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Viernes de Diciembre de 1992. LA REPUBLICA. 719A Debate Chisporroteos 10 ALBERTO CANAS ECOLOGIA Los problemas que afrontan nuestras agrupaciones políticas y los signos de descomposición social son analizados hoy. Mariana Lev.
ento El critico de La Nación, Andrés Sáenz, contestó ayer mis últimas apreciaciones sobre el origen y paternidad de la expresión Teatro del Absurdo, en articulo, en articulo del que tuvo la gentileza de enviarme copia previa.
CTC JAIME GDO. DELGADO ROJAS Politólogo Más allá de la crisis de los partidos La verdad sea dicha, no sé qué importancia puede tener el que sigamos discutiendo. Si se tratara de establecer el origen y paternidad que dije en el párrafo anterior, santo y bueno. Pero realmente, si él dijo que la expresión la acuño Martin Essler y yo dijera que no, habría algo que discutir. Pero la discusión viene siendo otra: yo he afirmado que él lo dijo y él niega haberlo dicho: tengo en consecuencia que creerle que no lo dijo (o en el peor de los casos que no quiso decirlo. que dar por buena su afirmación, ya reiterada. No queda, en consecuencia, nada que discutir, salvo que nos enzarzáramos en un disparate en torno a si el escribe mal o yo leo peor, que no interesaría ni a nuestros parientes más cercanos. Lo importante es lo que él se propuso decir. Acordes y contestes ambos en que no fue Martin Essler el padre de la criatura, bendigamos nuestras coincidencias. Tal vez algún día se nos presente otro tema.
ún se oyen voces de ilusos que afirman que no hay crisis en los partidos políticos costarricenses.
Leido y releido el artículo con que el Presidente de la República contestó ciertas apreciaciones de Julio Rodriguez, lleguemos todos a una grata conclusión: al redactor de la inmortal carta presidencial al ABC de Madrid.
le ha sido aplicado el programa que llaman de movilidad laboral. En dos platos: ha sido des.
pedido. Ojalá que sin prestaciones. El único miedo que me queda es que resulte candidato a diputado en 1994, que cosas más graves se han visto.
en la Unidad, es una verdadera quimera; es vivir del recuerdo de lo que esos partidos fueron en el pasado, pero, a la manera del ayer, los partidos ya no existen: no tienen ideologia propia que les identifique y permita discriminar entre uno y otros; no tienen verdaderos dirigentes con legitimidad y que emanen confianza. No hay bases sociales organizadas en su entorno: sindicatos, gremios, cooperativas o asociaciones. No tienen intelectuales orgánicos a su servicio que cumplan la labor de ser los que cohesionen y den contenido racional a su discurso politico.
En Costa Rica lo que realmente existen son dos montones de dinero, mal llamados deuda política, orientados hacia las dos denominaciones partidarias tradicionales: algo con el nombre de Unidad Social Cristiana, sin socialcristianismo; y algo llamado Liberación Nacional, sin socialdemocracia. En ambos casos, la lucha de tendencias, tardia o temprana, se asemeja a la disputa de los herederos de una gran fortuna: poco importa el bien común, la justi.
cia social, la soberanía o la paz. Es una afirmación temeraria, pero en Costa Rica, si no fuera esa deuda política, habría mucho más que dos partidos: posiblemente habria uno para cada precandidato.
Esto cansa y disgusta a la población; por ello, y a partir de esa realidad, se demandan nuevos mensajes, nuevas figuras y otras alternativas de futuro. En situaciones comparables, Fujimori lo logró en Perú, Serrano Elías en Guatemala. En ambos casos se constituyeron en mayorías, partidos muy nuevos, sin tradición ni trayectoria; de lo único que se requirió fue de mucho dinero para hacer imágenes de candidato y mensajes de partido. Pero en ambos y casos, las demandas de las grandes mayorías quedaron muy al margen y pospuestas.
Esta experiencia ajena es una buena lección: un sistema de partidos políticos en crisis genera liderazgos espontáneos, con más lealtad en el capital que les financia su imaHay una gran expectación entre los propie.
tarios de vehículos, por saber qué efigie o conmemoración van a poner este año en el reverso de los marchamos. Nos recetarán ahora a Teodoro Picado? En esto de conmemoraciones, celebraciones, homenajes, cincuentenarios y monumentos, pareciera que se está actuando con un criterio de en otra no me veo.
GREDORES TIS gen, que en las mayorías que confian en su discurso. Sin embargo, la ruptura del bipartidismo es sana y debe entusiasmarnos en cuanto de paso a la apertura ideológica y a las alternativas de futuro: mientras abra agendas de justicia social, de defensa de la soberanía y la democracia; pero que también se resguarde de la ilusión de los Fujimoris que hacen peligrar la democracia y nuestra paz social.
Este pequeño escándalo del Consulado de Costa Rica en Managua unido a otras cosillas que han venido sucediendo me convencen de que al menos una vez en mi vida fui sabio: cuan.
do me negué a participar en los organismos que se organizaron durante la segunda mitad de la administración Arias, diz que para tecnificar y reivindicar moralmente el servicio diplomático costarricense. Me olio aquello a buena intención y a charlataneria, y lo dije: no es posible que los gobiernos hablen de limpiar y enaltecer el cuerpo diplomático, siempre durante segunda mitad de su período, y una vez que durante la primera mitad han hecho diablo de zacate con nepotismo, corruptelas, subastas, meteoros y demás pormenores del botín electoral JORGE SALAZAR Abogado Todo parece haber terminado dos años y medio de gobierno, de transformación y económica y modernización financiera, de implantar Lun modelo privatizador por excelencia que arroja a las calles cada vez más empleados, Costa Rica vive una insultante e injusta realidad: La riqueza se ha vuelto más cínica y la pobreza más dramática.
Hasta hace algún tiempo los gobiernos se revestían de ideas con contenido social, y la acumulación excesiva de capital era vista con desprecio, los ricos se cuidaban de no presumir de su opulencia. Les daba algo de sonrojo y vergüenza lucir sus privilegios.
Hoy, en cambio, los ricos se pasean sin escrúpulos en sus autos de lujo, sorteando en cada esquina la presencia de decenas de limosneros. Son estas, ya, imágenes dantescas que recuerdan los tiempos de Jesucristo o a la población mendicante del medioveo.
Son señales evidentes, más reales que cifras, más contundentes que cualquier discurso triunfalista, de que la estabilidad económica se encuentra en el filo de la navaja y de que la descomposición ha comenzado.
Las huelgas y el incremento de la delincuencia prevén el comienzo de la tormenta.
Los representantes del Gobierno pretenden minimizar la trascendencia de estos hechos, pero se adivina que vamos hacia la convulsión social. El futuro es incierto, ya no está en marcha.
Aunque se diga y repita, una y otra vez, que todo va muy bien, hay señales, arrojadas en forma dispersa, aquí y allá, por empresarios, comerciantes e incluso por legisladores, que comienzan a definir con claridad la nueva crisis que se avecina: desaceleración de la actividad productiva, descenso de ventas y serios problemas de liquidez, desaparición de mediana y pequeña industria, déficit profundo en la balanza comercial, aumento del desempleo, descenso del poder adquisitivo.
El sueño parecer haber terminado, aunque no para todos.
El saldo final de la política económica será en favor de los ricos. Ni duda cabe. Quiénes han resultado hasta ahora los más beneficiados? La respuesta es sencilla: los nuevos banqueros, los grandes y modernos empresarios.
Hacia el ocaso de este Gobierno, al millonario se le ve en casa más lujosa y al miserable más cubierto por harapos.
Esa es la cuenta final de lo que quiso bautizarse como modernización económica.
No puede haber servicio diplomático, ni prestigio en el exterior, mientras los candidatos prometan cargos en el cuerpo diplomático a los pegadores de banderas, a los que financian los sandwiches para las guías, y a las suegras de sus primos segundos. Es decir: mientras los presidentes de la República no le den al asunto la importancia que tiene. Las mejores intenciones de los ministros de Relaciones Exteriores (y no hay ninguna razón para dudar de las que animaron a Madrigal Nieto y animan a Niehaus) pegan conta el muro. Que no es el muro de las lamentaciones, sino el muro que las produce luego.
Probablemente ahora nombrarán un buen cónsul en Managua, que durará hasta que en el primer mayo del próximo Gobierno lo susti.
tuya un pariente de alguien o un ex diputado o esposa, o nuera, o cuñada de ex diputado.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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