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KALDILLE Campo pagado: LILLMADORES BASTA YA DE PERSEGUIR LOS TRABAJADORES DE RECOPE SITRAPEQUU COSTA RICA Nacional GI Después de una intensa lucha para que se nos respetara en nuestra dignidad, con el fin de superar la explotación a que fuimos objeto, los trabajadores de RECOPE en 1969, firmamos la 1era Convención Colectiva de Trabajo con la Multinacional Allied Chemical.
Esta 1era Convención Colectiva, lejos de brindar enormes beneficios económicos buscaba, como fin primordial, la estabilidad en el empleo y la de tener una voz donde los trabajadores podrían discutir sus problemas laborales con la empresa.
En 1971, se firmó la 2da Convención Colectiva, dentro de un marco de comprensión y respeto mutuo.
Esta Convención Colectiva sentó las bases firmes que nos permitieron apuntalar algunas garantías económicas en el momento que Recope se encontraba en mejores condiciones económicas, para atender nuestras justas demandas.
La experiencia de ambas negociaciones, y nuestra participación en Congresos Internacionales, auspiciadas por la Federación Internacional de Trabajadores de la Industria Petrolera, nos enseñaron que alrededor del mundo, la actividad petrolera moviliza exageradas cantidades de recursos económicos, que en relación a la exigua cantidad de trabajadores que laboran en cada empresa petrolera, le permite a los trabajadores, retribuirles debidamente en sus labores.
Aunado a lo anterior, debemos señalar los riesgos personales a que están expuestos los trabajadores por la extrema peligrosidad de los hidrocarburos.
Costa Rica no es la excepción. Solamente en 1992 Recope movilizará la módica suma de 45 mil millones de colones; de esa suma están escandalizados algunos, de que los trabajadores se benefician con 500 millones para sufragar actividades como el transporte de personal, uniformes, licencias para capacitación sindical, Fondo de Ahorro, bono vacacional, etc. que de una u otra forma gozan trabajadores de otras instituciones del Estado y empresa privada, algunas sin necesidad de firmar, por espacio de 23 años Convención Colectiva alguna.
De eso nadie se ha percatado, ni les interesa, porque lo importante es desprestigiar a los trabajadores de Recope que le producen al país ganancias multimillonarias, que antes engrosaban las arcas de las transnacionales.
De 1983 a 1991, Recope aportó al Estado 100 mil millones de colones, incluyendo la construcción del Puerto de Moin.
Solamente en 1991 ese aporte fue de 714 millones de colones sin incluir el impuesto de ventas.
Se proyecta financiar asfalto para municipalidades, la flota pesquera nacional, programas de equiparamiento a instalaciones de la guardia rural y civil, por un monto cercano a los 320 millones de colones.
Cada 15 días Recope le entrega al Ministerio de Hacienda 150 millones de colones, como adelanto a impuesto de ventas.
El aparato de transporte del Estado se moviliza sin contratiempo a pesar de que el gobierno le adeuda a Recope 500 millones de colones por combustible.
El Estado tampoco ha girado la suma de 120 millones de colones por subsidio a los pescadores. En la misma situación se encuentra la Asamblea Legislativa como deudora de Recope, por cupones de combustible.
Si en el resto de países de Centro América y Panamá, sus importaciones fueran realizadas por una empresa estatal como Recope se hubieran ahorrado 142 millones de dólares, o sea 18. 890 millones anuales. pesar de esos aportes al desarrollo del País y el ahorro de divisas, Recope vende los combustibles más baratos de Centro América y Panamá y de mejor calidad. Estamos al frente de una de las empresas más grandes de América Latina, que de sus ganancias destina 500 millones de colones al año como retribución a sus empleados, rubro que es utilizado como caballo de batalla por las transnacionales para acapararla de nuevo.
De acuerdo al ritmo de nuestras negociaciones con Allied Chemical, tenemos la absoluta seguridad que los beneficios y ventajas especiales para los trabajadores, hubieran sido superiores, que los actuales porque desde 1974 a la fecha, nos hemos visto imposibilitados de negociar nuestras condiciones de trabajo de acuerdo con la propia realidad, por las restricciones que las leyes imprimieron al sector público para la negociación de Convenciones Colectivas. pesar de eso, los distintos administradores de Recope, entendieron que tenían que hacer justicia y encontramos fórmulas de consenso para retribuir con algunos beneficios indirectos.
Como trabajadores de la empresa, hemos ganado con esfuerzo y sacrificio lo que hoy pretenden endilgarnos como privilegios. Hay cientos de hombres y mujeres, que han dado su aporte al desarrollo nacional para levantar la empresa más próspera, en beneficio del País.
Nuestra posición frente a los intentos de privatización o desmantelamiento de Recope es NO.
Podríamos haber dicho lo contrario, pensando en nuestros beneficios como grupo. Pero en resguardo de los intereses nacionales y soberanía, repetimos ese NO. Exigimos más respeto a quienes cómodamente impulsan campañas de desprestigio, en nuestra contra, a pesar de que nunca aportaron beneficio alguno al país.
intitetas Direction Sche 939 GILBERT BROWN YOUNG SRIO. GENERAL SITRAPEQUIA ROGELIO BARRANTES SRIO. PRENSAY PROPAGANDA SITRAPEQUIA Firmas responsables.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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