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DIEZ AÑOS APENAS.
Diez años son ben poco en la vida de un pueblo. Dero la década 1918 1058 es una época clave en la historia del pueblo costarricense. Todos los que hemos vivido estos años magnificos, aunque nuestra participación en los hechos haya sido minima, teremos que estar satisfechos de haber participado en aconteci mientos de gran importancia, que encauzarán la vida nacional por muchos años.
La reion de 1918 no es una vulgar revuelta, de esas que han hech la ruina de muchos pueblos hermanos. Cuando den José Figueres inicio Ins operaciones guerreras en el Sur del pais, dos semanas después de que un cuerpo legislativo indigno anulara las clecciones, habia madurado ya la expresión de una nueva Costa Rica. El derecho al libre sufragio, que hoy parte della nitivamente claro pero que fue burlado anteriormente por casi todos los gobiernos, surgió como la bandera evidente de aquella gesta complar. Hizo el milagro de transformar en guerreros a pacificos labradores, oficinistas, obreros y profesionales que de pronto abandonaron su hogar para batirse en la montaa. Pocas semanas bastaron para que el triunfo fuera conquistado.
Han transcurrido diez años. Costa Rica inició una nueva et il desfile del Dia de la Victoria mostró a la ciudadanía a los héroes que valientemente se habian esi on po, a ritmo revolucionario. Se nacionalizo la banca, se dictaron ado a la desgarrante realidad nacional para restaurar y salvar las instituciones y la libertad. Entre e or leyes tributarias más justas, se crearon organismos como el ICE héroes el pueblo rindió cálido tributo de simpatia y agradecimiento al conductor de la gesta libertado y el INVU, se transformó totalmente el Consejo Nacional de la ra, José Figueres, quien aparece en la foto durante el desfile cuando era aclamado por los costarricenses.
Producción. Se dictó una legislación de servicio civil para garan tia de los empleados públicos, los bancos nacionales pusleron en práctica nuevos planes de ayuda a la producción, se hizo del Tribunal Supremo de Elecciones un nuevo Poder del Estado. Apenas diez años, pero el impulso de 1918 ha hecho que hoy vivamos en una nueva Costa Rica Todo esto, con ser tanto, no es lo que más importa. Hay algo que no se mide con estadisticas al puede traducirse en térmi nos concretos: es el limpio clima democrático que Costa Rica vive en 1958, fruto claro y directo de la rebellón de hace diez años.
Si entonces un partido político desconoció el mandato popular, y no tuvo escrúpulos en llevar la muerte a muchos hogares de Costa Rica, hoy, un partido en el Poder rodes de garantias al Tribunal Supremo de Elecciones, acatando un fallo que le fue ad verso. Lr diferencia es abismal, y debe recalcarse sin temores de ninguna clase. El clima de 1918 era propicio para todas las rapiñas; el clima de 1958, creado y alentado por los que hicieron la guerra hace una década, era superior a todas las tentaciones.
Esta es la mayor conquista de la Revolución de 1948: poner en manos del pueblo costarricense la dirección de su destino, ga Tantizándole un clima democrático Inalterable para que haga uso de sus derechos. La lucha, el dolor, la sangre que esta conquista supone es algo que no necesita explicarse detalladamente, porque la historia es de ayer y aun la tenemos frente a los ojos. Muchos buenos hijos de Costa Rica han pagado con sus vidas el precio de la tranquilidad de ahora, y su sacrificio nos dice, sin dudas do ninguna clase, que la democracia de 1958 fue obtenida coa el esfuerzo común del pueblo costarricense, después de luchar sin tre gua durante varios años. Este clima democrático que hoy nos llena de orgullo, esta libertad que dichosamente se respira en el ambiente, no han surgido espontáneamente por obra de las circuns.
tancias, sino que son el producto de un combate sin tregu realizado por los hombres y mujeres de Costa Rica. diez años de 1918 podemos estar tranquilos. Tranquilos vigilantes, porque si las garantias actuales pueden llenarnos a todos de satisfacción, su permanente vigilancia es una tarea que no piede esquivarse. Bendito sea el recuerdo de los muertos que Al dia siguiente de haber sido tomada la ciudad de Cartago, se llevó a cabo un Te Deum en la Basilica de hicieron posible nuestra democracia. No es mucho pedir que, diez la Virgen de los Angeles. En la foto aparece José Figueres a la cabeza de los héroes del 48 cuando en años después, los vivos sepamos hacernos dignos de su sacrificio simbólico augurio de libertad iban a dar gracias a la Patrona de Costa Rica.
Enarme multitud se congrega en la boca de la Sabana para vitorear a los héroes de la revolución. Ahi culminó el apoteósico desfile de la victoria. La guerra habia terminado. Ahora habia llegado el momento de hacer buenas las promesos de la Revolución: par, libertad y trabajo.
Das revolucionarios monton guardia ante una de las improvisados tanquetas. Un de los voluntarios es Renato Delcore. No pudimos saber el nombre del otro valiente Bien se aprecia lo que era la empírica arma blindada por la pala de tractor que lleva Pagina 16 Miercoles de Mare de 1965 LA REPUBLICA Este documents es propiedad de la biblioteca Nacional Miguel Obregón tan olma Nacional de las del Ministero de Cultura y venta, Costa Rica
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