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REPUBLICA 14 LA Viernes 29 de Diciembre de 1967 Anhelos y esperanzas en la Penitenciaría neral San Carlos, Guanacaste, San Rafael y San Isidro de He.
Tedia, donde está la familia Romirez Paniagua, que me aprecia mucho. Pero lo que más me enor gullece y satisface es la amistad de la señora Ma Eugenia Parada de Chamorro, quien vive en Chontales de Nicaragua. Ella fue quien pagó dos abogados y pude librarme del tercer homicidio me querian achacar. Cuando sale y qué piensa hacer entonces. Dentro de dos años. EspeTo poder trabajar y seguir una vida normal dentro de la socicdad a la cual me deseo incorporar como un elemento más en el seno de mis familiares.
Sufro una justa condena, pero se les fue la mano Nuestro segundo entrevistado: Jesús Méndez Salazar. Su edad 30 años. Es de San Isidro de Co ronado y últimamente vivia en Lagunilla de Alajuela, donde ultimó a su esposa al parecer por infidelidad. Con ella tuvo un hijo que ahora tendrá unos años, el cual vive con sus abuelos.
Jesús Méndez Descuento una justa pero exagerada perte, dilo entre otras cosas al periodista de este diario Sr. Alvaro Alvarez, cuando lo entrevistó en la Dirección de la Penitenciaria.
Antonio Marín Ruiz, de 23 años, cuando lo abordamos en uno de los patios del penal. Llevo 15 dias aquí, por el proceder arbitrario de una autoridad que me detuvo con un cargo falso.
Enseguida sigue diciéndonos. Sólo la pobreza de espíritu de ciertas autoridades hace que al.
gunos hombres se vean implicados en asuntos con los que no tienen nada que ver. Un ejemplo palpable es mi caso. Yo estaba siguiendo un curso de soldador en el Instituto Nacional de Apren dizaje que duraba meses, de los que llevaba tres. Además ya tenia todo listo para ir al colegio el próximo año. Pero. qué sucedió? Que una noche, sin mucho miramiento, me detienen y aqui estoy en el camino de la desgracia.
BLAS RODRIGUEZ aquellos dias de mozo en que creyó pronto estaria fuera. Bueno y que ocurrió luego?
Anhelo volver al mar Viente de la página PRIMERA Entregamos enseguida otro re portaje, recogido en medios de la Penitenciaria Central, con los miembros de nuestra sociedad que han caido en desgracia o son presa de la justicia, descontando los delitos cometidos.
Llegamos hasta confundirnos con la población penal para obtener sus manifestaciones po SCnales sobre lo que les ha suce.
dido, la vida que llevan, qué hacen, que anhelan y qué esperas cuando abandonen las rejas y las frias celdas, que les cortan las alas de su libertad.
CARLOS LEINTON Luego de sus primeras pale.
bras con esos detalles, le pregun tamos. Qué condena tiene. 30 años de los cuales llevo años y meses. contesta. Considera que hubo justi.
cia en su juzgamiento y condena. Hubo justicia y acepto la condenatoria de prisión. Sin em bargo, considero que se les fue la mano. Un caso como el mío, con sólo que un abogado se hubiera preocupado, no se hubiera fallado tan severamente. Pero como yo y mi familia somos muy pobres, nada pudimos hacer No le pusieron abogado de oficio. Si me pusieron. Pero para qué? Sirvió tanto como de nada.
Nunca ni siquiera llegó para dar se por aludido. Su familia y amistades. Tengo algunos que vienen a visitarme regularmente. Mi familia me trae algunas cosas y elo me permite mantenerme ale.
jado del resto de los reos comunes para no curtirme en su ambiente de vicio y desmoraliza.
ción. Cuando salga responde a otra pregunta nuestra es.
pero seguir mi profesión de cho.
fer y mecánico en lo que venía trabajando desde hacia 17 años cuando mi desgracia. Para 1968, desearía que el señor Director de la Penitenciaría, me dé algo que hacer. Creo ser de confianza y merecer un mejor trato. El estar en una celda ocioso, es algo tan aburri.
do y peligroso que uno se deses.
pera. Cree que pueda haber otro motin. No. Considero que hay una buena dirección y los elementos perniciosos han sido separados y puestos en celdas muy seguras, lo que hace casi imposible una nueva rebelión dentro del penal. concluyó diciendo.
ve, disfrutando a plenitud de la libertad, que como la salud, hase ta que se ha perdido, comprendemos su valor real; cuanto la debemos amar y defender. dice, mientras nos despedimos con un apretón de manos.
Los Juguetes que me regalaron para mis hijos, no se los pudo mandar Por unas ruaranjas, me metieron ms. y ya levo 80 años Cai en desgracia. Un dia alguien me hizo una intriga con otra persona la cual quiso matarme. Yo tuve que defenderme y lo maté, Enseguida me trasladaron a San Lucas. Ahi un ti.
po que se las traia con todos, las tomó conmigo y una noche me sacó de la cama a punta de pistolb. Enseguida me encañono con el revólver y me dijo que debia matar a un enemigo suyo.
Yo no quería, pero él me apun.
taba con su arma y yo empezaba a temblar de miedo. Finalmente tomé el hacha que me Ofrecia para el sacrificio y lle.
gue hasta el camarote donde dormia la victima y ahi.
Pase 16 años en San Lucas.
Luego me llevaron a Liberia, donde estuve dos años y medio, para regresar finalmente a la Peni. Qué otra experiencia pue de relatarnos. Yo no sé qué me sucede.
Hace unos meses varios compañeros de prisión mataron a otro y trataron de echarme el muerto a mi. Tomaron el cuerpo de la víctima y la metieron debajo de mi cama, para qua al segundo dia lo descubrieran como muer to por mí. Gracias a buenas amis tades que tengo, que me pagaron un abogado me libre del cargo. Antes de caer a la cárcel, qué hacia. Trabajaba en el campo con mis padres, allá en Cartago, don de naci. Tiene familiares y amistades que vienen a visitarlo. Si, principalmente amigos.
Vienen de San Isidro de El GeEn el patio del recinto penitenciario, donde están los reos de confianza, nos encontramos con Carmelino Trejos Solo saludamos y contesta amablemente mien as nos pregunta de donde son Del diario LA REPUBLIC CA contestamos para iniciar la charla, ge edad tiene? inquirimas.
45 años, si no se me ha perdido la cuenta después de tanto tiempo aqui contesta jocosamente. Es un hombrecillo pintoresco, color tripueño. 11nas ropas raidas y lleva sobre la cabeza una especie de a que le cubre un poco el pelo. Si se puede saber, cuánto hace y por qué está aqui. Es un asunto muy largo.
Con decirle que hace 28 años me trajeron por haberme metido a una finca a coger unas naranjas. Me pusieron 90 dias de cárcel. Nunca creí fueran a ser tan largos. Comenta con un dejo de tristeza, tal vez recordando Seguimos recorriendo el inte.
rior de la Peni y llegamos hasta el taller de carpinteria. Ahi nos encontramos con varios internos trabajando en la confección de artículos de hogar, juguetes y otras cosas de madera. Nos diri.
gimos a uno de ellos, Blas Rodriguez Villarreal, quien tiene 39 años, nativo del ocal de Puntarenas, donde trabajó en varias cosas. Entre ellas la de marineTo, según nos expresa.
Le preguntamos por su condena y dice que está por 13 años y meses, de los que tiene años descontados ya. Casi no tengo familia y nin gún amigo allá afuera, dice mien tras trata de ver por encima de la tapia del sector oeste de la prisión, con un algo de retalgia en su expresión y movimientos. Ha tenido studios. je preguntamos Casi ninguno. Ni siquiera fui a la escuela. Resulta parado jico, pero aquí fue donde vine a aprender a escribir, con las lecciones que nos han impartido. Espera salir pronto. Si, porque además de que me faltan pocos años, me están gestionando la libertad condicional con el articulo 56 del Código Penal, que se aplica en los casos de reos con buen comportamiento. Cómo pasó las navidades, y qué espera hacer cuando sal.
ga? le preguntamos interrumpien do su conversación Bueno. nos distrajeron un poco algunas personas que nos vinieron a alegrar algo y nos regalaron algunas cosas. Podria decir que fue el único momento que, aunque entre la lúgubre prisión, nos lograron divertir algo. Cuando salga de aqui espero volver al mar. Anhelo volver a ser marinero y embarcarme en una lancha, como antes anduHabiamos trabado conversación con Carlos German Leiton Quesada, en su casita hecha de restos de latas de zinc y madera, en uno de los rincones del patio de la penitenciaria, cuando nos soltó tan lastimera frase, Tuvimos toda la buena intencion de pedirselos para hacerlos llegar a sus hijos, que viven en Heredia, pero la dificil direct on de la residencia de los suyos nos contuvo. Nos habla luego de que su sentencia aún no sabe de cuán tos años es. Soy carpintero. agrega.
Cuando le preguntamos por sus hijos, nos relata que son 3: Elias, de años, Sara de y Carlos de meses. Pobrecitos, no les pude mandar nada, porque ni siquiera mi esposa pudo venir a verme en la Navidad. Los ju.
gueles que nos regalo el Conse.
jo de Defensa Social para nues.
tros hijos, están aqui. dice mien tras señala una esquina de su habitación. donde están acomodados.
Finalmente contesta otra pre gunta diciendo que gestiona un traslado al Centro de Rehabili tación para reclusos de Heredia, donde podría trabajar y mandar les alga a su familia Que los jueces apuren nuestro caso El tercer entrevistado fue Ma rino Hernández Ruiz. No nos acordábamos de él. Enseguida nos dijo: Yo soy uno de los que espera que nos administradores de la justicia rectifiquen su fallo, Soy de los que injustamente tie nen aquí acusados por el caso del Crimen de Colima.
Sobre el caso de este penado se ha hablado bastante en las páginas de la prensa escrita y otros medios de información, por lo que no entramos en mayores detalles con el Luego contesta rápidamente a varias preguntas que le hacemos. Espero que para el año pro imo si se acuerden de nosotros, Jos negados de ce crimen que nunca cometimos DECO aprove char este medio para pedir a los señores Jueces que apuren nuestro caso, porque ya se nos ha lastimado hastante con tantos años de inmerecida prisión. Na creo que vuelve a suceder nu motin. Los nuevos encargados del penal han tomado una terie da medidas, que hacen muy di.
ficil que eso vuelva a suceder.
Marino Hernández Ruiz. Uno de los acusados por el Crimen de Colima, cuando ofrecia declaraciones a nuestro redactor Sr. Alvaro Alvarez, para este reportaje. Espero que el próximo año se nos haga Justicia, dijo.
Quiero seguir estudiando. Esto, es una In Justicia Asi manifestó el joven José CARMELINO TREJOS JOSE ANT. MARIN Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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