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10 DOMINGO LA REPUBLICA. Domingo 20 de mayo de 1990 El sexo pobre de Marta Scarpato En situación de subempleo, una de cada cinco mujeres latinoamericanas, y una de cada cuatro en el Caribe, debe enfrentar la manutención de su familia.
El sexo pobre En broma o en serio, no importa el tono que se emplee, la realidad es una: la mujer sigue siendo un ser marginado, con menos opciones y más responsabilidades cada día. Los dos artículos que les ofrecemos en esta página demuestran esta hipótesis. América Latina y el Caribe, ser mujer y trabajadora es sumar una doble carga, que resulta más pesada desde que se desencadenó la crisis que tanto afecta a la región. El Departamento de la Mujer, de la Organización Regional Interamericana de los Trabajadores, ha recabado algunos datos que permiten ver la dimensión de este problema.
Durante el período que va de 1950 a 1980, la participación de la mujer pasó de un 19 a un 26.
Las condiciones eran desiguales con respecto a las de los hombres. por ejemplo, los ingresos medios femeninos en Sao Paulo correspondían al 57 de los masculinos, en Buenos Aires, el 68 sin embargo, era notoria la tendencia a incorporar mano de obra femenina al mercado laboral.
En cambio, en la última década, la creación de empleos formales para la población en general, no llegó al El número de personas que buscó trabajo sin conseguirlo aumentó en un 50. y el sector informal (vendedores ambulantes, trabajadores eventuales, etc) creció en un 40. del cual una buena proporción está conformada por mujeres.
Desde 1982, año del estallido de la deuda externa latinoamericana, el ingreso por persona se redujo notablemente: si cada uno de nosotros debiera tener un ingreso de 200 dólares anuales más que en 1980, tienen en cambio, 50 dólares menos. Las y mujeres, ya de por sí con salarios menores que los de los hombres, resultan más afectadas por esta caída.
Para comprender la situación actual de millones de mujeres latinoamericanas y caribeñas, hay que añadir a estos datos de la crisis generalizada, los atavismos de los roles sexuales que aún predominan en nuestro final de siglo. La desigualdad salarial proviene, en gran medida, de la desigualdad en la distribución del trabajo doméstico: las mujeres se ven obligadas a tomar empleos mal remunerados pero de tiempo corto o flexible.
licuadora, sin latas, y elfuego logra.
do con yesca y pedernal como los boy scouts. En los albores de la civilización, tras haber exterminado a los dinosaurios, los mamuts y los pterodáctilos, se dio cuenta de que con ese procedimiento se quedaría sin un solo bisté fresco; llevó a la casa las vaquitas, los cerditos, las gallinitas, que aumentaron considerablemente las labores propias del sexo femenino: ordeñar, recoger los huevos, matar los pollos, mientras los hombres, con el pretexto de la agricultura, todo el día al cielo y organizando fiestones para los dioses de la lluvia.
Luego les dio por filosofar andar por las calles diciendo que las mujeres no servían más que para tener hijos, adjudicándose el derecho exclusivo de la inteligen.
cia.
En esa época, que se creían tan civilizados, apenas encontra.
ban una mujer guapa, le cortaban los brazos, la cabeza o la nariz, según pueden atestiguarlo las esculturas en los museos.
Desde los tiempos más remotos, su naturaleza pendenciera los inclinó a lo que llamaron el noble ejercicio de la guerra. y por un quítame allá esas pajas, organizaron guerras que fueron un pretexto para: salir de casa hasta altas horas de la noche; irse a tierras lejanas; juntarse con sus amigotes a contar sus hazañas y endosarle a las mujeres el cinturón de castidad.
Hasta finales del siglo pasado, todo fue miel sobre hojuelas para ellos, pero la electricidad vino a cambiar el panorama: los aparatos domésticos empezaron a realizar las labores propias del sexo femenino que, liberado al cabo de tantos milenios, se dedicó a leer, escribir, embellecerse y opinar.
Por primera vez, desde la prehistoria, empezaron los hombres a fijarse que la casa era cómoda, Artimañas del hombre calentita y sosegada. como las y cosas fuera de casa eran feas y las guerras dejaron de ser divertidas, mañosamente empezaron a azuzar a las mujeres, para que exigieran el derecho al voto, y el derecho a trabajar como los hombres.
Myriam Francis Las más incautas, atraídas por (Especial para La República) la novedad, se lanzaron a las calles pidiendo voz y voto y trabajo. Como ENGO amistades muy es lo lógico, los consiguieron en el especiales: el amigo cíniacto (que, como ya lo hemos visto, co y la amiga despistada.
fue una artimaña. y ellos se quejaDe entre los dos que ron de desempleo, se lanzaron a la hablaban y esta alma que escuchahuelga (su verdadera vocación. y ba, salió en resumen este artículo, están haciendo todo lo posible porllamarlo de alguna manera. Entre (melenas largas, camisas florealos dos fueron diciendo: das, zapatos de tacón, cadenas y Le dicen Movimiento de Li arete: camuflaje. por meterse en beración Femenina, pero a lo mejor casita a disfrutar de la hoy comoda es una muy masculina triquiñuela vida hogareña, dejándole a las para usurpar los derechos femeni mujeres las riendas de este mundo nos. El hombre, ese ser astuto que desquiciado, para ver si pueden desde la caverna ha venido pasán sacarles las castañas del fuego dola de maravilla, basándose en su atómico, que nos tiene a todos, fuerza muscular, distribuyó las hombres y mujeres, sobre ascuas.
labores propias de cada sexo. y se Le sirve también al hombre fue de cacería, a disfrutar del aire, para, valiéndose de la liberación de del sol y los deportes; dejándoles a la mujer, aprovecharse de ella lolas mujeres el aseo de la cueva, el grando lo que en otros tiempos cuidado de los hijos (sin píldora: conseguía sólo mediante la bendiuno cada año. la preparación de la ción nupcial y sin ningún compromicomida (un encanto: sin estufa, sin so, ni responsabilidad.
uventud, Coste Igualdad real de la mujer actividades a las que se dedican tercera parte de los hogares está son prolongaciones de las tareas encabezado por una mujer; en propias de su sexo. son México, el 40. Además de todo enfermeras, maestras, lo mencionado, estas mujeres no secretarias, empleadas reciben los beneficios que se domésticas, hacedoras de labor asignan a los hombres jefes de fina en la maquila, trabajadoras familia, por ejemplo, difícilmente sociales, costureras, cajeras, son sujetos de crédito en los recepcionistas, vendedoras de bancos de la región.
alimentos diversos preparados por Este panorama, que ha ellas.
recibido el nombre de la En esta situación de feminización de la pobreza. hace subempleo o de empleo mal que hoy, más que nunca, las remunerado, una de cada cinco mujeres necesitemos desarrollar mujeres latinoamericanas, y una otro modo de ser humano y de cada cuatro en el Caribe, debe libre. como lo describió la enfrentar sola la manutención de mexicana Rosario Castellanos.
su familia. En Perú y Colombia, la (FEMPRESS) La mayoría de las trabajadoras de la región se encuentran en el sector de servicios y, en número creciente, en el sector informal. Las
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