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Sábado 13 de Junio de 1992. LA REPUBLICA 119 Debate Direcciones ENCUENTRO DE DOS MUNDOS Al conmemorarse los cinco siglos de la presencia española y portuguesa en este continente que conocemos como América Latina, tenemos un análisis permanente del significado de este encuentro de culturas y sus profundas raíces que hicieron germinar un pueblo latinoamericano. Nos unimos así a una labor que se está desplegando en diversos periódicos del continente. con el apoyo de la agencia noticiosa IPS, a fin de rescatar lo mejor de nuestra historia y plantearnos algunas respuestas a las innumerables incógnitas de nuestro futuro. Mariana Lev. A LEOPOLDO CASTEDO Escritor chileno Los transterrados cerca del ya bastante manido tema el Centenario. mantienen los españoles posturas ta OS a.
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es er де es 50 es се а a La República Ana Cristina Dengo táculos no cederían sino con la guerra o con la rebelión sistemática.
La corriente de la doctrina liberal fue un fenómeno abarcador, casi sin excepción, en el nuevo mundo, en tanto que una sociedad en actitud de lucha adoptó ideas de liberación, con justicia e igualdad.
Conducta de un liberal que desprecia a España, José Gaspar Rodríguez de Francia, teólogo doctoral y prestigioso político paraguayo cuando agonizaba el período colonial hispano en América, era un liberal que tenía una especial predilección por Rousseau y Montesquieu.
Había traído esta inclinación de la universidad de Córdoba, en donde afinó sus lecturas. En Asunción era respetado y admirado por su sensibilidad y afecto a los pobres y a los perseguidos por las autoridades hispanas. En todas sus actitudes transpiraba siempre una acentuada tirria hacia el español dominante, Francia había sido un natural asesor de jóvenes revolucionarios que buscaban la liberación del poder hispano, por momentos, intolerable y persecutor. Podría ser tenido como la fuente nutricia de muchos militares criollos que querían la independencia política. Pasando los, a años finales del siglo XVIII, iba a constituirse en el árbitro de las circunstancias políticas en el Paraguay, Pronto su hegemonía fue visible, desplazando a los militares o patriotas que habían de tener destino ingrato y de desgracia. Habiendo acabado, por muerte violenta y prisiones, Francia, el siniestro doctor, dominó todo el ámbito político nacional.
Quizás no hay una diferencia grande en la definición del liberal de hace casi dos siglos y el de estos tiempos políticos actuales. Hoy el concepto de liberal tiene una connotación económica, antes tenía un alto sentido político. Si queremos ser comprendidos ahora tenemos REYNALDO MONTEFILPO CARVALLO que utilizar el predicado especificando que se pretende Editorialista Ultima Hora Paraguay decir, para aclarar el intrínguilis lingüístico. Cien o más años atrás, ser liberal era estar por la rebelión, por la lucha contra el poder autoritario, por la renovación y el cambio. El doctor Francia había sido un revolucionario, un tipico liberal de su tiempo, lo cual había aprendido de los grandes luchadores en el Río de La Plata. Su biblioteca contenía los más afamados libros La recomposición del pasado suele ser una ardua de los enciclopedistas, libelos y discursos de los libertay tarea: las historias no son, con frecuencia, un espejo de dores de nuestra América ibérica.
fidelidad. Más son proyecciones poliédricas en las que En la renovación del pensamiento entre la centuria las parcelas de verdad suscitan dudas y presunciones. XVIII al XIX, la élite o clase culta optó por el liberalisAsí el enorme bagaje de lo acontecido en el encuentro mo, en tanto que el conservadurismo fue alimentado de los dos mundos, el viejo y el nuevo de América, nos por la dirigencia hispana. Buena parecela de los seduce, pero al mismo tiempo nos desorienta y nos españoles trataron de mantener los factores políticos intriga. La idea tan abandonada en otra época que conservadores sustentando la colonia en la nueva España trajo la civilización a las nuevas tierras, hoy sociedad iberoamericana.
tiene adversarios tenaces y se empeñan en reivindicar El hombre mestizo del llano no era un opositor del el mundo indígena, su cultura, su arte, su organización poder español. Al contrario, era sometido y cony otras virtudes. También hay una visión que quiere formista. El criollo manifestó una actitud adversa al ser objetiva, elaborada con los aportes positivos de lo español cuando se verificó la infiltración cultural euroespañol y lo indígena orientados a forjar una imagen pea cuyos perfiles provenían de la filosofia del distinta a la sociedad americana.
renacimiento y el protestantismo. Las ideas de la reEn el trasvasamiento de lo español a lo criollo el par volución francesa terminaron por decantar las ansias to fue laborioso y conflictivo, un largo período o inter de rebelión y los propósitos de acabar con el poder hisregno que antecedió a la independencia política acen pano. La filosofia liberal ganó al criollo culto que esta tuó el sentimiento antiespañol. La prédica de caudillo y ba convencido de que el conservadurismo de la clase la nueva clase nativa predispusieron a la inquina al gobernante ibérica no cedería sus privilegios sino a poder hispano. En el Paraguay, como en otras comu través de las armas. La guerra de la independencia en nidades, España fue vista como esclavista y sus ten toda América confirmó con creces esta circunstancia.
i1a 1 El liberalismo antiespañol en la emancipación política antagónicas. Para los residentes consuetudinarios, que conocen América en virtud de esporádicas visitas, a veces por estadas más o menos prolongadas, con mayor frecuencia por lecturas e, incluso, estudio riguroso, y dedicado y consecuente interés, es el contiу nente, en definitiva, y en mayor o menor grado, un mundo ancho y ajeno, dicho sea en glosa al notable escritor peruano. En cambio para los transterrados (hago honor al neologismo según unos creado por José Gaos y según otros por Max Aub) ese mundo, ancho en efecto para ellos también, no solo no les es ajeno, sino que de él se integran, han vivido y viven y en su entraña y lo conocen tanto como los propios oriundos, que lo son por generaciones.
De aquí la conveniencia de considerar la celebración del Centenario tanto desde aquí, desde América, como desde allá, desde España. Para ello debemos partir de dos postulados para mí axiomáticos. Es el primero no caer en el error de juzgar el pasado con el criterio del presente. Es el segundo, en consecuencia, la necesidad de situarse en el momento histórico preciso, en este caso el de la conquista, y considerar, para juzgarlos, los pareceres de quienes lo vivieron.
Pocos deberían poner en duda lo vituperable de toda conquista. La de Chile fue en América singular, tal vez no por su crueldad y violencia, que harto lo fueron ambas, sino por su duración. Cuando en el resto del imperio la brega era remoto recuerdo, en este rincón pobre, el único que requería un situado para mantenerse, transcurrían los decenios con una frontera invencible durante tres siglos y medio, hasta que la eufemísticamente llamada pacificación doblegó la resistencia mapuche en 1882, y que a la derrota militar siguió, como en toda conquista, el expolio del vencido. Los vencedores ya no fueron arrogantes soldados peninsulares que, como el joven capitán acelerado don García Hurtado de Mendoza, el vilipendiador de Ercilla, mutilaban o empalaban a los caudillos derrotados, sino mestizos de ambos contendores y los criollos beneficiarios de la independencia.
En definitiva. qué importa, qué cuadra destacar en este centenario conflictivo? muchos somos los transterrados que consideramos más importantes que resucitar choques anacrónicos, valorar los testimonios bien conocidos de quienes vivieron el conflicto y, por ende, tributar el homenaje que merece el humanismo español del siglo XVI y su proyección barroca en el VXII, de aquí el elogio al padre del derecho internacional Francisco de Victoria. El mundo occidental no carecía de dueños, por consiguiente el mero hecho de atravesarlo no concede más derecho de captura que el que hubieran podido ostentar aquellos nativos si fuesen ellos quienes nos hubieran descubierto a nosotros. No es este el primer planteamiento, hace cuatrocientos cincuenta años de la vigente pregunta ¿quién descubrió a quién? Similar predicamento merece el homenaje al poeta que antepuso su real heroísmo al de sus contenedores, los invencibles araucanos: Son de gestos robustos, desbarbados, bien formados y parecidos, espaldas grandes, pechos levantados, recios miembros, de nervios bien fornidos, ágiles desenvueltos, alentados, animosos, valientes, atrevidos, duros en el trabajo y sufridores de fríos mortales, hambres y calores. raíz del escándalo del Watergate y de la consecuente renuncia de Nixon, episodios que, a todas luces, honran al periodismo norteamericano y otras 12 a anglosajón, que solo poderes ascendentes como lo eran Estados Unidos, entonces, y España en las postrimerías del renacimiento, se sintieron capaces de enjuiciar sus acciones condenando lo vituperable y anteponiendo la ética al beneficio.
virtudes de ese país, que también las tiene, fui invitado a comentarlo en mi calidad de decano extranjero de una universidad neoyorquina. La conferencia tuvo lugar en una iglesia y el tema fue el de la comparación de Watergate y la conferencia de Valladolid, en la cual, a mediados del siglo XVI, el padre De las Casas y eméritos frailes polemizaron con Gines de Sepulveda, cronista de Carlos V, sobre los derechos del indio, antecedente hispánico de los defensores contemporáneos de los derechos humanos. Fue para mí estimulante sostener a base de hechos incontrovertibles y de documentos fidedignos, y en un medio a todas luces Las opiniones vertidas en los artículos de la página Debate son independientes de la linea editorial de este periódico y son responsabilidad exclusiva de sus autores.
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