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5 cartoerte el Alma Flota no quieres aventure Hermite, la Isla Boiler 2017. del lefante to Senapelab. de na ruta obe de 12 Araples riz chra huracanes, debialerosas co que duermen Tas, entrepuen hintacanes, debían en cams fondo de ese Mar de tel que ganaban las cintascos lan las bota rrientes que solidnosas co que duerme ehedumbre la do los coma e e por computábase la duración Higgins, buque in si826 du céanos, hasta latitud en el gen aumento. Drama cífico. Graham, la célebre bampo sobre los que se houvel soberbio cuatro pa. Wallanes, es fácil verificar viaje de regresat of a Resi, cunstancia os bribones pe especialis aquelas vidas 10 TERTULA Jueves, octubre, 1962 DONDE EL DIABLO Otro pasajero memorable que resulta menos peligroPERDIO EL PONCHO ha sido el Capitán Parker So, a juicio de los pilotos, King, de la expedición hi. esquivar los témpanos an.
Viene de PAGINA PRDIERA drográfica inglesa, que alli tárticos que desafiar las pasó la noche del 19 de a marejadas de las aguas sub yan equivocado respecto de bril de 1830 en su tienda de fueguinas, las más violensu calidad geográfica. Am campañia, y dejó en la crestas de todos los mares.
bos la supusieron forman.
do Un connotado autor. don todo con la Tierra ta del cabo una columdel Fuego (porque desde le na de piedras como señal Francisco Astaburuaga, di.
de su estada ce un su Diccionario Geo.
jos lo parece. y en este e.
La única gente que lo ha gráfico de Chile que no rror estuvieron navegantes frecuentado con fines utili.
1624, y cartógrafos hasta hay riesgo ni dificultad en tarios son los cazadores de doblarlo, como una medroFermite, jefe de la flota ho pieles de Punta Arenas, sa fantasía supuso, sino con landesa de Nassau, desem quienes en la estación della contrariedad y demora barcó en ella y descubrió su ano se aventuran en sus cú ocasionadas por los vientos condición insular.
teres hasta las Hermite, per reinantes y sus lluvias y na En rigor de verdad, pues, siguiendo las focas y las nu vadas.
no hay tal Cabo de Hornos; trias que son, en verdad, Será difícil averiguar en sólo existe la Isla de Hor con los pingünos, patoliles, que experiencias o en qué nos, y tampoco debiéramos caiquenes, petreles y cuer informaciones se fundó es.
llamarla así, sino de Hoorn, vos, los únicos moradores ta opinión, cuando precisaque es su nombre original e del lugar.
mente la celebridad del Cahistórico. Mas la costum Durante trescientos años, bo proviene de los desastres bre es fuerza inapelable, hasta la apertura del Ca acaecidos en su paso. Tan.
debemos aceptar lo que tienal de Panamá, el Cabo fue tos son los navios que a su lla suscitó.
puentes, pasillos y ta ne establecido.
la ruta obligada en los via rededor se perdieron, que si Era la clásica época de tes son invadidos por Se sabe de muy pocos jes alrededor de la Améri. pudieran recobrarse llena. los clippers, o galgos del gua espumosa, Sobe hombres que hayan puesto ca. Especialmente los veleca. Especialmente los vele. rían el rían el horizonte con sus ve mar, cuando el público se. cual, a cada pisada, el vie en la isla. Después de ros lo preferían al Estrelas. Prácticamente es una apasionaba por los barcos lan las botas de come Hermite, se recuerda al cho, porque, aunque en este flota la que descansa en el que ganaban las cintas a navío, con su carga Almirante Thomas Cochra. se hallaban al abrigo de los fondo de ese Mar de Dra. zules transoceánicas y cuan sus vidas, baila una ne quien en noviembre de huracanes, debian en cam. ke, y una muchedumbre lado los comandantes y dota. trágica: tan pronto 1818. cuando iba rumbo a bio afrontar poderosas co que duerme para siempre ciones se jugaban la vida una cima como cae a Valparaíso, quiso darse el rrientes que solían hacerles en sus cámaras, entrepuen por conquistarlas.
bismo, mientras sus placer muy propio de la navegación imposible. De tes y castillos. Ahí yacen Computábase la duración chas y remaches crujen saltar a tierra para ir a sen cada diez barcos de vela, sie para no citar sino dos e del paso desde el instante quejidos casi humans tarse en la cumbre del pro te u ocho optaban por el pa jemplos, la fragata de cruzar el paralelo 509, esto dura días.
montorio y asistir a la conso del Hornos; y la expe Higgins, buque insignia chi en cualquiera de los dos o. inacabables de un frios tienda del Atlántico y el Pariencia dejó sentado que leno, perdido en 1826 du céanos, hasta el de alcan cial, en que no hay res muchas veces los que da. rante su viaje a la Argenti. zar la misma latitud en el y en que no es posible María Graham, la célebre ban la vuelta ganaban na. y de cuyos quinientos otro. Siendo este paralelo bar alimento. Drama escritora y amiga íntima tiempo sobre los que se hombres no se salvó uno so. el que se aproxima a la al señales de auxilio, to del Lord, que hizo con él el guían la derrota magalla. lo; y el soberbio cuatro pa tura del Estrecho de Ma. nadie podría alli prest viaje de regreso en 1823, y nica.
los Admiral Karpfanger.
en cuyo Journal of a Resi. Con todo, hubo una cir. bque escuela alemán, desa. que la distancia compren. los bribones petreless dence in Chile, 1822 1823 parecido en 1938 con todas dida por el recorrido no po batros, que revolotean (Diario de mi Residencia en pocos, muy pocos de aquelas vidas que transportaba. día ser inferior a 600 perterritos al acecho e Chile) se encuentra el testi llos marinos vieron el Cabo No es, pues, una medro 900 kilómetros. Lo que desgracia.
monio de esa visita al pes de Hornos. Para la gran ma sa fantasía la que ha dado se doblaba, en buenas cuen Por eso al salir, si esi ñón. De la misnia autora, yoría, él se mantuvo invisi. mala fama al Cabo y ha tas, no era pues el Hor salían, a la mar llana, dicho sea al pasar, es la más ble, como una deidad que temorizado a los más ex. nos, sino lisa y llanamente llos buques daban la ime poética descripción del Ca sólo se hace sentir por el pertos capitanes. Richard el extremo meridional del sión de que veníar escap bo que ha quedado impre miedo que inspira. La ex Henry Dana sabía lo que continente americano. do de un combate; tale sa: plicación del hecho reside decía en su obra Two Years Evans conoció la expe ran sus destrozos y el en que doblar el Cabo no Before the Mast (Dos riencia a bordo del Lancing do de postración de sus Las rocas del Cabo, es, como el vulgo imagina, ños al Pie del Mástil) cuan of London, un gigante de pulantes.
blancas como la tiza, se pasar por sus inmediacio. do afirmó que sólo después 000 toneladas de regis. La apertura del canal alzan en fantásticas pun nes, tomándolo como punto de haberlo doblado podía tro, cuyos mástiles tenían nameño fue el golpe tas que a la distancia pa. de referencia, sino todo lo un hombre jactarse de co la altura del monumento de muerte para esta espe recen ruinas de antiguos contrario; es preciso dar un nocer el mar.
Walter Scott y cuya vela de monopolio de los nauli castillos. Al ocultarse el largo rodeo para evitar su Su crónica es imaginable mayor igualaba la superfi. gios, que cesó el dia en sol, al través de la at. procelosa vecindad. Lo u. en episodios emocionantes cie de dos canchas de ten. el hombre, corrigiendo mósfera nebulosa, toma. sual es poner cien, trescien y en las más raras anécdo nis. Con él pasó muchas olvido de Dios, cortó de ron hermosos tintes de tos y hasta quinientos kiló. tas. Todo lo que pudiesen veces, en ambos sentidos, y tajo el cordón que ata al oro y púrpura.
metros de por medio, por concebir los novelistas del supo lo que eran la incerti. Américas para convert género marino seguramen dumbre y el azar. Nunca en vía de acceso mario te no superaría la origina podía preverse ni remota. Comunicadas, o mejor, lidad de las peripecias rea mente en cuánto tiempo se fundidas los aguas de les alli vividas. No es fan daría la vuelta. Un clipper dos acéanos, quedabad tástico el que un hombre de norteamericano, el Young viada la internavegaci la talla de William Bligh America, tenía la marca de 000 leguas y para siem uno de los grandes de rápidez con seis días; su eliminada la necesidad la era de Nelson haya es compatriota el Edward aquel rodeo realmente tado vientinueve días tra. Sewall era el campeón de la terminable. Pocas se tanto de pasar con el demora con 67.
una conquista del prog Reunty un barco de con Evans se ciñe a la verdad so habrá merecido más diciones excepcionales. y cuando afirma que ningui. tas bendiciones. Quien haya tenido al fin que ren. na prueba sobre el mar es saría calcular el tempo dirse y emprender el regre. comparable a la de afrontar se ha economizado da so. quién creéría, si no un temporal en esa zona entonces por el paso del hubiese de ello constancia No hay nada peor No hay mo. las existencias histórica, que en la prueba nada parecido. Bajo un cie. manas que a él deben en que fracasó ese campeón lo de nubarrones tétricos, salvación. los bienes naval triunfó una inexper el huracán se desata como riquezas y los recursos ta mujer. la más espantosa fuerza de tales que ya no se pierd El el caso de la señora Ma la naturaleza. Cada cuatro Superado, abandonad ry Patten, una joven de 24 horas, con regularidad sis. Cabo sufre el castigo años que a raíz de la enfer temática, su furia aumen soledad. Los historiad medad de su esposo, capi. ta, subiendo por los gredos y los artistas volverán tán del velero neoyorquino de la escala Beaufort. Bajo cuparse de él de tarde Neptune Car junio de su influjo las aguas se en. tarde tal es la reso 1866. tomó el mando de crespan, enloquecen, se api. cia de su mal habido la nave, dobló el Cabo con lan en montañas que se pretigio, pero ni una la mayor facilidad y llegó a cipitan sobre el barco. con. ni una brizna de humo San Francisco sin una a vertido en mísera cáscara trán acercársele, poros veria.
flotante. bordo, los hom De los peligros y contin.
verdad, como se lee en bres más corajudos son pre gencias de la traresía deri ne, que por allí el sa del pavor. La complicad vó la costumbre, que llegó a maniobra se vuelve punto está fondeado con un ser universal, de medir el menos que imposible de toneladas de cao tiempo empleado en cumque él arrastra, ha ¿Quién puede oir las voces pliria. En un extensoer.
crujir sus grilletes en de mando en medio de tal do del mar, en las tículo del Chamber Jour. bara unda? El viento aúlla nal de Londres, el capitán tempestuosas y en los aparejos, las olas y R Evans evoca con pordas.
los hielos revientan contra menores la competencia de las amuras con marcas de velocidad que es de cañonazos. Cubiertas, estruendo (Por Americas)
a en su obra Dos re Tondon, un de regisEste documento os propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica.

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