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PAGINAS LITERARIAS DE La República FAUSTINA EL TERREMOTO paba de socorrer a los demás.
Por IGNAZIO SILONE También me contestó trabajosamente Nicandro prosiguió Simón. Desde su sitio, su vos Doña Faustina comenzó diciendo. No cree era tan débil que parecia como si estuviera pura usted que todo está prejuzgado por el destino?
extinguirse. Pensé repentinamente, aleccionado En el momento del terremoto, cuando la casa co.
por los casos similares acaecidos en aquellos dias, menzó a temblar, me encontraba en el cuarto de que lo más urgente no era extraerlo de los ascom baño. La casa se bundió y, no sé cómo, me enbros, sino fijar con seguridad su posición y praccontré en el buerto, en camisa de noche y con el ticar ante todo un respiradero, con objeto de bu.
cepillo de dientes en la mano.
cerle llegar un poco de luz, algún alivio, alimen to o bebida para ganar tiempo y poder seguir Desde entonces han pasado muchos años, peremoviendo los. escombros con un objetivo see To en nuestras aldeas no se han limpiado todavía guro. Lo be olvidado? No. Lo recuerdo como los estombros y, como ellos, persisten los recuersi fuese ahora. Era ya de noche y no quise per dos en las mentes de los supervivientes.
der tiempo en busca de ayudas. Aunque fatiga El destino dijo doia Faustina. Cree ws.
do, y todavía sangrando por alguna berida sufride sufrida en el bundimiento de mi casa, puse red en el destino?
mamos a la obra de rebusca luchando como um Es verdaderamente dificil darse cuenta de desesperado, Jamás me be fatigado tanto en toda cómo nos conducimos en los momentos de pelimi vida; pero aquella sorpresa bu sido, sin duda, gro, cuando no hay tiempo de reflexionar conla más dura. No fué sólo un trabajo de las me.
Simón. No, demasiado, Faustinos y los brazos, sino una lucha de todo mi ser. Por qué en aquellos instantes no habríamos Penetré como um animal, mejor dicho, como una todos de tomar la misma escalera o el mismo ca.
bestia feroz por debajo de las vigas, y con la mino de salvación?
tensión de todo mi cuerpa levantaba y separabu. Elegimos o somos elegidos. replicó dotrozos de bierro, los muebles, los bloques del nom To, considerándome capaz de semejante esfuerzo. Fautsina. No acierto a comprenderlo.
Pero. por qué recordar esto abora?
Quizás es igual dijo Simón. También cuando no hay tiempo para reflexionar, cada cual es consejero para los demás. con frecuencia, en fin de cuentas, también para mi mismo. Cómo olvidarlo. dijo doña Faustin.
Tealmente como es en si mismo.
Faustina cambió de teina.
Plugiera a Dios que fuese posible olvidar. Pero. Cómo se ha de entender eso de que nos Si no lo es?
otros seamos nosotros mismos. inquirió dona. Hace un cuarto de hora que estoy pensan.
Faustina No sé cómo no me estalló el corazón y do si debo contarle cierto episodio, dijo brusca.
cómo no se me rompieron la espina dorsal, la mil. Es imposible saber cómo somos realmenmente. Quizás es el origen de todo. Me divid ca y las rodillas. continuo diciendo Simón. Era te y sería también absurdo saberlo por anticipa loca?
tisted la verdad aunque llegue a creer que estoy como una fiera salvaje. La voz de Nicandro se do. contestó Simón. En ciertos casos solo se cooia cada vez más distinta y más cercana. Valor!
Simón no contestó.
mienza a adivinarlo a mitad de camino. Podría le griraba. En cierto momento ruve la impresión ser de otro modo. Cómo darnos cuenta del sen. Es acontecimiento grave. dijo donta precisa de que la tos de Nicandro salia de un tido de nuestros actos antes de comprenderlos? Faustina. Posiblemente en el está el origen de arcón que balle atravesado entre otras ruinas. Es. Cómo asegurar pues, la fidelidad a nos.
todas mis desgracias. Quizás pensando de nuevo te sólo contenia un montoncito de harina y de en ello se expliquen muchas cosas. Jamás lo he levadura. Lo aparté y se me apareció um trozo otros mismos. insinuo doña Faustina. Tiene contado antes de abora.
de pared con el tubo intacto de una chimenea, el destino fuerza retroactiva?
Erar una chimenea que mi cuñada había hecho No lo cuente dijo Simon si para usted mi parecer, el destino. dijo Simón. se construir en la bodega para los grandes lacados es un relato penoso.
reduce a esto: Nuestros actos más sinceros no de ropa. Por consiguiente, mi hermano babia pueden ser más que nuestros. El destino se re. Hace un cuarto de hora ignoraba que le caído a la bodega y babia encontrado un rincon vela a medida que vamos desatando los nudos estimase a usted personalmente tanto continuo cito de espacio libre y de aire a través de la clide muestra vida. Yo pienso que cuando más leadiciendo dofia Faristina. No ha dicho que era el menea. Aunque no consiguiera verlo, podría abo.
les somos, tanto más evidente aparece el destino. hermano de don Nicandro Ortega? Sabe como ra hablar con él libremente. Me dijo que estaba amurió?
berido, aunque no de gravedad.
Después de un momento de reflexión, Simón agregó. Cómo piensa usted en eso. exclamó Si. Quizás tengo una pierna rota añadid y En lugar de destino, quizás hubiera sido món sorprendido. Murió en el terremoto. Todos posiblemente también un hombro. La boca de mejor decir destinación, lo sabemos.
la chimenea era demasiado estrecha para permitir el paso del cuerpo de un adulto. Por otra parte. Esta presupone también un destinatario. Usted recuerda en qué circunstancias. inquirió doña Faustina ¿Quién puede ser nues insistió dolia Faustina.
el traslado de los escombros para sacar a Nican tro destinatario. Ciertamente dijo Simon. Lo recuerdo dro, aunque lo hubiese continuado con la aynda de dos o tres personas, hubiera requerido además. Por ahora su nombre me parece ilegible como si fuera boy. No me ocupé immediatamenvarias horas y habia sido peligroso intentarlo en contesto Simón sonriendo. también puede dar te de Nicandro porque después de la sacudida le el caso de que sea persona desconocida del anás fuerte me encontré a mi cuñada vagando en.
la oscuridad. Se lo expliqué así a Nicandro y le cartero.
tre los escombror como alocada de terror. Me rogué que tuviera paciencia. Le dije que entre Simon dijo dofia Faustina, agradezco su dió la noticia del completo derrumbamiento de tanto iría rápidamente en busca de alimentos y paciencia en explicarme sus pensamientos en esta In case y de la muerte de su marido. Pero cinco bebida que le pasaría a través del tubo de la chi.
menea, y también que avisaría inmediatamente materia. Aunque tengo la costumbre de refle dias después, cuando regresaba del entierro de Su mujer, con la que alternaria durante la noche.
xionar, no llego muy lejos. Quizás porque soy to. mi mujer y de mi bijo, encontré a Sebastián que para acompañarle. Tengo confianza en time deia prisionera de algunos sucesos inexplicables. me buscaba para decirme: contestó Nicandro. En su voz se advertía la fa Naturalmente, para una mujer todo es muy Parece que de los escombros de la casa de tiga, pero mi calma era confiada. Recuerdo igual complicado. concluyo Simón. Si una mujer tu hermano salen lamentos. Podrá ser Nicandro. mente que en aquel momento babia comenzado empieza a reflexionar. decir verdad, también añadió. Tengo que er. merar de meso. Serian apenas las cinco de la humar todavía a varios de los mios, pero si nece tarde, pero en aquella época del año ya estaba oscuro. Este desprecio por la mujer no es digno sitas que te eche una mano, dame uno to.
de usted. dijo dofia Faustina con alguna irritación en la voz. Usted aconseja a una mujer que Durante dos días oímos los lamentos in. Antes de alejarse pregunto doña Faustie na zno puso usted una ancha tabla de protece sacrifique la fidelidad al tranquilo civir? Si saben terrumpió dona Faustina. no habia duda de ción en la embocadura de la chimenea?
los demás que el destino de la mujer es igual que que fuese tio Nicandro. Yo le llamaba y di me el de las gatas. para qué, pues, bautizarse?
respondía. Pero yo tenia entonces siete ahory. Si, Fanistina, lo recuerdo confirmd Sie no sabla bacer otra cosa que llorar ante la mon Perdone. dijo Simon no hablaba de la tafia de escombros bajo la cual estaba sepultado.
món. Pero cómo lo sabe? Puse, en efecto, la tapa del arcón de través, como una marquesini, jer en general, pero pensalu en usted. Además Implorba ayuda de los diandantes, pero ninguno de manera que abrigare el tubo sin impedir la entrespecto de la piedad be sido siempre un pésimo me bacia caso. En aquellos dias nadie se preocute. Pass a la PAGINA 73) Palas 11 LA REPUBLICA Domingo 21 de Diembre de 15

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