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SCURSO PRONUNCIO NIE JOSE FIGUERES que en otros países de Amérlca desempeñan infortunadamente las instituciones armadas, que lo desempeñe aquí la institución togada!
Cul ivemos esta Institución; no sólo como administradora de litigios, sino como pivole del me canismo social; no sólo como br bitro de las contiendas que la ley prevé, sino también de las que no prevé; como ancla del navio nacional en tiempo claro y en azotes de tormenta.
Así, con el correr del tiempo, Ja Autonomia Económica del Po der Judicial, como expresión de anhelo patrio, nos brindará oportunidad de echar raices. Seamos un pals estable, arraigado en la Ley, erigido sobre el cimiento de una institución judicial esclarecida y respetada.
xto del discounpronunciado anoche por el exnte don Josélyeres en el Canal de TV do también parias radioemisoras: Cuando Napoleon Bonaparte Invadio Egipto al principio de su carrera, hubo una confron tación de dos culturas que poco se conocían entre sí: la Euro.
pa de comienzos del Siglo Die.
cinueve fue observada y analie zada por los sabios de la antigua Universidad de El Cairo, Poco les impresionaron las ar mas francesas. Les parecieron una muestra más de la barbarie europea. La medicina de Fran.
cia no les trajo nada nuevo, de.
cian ellos. Las matemáticas y la astronomía las encontraron atrasadas, Pero hubo algo que ganó la admiración de los filósofos egip cios: la justicia francesa. Cuando los soldados franceses se excedían en sus prerrogativas de conquistadores, y cometían atro pellos, eran juzgados y castigados. Lo notable, para los egipcios, no era la mayor o menor severidad de la pena, sino la exi gencia del procedimiento judicial Una cultura que somete a la ley a sus hombres de armas, en plena guerra, dijeron los eru ditos, debe ser fruto de una so.
ciedad avanzada. La civilización europea, a pesar de todo, debe tener algo que mostrar al mundo.
Nuestra pequeña Costa Rica mediados del siglo Veinte, en plena transformación, está for.
Zando una sociedad digna de las mejores tradiciones jurídicas de Occidente.
La Corte Suprerna de Costa Rica, en uso de sus facultades autónomas, levantó recientemen te un edificio en el corazón de la capital, que es el Palacio de Justicia. Como era de esperar hubo críticas del público: el edi.
ficio es demasiado alto, es de masiado lo, es demasiado ant pllo para los magistrados. Cuál adelanto de importancia, cuál obra grande escapa a la crítica de su tiempo? Desde muestro majestuoso Teatro Nacio nal, con el cual dos presidentes visionarios se adelantaron 50 a.
fios a su época, hasta la humil, de escuela primaria llan. ada Edi ficio Metálico, toda obra de pro greso ha sido criticada: el Tea.
tro era, cuando San José tepla calles de terra, una perla en un barrial. el Edificio Metalls co era demasiado grande, demasjado caro, y estaba deinasiado lejos Se dice que América Latina necesita un proceso revolucionarlo, y que la revolución es la na gativa del sistema jurídico. Con fieso que el argumento impresioהת Pero siguiendo esa lógica se podría decir también que la vida misma, como lucha biológica, no se debe ceñir a los marcos de la Ley. Esos son argumentos fa laces.
Una vez más quiero recordar el simbolismo de los edificios importantes que se han construl do recientemente en San José.
Creo conveniente repetir estas cosas. Los tres se levantan SObre los techos de la capital. Los tres representan aspiraciones de la época: el Banco Centrai s!
bollza el desarrollo económicos el edificio de la Caja del Seguro simboliza la Justicia social; y el más majestuoso de todos, el Palacio de la Corte, simboliza el régimen de ley.
Es de esperar que pronto sur ja en la Capital otra gran construcción, cura ausencia es mal indicto de nuestra sociedad de hoy: la Biblioteca Nacional.
Lo que sí es verdad es que la ley y sus instituciones deben ser vir al hombre en todos los tran.
ces de la vida. Cuando una so ciedad está en proceso de cambio, sus leyes deben interpre.
tar el espíritu de la época, y no maniatarla al pasado. Por eso hay tanta actividad legislativa en nuestro tiempo.
La falta de una buena biblioteca es señal del descuido con que hemos visto. varias manifes taciones de cultura superior: la Orquesta Sinfónica, el Museo Na cional. El Estado democrático necesita proteger los derechos de las minorfas cultas, que no tienen poder político ni poder económico para hacerse sentir.
En cambio nuestro esbelto Pa lacio de Justicia, embellecido de día por el sol tropica y de nos che por potentes lámparas eléctricas, iluminado siempre, es un grito de protesta contra los espiritus apocades de la época: es una clarinada de aliento, un llamado a las fuerzas del alma para quienes creen en la capacidad de la democracia pora sobrevivir airosa en las contiendas del siglo; para quieurs aman lo mejor que la humanidad ha producido: la cultura de Occi.
dente; para quienes consideran posibles, deseables, imperativas en nuestro tiempo, la reforma social y la dignificación del hom bre bajo el reino de la Ley.
son las indir prett anto e Institució unciar ibres, com 28, en del met quien dia Los jueces, como intérpretes de la Ley vigente, están exp. estos junto con los legisladores a las corrientes de la época, y evo Jucionan con la marcha de la sociedad, tal como los árbitros en el deporte siguen a los jugadores, sin dictar las reglas peTo haciendo que se cumplan.
Es más: como no es posible que los diversos sectores de la sociedad marchen en absoluta sincronía, como siempre hay diSerencias en las velocidades do evance, hay ocasiones en que los jueces se adelantan al conjunto sorial.
este momento, una gran nac on democrática (de las que si envían sus hombres a la Luna) está siendo conducida en su evolución social por su Corte Suprema de Justicia. La actual revolución de los negros eu Estados Unidos es un movimiento que tiene por punta de lanza el Poder Judicial.
Las decisiones de la Corte de los últimos doce años, especialmente sobre integración racial en las escuelas, harán posible lo que no se logró hace un siglo en la Guerra de Emancipación. El Poder Ejecutivo y el Congreso están pasando leyes de igualdad de derechos civiles que talvez no se impondrían nunca sobre el prejuicio racial, si no fuera por la iniciativa y por el valor de los magistrados de justicia.
Heroicamente, dentro de cierto grado de incomprensión, aque Ila Corte Suprema está frenando la tendencia de algunas autoridades a convertir la sociedad en un estado policíaco; está dan do el máximo de proteccion com patible con el orden social, al presunto delincuente; y el máxi.
mo de protección compatible con la seguridad del pais, a los agentes de ideologías contrarias la oficial de la nación.
Si alguien está en peligro do engañarse creyendo que el adelanto social debe romper los fra nos de la Ley; y si alguien está en riesgo de equivocarse pensan dn que la democracia es una so ciedad estancada o decadente; no tiene más que mirar, y tendrá que hacerlo con veneración, al papel que en la sociedad nor teamericana está Jugando el Po der Judicial Cuando nuestro territorio fue invadido desde Nicaragua por primera vez, en diciembre de 1948, la Junta Fundadora que entonces gobernaba tomó me oas preventivas en todo el país, arrestando temporalmente a cen terares de udadanos adictos al régimen derrocado, que pudievan sumarse a las fuetas invaso Tos La esc943 guarnición arms.
da de Pre Limón, con des cientos cincuenta detenidos que podían amctinarse, decidió tras lacar a San José lug líderes are consideraba más activos, AlItinos de eilus eran di gentes ca mi nistas, pritablemente conven dos de sus ideas. Las autoridades que conducían a los prisioneros en tren expreso habían ta nido altercados violentos con ellos, y participaban del sentimiento de repulsa nacional por la invasión, Decidieron bajarlog del tren y fusilarlos.
El acontecimiento es histórico, y tomó el nombre del lugar donde sucedio: en una vuelta cerrada de la línea Yérren, lemada Codo del Diablo.
Pues bien. qué hizo entonces ei gobierno de facto, a pocos me se de una sangrienta guerra ciyil, y teniendo el territorio nacional invadido? Enjuició a los responsables.
El Procurador Penal llevó 8delante la acusación, y obtuvo sentencias máximas, de veinte o más años, a pesar de que los indiciados cran compañeros de lucha, y a pesar de los fuertes atenuantes.
Todavía hoy sufrea penalidades las familias de aquellos lue chadores que en hora aciaga 50 excedieron en sus atribuciones. Por qué los jueces fueron tan severos, dadas las circunstancias? Probablemente porque en épocas de crisis la sociedad decesita redoblar sus defensas. Por gué los hombres de gobierno no buscamos subterfuglos para con ceder impunidad a quienes eran nuestros propios hombres de ore mas? Porque tenemos fe en una sociedad bosada en la Ley.
Esa ha sido la preocupación mayor de la Segunda Republi.
ca. Proveer un marco Jurídico que, si bien evolucion con el avance de la reforma social, evo luciona por los canales que la Ley preve, y mantiene sempre en alto la majestat de la Justica.
por el mundo, la Autonomia Judicial como existe hoy en Costa Rica, y la autonomia economica de nuestra Universida3, son aportes a la cultural universal.
Son adelantos que sólo se dan en sociedades relativamente simples pero avanzadas. Son las satisfac ciones que nos quedan Quienes no dirigimos los laboratorios ni mandamos los ejércitos del mun do.
En la vida interna de la nación, conviene tener presenta que somos una sociedad nueva, sin raíces, sin instituciones seculares. No tenemos tradiciones, relativamente hablando. Nada tenemos estable. Somos como el árbol que lucha por sostenerse en la superficie de una roca.
Presidentes y diputados vienen y van. Directores de organismos autónomos vienen y van. Ne tenemos como los romanos un senado compuesto por hombres maduros de nombramiento vitalicio. No tenemos como las de.
mocracias sociales escandinavas y otras sociedades europeas, una Casa Real que es simbolo de unidad y permanencia, cuál institución seglar podrá recurrir el país, angustiado en una crisis que ojalá no se pre sente? la Corte Suprema de Justicla Ese papel de alumo recurso, ganan de le cargo Jerecem descone tre la post diferentes prestama moyll bosta chos de Is jeg mere finitamente Istradio Cuando un puente que el hom bre tendió sobre el abismo resis te el tráfico de los siglos, pocos transeúntes piensan en las reglas de ingeniería que se apli.
caron al construirlo. Cuando una sociedad disfruta de la paz, y permite a los seres humanos des arrollarse a plenitud, pocas gen tes piensan en las concepciones espirituales que dieron rumbo inicial un determinado tipo de cultura. Pero, aún sin esperar el reconocimiento de generaciones venideras, quienes 30mos herederos de un pasado valioso debemos enriquecer el pre sente con ideas que fructifiquen en un futuro aún mejor.
uebas e aportes Soo tas levando a So when are bao La sociedad costerricense es parte de una gran cultura Esa cultura se renueva constantemente, construyendo sobre el an damiaje de un sistema juridico ejemplar.
No es poesía hablar de estas aosas en un discurso político, y Ojalá lo fuera. Es más bien reaIsmo. Es sentido de responsabl Hidad hacia el país que se rve, Es gratitud al pasado y obligaclón con el porvenir.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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