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Diario de COSTA RICA Jueves 18 de diciembre de 1971 SUPLEMENTO Documentos Diario Hussein, un rey valiente siete años mayor que él, no duró más que dos años. La incompatibilidad de caracteres revelóse total y la princesa tuvo que regresar a El Cairo. Un fracaso completo, a pesar da que Hussein se mostró encantado de ser padre de una niña, Alia, cuyo nombre daría a una de las brigadas reales más fieles, y también a las líneas aéreas del país.
La segunda experiencia matrimonial fue por el contrario, un éxito. Soy feliz por primera vez en mi vida. anunc Hussein a su pueblo por radio el día que, en el transcurSo de una sencilla ceremonia, efectuada se gún los ritos musulmanes, unióse con la hija!
de un coronel británico de ingenieros, la se ñorita Antoinette Avril Gardiner, que al mis.
mo tiempo se convirtió al islamismo tomando el nombre de Muna El Hussein (es decir. Deseo de Hussein. En 1962, um año después de la boda, nació el primogénito, prineipe Abdullah, al que ha segu do otro varón, Feisal.
y las gemelas Aixa y Zein. La princesa Muna, primera dama de la nación, es una mujer intellgente y simpática. Con un solo gesto cordial consiguió ganarse el aprecio y el respeto del pueblo. El día anterior a su enlace, la joven.
inglesa rechazó expresamente el tratamiento de reina que le otorgaba la Constitución, con estas gentiles palabras: El único título que deseo es el de esposa del rey. Ningún otro. podrá nunca sustituirlo con ventaja.
MMAN, autiguo emporio de los ammonitas, bíblicos, temidos y rebatidos por Ezequiel, Amos y Jeremías en sus apasionadas profesíasá Amman, poderosa metrópoli conquistada en el siglo III a. por el faraón Tolomeo Filadelfo que la embelleció y quiso agraciarla con su propio nombre, llamándola Friadelfia. Amman, la capital del actual reino de Jordania, es una hospitalaria ciudad de exótica apariencia y variada policromia: azul en las primeras horas de la mañana: blanca bajo el duro sol del medio día; roja intensamente roja en sus atardeceres privilegiados.
EL sangriento color púrpura tiñe asimis.
mo el horizonte político de la pequeña y va lerosa nación, victima propiciatoria de ambiciones externas en litigio: Un país sin patria. tal era la designación que en todas partes se aplicó, durante años, a aquel frágil Estado jordano, constituido de modo fragman tario y con el único Cesignio aparente de servir, después de la segunda guerra mundial.
como portaaviones del Imperio británico. EI tiempo se ha encargado de demostrar que tal creencia resultaba a todas luces precipitada.
Inglaterra pudo, sin duda, ser artifice de la independencia, pero conviene recordar que en 1948 más de dos mil jóvenes árabes, congre gados en Jericó, resolvieron unirse bajo una misma Corona y jararon fidelidad a la dinastía de los hachemitas, descendientes directos del Profeta, aclamando con entusiasmo por rey al principe Abdullah. Casi me atrevo a asegurar. he tenido la oportunidad de comprobarlo personalmente que hoy existen muy pocos sistemas políticos en el mundo cuyos representantes gocen de la charme popularidad que el actual soberano de Jordania sabe inspirar a su pueblo.
Apenas llegado a Amman pude ya percatarme, por conversaciones y comentarios, del afecto sincero que los jordanos profesan a su rey. Durante los diez días que he pasado recorriendo el pais de um extremo a otro, jamás escuché la menor critica, la más mínima opi.
nión contraria a su persona. La verdad es que Hussein es literalmente adorado por la inmensa mayoría de sus súbditos. Nadie lo considera culpable de hallarse protagonista de um hondo drama politico, cuya resolución parece todavía lejana, y que nace, por un lado, de su inclinación por las potencias de Occidente que crearon su reino, y, por el otro, de su deber!
de monarca arabe, natural defensor de los suyos, entre los que se sitúan también los refugiados de Palestina. El pueblo jordano se apina lealmente en torno a su rey. y en estos momentos críticos, quizá más que nunca Cuanto afirmo pude verificarlo por mi mismo hace escasas semanas con ocasión de una audiencia concedida por Su Majestad Mientras aguardaba el momento de serle presentado evoqué rápidamente, los episodics más sobresalientes en la vida de este egregio soberano que desconoce el miedo.
QUELLA boda, un poco burguesa, confirmó en el hogar del soberano de Jordania un modo de vivir a la europea.
Sin duda, continúa sometido a la ley coranica. No olvidemos que se trata de un descendiente directo de Mahoma. Pero su vida familiar podría equipararse a la de cualquier europeo acaudalado. Cerca de la capital posee una casa de campo, donde pasa los fines de semana. Se trata de una especie de grania que él ha denominado Daret. Alkair.
que significa Casa del bien y de la felicidad. La vida privada de los cónyuges es muy discreta. Sus aficiones? Los paseos a caballo, algunas sesiones de cine en palacio, el karting y, sobre todo, el esquí náutico en las tranquilas aguag del golfo de Akaba, en el mar Rojo. Lo cual no implica que Hussein no cumpla escrupulosamente sus tareas de rey. Bastan unos minutos en helicóptero para trasladarse de su palacio o su granja al despacho oficial. El mayor placer del sebeTano? Convivir unos cuantos días con sus queridos beduinos, en algún campamento olvidado del desierto: aquellos cien mil kiló metros cuadrados de arena que se prolongan al este del río Jordán y del mar Muerto.
UNA VIDA AL SERVICIO DE JORDANIA USSEIN. nació el 14 de noviembre de 1935; euenta ahora, por tanto, treinta y cinco años. Una tragedia política el asesinato de su abuelo. Abdullah y un drama familiar la esquizofrenia de su padre, Talalle convirtieron en rey a la edad de dieciséis años, cuando todavía se hallaba cursando estudios en la Academia Militar inglesa de Sandhurst. Los pesares habían ido sucediéndose en su vida, uno tras otro. En 1951 había visto morir a su abuelo en Jerusalén, a manos de un fanático homicida, y sólo las medallas que llevaba en su guerrera le salvaron a él de las balas asesinas. Luego, su primo Feisal del Irak que era también su me jor amigo pereció despedazado por las turbas revolucionarias en Bagdad. El propio Hu.
sein ha sobrevivido a nueve atentados. Entre ellos, un ataque de cazas sirios a su avión personal; una explosión en la que murió su primer ministro y un intento de envenena miento por medio del contenido de un pal verizador para la nariz. La población jordans admira el desprecio por la muerte y los ase sinos de que hace gala el joven soberano Después del regicidio perpetrado en la per sona de su primo Feisal, en 1958, Hussein se decidió a escribir un libro de memorias. Lo titulo Insegura está la cabeza. y. naturalmente, aludia a su propia testa coronada. Su Majestad el Rey! Una voz recia y bien timbrada ha interrumpido la charla con nuestro embajador. Todos los presentes nos hemos puesto en pie. Es un hombre muy bajo el que penetra en la estancia. Su persona irradia uma simpatía espontánea na da forzada. Cuando le soy presentado, me saluda abiertamente, con una mirada noble y una sonrisa franca de bienvenida. Representa más edad de la que en realidad tiene. No me extraña. Otro, en sus circunstancias, parece ría un anciano. Los componentes de un grupo folklorieo jordano interpretan ante Su Majestad diversas danzas del país. Es como una sencilla despedida, pues el ballet mareha al dia siguinte hacia Alemania, donde tiene contratadas varias actuaciones. El rey los felicita efusivamente y ellos le vitorean con entusiasmo. Los hombres le besan, según la costumbre musulmana: las muchachas no desearían hacer otra cosa, pero han de limitarse al cortés apretón de manos. Una bella dama jordana me confesó, en el curso de una cena, que muchas mujeres del país están enamoradas del rey. Lo cual, según he podido luego comprobar, es cierto. Con su amplia sonrisa el monarca se acerca a nosotros. Me pregunta que me ha parecido su capital Las espinosas cuestiones bélicas dificultan, eviden temente, el auge del turismo, cosa muy de lamentar, pues Jordania cuenta con atractivos tales como la ciudad romana de Jerasa, en perfecta conservación; los mosaicos más!
antiguos del mundo, orgullo de los habitantes de Biadaba: Wadi Musa, o la fuente de Moisés, que sigue brotando a los pies del monta Nebo, desde donde el patriarea pudo contemplar per primera y última vez la Tierra Prometida: la monumental región de Petra, con sus templos nabateos excavados en la roca viva; la playa de Akaba, donde hasta un nadador inexperto puede recoger por sí mismo bellísimos corales que brotan aras de agua. Jerusalén! El recuerdo de la ciudad santa re.
volotea por la estancia. Pero nadie mencioNa su nombre. Antes, cuando los bailarines Interpretaban una danza típica de la ciudad ocupada por el enemigo, me ha parecido adivinar en la mirada de Hussein un indicio de nostalgis Pass. sulente)
LA PRINCESA MUNA felicidad familiar no le llegó hasta na segundo matrimonio. El primero, celebrado en 1957 con la princesa Dina, de Egipto, Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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