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Viernes 22 de Mayo de 1992. LA REPÚBLICA YADA Debate Bibliotecas de eral HEMEROTECA SALUD Dirección blioleta Nacional MCID Una defensa del programa de medicina familiar que ha sido cuestionado recientemente, así como una reflexión sobre la proyección de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica a la comunidad, a través de las actividades que organizó en la pasada Semana Universitaria, son nuestros temas hoy. Mariana Lev.
a DR. CLAUDIO SLON Residente III Año de Medicina Familiar y Comunitaria.
De medicina familiar y general común que personas ajenas a la medicina familiar, tengan confusión al discernir entre La República Marcia Salas MARIA DE LOS ANGELES GIRALT Miembro Consejo Universitario, El aporte de la Facultad de Farmacia un médico familiar. Los tres términos en realidad se asemejan, se complementan, pero jamás son equivalentes.
Recientemente, en esta misma sección, el Dr.
Jiménez Navarrete afirma: El drama de los familiaristas en el escenario costarricense, es justificar qué es lo que realmente los diferencia de los médicos generales. Esto es algo que no comparto y, con todo respeto, quisiera aclarar.
Un médico general (y me refiero a los que existen aquí y ahora) aprende a fondo de las distintas especialidades tradicionales, como medicina interna, cirugía, gineco obstetricia y pediatría, pero recibe una visión general, y definitivamente insuficiente, de otras áreas como por ejemplo administración, ciencias de la conducta humana, ciencias sociales, pedagogía, etc.
Si un médico general, desde el pregrado, recibiera una preparación adecuada en todas estas áreas, junto con una buena formación en las técnicas de abordaje, estudio y tratamiento de la familia como unidad, y se enfatiza en lo preventivo, entonces tendríamos un médico de familia. si a este médico de familia se le prepara en el campo de la medicina comunitaria (que es una especialidad en sí misma. entonces tendremos un médico familiar y comunitario. Este es el título que obtenemos quienes, después de graduarnos como médicos generales, complementamos nuestra formación con tres años más de estudios en esta especialidad.
No subestimo la función ni la capacidad de los médicos generales, por lo que no quisiera que se me malinterpretara. Hay que recordar que todos los médicos, antes que nada, somos médicos generales. La formación posterior es simplemente una opción, fruto de una necesidad o inquietud individual, donde el médico decide escoger entre cualesquiera de las especialidades, o ninguna.
Definitivamente, muchos médicos generales han hecho una gran labor comunitaria e incluso a nivel familiar; pero ésto ha sido el resultado de la intuición, de la inclinación individual, del autoaprendizaje, o de la casualidad; pero no ha sido consecuencia de un programa sistemático de adquisición de las técnicas y los conocimientos idóneos y más eficaces para esta labor.
Por supuesto, al igual que en todas las profesiones, el médico familiar y comunitario, no solo tiene que tener aptitud (conocimientos. sino también actitud. ésta no se puede inculcar masivamente, está en cada uno.
Por otra parte, a pesar de la Conferencia Internacional de Alma Ata y de la voluntad política mostrada posteriormente, vemos cómo los recursos para el sector salud (sobre todo los programas comunitarios) se van reduciendo cada vez más, cómo la tendencia en la prestación de servicios sigue siendo en su gran mayoría curativa, dejando de lado la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad.
También es importante aclarar que los médicos de familia, o quienes nos preparamos para serlo, aunque consideramos que esta especialidad es la mejor solución para muchos de los problemas que existen actualmente en la prestación de servicios no de los aportes más importantes en el programa de actividades académicas de la Semana Universitaria, lo constituyó el Concurso intercolegial sobre farmacodependencia, organi do por la Facultad de Farmacia. Desde el año 91, profesores y estudiantes de esta unidad académica vienen proyectando una meritoria labor hacia los colegios de segunda enseñanza, alertando a los estudiantes acerca de los peligros fatales de la drogadicción y del narcotráfico.
Mediante un certamen de preguntas y respuestas, fundamentado en una metodología de educación popular en salud, se va logrando una educación con cientizadora en los alumnos de segunda enseñanza, sembrando una actitud crítica sobre las causas y consecuencias del fenómeno de la farmacodependencia.
El proceso permite abrir un foro de análisis y aprendizaje, en donde se incorpora permanentemente la prevención del problema.
Ante el deterioro sociomoral de nuestro país, constituido en puente importante de tráfico internacional de drogas, y ante el aumento nacional en el consumo de fármacos, fundamentalmente en los jóvenes, la experiencia de la Facultad de Farmacia, que ha unido sus esfuerzos a los de otras instituciones nacionales, abre una importante veta de proyección universitaria hacia los padres de familia.
Distinguidos académicos y estudiantes de la Facultad han venido desarrollando, gracias a un proceso sistemático, un proyecto que logra unificar políticas en docencia, investigación y acción social.
El carácter interdisciplinario del programa desarrollado por la Facultad de Farmacia, muestra cómo la ciencia y la tecnología, correctamente orientadas, pueden estimular el cultivo de los valores morales.
Más aún, pueden llegar, como dice un filósofo contemporáneo, a la extensión del dominio ético.
ampliando y multiplicando las posibilidades de alimentar conductas responsables. Los frutos que se están cosechando en los estudiantes que participan en el programa abren la posibilidad de que nuestros jóvenes asuman una decisión, una acción responsable ante la oferta de sustancias y productos que producen hábito.
La experiencia de la Facultad de Farmacia evidencia como el conocimiento suministrado por la ciencia puede canalizarse hacia un propósito moral y cómo esta experiencia de avance ético. abre un nuevo campo a la responsabilidad.
de salud, en ningún momento subestimamos el rol dades de su filosofia, de las cuales se beneficiarían importantísimo que asume cada uno de los miembros principalmente los pacientes, al recibir un trato más del equipo de salud, desde el asistente de atención humano e integral, que es el que los costarricenses primaria, hasta el más especializado profesional. De merecen y deben exigir.
hecho, este equipo de salud es la base del sistema de atención que plantea la medicina familiar y comunitaria a nivel primario.
Las opiniones vertidas en los artículos el trato personalizado, integral y cercano debe de la página Debate son independientes ser parte de todo el equipo de salud (médico y no de la línea editorial de este periódico y médico. Además, somos precisamente nosotros son responsabilidad exclusiva de sus quienes estudiamos medicina familiar y comuniautores.
taria, los más interesados en la difusión de las bonEste documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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