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dy s3 brest a el colicia y can his proced Edos pot ustancias Le la ca mtes de ejes de st SON hiares 25 de Julio de AMERICA REBLICA UNA LABOR DE PANAMERICANISMO GENUINO Escribe: PEREZ TREACY La intelectualidad cubana, de es lello para la vieja y carcomida Eupiritu fozozo, preocupada como la rope. América ha de unirse por la más por el porvenir de América, te inteligencia y la cultura. Las mejoría que ser la creadora de un texto res plumas, las letras, la ciencia, el que llevara la pulsación del Continen arte, el periodismo, son troqueles de Me refiero a la revista Am rica. civilización que contribuirán, ineluórgano de la Asociación de Escri diblemente, a afirmar las nacionalitores y Artistas Americanos. fun dades americanas y ha hacer el verdada en La Habana al iniciarse este dadero espíritu de América. La resão. Siete meses de vida, y siete pu vista, de la que es mantenedora la blicaciones, una cada mes. Algo como Asociación de Escritores y Artistas!
decir las siete vacas gordas de pro Americanos, con Sede en La Haby, ducción literario científica, llevando na y una filial en cada República el pensamiento al través del Conti en vuelo magestuoso del pensamien.
nente, todo inquietud en vuelo elo to. propugna el esfuerzo unido, cuente y hermoso. La orientación ele intercambio constante, para que el alvada, fecunda: el análisis y el estu ma del Continente vibre unísono, dis do sano, de vital interés humano: curra y se acreciente bajo la influen las más hondas efervecencias univer cia de la cultura; para que la fé y sales, todo ello en intenso empeño los ideales se robustezcan en perduamericanista, proclamando lo que iables propósitos de confraternidad podría hacer el pensamiento y la uy grandeza.
nidad por la cultura de los hombres América realiza una labor indel Nuevo Mundo. Eso es América. tensy de Panamericanismo genuino.
razón por la cual es indudable, in discutible si se quiere, que su labor será de decisiva influencia en el por venir del Continente.
La colmena intelectual, que lo es sin lugar a dudas la que. forman los escritores, quiere sentar un principio fundamental y básico: todo lo que América puede hacer debe conseguirlo con la pluma. se funda para ello en el hecho cierto y loable de que el Continente no tiene postulados, ni prejuicios históricos que sentar con la fuerza de los cañones. Quélese EN ESTA IMPRENTA SE COMPRAN TRAPOS VIEJOS PERO LIMPIOS Domingos selamente Horas Horas 14 30 14 40 14 40 14 54 15 34 15 41 NORTHERN RAILWAY COMPANY AND OPERATED LINES COSTA RICA 15 41 15 46 HORARIO PUBLICO que regirá desde el 26 de Abril de 1937 hasta nuevo aviso (EL PRESENTE HORARIO ANULA TODOS LOS ANTERIORES)
16 50 16 58 18 05 18 35 Bombo al 17 15 17 40 18 10 Horas Horas Para Marces sábado Horas 13 10 14 10 14 40 Horas RUMBO AL OESTE (Lea para abajo)
Diario Diario Diario Excepto Excepto Diario Domingos Domingos 13 45 13 51 Horas Horas Horas Horas 10 30 10 38 15 25 16 00 16:10 Horas RIO BANANO La Prensa Libre el diario de la tarde ESTACIONES 00 10 GERENTE 10 30 25 45 45 00 40 48 48 11 00 12 00 12 35 13. 15 13 45 14 25 14 45 15 10 15 45 Horas Horas 50. Bananito. Beverly. 05. Limón. 30 Rembo al Rumbo al Este Horas 50 15 41 55 28 55 Les para Les para arriba abajo Horas Martes Miércoles solamente y sábado CHITTENDEN, 12 31 00 13 30 40 14 00 14 28 15 14 50 Diario Horas 14 00 14 06 14 11 14 55 Horas 10 38 11 25 11 30 12 25 12 31 15 08 15 36 15 55 16 22 16 45 Horas RAMAL DE CAIRO ESTACIONES. LIMON. MOIN JUNCTION.
Vestido de noche en crepé de China, fondo negro, ramilletes de tensias las y blanco. Creación de Jean Desses. Telefrance). MOIN JUNCTION. CASTRO. ZENT. ESTRADA. MOIN JUNCTION.
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Les para arriba Rumbo al Rumba al Este Inste Les para Miércoles Sábado solamente solamente Horas Horas. Siquirres. 16 15 40. La Junta. 16 10 50 Cairo Junction 16 05 10 35 Golden Grove 15 20 Horas Horas Horas 15 15 15 07 LA PRENSA LIBRE, Diario Diario 15 07 14 20 14 15 13 35 13 20 LA MODA EN PARIS 13 20 12 24 11 53 11 25 11 05 10 46 10 20 10 05 28 00 Horas RAMAL DE INDIANA ESTACIONES Horas 18 45 18 10 17 37 17 14 16 54 16 29 16 17 15 45 15 15 Horas Bumbs al Esta RUMBO AL ESTE (Lea para arriba)
Horas. Dorotea. 30. Carmen. 20. Siquirres. 645 Diario Diario Excepto Excepto Diario Domingos Domingos Heras Horas 15 55 15 45 15 45 15 25 14 30 14 10 14 10 13 12 15 11 25 11 25 10 10 25 35 23 53 35 00 30 Horas Lea para Les para arric Sábado Viernes solamente solamente Horas 30 25 16 10 Horas 40 00 50 Horas Horas 00 Hous Domingo solamente ESTACIONES Horas 10 13 10 03 10 03 45 00 51 RAMAL DE MONTEVERDE Rumbo al Caste 51 46 47 37 30 00 Horas Rumbo al Les para Viernes solamente Horas Horas 15 20. La Perla. 14 50 15 55 Monteverde. 14 15 (Empalme). Siquirres. 14 00 Horas MASINA UNLE Veinte Años Después Por ALEJANDRO DUMAS 34El mosquetero siguió avanzando, ya poco se encontró ante una verja labrada con el buen gusto que distingue los trabajos de cerraje.
ria de aquel tiempo.
Al través de la veria se veia un huerto cuidadosamente cultivado, un patio bastante espacioso en el que pataleaban algunos caballos de mano a los que tenían de; diestro criados de libreas diferentes, y una carroza con un tronco de la tierra. nos engañamos, o el boyero nos ha engañado dijo Artagnan. no puede ser que Athos viva aqui. Valgame Dios. si estará muerto mi amigo y pertenecerá a alguno de su nombre esta propiedad? Apéate, Planchet, y ve a informarte; yo no me siento con ánimos para ello.
Planchet se apeó. añade dijo Artagnan, que un caballero que está de paso, solicita la honra de saludar al señor cende de La Fere, y si te placen los informes que te den. nómbrame.
Planchet, Zevando de las riendas su caballo, se acercó a la verja y tiró de la campanilla.
Al punto apareció un criado de caballera cana, sin librea y erguido de cuerpo, pese a sus años.
esta casa el señor conde de La Fere. preguntó Planchet. Vive Aquí vive.
Es un señor retirado del servicio. no es eso. Eso es. Que tenia un lacayo apellidado Grimaud repuso Planchet, que con su ingénita prudencia le parecia que no habia de pecar por falta de datos.
res En este instante el señor Grimaud no está en el castillo pondió el criado que, poco acostumbrado a semejantes interrogaciones, empezaba a mirar a Planchet de pies a cabeza. Pues es el mismo conde de La Fere a quien buscamos dijo Planchet con alegria. Hacedme la merced de abrir para que pueda yo anunciar al señor conde que mi amo, que es un caballero muy su amigo está ahí y desea saludarlo.
exclamó el criado abrienPor qué no lo decías más pronto?
do la veria.
Pero dónde está vuestro amo?
Ahi, detrás de mi, me sigue.
Ei criado abrió la veria y precedió a Flanchet, que hizo una seña a Artagnan, el cual, palpitándole el corazón como nunca, entró a caballo en el ratio.
Planchet, al llegar a la escalinata, oyó una voz que salía de una sala baja y que decía. Dónde está ese hidalgo, y por qué no lo conducen aqui?
Artagnan, al oir, aquela voz, que le despertó en el corazón.
afectos y recuerdos olvidados, echó apresuradamente pie, a tierra, mientras Planchet, con la sonrisa en los labios, se encaminaba al encuentro.
del amo de la casa. Yo conozco a ese hombre dijo Athos apareciendo en el umbral. Sí, señor conde, vuesa ezed me conoce, y yo también conozco a vuesa merced. Soy Planchet, señor conde, Planchet. os acordáis?
El buen servidor no pudo decir más; de tal suerte lo embargaba el inesperado aspecto cel hidalgo. Cómo. eres tà Planchet? exclamó Athos. Acaso está aquí el señor de Artagnan. Aquí estoy, amigo mio, aqui estoy mi querido Athos dijo Artagnan balbuciendo y casi tambaleandose.
Estas palabras produjeron una impresión profunda en Athos, el cual pintada la emoción en su hermoso semblante y en sus tranquilas faccio nes, se abalanzó a Artagnan con la mirada fila en él y lo estrechó contra su pecho; demostración a que correspondió de igual suerte y con lágrimas de alegría en los ojos de mosquetero.
Athos tomó le la mano a su amigo, y apretándosela entre las suyas, lo condujo al salón, donde estaban reunidas algunas personas, que se levantaron al ver entrar al recién llegado. Señoras, señores dijo Athos. pláceme grandemente presentaros al señor Artagnan, teniente de mosqueteros del rey, y uno de los más valerosos y amables caballeros que he conocido.
Según costumbre, Artagnan recibió los cumplidos de los presentes, correspondió a ellos con desembarazo, tomó sitio en la tertulia, y al re anudarse nuevamente la conversación interrumpida por un instante, se puso a examinar a Athos. Caso estupendo! Athos apenas había envejecido. Libres del obscuro cerco que les marcaban las vigilias y las bacanales, sus hermosos ojos parecían más grandes y de fluido más puro que nunca; su ovalado rostro había ganado en maiestad lo que perdiera en agitación febril; las manos admirables siempre, y siempre esculturales y nerviosas, a pesar de la flexibilidad de la carne, resplandecian bajo puños de encaje, como algunas de las que pintaroa el Ticiano y Van Dyck. Athos era más esbelto que antes; tenía los hombros anchos y bien proporcionados, nuncio de robustez poco común; los cabellos, largos y negros, sembrados de una que otra cana, le caian con elegante y natural ondulación sobre los hombros; voz conservaba la frescura la juventud, y daba indecible hechizo a su sonrisa una dentadura preciosa, integra, blanca.
Con todo eso, los huéspedes del conde, que en la imperceptible frialdad de la conversación advirtieron que los dos amigos ardian en deseos de quedar a selas, empezaron a preparar, con el arte y la finura de aquel tiempo, su partida, grave negocio para las gentes de mundo, cuando las había; pero de pronto resonó una de ladridos en el patio, que hizo decir a algunos de los tertulias. Qué batahola de perros! Raúl estará de vuelta.
Athos, al oir el nombre de Raúl, miró a Artagnan como s: quisiese haber espiado en el rostro de éste la curiosidad. que tal nombre debía despertarle; pero el gaszén, tedavía mal repuesto de su asombro, nada comprendía aún.
Casi maquinalmente puss, volvió Artagnan el rostro, a tiempo que un docel de quince años, vestido con sencilez. pero con elegancia suma, entraba en el salón y se quitaba con garbo su sombrero, adornado de rojas plumas.
El nuevo e inesperado personaje llamó grandemente la atención del mosquetero, y le sugirió un cúmulo de ideas nuevas que, gracias a los recursos de su imaginación, le explicaron el cambio de Athos, para él un enigma hafta aouel momento.
Artagnan, para quien fué clave del misterio de aquella vida regene.
rada el notable parecido del donzel con su antiguo amigo, resolvió aguardar, mirar y escuchar. Ya estáis de vuelta, Raúl? dijo el conde. Si señor respondió con respeto el doncel, y he cumplido vuestro encargo. Qué es pasa, Raúl? preguntó Athos con solicitud, estáis pálido y como trastornado. Es que a nuestra vecinita acaba de sucederle una desgracia, señor respondió Raúl. la señorita de La Vailiére. dijo Athos con viveza.
Qué le ha sucedido? preguntaron algunos de los contertulios. Se paseaba con su criada Marcelina por el cercado en que los leñadores estaban escuadrando troncos, cuando he pasado yo a caballo y al verla me he detenido. Ela me ha visto también, y al saltar de un rimero de leña al que estaba subida, ha caído en falso y no ha podido levantarse. Temo que se haya luxado el tobillo. Pobre niña! dijo Athos. han avisado a su madre la señora de Saint Remy. No, señor respondió Raúl, ia señora de Saint Remy está en Blois, en casa de la señora duquesa de Orleans. Me temo que a la señorita de La Vailliére le hayan hecho mal la primera cura, y por eso he venido a pediros consejo. Enviad inmediatamente a Bois, Raúl dijo Athos y aun será mejor que os subáis en vuestro caballo y vayáis vos mismo.
Raú! se inclinó Pero dónde está Luisa? continuó Athos.
La he conducido aquí, señor respondió el doncel, y la he de jado en la habitación de la mujer de Charlot, la cual por primera provi dencia le ha hecho meter el pie en agua helada.
Tras esta explicación, que había proporcionado pretexto a los contertudios para levantarse, éstos se despidieron de Athos. Unicamente el an ciano duzue de Barbé, que obraba familiarmente en virtud de una amistad de veinte años con la casa de La Vailliére, fué a ver a la pequeña Luisa, que estaba llorando y que, al ver a Raúl, se enjugó sus hermosos ojos y se sonrió.
Continuará mañana SHEEHY, SUPERINTENDENTE Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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