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to ab AS 29v9uL Bibliotecas JAL NAVUISA Muchas Gracias Pueblo Costarricense UNIT:MC RICA El Consejo Universitario, la Rectoría y el Comité Institucional de Defensa de la Educación Superior, de la Universidad Nacional.
Agradecen profundamente al PUEBLO COSTARRICENSE, las muestras de solidaridad brindada a la lucha de las cuatro universidades públicas en defensa de nuestra Educación Superior Estatal.
Nuestro agradecimiento particular al comercio de la provincia de Heredia, a nuestros proveedores, empresas, organizaciones e instituciones del país, que nos extendieron su mano y su ayuda generosa.
Este apoyo, nos compromete hoy más que nunca a asumir ese papel protagónico que necesita el país, en la formulación y puesta en marcha de alternativas de solución a los distintos problemas que aquejan a nuestra sociedad.
Ese compromiso adquirido hace más de 18 años, seguirá siendo el norte que orienta el quehacer de la UNIVERSIDAD NACIONAL, para seguir contribuyendo al desarrollo y al bienestar de Costa Rica.
Esta publicación ha sido financiada por funcionarios de la Universidad Nacional.
Campo pagado EL CAMINO HACIA LA PAZ: CUMPLIR CON EL ACUERDO DE NUEVA YORK El pasado 25 de septiembre, representantes del Gobierno de El Salvador y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) suscribieron un importante Acuerdo en la ciudad de Nneva York.
El Acuerdo firmado podría ser el punto de partida de una nueva y esperanzadora etapa en el proceso político salvadoreño.
El diálogo y negociaciones que han desarrollado el Gobierno de El Salvador y el FMLN desde hace más de un lustro y que contó en los últimos dos años con la mediación de la Secretaría General de las Naciones Unidas, a través del representante personal de Javier Pérez de Cuéllar, Alvaro de Soto, obtuvo su más significativo fruto en los salones de la sede del organismo mundial.
El arreglo es un complejo producto de la flexibilización de las posiciones de ambas partes, de las presiones internacionales, del reciente y fuerte impulso mediador pero, sobre todo, del anhelo, creciente y caudaloso; y de la lucha indoblegable y tesonera del pueblo salvadoreño, para que se materialice la tan ansiada paz.
La Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos en Centroamérica (CODEHUCA. de la misma maneraque ha saludado el proceso negociador y ha trabajado constructivamente en función del avance del mismo, hoy se regocija de lo pactado en Nueva York.
El prolongado, cruel y doloroso martirio de un pueblo generoso, trabajador y valiente como es el salvadoreño, urgía y merecía una ventana de esperanza. El Acuerdo del FMLN y el Gobierno de Alfredo Cristiani, la ha abierto. Pero eso no significa que la larga noche de dolor, impunidad, injusticia y muerte, haya terminado en El Salvador.
Varias condiciones deben de conjugarse para que la paz sea una incontrastable realidad en la sociedad salvadoreña.
Una condición fundamental para avanzar hacia ella es el restablecimiento de la confianza y la seguridad en el seno de la sociedad salvadoreña. Sin embargo, esa confianza y esa seguridad no podrán alcanzarse y convertirse, no en excepción, sino en hecho cotidiano, mientras persista la injusticia, la impunidad y el temor. En los últimos días, se han dado hechos y situaciones que no contribuyen a crear el clima adecuado para que la paz se materialice. Tres ejemplos, entre muchos: El persistente hostigamiento y las amenazas de muerte que sufren personas vinculadas a organismos humanitarios y de derechos humanos por parte de escuadrones de la muerte. que como es sabido están vinculados orgánicamente con algunos cuerpos de las Fuerzas Armadas.
Eso lo han sufrido recientemente la dirigente del Comité Cristiano Pro Desplazados de El Salvador (CRIPDES. Mirtala López; funcionarios de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES No Gubemamental. y las misioneras de La Pequeña Comunidad. quienes se han dedicado a encomiables obras pastorales y humanitarias. Los procesos judiciales y el veredicto de los Jurados en tres juicios recientes, que tienen y importantes implicaciones políticas. En el juicio de los presuntos asesinos de los seis sacerdotes jesuitas y sus dos colaboradoras, y en el juicio del Pozo Negro, se dieron muchas irregularidades, pero, la más grave y trascendente fue que militares confesos fueran declarados inocentes.
Mientras tanto en el también reciente juicio contra Jorge Alberto Miranda Arévalo, acusado del asesinato de Herbert Anaya Sanabria, ex presidente de la CDHES No Gubernamental, a éste se le declaró culpable sin contemplaciones; no obstante que es de sobra conocido que fue duramente presionado para que aceptara la culpabilidad, aun siendo inocente. Los tres casos, entonces, tienen, desgraciadamente, un clemento común: los principales o verdaderos culpables, es decir altos oficiales de las Fuerzas Armadas de El Salvador, no han sido sometidos a juicio. Con ello se pone de manifiesto que todavía la impunidad no ha empezado su necesaria y urgente cuenta regresiva en El Salvador. El hostigamiento y la represión abierta que sufren las comunidades de repoblación en las operaciones militares que desarrolla el ejército gubernamental. Repobladores de las comunidades de Nueva Trinidad, Segundo Montes, La Mora y otras, han hecho llegar a CODEHUCA a otros organismos no gubernamentales sus testimonios y denuncias. En ellos señalan el terror a que son sometidos, la arbitrariedad, los atropellos, las humillaciones y la destrucción de sus bienes y cosechas.
Situaciones como las señaladas siguen caracterizando, protagónicamente, la realidad actual de El Salvador. Mientras estas persistan, mientras persista el terror, la injusticia y la impunidad, la paz se perfilará como una esperanza remota.
Tal situación debe cambiar sustancialmente. pronto. Si no, lo acordado en Nueva York correría el grave peligro de desdibujarse en un mar de ilusiones falsas y de letras muertas.
y Las partes suscribientes deben de cumplir con patriotismo, responsabilidad y rigor lo acordado en Nueva York. las Fuerzas Armadas de El Salvador (FAES. especialmente, les corresponde una enorme cuota de responsabilidad en el proceso que se ha abierto en su país. Si no cumplen con el mandato y la voluntad de su pueblo y con las expectativas y anhelos de la y Comunidad Internacional, cristalizadas, en lo esencial, en el Acuerdo de Nueva York, serán, inexorable y justamente, señaladas como las enemigas de la paz de su país.
La Comunidad Internacional, en general y los organismos y Estados garantes del Acuerdo, deben vigilar muy atentamente lo que acontece en El Salvador y hacer todos los esfuerzos que contribuyan al respeto de los derechos humanos en ese país centroamericano. De esta manera, beligerante y activa, se podrá contribuir eficazmente al CODEHUCA logro de la paz.
CODEHU Hoy día el camino hacia ella en El Comisión para la De Comisión CostarriSalvador, pasa irremisiblemente por el fiel fensa de los Derecense de Derechos cumplimiento del Acuerdo de Nueva York. chos Humanos en Humanos Pero lo acordado debe de cumplirse ya; eso Centroamérica.
ahorrará dolor, sacrificio y sangre a un pueblo que merece construir su futuro en paz, con seguridad, con justicia y prosperidad.
FIRMA RESPONSABLE CODEHUCA LUIS FERNANDO ASTORGA GATJENS CODEHU Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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