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de 1970 LA REPUBLICA 15 a Segunda Batalla de Rivas de Iker el Coronel rvas y el orden de Ty era un y pronto no había de que tuJe replicó: más Imal Walker la calle, ismo conUna llutodas parque al de los edi.
y el caun brinsu caballo anquilo de EL COyuda vomte en Jecorrieron fuerza loallo y files entraba bala.
Rápidamente se hicieron barricadas con estos quesos descomunales, tras las cuales se colocó un pelotón de rifleros de la mejor puntería, lo que no gustó mucho a los costarricenses que tuvieron buen cuidado de no acercarse a dicho sitio.
Que estas barricadas de queso eran una quime lo demostró el hecho de que cuando los rifleros no estaban haciendo blan co en las cabezas de los costaTricenses, se dedicaban a satisfacer su hambre voraz arrancando con sus bayonetas grandes pedazos de queso del corazón mismo de sus barricadas.
Todo esfuerzo hecho por el enemigo para aplastar nuestro pequeño ejército, se vio burlado; se hizo retroceder a los costarricenses sufriendo grandes pérdidas y dejando a menudo en nuestras líneas a sus muertos y heridos.
Walker y su gente Allantico, Tevantando tal pola de las balas ticas entran a Granada suelo que por unos momentos Diversión en medio de la batalla de la llevado alumnado opuesto monte en las ancas, pero prona Jamison concluye entonces el mayor su apasionado momento, Markham, mera, plCapitán alrededor En esta batalla ocurrieron más, nos muchos incidentes divertidos alcanzaque hacian reir a pesar de lo al cuarserio de la situación, y soladonde los mente los más estoicos podían nabían de contenerse y no mostrar reacdos vago ción alguna ante los hechos graUn saluciosos; sin embargo, a menudo salían por e! humor era bastante triste.
sas trataMientras nuestros hombres ellos que trataban de abrirse paso por un de los ri largo edificio controlado por el any estaenemigo, los combatientes de teñía de Linton caambos bandos cruzaban sus carabinas a las puertas del mismo, alle con el manteniéndose esta actitud por una bahoras, sin ventaja material paham, que Ta ninguno, a no ser el obsfue he truir las entradas con montoel que es balazo en nes de muertos. Durante esta bierna detragedia de escondite y búsqueda, el capitán McArdle, un vade nuesJiente oficial de Albany, New a muertos do se dio York, con pistola en mano, metió su brazo doblando la esquide la plana de una puerta, y disparó: en municioese mismo momento una bayoa las dos neta atravesó su brazo, y haueron lleenemigo ciendo un disparo, el arma cacañones, y yó al alcance del enemigo, Me e tuvimos Ardle retiró su mal herido braprevenir zo con la precipitación natural y observandolo con gran disgussara ronavanzato, dijo secamente: El conde.
solamente nado bribón se cogió mi pistolos cuales la. dos seDe una de las puertas cayo tanto que a la calle un costarricense muer Ombres de to, y el joven Soule friamente articiparon se puso a buscar articulos de muertos, lo valor entre su ropa en medio cado de la de una lluvia de balas, pero escapó sin que ni una le tocara (5. ron los efectos de sus disparos sición, se hizo ej alarmante des fuerza desmedida.
dos deberían ser tromsportados dicen que cuando finalmente cubrimiento de que el ejército Temeroso de que el caballo tan pronto como llegara la noche, consiguió un buen alcance, dis tenía solamente parque para que fuera salvaje y se me escapara, a una vieja iglesia aj otro lado paraba en el momento que veia cada nombre hiciera tres des fui acariciando poco a poco su de la plaza. El teniente Winters aparecer una cabeza por los cargas. Debia abandonarse la cuello, a lo que el contesto a intento cruzar la plaza y, cuando gujeros de la casa, y que sus idea de continuar la lucha, y gradecido con una inclinación había caminado casi treinta yardisparos eran tan mortiferos que de inmediato se comenzaron los de cabeza. Quitándome la cor das, fue alcanzado por un proyecel enemigo abandonó los edifi preparativos para salir de la bata un gran pañuelo negro til que le destrozó ambos muslos, cios de ese vecindario. Se es ciudad con dirección hacia nues de viejo estilo lo até a la Cayo con su pistola de cacha de tima que Arkansaw debió ha tra base de abastecimientos. Un qu jada inferior del animal y madreperla en la mano, pero no ber matado o herido a poco después de la media no conduciéndole hacia un monticu pudo levantarse de nuevo. El ta o cincuenta hombres, salien che, con los heridos que podían lo cercano, pronto me encontré capitán Veeder, el único que no do él sin un rasguño. El pilar moverse colocados en el centro en sus ancas corriendo a todo estaba herido, entre nosotros, de madera tras el que se para del grupo, el abatido pero no galope lejos de la maldita ciu vio caer a Winters y corrió en petaba quedó literalmente re vencido ejército salió lentamen dad.
su auxilio. De lo alto de las cacubierto de plomo, proveniente te de Rivas camino a Granada.
sas las balas caían como los gra de las armas enemigas.
nizos en una tempestad en el Una interrupción Jamison: víctima voreda al estrellarse contra el descortés las figuras de Winters y VeAclaraba, y al descender una deer fueron envueltas en una Yo había recibido una heri larga cuesta para llegar al nube de polvo. Levantando a El capitán Jack Dunnigan es da al comienzo de la refriega pueblo de Obraje me encontré Winters del suelo, Vedeer lo taba saciando su sed con una y no había tenido atención mé de buenas a primeras con el llevó a un sitio protegido. Las botella de gotas amargas cuan dica, pues otros tenían heridas mayor Webber, ultimamente o ropas de Vedeer fueron destrodo una bala enemiga le arran más serias que la mia. La pér ficia, en el ejército de los Es zadas por las bajas, y aunque có el cartilago de la tiroide. El dida de sangre y el calor sofo tados Unidos, quien estaba de parezca imposible, no recibid ni capitán, en un susurro, ya que cante habían sido demasiado ex visita en Nicaragua. Iba a pie un rasguño.
había perdido temporalmente el tenuadores para mí, y después y aceptando mi invitación se poder de hacerse oir, dijo que nunca antes se le había inte de la plaza en donde se amon to nos dimos cuenta de que el rrumpido un trago de manera tonaron los heridos, me fui a potranco no podía aguantarnos tan descortés. De esa herida se rrastrando hasta la catedral en a los dos; recupero para continuar peleandesmontó contido en forma valiente y efecco de aire fresco que calmara nue su camino. Pasé por obraje relato tiva. La batalla continuó sin mi fiebre. Apenas había hecho sin reparar en las casas ni painterrupción durante todo el esto cuando la fresca brisa me rarme a sajudar a las muchas Tan pronto como el genedia y, cuando asalto tras asal hizo caer en un profundo ador personas que se habían congre ral Walker pudo dar descanso to habia resistido y heroicamecimiento, y por horas no me gado en las calles en busca de a su agotado ejército y reclumente repelido, el enemigo, apadi cuenta de dónde estaba. Eran noticias. En rambio el mayor tar nuevos hombres, volvió al rentemente enloquecido por cerca de las cuatro de la ma Webber se detuvo a descan Departamento Meridional, pero nuestra determinada resistencia ñana cuando volvi en mí, en sar y a tomar un vaso de agua el general Mora había tenido y por la muerte de cuarenta de contrándome la iglesia desierta. siendo alcanzado por los lan suficiente con los americanos y sus altos oficiales que junto con intervalos, la gran campana ceros costarricenses y acribi además el cólera estaba diezcientos de hombres heridos y de la torre doblaba al golpe de lado a muerte.
mando las balas que le llegaban de sus ejércitos. Cuando muertos yacian en la calle a la vista de ambos ejércitos, aalgunos disparos sin punteria Walker llegó a La Virgen, Morremetió en masa para captuhechos en la calle. Yo sabia que Me uni al ejército en el Gil ra habia depuesto el mando en rar una casa grande que había mi captura significaria mi muer González, donde se habla de su cuñado, el general José Ma.
en el lado norte de la plaza. Si te y por un momento ta situa tenido para descansar, y por lo Cañas y había regresado a San este movimiento hubiera teni ción me aterró. La herida era menos para mi, el mundo pare José, Costa Rica. Cañas no tedo éxito las fuerzas de Walker en extremo dolorosa y tonia la ció más prometedor. Debido a nía ningún deseo de encontrarhabrían sido inevitablemente pierna muy inflamada. Decidí la escasez de caballos, la infan Se con los americanos, y cuandestruidas.
escapar y en mi ansiedad y de teria y rifleros se veían priva do Walker llegó a la casa que Walker vio claramente que el terminación me olvidé del do dos de usarlos en servicio, pero queda a medio camino entre La momento era crítico, y en me lor producido por la herida. Ti cuando el general Walker su Virgen y San Juan del Sur, se nos del tiempo que se tarda en rando a un lado las cartuche po cuál era mi condición, dio supo que Cañas acababa de padecidirlo, un pequeño grupo de ras de la pistola y la espada, órdenes de que se me permitie sar por ahí en sa precipitada y huida hacia La oficiales rece para ser exacdesordenada escale los escombros que obs. ra usar mi potranco.
tos, dirigidos por el teniente truían la puerta trasera, yéndoFlor (7. Cañas no paró sino me en busca de libertad. En la Walker visita a Gay y compuesto por el coronel hasta que llegó a San José y Rogers, capitán sonrojo debió causarle el deshonor, visto, hallándome en el cami los heridos infringido a nuestros Breckenridge, capitán Huston y otros nueve cuyos nombres he no hacia La Virgen. Sabiendo muertos en Rivas cuando dejó olvidado, arremetieron con pisque el enemigo controlaba esun mensaje para el general Wal tola en mano, sacando aquella te camino y que podía enconker pidiéndole que tratata con trarlo en fuerza poderosa del edificio y Los heridos que cayeron en generosidad a los heridos coscualquier momento, la primera y segunda arreme tarrcenses que habían quedamatando a más de treinta ene me detuve a organizar mis ca tidas para capturar los edifl do abandonados. Inmediatamen migos. Así tomamos posesión lenturientos y desordenados pen clos perforados a ambos lados te Walker ordenó que sus cirudel edificio, el que mantuvimos samientos. Mientras meditaba, de la calle que conducia al cuar mientras estuvimos en Rivas, o que se acercaban los lance te) del general Mora, fueron lle Janos dieran a los costarricenDe los trece que llevaron a ros costarricenses: me eché jun vados a una casa de adobe usa a los americanos una venganses el mismo tratamiento dado cabo aquella aventura desespe to a una cerca de cactus, espe da como almacén de abarrotes, za de la cual los americanos de rada, más de la mitad fueron rando que se alejaran en su situada en la esquina noroeste ben sentirse muy orgullosos, y muertos, entre ellos Gay y Husmarcha hacia la ciudad, des de la plaza en donde tuvo luton. El capitán Breckenridge re pués de lo cual me las arreglé gar la mayor parte de la re la causa por la que luchaban y que estaba muy de acuerdo con cibió una herida en la cabeza para llegar al otro lado de una friega. Claramente recuerdo al de la raza de la que venían.
muriendo poco después, Indudahacienda de cocales, encontranlker llegando al megeneral do el camino hacia Granada. Mis diodla la habitación donde nos dijeron que del ejército de más blemente fue ésta una de las Los periódicos costarricenses acciones de armas más atreviropas eran harapos, y mi pe encontrábamos cho lacerado y como si fuera de veinte de los nuestros, en Nicaragua, no más de 400 ha postrados más de 000 que Mora condujo a especialmente cuando se recuer de fuego debido a las espinas tre oficiales y soldados, y cómo bian regresado. Más de 500 que da que la probabilidad de ganar de los cactus.
iba de uno en uno diciéndoles murieron de cólera fueron enera de veinte contra uno; que palabras de aliento y esperan terrados en las arenas de San ej enemigo estaba completamente armado y dirigido por oficiaUn caballo salva algodon en la que yo estaba re bajos de las mareas dejaban les eficientes, mientras que la pequeña banda de trece leva a Jamison clinado y me pregunto cómo sus cuerpos al descubierto; miba solamente revólveres.
estaban mis heridas, mientras chos meses después, cuando esme arreglaba la venda. Lo mis tuve estacionado ahi, pude ver En mi gran confusión tome mo hizo con el coronel Mark los esqueletos destacandose en Los filibusteros ja dirección egaivocada dando ham y otros, arreglando los le las solitaring playas, me cuenta de mi error cuando chos en que yaclamos para que queman a me encontré ya cerca del fue pudiéramos estar más cómodos.
go que a intervalos hacia el Vino vernos varias veces du NOTAS SUS heridos enemigo. Al descubrir esto em rante el día, pareciendo siempecé a perder toda esperanza pre sereno y alegre, aunque la (1) Peha Blanca, hoy Peas Blancas, sitio en Ta de escapar; comencé a retroce batalia estaba perdida y nuesSin poder echar a Walker de der usando mi espada como mu tra situación era de peligro ex. frontera con Nicaragua, no la esquina de la plaza, el ene. leta, y sintiéndome como si fue tremo. Sin embargo, sus pala lejos del río Sapoa, migo prendió fuego a los edi ra de camino para mi ejecu bras y actitud no indicaban lo (2) En español en el texto, ficios vecinos (6) y fue nece ción. La vida era buena para que debia estar pasando por su (8) La versión costarricense es sario moverse a la iglesia y a mi, vista a través de mis años mente el generaj era tan ines que el teniente don Jond una gran catedral sin terminar juveniles, y un suspiro se es crutable como la estinge, María Rojas, en tan decist que se estaba construyendo en capó de mis lablog al pensar en tos momentos, arrebató a el lado opuesto de la plaza. Esto la suerte que me esperaba. Un acto de in soldado su fuil con se llevó a cabo a la calda de Apenas había retrocedido ucertera punterin derribó a la noche y todos se trasladaron nas veinte yardas cuando oſ el atrevimiento Machado, friends and un sin novedad, excepto los que relincho de un caballo y volmudo golpe los planos de estaban heridos de muerte. Un viendo mis ojos hacia el sitio Walker.
número de heridos para los cia de donde salia, vi un potran En Rivas fui testigo prenen (4) Este hecho esta probando les no habla esperanza de vida cortis. Mi primer pensamien cial de un acto de atrevimiento el enardecimiento del jefe fueron quemados en el edificio to fue que uno de los enemi y heroismo inigualado en nin filibustero. De no haber que se abandonaba, entre ellos gos habla saltado de su caba guna otra guerra. Entrada ya la mediado la intertención de un muchacho rubio de mi com 110 para poder apuntarme el tarde, la lucha había disminul o lugartenientes os scoupafia llamado Willie Gould. Era curazón ocultandose tras de el, da en ambos bandos, y los ame TO que el jefe filibuster este delgado, de ojos azules y Sin embargo, al observar mais ricanos hablan comenzado a ha habrla muerto cara de niña, pero valiente co de ceres vi que el caballo esta cer arreglos para transportar a cambiando as to suerte da mo un leon. Sus heridas lete La solo y aparentemente alegre sus heridos de los entlficios del In Falange Americana, Da nian inconsciente y las llamas de mi companiin. Mi última et lado norte de la plaza, de donde este significativos, devoradoras no le causaron pe peranza se robusteció con la ra se habia echado al enemigo y los obatione de hacer referencia na alguna pidez y violencia de un clclón cuales eran consumidos lenta Walker en Guerra de A, llegar a nuestra nueva po. mientras mi corazón latia con mente por las llamas. Los heri Nicaragua nda Los disparos más das de los tiempos modernos, espectaculares ose Slzo para Los disparos certeros más eshasta el pectaculares que vi en Nicaraavalancha gua los ví en la batalla de Rihacia otros vas. Entre los tiradores americigándose canos de mejor punterin se hala noche. Ilaba un muchacho alto y anon repell guloso, con ojos de lince, cono8. Cerca cido por Arkansaw. sobresigo enya nombre que posiblemente indide recha caba su procedencia. Un número el cuartel de heridos de las filas de Walabiendo si ker se había abierto paso hasta del con un alto pórtico en el frente de n, se pre un gran edificio. En la pared habo una 3bla una hendidura lo suficientra nues temente grande como para que yaniqol un hombre se acomodara y pupresión. diera disparar con seguridad, no tenia amparado por los grandes pila neros que TCS de madera del pórtico, con través de dirección a los agujeros de una Be los edi casa, al lado opuesto de la capudiera lle que conducia a cuartel del das y eGeneral Mora. Arkansaw 0posicio cupó esta posición por más de sta ayuda dos horas, disparando los rifles a de arti que un camarada, que ocupaba Tiblemente una posición más protegida, itio de un cargaba y le pasaba. Ya habla una cu recibido una herida gravey mis de postrado observaba Ins maniofortuna, bras de Arkansaw. esperane Dercado do verle cher de un momento a plaza, otro. menudo, después de dis amiento de parar se le ofa decir, hablando forma de consigo mismo. Por cierto que uns du lo derribe Disparaba rides que no Mississipi y aquellos que vie Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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