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go de mayo de 1913 DIARIO DE COSTA RICA. Comentarios Críticas Opiniones Puntos de Vista Noches blancas de Leningrado Se acerca la entrada del invierno solar. Estamos en nuestro hemisferio en la época de los días más cor.
tos y de las más largas noches. Es tiempo de consejas, propicio al pavor ante la oscuridad telúrica y este sen.
timiento adquiere particular gravedad en las latitudes boreales. Pero incluso en nuestra zona mediterránea el mar de la ordenada claridad latina estas semanas de Navidad tienen una luz desapacide y gélida que sólo se alegra con el aire hogareño de las festividades rell giosas y con el suplemento colorista de las iluminacio.
nes urbanas extraordinarias.
En medio de tales impresiones hostiles, en medio sobre todo de la hosca evocación del invierno norteño, se me imponen en el recuerdo y en la fantasía las claras vivencias personales, estrictamente contrarias de seis meses atrás. Las noches blancas de Leningrado.
Es bien sabido que en Europa participan de tal fe.
nómeno, propis del solsticio del verano otras grandes ciudades: Estocolmo, Helsinki. Sin embargo, en la ca pital de Pedro el Grarde y de los Romanoſ la majestad del Neva y las imperiales perspectivas subrayan con matices de especial grandiosidad ese acontecimiento so.
brecogedor muy difícil de imaginar sin haberlo vivido: las noches blancas. Las versos inmortales de Puskiny el libro aún reciente de Grunwald, un diplomático ruso emigrado, han acertado a sugerir intensamente el aire Irreal fantasmagórico, fosforecente que a los volume.
nes transmite aquella luz misteriosa filtrada por las bru.
mas nórdicas.
Las Bruas del río caudales y lentas. Se deslizan hacia el Báltico la miendo los cimientos del Palacio de Invierno hoy fabuloso Museo del Eremitage) y de la pequeña tela en la que el Zar fundador ericó la fortale.
za originaria de la que destaca esbelta como un sím.
bolo de la ciudad toda la fina aguja de la catedral de Pedro y Pablo, rematada por un ángel que se abraza a la altísima cruz. ambas orillas los largos malecones, flanqueados por palacios de fachadas con grandes co.
luinnas o al menos de noble arquitectura quedan uni.
dos por puentes numerosos, tan largos como impone la formidable anchura de la corriente fluvial un lado el Palacio de Mármol, la mole pesada del Almirante zoo la plaza con la estatua de Pedro el Grande y la cate, dral de San Isaac con su iconostasio Jalonado por enor.
mes columnas de malaquita y lapislázuli. Al otro lado, el viejo crucero Aurora. que dio con sus cañones la se.
fial de la Revolución, conservado como una reliquia.
Cuando el río queda partido en dos por la isla Vasiyevs.
ki, sobre la punta que hiende las aguas lucen dos gran.
des columnas forestales que enmarcan el conjunto for.
mado por la antigua Bolsa (hoy Museo Central de la Marina de Guerra. otros museos, la Academia de Cien.
cias, la Universidad Cada uno de los puentes da paso a una hermosa avenida de todas las cuales es cifra y orgullo la pers.
pectiva Nevskl, con sus cuatro y medio kilómetros de largo en línea recta, entre bloques de altura homogé nea y proporcionada, nunca rotos por torres como las que en las ciudades de Occidente levanta la especu.
lación del sue o. Teatros y viejos edificios oficiales dan marco a plazas amplias, invariablemente adornadas con un monumento conmemorativo: a Catalina II, a Nicolás I, la gran columna de Alejandro, el Arco de Triunfo.
Es evidente que todo este aristocrático urbanismo aparece hoy ve ado y como deslustrado por la tosca ecasez en que vive el pueblo soviético En el tórrido verano el hielo es alli un lujo exclusivo de los bares, a los que só o tienen acceso turistas extranjeros y en los que se paga en divisas. En los grandes hoteles hay un menú único, abundante y nutritivo, pero zafio. Las tiendas de confecciones muestran en sus escaparates, colbadas de perchas apretadas como en un armario, las diferentes tallas de los dos o tres modelos dispo nibles. Los libros son abundantes, aunque ordinaria.
mente impresos en papel casi de estraza. El viajero Occidental ve con frecuencia interrumpido su paseo por studiantes o muchachos trabajadores, empeñadog en comprarle a toda costa la camisa, los zapatos, el Pantalón que lleva puestos. Están cuidados los Jardi.
nes y son lujosas las estaciones del Metro, las repre.
sentaciones teatrales, los espectáculos públicos. De todas maneras la ciudad acaba imponiendo al espíritu su ambiente triste.
bre. Esto, por otra parte, es algo que ha ocurrido siempre en todas las culturas y en todas las mutacio.
nes de la Historia.
Es quizás imposible expresar con palabras aque.
lla luz ind finible que queda en el cielo tras un crepúsculo prolongado, inacabable. Cerca de la medianoche parece que las sombras van a vencer por firr; antes al contrario, muy poco rato después la clari.
dad pálida. que en todo momento ha permitido, por ejemplo, leer sin luz eléctriea deja paso a la auro.
Ta y a la salida del sol. Han sido unas horas inefables, pero que no se pueden olvidar. Puentes, palacios y avenidas, Les gentes que caminan si las hay, los pocos taxis que circulan quejumbrosos y destar.
talados, parecen sometidos a no sé qué conjuro fantasma. Todo es ingrávido, lejano, blanquecino.
Los poetas rusos han atribuido siempre a las noches blancas una significación o una potencialidad arre.
batadora. El alma parece que se vuelve hacia dentro de sí mismo, sobrecogida, por miedo a volcarse ha.
cia fuera, empujada por la angustia hacia las gran.
des e irreprables locuras. El silencio de la ciudad le va muy bien a sus larguísimos horizontes mayestati COS. Es hora de ensoñar conjuraciones, aquelarres vingativos o libertadoras. Por fortuna el aire frío, es decir, el frescor de la noche acaricia los rostros co.
mo un consuelo.
Con la luz espºctral de aquellas noches es más fácil imaginar lo que fue la vida en la Corte zarista, la de la Oligarquía y la de los campesinos e today las estepas eslavas. Las tradiciones y los iconos de la Santa Rusia. El clima moral en que nació la música de Mussorgsky.
Desde entonces la rueda de la Historia ha dado muchas vueltas, pero todos los años reaparecen pun cuales las noches blancas. Esto una muestra, una vez más, de que nunca pasa nada. Todo lo permanente continúa y sigue coloreando a viva fuerza las empresas de los hombres. Recuerdo ahora con añoran.
za las impresionantes amplitudes de San Petersbur.
go, aún convertido en Leningrado. Recuerdo sus nr ches blancas.
Las noches blancas. los tesoros artísticos als macenados en el Eremitage es lo que más brilla me.
dio año después en el recuerdo. De modo especial, la noche de San Pedro, fiesta genuina de la ciudad. Los círcu os militares y sindicales han da lo recepciones de las que salen en la alta madrugada, serenos y correc.
tos aunque animados, los nutridos grupos de hombres y mujeres, de matrimonios jóvenes y parejas de chicas y muchachos. Van vestidos como vestían en España de domingo las gentes de los pueblos. Lle.
van algunos un escuálido manojo ef ores. La festivl.
dad. por razones obvias ha cambiado de rótulo y ahora se llama algo que hac erelación a la cosecha o al comienzo del verano. Pero el viejo San Petersbur.
go continúa festejando al apóstol que le dio su nomAll ha venido ahora el duro Invierno. Pero den tro de otros seis meses el nuevo solsiticio habrá triun fado. Amanecerá, como siempre todas las mañanas.
El nuevo día, en todo tiempo, además de inexorable es celeste, azul, es verde claro. Porque lleva en sí la continuidad firme de la vida. En todas partes, esa to es bien seguro. Es justo, pues, esperar y firme.
mente la alegría de la creación nueva, de la savla fresca, de la limpia claridad de la mañana.
Florentino PEREZ EMBID Recuerdos de Solferino TSE fija audiencias para partidos políticos XVI en tanta beneyolencia el aus. bundos de hambre, Otros car. ciplinados y sumisos a los re. El 18 de mayo de 1859, en Matriaco coge su fusil que tiene gan sobre sus espaldas a los glamentos en cuya ejecución rengo, el mariscal Renaud de En cuanto a los cadáveres de su lado y go. pea a culatazos, heridos del ejército enemigo, vosotros me hallarán inflexi. San Juan de Angely se rigía los austriacos que están espar con toda la fuerza que le que para llevarlos a las ambulan bles y el día de la bata la ho en estos términos a la guardia cidos por millares sobre las co da, el caritativo tirador que cias y prestarles allí toda suer consentiremos que los valien. imperial: Soldados de la guar.
linas, los contrafuertes, las resulta contusionado en la pier te de atenciones, con abnega tes sean nuestro saliados; res dia. vosotros daréis al ejér aristas de los cerros disemina na y e talón. Un granadero de ción admirable y compasión petaremos sus costumbres, sus cito ejemplo de intrepidez en el dos en medio de las arboledas la guardia quiere levantar a profunda. Los oficiales france. bienes y sus personas haremos peligro, de orden y de discipll.
yos bosques o en el campo y otro soldado austríaco, todo ses atienden por sí mismos a la guerra con humanidad, con na en las marchas de calma y las llanuras de Medole, vesti. mutilado, que tenía cerca su los soldados austríacos; uno civlización. De esta manera de moderación en el país que COS con chaquetas de telas des. pistola; se apodera de ella y la de ellos envuelve con su pañue nuestros esfuerzos serán hono. recorre. El recuerdo de vues. tradas con capotes gr ses descarga a quemarropa sobre lo la cabeza rota de un tiroles, rables. Dios los bendecirá y yo tras familias os inspirará besucios de lodo o con tú. icas el soldado francés que le leva que no tenía para cubrirse sino que os mando consideraré co. nevolencia para los habitan: bancas, todas rojas de sangre, socorro.
un viejo trapo desgarrado y mo el más be lo título de mi ca. tes, respeto para la propiedad, e anabres de moscas los devo No se sorprenda usted de la ensangrentado.
rrera el de comandante de la y siendo así, la victoria será ran y las aves de rapiña se dureza ni de la rudeza de algu Si podemos citar una infi segunda división.
vuestra.
clernen sobre los cuerpos ver nos de nuestra tropa me de. nidad de actos aislados y de indosos, con la esperanza de ha cía un oficial austríaco prisio. cidentes que ponen de resalto cer ce el os su pasto. Se les nero porque nosotros tene el gran valor del ejército fran amononan por centenares en mos salvajes venidos de las cés y del heroismo de sus ofi grandes fosas comunes, provincias más apartadas del ciales y soldados debe mencio. Cuántos jóvenes húngaros, imperio; en una palabra, ver narse también la humenidad bohemios rumanos, engan daderos bárbaros en nuestro del simple soldado. 1) su bon chados hace algunas semanas, ejército.
dad y su simpatía hacia el libres ya del alcance del fue Los so dados franceses quie. enemigo vencido o prisionero, go, se han echado en tierra, ren, a su vez, jugar una mala cualidades que tienen ciertaagebiados de fatiga y de ina. partida a algunos soldados pri mente tanto mérito como de in nición, y no se han levantado sioneros que tomaban por croa trepidez y de bravura.
más, o bien, debilitados por la tas, diciendo con exasperación pérdida de sangre, aunque con que estos pantalones colganmuy leves hericas, han pere tes. como los designaban, ma.
Durante tres dias concedere sobre la distancia que hay entra cido miserablemente de agota. taban siempre a los heridos. 1) Los soldados franceses han el Tribunal Supremo de Elec Zanjuano y Sabanilla y los me.
miento y de hambre!
sin embargo, tratábase en este demostrado siempre gran res. ciones audiencia a los Partidos aios de comunicación que exis.
Entre los austríacos hechos caso de húngaros que, aunque peto por la propiedad ajena y se Lolíticos inscritos en escala na ten. Se hace notar que los ve.
prisioneros, hay quienes es an con uniforme semejante al de debe aplaudir altamente su es cional. No se permitió Saber cinos de Zanjuano, hasta el mo.
llenos de terror porque se les los croatas, no son tan crue. píritu de disciplina, su civili con qué objeto, con la sola ex mentos están inscritos, en Sahabía hecho creer que los fran les. Explicando esta diferencia zación, su sobriedad y su bue. plicación de que es lo usual en bani la.
ceses, los zuayos particular a los so dados franceses, logro na conducta durante toda la épocas como ésta, de campaña Conforme se explicó, el dato mente, eran demonios sin pie yo quitar de sus manos a los guerra de Italia, e ec oral.
anterior corresponde al progradad, a tal punto que algunos húngaros todos temblorosos EnTambién se dijo que dentro ma que lleva adelante el Tri.
al llegar a Brescia y contem tre los franceses no hay a pe Las proclamas del género del Programa de Cedulación y bunal, en el sentido de extender plando los árboles de un pa. sar de todo, para los prisione. de las del mariscal Regnaud de Empadronamiento, se dio audien la acción del Registro Civil a seo de esta ciudad, pregunta ros, con pocas excepciones, si. San Juan Angely o del gene. ca al Delegado Cantonal de todo el territorio nacional, a tra ron seriamente si era en estos no sentimientos de benevolen ral Trochu, son por diferentes a y al Delegado Distrital de vés de los Distritos Electorales árboles donde se les iba a col cia; y así, los oficiales austría conceptos dignas de recordarse Sabanilla, de esa jurisdicción, que aún faltan por establecer en gar; y varios que reciben cul. cos fueron autorizados para y merecen, por tanto, ser con. para conocer y discutir un me cien lugares hábiles según los dados generosos los recom conservar su espada por corte sideradas como verdaderos titu morial suscrito por vecinos de cálculos que se hacen. Hasta el pensan, en su ceguedad y su sía de los comandantes del los de gloria para sus autores, Zanjuano de Sabanilla, que es momento registrados hay en dgnorancia, de manera muy ejército; tienen la misma all. En la campaña que se distrito del Cantón de Acosta, el país 400 Distritos Electora.
insensata. En efecto, el sába mentacios que los oficiales fran Inicia, dice el general Trochu por el cual solicitan la creación les a través de los cuales se hado por la mañana un tirador, ceses y los que están heridos en su proclama del de mayo de Distrito Electoral en esp lu. ce la campaña de divulgación movido de compasión, viendo son atendidos por los mismos de 1859, fechada en Alejan gar y nonaganda para mover a la en el campo de batalla a un médicos y hasta se va a per dría y leída a todas las comDi Tribunal, antes de reso ver cuidadanía a que obtenga su austriaco tendido en tierra y mitir a uno de ellos volver a pañías con ardor, de su divi. sobre el caso dispuso solicitar cédula de identidad y se inscri.
en estado lastimoso, se le apro buscar sus equipajes. Muchos sión reunidas bajo las armas en primer término, el Instituto ba en el Padrón Electoral.
xima con su cantimplora llena de los soldados franceses com. afrontaremos con ardor las Geográfico Nacional informes de agua y se la presenta para parten frateralmente. Sus Varinn. pruebas. mas arduasnya. Inici Que beba: no pudiendo creerveres con los prisioneros morts day pornosotros seremos ago
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