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LA REPUBLICA. Domingo de setiembre de 1990 7C DROGAS NO LOS CLUBES JUVENILES Una nueva alternativa para la juventud costarricense DROGAS NO: UN PROGRAMA COMUNITARIO QUE APOYA DINADECO Los JOS graves problemas que afrontamos como país y como sociedad ameritan acciones de enorme responsabilidad y de amplia participay ción.
Uno de éstos sin duda, es la droga con todos sus macabros efectos y secuelas. Costa Rica no ha escapado a este flagelo que se extiende sigiloso, pero impactante en el alma y en el cuerpo de nuestra juventud, tanto urbana como rural. Estupor sentimos al saber del alto consumo de drogas en el país, donde el más importante recurso. el humano. está siendo brutalmente golpeado. Por ello los esfuerzos realizados por el Programa Nacional Drogas No son plausibles y merecen no sólo el reconocimiento, sino también el respaldo popular y gubernamental.
La Dirección Nacional de DINADECO considera que son sus funcionarios personas idóneas tanto en oficinas centrales como en las regionespara impulsar esta lucha: DROGAS NO de la Red Nacional de Comités.
Hemos de coadyuvar fuertemente en estimular instancias de organización comunal a todo nivel y en todo el país, con el fin de que las comunidades organizadas puedan dar un aporte invaluable en la lucha por erradicar de nuestra juventud esa lamentable plaga de miseria humana. El desarrollo para que sea tal, debe ser integral, pues nada logramos con grandes éxitos materiales, económicos, si sus beneficiarios tienen enfermos sus cuerpos, mentes y almas, y siendo este un mal de nuestro pueblo, hemos de presentar alternativas que permitan a la comunidad organizarse para sí capacitarse y poder ejercer un verdadero papel, activo, de promoción y atención a este terrible mal. Ningún plan será exitoso, si no cuenta con una integración efectiva del movimiento comunal, sus dirigentes, vecinos y OR las exigencias de la sociedad moderna en el mundo de lo material, en donde producir Vrs. consumir pareciera ser lo más importante; los seres humanos vivimos la carrera permanente de querer siempre alcanzar algo, aunque este algo en muchos casos ni siquiera lo tengamos claro. Es a veces tan intangible esa necesidad interna que no alcanzamos a llenarla; y hasta nos cuesta trabajo diferenciar si podemos valer por nosotros mismos o por las cosas que poseamos. Luchamos por adquirir un bien y paradójicamente al conseguirlo, éste nos despierta la necesidad de algo mejor o más sofisticado, y así sucesivamente y casi sin darnos cuenta caemos en esa especie de espiral que es el consumismo.
Para adquirir esas tantas cosas necesitamos dinero, y en función del mismo se mueve el mundo; no obstante pareciera que en este momento la humanidad está llegando a un punto, en que el dinero pierde su propia función, que es la de llenar nuestras necesidades reales, para convertirnos en esclavos del mismo.
Los grandes valores humanos, que son los que en la naturaleza nos dan la condición de seres superiores, están siendo amenazados por esa dificultad que hay en nosotros mismos para lograr la autenticidad.
Observamos a diario como nuestros jóvenes abandonan principios culturales y sanas costumbres de sus progenitores y coterráneos, para tratar de acoger los patrones de vida provenientes de medios culturales completamente ajenos a nuestra propia forma de ser, que son los que cotidianamente nos importa la televisión, el cine, y otros medios de comunicación.
Por la vulnerabilidad propia de la edad, son los jóvenes los más afectados con los procesos que se dan en una sociedad tan convulcionada, como la que nos toca vivir; en donde a los conflictos generacionales, se agregan los que ocasiona la explotación, y las luchas por el poder político y económico que se y dan en los diferentes países del mundo, los que siembran el temor y la confusión que la población joven busca evadir a través de las drogas.
Unido esto a la voracidad por adquirir dinero fácil que tienen los inescrupulosos comerciantes de la droga, tenemos una compleja estructura, que actuando a nivel mundial amenaza cada vez más con arrebatar al más preciado tesoro de nuestra sociedad contemporánea, que son los jóvenes.
Ante este panorama que se da a nivel mundial, Costa Rica también integra que sus ingentes esfuerzos a los que realiza el mundo entero en el combate de las drogas.
La gravedad de los hechos que se han venido dando en nuestro medio está cambiando la actitud del costarricense. que generalmente ha sido la de evadir su propia realidad social)
hacia una conciencia diferente, con una reacción nueva, que le lleva al enfrentamiento colectivo, para la protección de nuestra juventud y de nuestros propios valores e instituciones.
En tal enfrentamiento la organización nunitaria está llamada a cumplir un papel fponderante, en donde los esfuerzos no solo senfoquen a reducir el consumo de drogas, si que deben estar dirigidos en el campo de la nción, a modificar las conductas que conducen al consumo de las mismas. Con una amplia participación de cada comunidad, a través del auténtico liderazgo que en ella se genere, se identificarán los problemas y necesidades existentes, encausando así los recursos institucionales, materiales y humanos hacia la solución de los mismos. Todo en un contexto integral, donde los miembros de las comunidades sean generadores de sus propios programas y actores de su propio desarrollo.
EL PROGRAMANACIONAL DROGAS NO AGRADECELA COLABORACIONALAS SIGUIENTES EMPRESAS QUE PARTICIPARON EN EL PATROCINIO DE ESTE SUPLEMENTO: WANG ROHM HAAS Bibliotecas ADOC CENTROAMERICA, MEROTECA Biblie Líder en Calzado MOTO gewogen SC bticino de Costa Rica DE CENTROAMERICA Johnson RAFY AFYTICA YA AQUELLAS EMPRESAS QUE BRINDARON SU APORTE PUBLICITARIO TIENDAS COLCHONES la Cloria Kentucky Fried Chicken Banco de Costa Rica Ox0925 JIRON COCIAL El secreto está en el Sabor!
CALIDAD. MAS ALLA DE SUS SUEÑOS COSTA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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