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LA INDUSTRIA COSTARRICENSE JALEAS DE FRUTAS TICAS Jaleas de siete sabores distintosy en combinaciones originales (mechados) ofrece la conocida firma La Tricopilia. Sociedad Anónima.
GUAYABA, DURAZNO, NARANJA, LIMON, MORA, CIRUELA FRESA SON LOS SABORES ESPECIALES DE SUS CONFITES JALEAS.
Los talleres de LA TRICOPILIA se mueven por electricidad: el manipuleo está suplantado por la técnica moderna.
140 MUCHACHAS SE GANAN EN ESTA FABRICA EL SUSTENTO DIARIO: SUS SALARIOS OSCILAN ENTRE CINCO DOS COLONES Hace pocos meses la firma construyó sus nuevos locales con todas las exigencias que marca la moderna arquitectura fabril.
SE ESTAN HACIENDO EXPORTACIONES DE JALEAS CHICAGO, LA BAJA CALIFORNIA, PANAMA PUERTO RICO CON GRAN EXITO PARA LA ECONOMIA NACIONAL De 600 a 700 colones semanales en salarios, desembolso LA TRICOPILIA ES LA CREADORA DEL ORIGINAL CONCURSO DE LOS CONFITES PINOCHO. QUE HAN REVOLUCIONADO AL MUNDO INFANTIL DE COSTA RICA 40 mil confites Pinocho consume todos los días la república entera: mejor resultado no se puede desear Por sus proyecciones en la economia doméstica de 150 hogares costarricenses, la labor de La Tricopilia merece el apoyo de los par.
ticulares y de las autoridades DON JUAN CARRERAS, Gerente LA TRIBUNA cuenta a sus lectores como un empresario de coraje, don Juan Carreras gerente de la firma ha logrado convertir una in dustria casera en una gran industria nacional.
Arriba: las pailas de cobre, enormes y amplias, donde se hace la batida de la pulpa de guayaba.
Abajo izquierda a derecha: una de las pailas de voltea, que se manejan por un dispositivo mecánico de gran comodidad. La maquinaria es nueva e impor tada. la derecha siempre abajo: un grupo de niuchachas envolvieado los confites Pinocho.
Arriba: la paila de batir manejada por medio de electricidad. Abajo: par te del personal de la fábrica en sus funciones. deerecha tiempre abajo: envolviendo los bocadillos de jalea. La Tricopilia.
pastas mechadas son de los productos más finos dentro de la industria de comestibles del país.
Las combinaciones son variadísimas. Un pedazo de pasta mechada vale cinco céntimos. Se ha compaginado la calidad con el precio, y se ha puesto un producto aristocrático al alcance de todo el mundo. TRIBUNA EL DEPARTAMENTO DE EMPAQUES PERIODICO LIBRE, DE UN PAIS LIBRE, PARA HOMBRES LIBRES Director: JOSE MARIA PINAUD PAGINA NUEVE ANO XXII NUMERO 6271 SAN JOSE. COSTA RICA, , JUEVES DE SETBRE. DE 1941 Sentimos el regocijo de ser costarricenses. Cuando contemplamos el esfuerzo de los hombres que trabajan en Costa Rica, produciendo la riqueza, comprendemos que es un honor ser costarricense. En esta tarea de divulgación industrial que des arrolla LA TRIBUNA hemos puesto de manifiesto que a pesar de la pequeñez del medio, nuestros hombres de trabajo están abriéndole a la patria un espléndido porvenir. No son las fuerzas políticas las que abonan el campo; son los trabajadores de Costa Rica los que están preparando una pródiga vendimia de riquezas para nuestros hijos. De esta casta de pionners de la industria es don Juan Carreras, un cubano que se ha aclimatado en Costa Rica, donde fundó un hogar estimabilísimo en el cual crecen dos güilas que ya son costarricenses de corazón y de nacimiento.
Propietario de la fábrica La Tricopilia. se ha puesto al servicio de las fuerzas de producción del país, constituyendo en estos momentos un soporte firme para el sostenimiento de 150 hogares pobres. No ha empleado su capital en ociosidades ni en derroches de lujo. Lo puso a trabajar sencillamente, con la esperanza de abrirle al trabajo nacional una nueva fuente de riqueza. a fe de periodistas honrados que lo ha logrado.
moras, limones, fresas, guayabas y dur raznos que vienen de las campiñas florecidas, y salen de la fábrica, poco después, convertidos en jaleas, bocadillos y confites.
El aporte económico de la fábrica a la economía rural y agrícola del país es de estimar. El campesino encuentra ahora un sitio más donde colocar en buenas y aceptables condiciones sus frutas. Escasa cantidad de materia prima se importa del extranjero: quizás algunos ingredientes especiales que no significan nada dentro del movimiento financiero de la firma. Ya ésta no es una simple industria de transformación. Es una industria asentada firmemente sobre el suelo nacional. Por medio de ella se dan la mano el campo y la ciudad: el obrero y el agricultor, dos magnificos factores de riqueza nacional.
LA ENVOLTURA DE LOS CONFITES PINOCHO En cajas que se abren cómodamente, para que el pulpero las pueda manejar con facilidad, se ofrecen 28 piezas de jalea. El mecanismo de la caja es propiedad de La Tricopilia. Está patentado. La caja tiene colores vistosos. Es llamativa. Se dá un apreciable margen de ganancia al comerciante. Al abrirse la caja, aparece recortado el signo de cts. y otros dibujos que llaman la atención indudable del comprador.
El empaque va protegido con papeles especiales. Ningún contacto es posible con la pasta. Se hacen empaques también de una libra. los bocadillos que tanto éxito han obtenido, para vender éstos útimos a cinco céntimos.
Merece capítulo aparte la sección de envolturas de los confites Pinocho. La realizan estimables señoritas, que encuentran en esta forma un quehacer limpio y honesto. Varias clases de papeles ad hoc cuoren totalmente el confite. Se evita que haya contaminación alguna. El chico puede comer con confianza aquella confitura.
JALEAS 140 MUCHACHAS ENCUENTRAN SU SUTENTO DIARIO EN LA TRICOPILIA MIL LIBRAS DE JALEAS DIARIAS En la actualidad se están produciendo dos mil libras de jaleas diariamente. La fábrica está capacitada, gracias a sus máquinas modernas, para producir 15 mil libras diarias. Hay pendientes muchos pedidos de almacenes grandes que no se han podido llenar con la producción actual.
Hay necesidad de aumentarle inmediatamente.
LOS CONFITES DULCES EN CONSERVAS rreras resolvió construir nuevos locales.
Se levantaron de concreto dos amplios galerones construidos con todas las exigen cias de la arquitectura fabril. El ruido es escasísimo. Apenas si se oye dentro del mismo local. No sale afuera. Se han tomado medidas especialmente encaminadas a que la vecindad no sufra molestias. se ha logrado. Lo constatamos nosotros mismos en nuestra visita a La Tricopilia Creemos que algunas molestias que se intentaron crearle a La Tricopilia hace algún tiempo, no obedecían a causas razonables. Dichosamente los malentendidos se lograron aclarar. La fábrica no molesta a ningún vecino. aunque molestara, COsa que no ocurre. creemos que su importancia social dentro de la vida económica de San José, es más de tomar en cuenta que la comodidad de dos o tres vecinos. En esta fábrica se produce la ri queza. Si se desea la paz del cementerio en la ciudad lo mejor es que nadie trabaje, que nadie se mueva. Con este criterio, que creemos errado, no sabemos que seria de mundo. Qué tal si los vecinos de Nueva York o de Birmingham o de Moscú se quejaran del ruido de sus fábricas? Afortunadamente no hay necesidad de hacer tales razonamientos.
La fábrica no produce ninguna molestia a la vecindad.
Su importancia le brindan toda clase de facilidades. Hostilizar al señor Carreras sería histilizar directamente a 140 hogares pobres de San José.
Se producen en siete sabores: guayaba naranpa, limón, mora, durazno, ciruela y fresa. La escogencia de las frutas es cuidadosisima. Después de lavárseles con toda minuciosidad, se les trata en una máquina trituradora, que al mismo tiempo separa la semila de la carne. En este proceso no hay manipuleo alguno. se debe advertir de una vez que en ningún aspecto de toda la elaboración las conservas son tocadas con las manos por las operarias.
La introducción de máquinas modernas, traídas de Cuba, impiden el manipuleo en forma que podríamos tildar de absoluta. En mesas de bronce se sigue el tratamiento de las frutas, sometiéndoseles, una vez más, a otra selección. Las pailas de volteo, donde se hace cocción de las frutas, son eléctricas. Pueden voltearse a discreción, mediante un simple dispositivo que puede mover un niño Las pailas batidoras, de cobre, amplias y con enorme capaci dad, se mueven con una paleta eléctrica.
La electrificación de los talleres de La Tricopilia redunda en beneficio de la bue na calidad del producto.
Otras máquinas, que maneja una experta, corta las jaleas en los tamaños standarizados. seguidamente, se les empaca.
MECHADOS La fábrica La Tricopila es suficientemente conocida en Costa Rica. Es una de las más antiguas firmas industriales del país. Los productos que se lanzan al mercado cubiertos con su marca gozan de merecido prestigio. La adquirió don Juan Carreras hace algún tiempo, inyectándole una no pequeña dosis de su actividad y dinamismo. La amplió, ensanchando la producción en diversos ramos, y mejorando la elaboración técnica con aportes de maquinaria cubana que trajo hace pocos meses. Se especializa especialmente en la preparación de dulces en conserva. Podemos decir que primordialmente produce jaleas de todas clases y confites de variados estilos.
Por las fotografías que ilustran esta crónica pueden darse cuenta nuestros lectores del número de operarias que componen el personal de La Tricopilia. Son en conjunto 140. Las vemos y conversamos con ellas. Se encuentran satisfechas del trabajo y de la ganancia que les produce.
Se está laborando de día y de noche. La actividad es inmensa. Las que quieren ganarse una jugosa extra en sus salarios, vienen un rato por las noches a proseguir la labor. Los salarios oscilan entre y dos colones. Unas trabajan por tarea. Otras por contrato. Hay equidad en el tratamie! to. Nos decía el señor Carreras que a la mujer se le debe tratar en el trabajo con paciencia y buenas maneras para que ellas, de motu propio, den buen rendimiento.
SALARIOS EXPORTACION Otro departamento de interés es el de la fabricación de confites. Un sólo dato habla de su importancia: se producen en la actualidad 40 mil confites al dia. Es el consumo del país. Gran parte del buen éxito se debe al concurso Pinocho. que es creación de La Tricopilia. Toda la película de Walt Disney aparece en 200 postalitas en colores, que se pegan en el árbum, obteniendo los ganadores del ins.
tructivo y lindo certamen premios valiosi.
simos. El prestigio de la firma que respalda el concurso está fuera de discusión.
Cuenta con la confianza de los hogares costarricenses. Lo dice el consumo con sus claras cifras fuera de cualquier mistificación.
El álbum, bello y artístico, se obtiene a cambio de diez postales. En cada confite, riquísimo, sano y nutritivo, viene una postal. En total son doscientas. Una empleada especializada realiza el control de los cuadros lanzados a la calle para lograr una distribución concienzuda y evitar las múltiples repeticiones.
MATERIA PRIMA De 700 a 800 colones semanales paga La Tricopilia en salarios. Es una afluen.
cia estimable de dinero a la economía doméstica de 140 hogares pobres Debe tomarse en cuenta que hay varias empleadas, expertas en la confección de confituras y conservas, con muchísimos años de experiencia, que obtienen mejores salarios. La Tricopolia cuenta además con dos o tres técnicos que vigilan discretamente la labor total. La materia prima es auténticamente nacional: frutas de Costa Rica. La Tricopilia es la portadora diremos en una metáfora de la dulzura de los frutales costarricenses. Lleva el dulzor de nuestros frutales a los hogares costarricenses.
Tal es una verdad que comprendemos cuando vemos la descarga de naranjas, Se han hecho apreciables embarques de pasta de guayaba a la Baja California, a Chicago, a Panamá y Puerto Rico. La acogida es buena. Sin embargo, la competencia que hace el producto cubano imposibilita una más grande exportación de jaleas. Quizás nuestro gobierno pueda conseguir con el de Estados Unidos la rebaja del impuesto aduanero a fin de que nuestras Jaleas paguen en la aduana lo mismo que pagan las que proceden de Cuba. Sería colocarnos en igualdad de condicio(PASA a la Pág. DIEZ)
Con este nombre se distingue una de las exclusividades de La Tricopilia. la combinación de sabores. En una pasta de guayaba, por ejemplo, se mete una mecha de otro sabor, limón. otro ejem plo y se obtiene un bocado exquisito. Las NUEVOS LOCALES Al ampliarse la empresa, el señor CaDe izquierda a derecha: uno de los departamentos de envoltura de los confites Pinocho. Hasta en la casa de habitación del señor Carreras ha habido necesidad de trabajar, tal la producción Los paquetes de pasta cubana en vías de terminarse. Las mesas de bronce donde se hace la segunda selección de frutas. Muchachas encargadas de hacer los paquetes de una libre y los individuales de pasta cubana. Al final: el personal de la fábrica. Aquí no say más que una parte: son más; Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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