Guardar

Domingo de mayo de 1973 DIARIO DE COSTA RICA Editorial Enrique Gómez Carrillo, el cronista errante Enrique Gómez Carrillo, el cronista le exaltaron en España, país al cual no de un periódico sólo para mantener su errante es uno de los libros del desta quería porque tenía el peor concepto de su ascendiente sobre el dictador, demostráncado escritor nicaragüense Edelberto To literatura y de sus hombres. Sin embar dole cuánto era capaz de hacer para dego, sería España, la madre patria, la que fender al gobierno que le proporcionaba, rres, quien ahora vive en Costa Rica. Esta biografía llegó a nuestras manos por lo lanzaría al mundo del éxito literario. En un sueldo. todavía más: en una oporeste país llegó a ser Director de un dia tunidad gentileza suya, y la edición corresponde contrató a unos camarógrafos al año 1956. La obra, editada por la Li rio, y mantuvo siempre su corresponsalía para que le filmaran un duelo fingido, en de La Nación de Buenos Aires, que lo el cual se batía para rescatar el honor del brería Escolar Guatemala, no se encuentra en el mercado librero, por lo que bien distinguió en todas las circunstancias. tirano Estrada Cabrera, naturalmente, valdría hacer una reedición.
Retornó a Espana como hijo pródigo, pa con la intención de que el filme fuese vis.
ra enorgullecerse de la literatura y de la to por quien oprimía a su patria pero le lengua castellanas y para trabar amistad aseguraba la representación diplomática con los grandes de las letras de esa nación. y consular.
De Gómez Carrillo sabemos poco. Se Para Azorín, Gómez Carrillo era un artishabla más que se escribe de él. Es un per ta delicadísimo a lo que se ve; hombre culsonaje de leyenda nimbado por la gloria tivísimo, versado en múltiples literatuliteraria. Dejó en Europa su impronta ras. Antonio Palomero lo consideraDarío, quien fue quizá mejor amigo de espadachín y de enamoradizo. Sus ba uno de los escritores más brillantes de de Gómez Carrillo que éste de aquél, lo pamúltiples e increíbles aventuras están la gente nueva. De manera similar lo deció. El cronista se solazaba refiriéndonarradas con primor por el señor Torres, juzgaban Limendaux, Gedeon, Emilio se al bardo nicaragüense en términos desquien hace una prolija historia de aquel Rodríguez Mendoza, Pedro Emilio Coll, pectivos. La frase de Cuando Rubén Dararo y genial guatemalteco que se convir José Mabil, Pedro Pablo Figueroa, Tomás río tenía talento. le dio la vuelta al contió en el Principe de los cronistas.
Carretero, José Ingenieros, Rubén Darío, tinente hispanoamericano, como una más Márquez Sterling. Blanco Fombona, Euge de las ofensas graves que Gómez le lannio Horta y Juan Valera. Dice el escritor zaba a quien incluso se vio despojado de Torres que también lo celebraban las re sus bienes personales cuando le presto su vistas La Plume y Le Mercure de apartamiento en París con motivo de un Los artículos de Gómez Carrillo se pu Francia; España Artística. de Madrid; viaje que hizo a Roma.
blicaron en centenares de periódicos de las Barcelona Cómica y El Heraldo de Américas. Fue recibido por principes y es Madrid; América. El Tiempo. Atlántadistas. Visitó la Rusia prevolchevique a tida y Letras. de Buenos Aires; El Coprincipios del siglo. Escribió una obra po rreo de París y Tres Américas. de Nue El señor Torres habla en su libro de co conocida que se intitula La Rusia Ac va York; Revista Gris de Bogotá: La algo que nos concierne directamente cotual y que tampoco se encuentra con fa Mañana. de Santiago de Chile y El Co mo costarricenses. Cita a don León Pacilidad, como el resto de sus libros, que mercio. de Lima.
checo como a uno de los secretarios de fueron muchos y que también se traduGómez Carrillo en París, cargo que tamjeron. En su tiempo, finales del siglo anbién había desempeñado antes el escritor terior y principios del actual, viajó incany periodista colombiano don Eduardo sablemente. Estuvo en Corea, España, Santos, quien luego sería Presidente de su Egipto, Francia (donde residía. Alema. Sus amigos fueron Rubén Darío, patria. don León le tocó atender a Gónia, Grecia, Japón, etcétera. Escribió mi. Max Nordau, Emilio Faguet, Ernesto La mez Carrillo en una de sus etapas críticas Mones de líneas y millares de crónicas, cul jeneusse, Remy de Gourmont, Catule de salud y cuando ya estaba a las puertas, informativas, sensuales. Las costum Mendes, Paul Adam, Jean Moreas, Mauri tas de la muerte. Don Edelberto Torres, bres y los usos de las naciones adquirían ce Barras, José María Vargas Vila, Miguel intelectual de prestigio continental, asenen su pluma fuerza viva, por la singulari. de Unamuno, Rufino Blanco Fombona, tado a profundidad con su obra sobre Dadad de su prosa poética que conmovía a José Santos Chocano, Amado Nervo, etcé río, exalta las condiciones culturales de cuantos lo leían.
tera. junto con ellos, Paul Verlaine, don León cuando éste era un mozo que Oscar Wilde, Armando Silvestre y otros de hacía sus primeras armas literarias en el esta jerarquía.
París de la belle epoque. muchos de estos personaies célebres, o a una mayoría, los unió él en la puRecibió honores de los gobernantes, blicación de una revista que fue famocondecoraciones, homenajes y reconoci. sa.
mientos especiales. Fue corresponsal en El genial cronista errante que era Góla primera guerra mundial, y gracias a él mez Carrillo. quien siempre usó los dos el mundo de habla española estuvo inforapellidos de su padre para no llevar el de mado de los avatares de aquella hecatomla madre (Tible. porque en su infancia y be que, como todas, transformó la natuadolescencia los amigos le decían comesraleza del universo, los conceptos sobre la tible. llenó una época en el periodisSin embargo, este príncipe de las levida y la actitud humana frente a la reamo universal, recreó con su prosa los paltras padecía de inestabilidad temperalidad terrible que es la guerra.
ses y las costumbres, enriqueció la culmental absoluta. Casó varias veces, y tura de los pueblos, aportó valiosos libros siempre pensó que era la última porque hoy olvidados y enseñó a los españoles, creía haber encontrado su camino. Se junto con Darío, a escribir un castellano batió a duelo con cuanto personaje quiso, magnífico que sigue siendo escuela para porque sus condiciones de buen espadaMuy joven marchó a Europa, a avenlos escritores de habla hispana.
chín lo hacían incursionar en ese campo turar. Como estudiante fue mediocre en Leer este libro del señor en el cual se lucía. no sólo eso. Es que Torres, es su país natal, pero tenía ingenio, intelienriquecerse con las experiencias de una él, que había logrado puestos diplomáti.
gencia y cultura. Devoraba libros uno tras época rutilante para las letras castellacos en París y Bonn, con el tirano Estra.
otro. Se asentó originalmente en París, en nas, en las que Gómez Carrillo ocupó un da Cabrera, de quien fue inciensario, sudonde pasó penurias. Hasta que le viniesitio de honor.
po agenciárselas para mantener con firTon los primeros laureles literarios que se meza sus posiciones burocráticas. Llegó al Este documento es propiedad de la Biblioteca Naciopp. Migwehregon Lizang del Sistema Nacional de Biblioteca del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
JULIO SUNOL propiedad CITYISITTO Weecutar unos pocos ejemplares

    FranceSpainWorld War
    Notas

    Este documento no posee notas.