Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
EL PRIMER PORTAL del NIÑO JESUS ei Su Santidad el Papate. Quiero reproducir del di los campesinos y las gentes pobreza del establo propia. alma y cuando llegó la par Pio XII, terciario franeis vino niño nacido en Belén y del pueblo se congregaron mente dicho, estimulo en to te del evangelio en la que cano, gusta mucho del si ver con mis propios ojos, en alrededor de la ermita pa dos los presente, el senti se anuncia el nacimiento del guiente episodio de la vi cuanto me sea posible, las ra ver el pesebre del Niño miento religioso.
Mesías prometido, Francisco da de San Francisco de incomodidades y los sufri Jesús. El lugar selecciona repitió el texto escrito con unos cuantos pasos ha tantos sentimiento, tante vi ras: cómo fue colocado en no y se le acondicionó para bía un altar para la celebra da y tal entusiasmo sentiEn el Castillo de Greccio, el en Nieta, cerca del cual tendido como continuó que pareciera realmente un ción de una misa solemne, mental, bargadas por el las gentes se sobre un pedazo de establo, con el pesebre y una mientra, los frailes entona sintieron fraile tenía su ermita, vol. paja entre la vaca y el as vaca y un asno vivos que se ban el oficio de la solemni fervor que les impartía aque sella de buena posición económi recibir estas órdenes y. habia en la tosca e impro hincaban de guar la misa Francisco haca, Giovanni, quien era pro lió apresuradamente para visada cuna. Entre las dos dando silencio, Francisco se blo a los devotos presentes fundamente religioso y fiel hacer los preparatece bestias y sobre unas pocas arrodillo también frente al sobre la solemnidad que a devoto del Santo de Asis. sarios. Tal ne briznas de paja, se había co pesebre navideño, pero esta cababan de presenciary Cierto dia Francisco fue ara una cosa tan nueva que locado la imagen de una cria ba tan sobrecogido por la mientras salian las gentes, donde Giovanni y le dijo: Si Francisco juzgó prudente co tura que representaba al hi emoción que no pudo artica todos, frailes y devotos por próxima fiesta de la nativi y obtener su permiso. Mien taba iluminada por una pro nicas manifestaciones fueron guedejas de paja para guar dad en Greccio, sal inmedia tras tanto, la nueva del fusión de velas y antorchas: suspiros que parecían exalar darlas como relicuia de la del gencia lo que voy a decir y la noche de la natiivdadesa brillante iluminación y la alma.
Señor.
FAUSTINA EL TERREMOTO. Viene de la PAGINA 72)bros para hacer oir al tio sepultado bajo las pietrada del aire. En aquellos primeros días en que dras, por lo menos una voz amiga, y para que el camino habia desaparecido, las personas y las no muriese abandonado de todos. Mi asiduidad bestias andábamos por encima de los escombros entre aquellos despojos acabó llamando la atenqueria yo evitar que cualquiera pudiese caer ción de varias personas y asimismo se difundió la en aquel agujero.
noticia de que don Nicandro vivia todavía. Fi. No recuerda, Simón, que en aquel sitio malmente, una tarde llegó usted, serían las siete; estaba una muchacha, una niña de siete u ocbo no era usted todavia Simón el Astuto. posibleaños. preguntó dofia Faustina. No recuerda mente no frecuentaba la casa de su hermano, por.
que recomendó a la muchacha que hiciera guar ué yo no recordaba haberle visto nunca, o bien dia alli basta su regreso?
porque su aspecto se había alterado mucho por la excesivu fatiga de la jornada. Pero sus esfuerzos Ciertamente, Faustina, abora lo recuerdo; desesperados para abrir un camino entre los desera ima graciosa criatura confirmó Simon La pojos de los escombros no podian desaparecer de encontré efectivamente en su puesto cuando lle.
mi memoria. Si. Parecia un león en lucha contra gué, y ahora recuerdo que me condujo al lugar la muerte. Cuando mi tia, adisada por usted, del donde la voz de Nicandro se percibia mejor.
próximo y seguro salvamento de su marido, co ¿Y después. insistió Faustina. Continúe, continuie. Cómo cree que murió?
rrió a su puesto y me encontró allí, sin pedine justificación siquiera, me dió dos bofetones y me. Me alejé para buscar los alimentos para el ordenó que regresase immediatamente a la barrasiguió diciendo Simón, pero en seguida bubo ca. Me alejé llorando, pero no anduve mucho.
una nueva sacudida terrestre y cayeron en la gar.
Me detuve a los pocos pasos de alli, sobre la esganta del tubo y en la salida algunas piedras y calinata de la iglesia, y me puse a meditar en el trozos de pared. Cuando regresé, le llamé en modo de castigar a mi tia; pensaba que si no me encontraba en la barraca y tenía que esperarme ano.
toda la noche, recibiria ciertamente un gran susDonia Faustina bizó un signo de denegación to y se arrepentiria de haber sido tan mala concon la cabeza, pero vacilo antes de explicarse. Al migo. Desde el sitio donde me habia ocultado, fin se decidió a decir: aconsejó que esperase a que fuera recuperado el me volví a observar a mi tia. De este modo, para cadáver. Hacía cerca de un año, desde la muer desventura del resto de mi vida, asisti al más te Si, fué una nueva sacudida, pero pequeña, te de mi madre, que vivia con aquella tia y la prible de los asesinatos. No se me escapó ningún y créame que no desplazó ninguna piedra de aque queria mucho. Siempre se había mostrado muy detalle llos escombros.
Para matar a don Nicandro fué afectuosa y solicita conmigo. los dos tios aynecesario que alguien levantase el madero que us: daban de acuerdo para hacer verdaderamente apa su frente sobre un hombro de Simón y se desDoña Faustina no pudo proseguir. Apoyd ted habia colocado en la apertura de la boca de la chimenea, que con sus propias manos dejase moto, en la barraca provisional donde encontrabico en sollosos. Simón colocó una mano sobre caer por ella grandes piedras.
mos refugio, mi tía me tenía siempre o su lado, la cabeza reclinada sobre él y la arregló el cabe Pero ¿quién podia concebir un crimen tan cuidaba de que comiera y no cogiese frio y po silencio por algunos momentos llo como a una niña. Asi quedaron ambos en vil. exclamó Simon Matar a un herido, ma mia gran cuidado en protegerme del conocimientarlo sin ser visto, matarlo mientras que ni siquier to prematuro de todos los actos crueles, groseros Tu frente y tus manos arden dijo por Ta podia moverse.
y vulgares que se desenvolvian en torno nuestro.
fin Simón ¡Pobre niñal; todavía tiembla todo tu ser después de tantos años. No había usted avisado a alguien del pró Así, una mañana en que doña Clorinda Tató, que ximo salvamento de su hermano. preguntó do se alojaba, junto con su hija, en muestro refugio. Qué debí hacer. vuelve a decir doſia Fia Faustina Faustina. Debería haber informado a los demás Varias personas me habían visto excavar, la proximidad del fin del fin del mundo, y co parientes?
buscar entre los escombros. dijo Simón. Có.
menzó a confesar en alta voz sus propios y ho. No habria servido de nada. contestó Smón mo recordar los nombres después de tantos afios? pribles pecados, mi tía me alejó rápidamente con el pretexto de que tenia necesidad de tomar un. No había avisado a la esposa. insistió do poco de aire. Precisamente fue aquella ves cuan. Debería haberla denunciado a los carabi.
Fia Faustina do llegué detrás de los escombros de nuestra casa meros?
y oi los lamentos del tio Nicandro. Mi tia no. Naturalmente contestó Simón. La bus quería creerme. Lo bas venido soñando me ex Tampoco habria servido de nada. Estos que sin pérdida de tiempo y la puse al corriente. plico, y ahora te imaginas que es verdad.
son dolores que no se extingtren con el ruido. En efecto, hacia poco que usted se babia Doña Faustina se interrumpio para enjugarse Estos son dolores que no se extinguen de alejado cuando llegó la esposa contestó dona los ojos y después continuo diciendo: ningún modo confirmó dona Faustina. He Faustina. Ella estaba ya resignada a la viudez. En hecho mal en contártelo?
los días anteriores, como una buena viuda, babia. Mi insistencia irritó mucho a mi tia y 110 llorado sin interrupción. Su dolor parecia sincero, pude conseguir que me acompañase al lugar para ¡Oh no. respondió Simón. Abora se ha inconsolable, ejemplar. También se había vesti que comprobase el becho con sus propios oidos. creado entre nosotros um parentesco meso. do de luto. Sigue siendo un misterio para mi co Aquella incredulidad de mi tía me ofendió y me la merte de Nicandro no me parece ya prema mo pudo haber encontrado un vestido negro en asombró, y más todavia que me probibiese hablar tura. Piensa un instante que si jo le bubiera sal.
aquellos dias de vida errante. Debo añadir que de ello a otras personas con el falso pretexto de vado, aquel infeliz bubiera sido el marido de su el luto la sentaba bastante bien. También habia que dejase a los muertos en paz. No obstante propia viuda.
querido hacer celebrar una misa de requiem en esto, todas las veces que conseguia sustraerme a sufragio del alma del difunto, pero el párroco la su atención, me refugiaba entre aquellos escomIGNAZZIO SILONE.
Domingo de Dicembre de 1956 LA REPUBLICA Pagina 10 predad de la
Este documento no posee notas.