían todos, ya que hubo quieEl lugar cerrado nes (y fueron bastantes) los que Una rica descripción de lo La salvación del alma, Imperativo de nuestros abuelos para evitarse el infiermo.
poco se preocuparon por la sal que se creía era el infierno, la vación del alma.
ofreció en 1929 el presbítero Mi que sufren suplicios eternos de conocer la imagen de quien allí les se temía, supeditaba y rendía guel Bonilla, cuando dijo que lante de la faz de Dios, como los reinaba.
culto.
Vida en el más allá este era. un lugar para siem objetos impuros de su cólera que La salvación del alma estaba Las imágenes de seres bondaSi existía la inquietud de sal pre cerrado al perdón, segunda sobre ellos pesa eternamente. impregnada de una dualidad. El dosos y lugares paradisíacos, de var el alma, es que se tenía por muerte, lugar ardiente de fuego Con este abominable panora principio del bien y del mal se figuras maléficas y sitios horricierto la existencia de una vida y azufre, en donde el humo de ma. quién no buscaría por to hacía aquí presente en medio de pilantes, alimentaban, en quiemás allá de la muerte, en la cual sus torturas sube día y noche dos los medios salvar su alma? un cosmos sagrado, plagado de nes creían en ellos, la sed inmenlos hombres eran premiados por los siglos de los siglos porec o Deseo que se incrementaba al seres sobrenaturales a los cua sa de salvar su alma.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y juventud, Costa Rica.
La Repoca Menn
Este documento no posee notas.