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BILA ngo 22 de marzo de 1992 Domingo INCINERACION Los muertos :cooperan con el ambiente? proceso de incineración en Costa Rica, permitido y ya en uso, coopera no solo con la distribución de espacio (los cementerios) sino con la conservación del medio ambiente.
ELSY CARVAJAL Para La República Muchos consideran que con la muerte todo termina.
Sin embargo, no es así, pues aún a la hora de la partida al más allá se puede seguir cooperando con la sociedad, y en forma muy especial con el medio ambiente, tema que preocupa actualmente por la alta contaminación de aquel y su constante deterioro.
Prueba de ello es que millones de muertos en el mundo moderno ya no son sepultados en la forma tradicional, depositando el cadáver en un ataúd, para luego ser enterrado en un nicho del cementerio o en tierra, sino que los cuerpos son incinerados.
significará 117 kilogramos más de materia orgánica arrojada al ambiente.
Otro factor que se debe tomar en cuenta es el uso del material para la manufactura de ataúdes.
En España, desde hace muchos años, se buscan nuevos materia.
les alternativos que sustituyan, incluso con importantes venta.
jas funcionales, a la madera natural, tales como el tablero aglo.
merado de partículas, el tablero de fibra de densidad media y la madera sintética de residuos agrícolas.
Se estima que para fabricar 300. 000 ataúdes hay que cortar alrededor de un millón de árboles maderables.
Es indudable que la iniciativa española contribuirá a un mejor aprovechamiento de los recursos naturales. Además, hay que tomar en cuenta que es necesario aprovechar al máximo el uso del espacio, el cual hoy día es tan importante para el hombre.
De allí la gran relevancia del proceso de incineración, pues si todos decidiéramos en determinado momento utilizar este mé.
todo no habría que gastar terrenos para cementerios, espacio que serviría para la construcción de zonas verdes o parques.
Polvo al polvo Si pensamos en el mandato divino de polvo al polvo. se puede decir que la cremación es una forma perfecta de concluir con nuestra existencia corporal.
Este proceso es aceptado por la Iglesia Católica. Según el padre Esquivel, del Templo Votivo, el cánon 11 76, en su párrafo tercero señala que no se prohíbe la incineración.
El mismo cánon dice que la cremación puede convertirse hasta en una necesidad, en ca.
sos de epidemias, guerras o, como sucede en las grandes ciudades del mundo, donde el espa cio para nuevos cementerios re.
sulta cada vez más escaso.
Monseñor Román Arrieta Villalobos, arzobispo de San José, también ha manifestado su aprobación por la incineración.
Lo único que pide la Iglesia es que primero se realicen las exequias regulares del difunto y que las cenizas se depositen en cenizarios funerarios de los cementerios o iglesias.
En Costa Rica ya se están consrtuyendo cenizarios en el Templo Votivo, ubicado en las inmediaciones del Ministerio de Recursos Naturales, y en el Camposanto de Jardines del Recuerdo, a la espera de que se edifiquen pronto en otras iglesias.
De esta forma, miles de fieles devotos de la fe cristiana podrán estar más cerca del Señor.
En síntesis, la cremación es un proceso del presente que contribuye a la solucion de enterrar o del que hacer con los restos o despojos humanos y, lo más importante, beneficia al medio ambiente, además de cumplir con el mandata bíblico de polvo al Cultura y juveniua, COSR Palica Jorto Illa polvo.
Vueltos ceniza Con la conversión de los cuerpos en cenizas, el beneficio para la sociedad es enorme, pues se ahorra un espacio (el de los cementerios) el cual es restringido en muchas partes; además, se elimina la tala de miles de árboles para la construcción de ataúdes y se abarata el costo de la se.
pultura, entre otras ventajas.
Este servicio se ofrece a los costarricenses, por ejemplo, en el cementerio Jardines del Recuerdo, desde noviembre de 1986, y hasta la fecha ha sido muy bien aceptado por el públiCO.
Fuego e historia La cremación no es algo nuevo. Basta con mirar la historia para darnos cuenta de que desde muchos años atrás se usaba la incineración como una solución al problema de los despojos humanos y que, de una forma u otra, había y hay que resolver aún.
En consecuencia, la costumbre de la incineración es mucho más antigua en algunos países que la de enterrar despojos humanos.
Este método elimina los residuos funerarios, con lo cual se ayuda notablemente al medio ambiente. Según estimaciones de la Organización Mundial de Nogda fallecido Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional OCCGS DET MISTER

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