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IDEAS COMENTARIOS ACTUALIDAD Coordinador: Luis Burstin Fuera de Política (VII)
Meditaciones de diciembre, 1969 Cartas intimas de una dama de la literatura por Garcia Carrillo Por José Figueres 21 Junto con los escritos, bastante desgreñados, de Saint Simon y de Fourier; junto con la prédica del ejemplo, de Robert Owen; junto al estilo vibrante y a la vez sereno de Proudhon; junto con el encendido Manifiesto y con las otras obras que sus autores habian producido ya y produjeron después; apareció a medio siglo, también en 1848, por notable coincidencia, la obra juiciosa, penetrante, acadé.
mica de John Stuart Mill. Si el siglo XIX hubiera hecho caso de Mill, no tendriamos el siglo XX que hoy tenemos.
En la segunda mitad florecieron, especialmente en Inglaterra, Francia y Alemania, otra serie de románticos des.
esperados por despejar la incógnita de la miseria. En 1879 el romanticismo se generó espontáneamente en el Nuevo Mundo. Henry George, norteamericano, descubrió que la plusvalía de la tierra era la fuente de todos los males, y que todos los bienes podrían alcanzarse con sólo establecer un impuesto único, sobre los bienes raíces.
El socialismo llamado ahora utópico fue la idea económica central del siglo XIX. Comparada con 1970, la ciencia económica de hace 150 años era un niño en pañales.
No se conocía más, entre los grandes, que a Adam Smith, a Malthus y a Ricardo. La Riqueza de las Naciones, madre de la ciencia económica y descripción del capitalismo sin riendas, había salido en 1776, el mismo año de la Indepen.
dencia de Estados Unidos. La coincidencia es tal, que parece irónica o deliberada.
Malthus publicó en 1798 su Ensayo Sobre el Principio de Población, y en 1817 vieron la luz los Principios de Economia Politica de David Ricardo. Fuera de eso, y de la obra cientifica de John Stuart Mill, casi no hubo más en todo el siglo que socialismo romántico y socialismo revolu.
cionario. El Siglo Diecinueve fue el siglo del Socialismo.
Aquel socialismo, primordialmente europeo, significo al menos las siguientes cosas: sorpresa al ver que la proclamación de los derechos politicos en la Revolución Francesa, no traía el bienestar de las masas, conmiseración hacia el proletariado, que era una clase social nueva, numerosa, producto de la Revolución Industrial, cuyos integrantes llevaban un género de vida que en algunos as.
pectos era inferior al de sus antecesores, los siervos agricolas, o al de sus contemporáneos, los esclavos de Estados Unidos. 3, búsqueda de nuevas formas de organización económica, justas y humanas, generalmente quiméricas.
49, protesta airada, revolucionaria, mesiánica. 22 Los conocimientos económicos del Siglo Diecinueve fue.
ron elementales. Se creía, como creen hoy muchos todavía, que el bienestar de todos podia establecerse por decreto, como los derechos politicos. Poco se distinguia entre la riqueza gastada en palacios, y la riqueza invertida en fábricas. Poco se comprendia que, en ambas formas, la riqueza acumulada era poca. Se confundia la riqueza acumulada con el producto anual, que es como confundir la mata de café con la cosecha del año. No había instrumentos de medición. No se habian inventado frases como ingreso per cápita, o ritmo de crecimiento. Se ignoraba la econometria.
Cuando, en el último tercio del siglo, aparecieron las formulas matemáticas en la economía, fue de manera tan complicada, de ecuaciones y ecuaciones, que de poco sirvieron.
El concepto de productividad no se había ideado todavia. Cuánto rinde una hora de trabajo, con tal o cual inversión, con tal o cual adiestramiento; cuánto rinde un colon invertido, con tal o cual grado de tecnologia? Creo que la idea y la palabra, productividad, no llevan aún me.
dio siglo de vida. Cómo se distribuye el ingreso anual. Qué propor.
ción del producto bruto va al sector público (Presupuesto Fiscal. y cuánto se queda en el sector privado. Cuánto va a los trabajadores y gerentes, y cuánto se capitaliza?
Tampoco se distinguia, como no distinguen muchas personas aún, las utilidades que se destinan al gasto de los propietarios, y las utilidades que se ahorran y reinvierten para aumentar la producción De esas y otras limitaciones adolecían los conoci.
mientos del Siglo Diecimeve, aunque varios autores, es pecialmente el genial Carlos Marx, acertaron en observaciones perspicaces sobre una u otra faceta del aparato eronómico, tal como los filósofos griegos observaron importantes verdades astronómicas.
La verdad es que todavía en 1970 la mayoria de los votantes de una república no tienen los conocimientos ecomicos elementales que necesitarian para opinar con buen juicio sobre la marcha de la economia nacional, pero tene.
mos a los miembros de una profesión nueva, los economistas de desarrollo, que en el siglo Dlecinueve no podían existir. tenemos a los empresarios modernos, que estudian las técnicas de la producción, tanto mecánicas como admi.
nistrativas.
En los últimos treinta años se ha alcanzado tal coordinación entre la técnica productiva, la economía orientadora y la justicia distributiva, que hay tal vez en el mundo 20 países donde el producto anual y el reparto justo, permiten a todas sus habitantes vivir con normas civilizadas.
De Yolanda Oreamuno conocemos dos bue horribles techos de zinc y sobre los pellejos brlnos cuentos y un libro. Los cuentos de construc llosos de los negros (carta inédita 1936. En ción semejante pero de tema muy diferente, son otra parte dice ella: Las negras de Max, pasi Valle alto y Un regalo. El libro es La ru vidad de raza, exhuberancia de carne, huelen a ta de su evasión. Los escritos son complicados sol y sudor.
mecanismos de relojeria que costaban a su auto Cuando Max murid ella escribió lo siguiente: ra noches de insomnio y demandan a sus lecto Ud. sabe cómo Max y yo fuimos amigos y lo res un sostenido esfuerzo de atención. En todo que sentiría no poner mi ferviente y agresivo caso estimulan el deseo de conocer más de su homenaje, ahora si homenaje, que a él tanto le obra. No son ciertamente sus primeros traba hubiera gustado. Mi violencia para hablar eso jos los que pueden satisfacer nuestro apetito. era una afinidad entre los dos. Mis diatribas tieUna parte importante de su obra está en su nen mucho de sus insolencias y mis iras contra correspondencia y fuentes inéditas.
la incomprensión de Tiquicia hallarán eco en eu Al revisar los papeles del archivo del Reper espíritu. El estaría contento, Ud lo sabe, de tetorio Americano después de la muerte de su cé ner allí, en esa página, el homenaje no más elebre editor don Joaquin Garcia Monge, encontra riñoso, sino el más violento y sincero. Max amaha mos cartas firmadas Yolanda. En algunas, con la verdad y detestaba la cobardia. Nunca le escritura de mi padre, decía Yolanda Orea ofendió una palabra dura, sino una flojera ante muno. La correspondencia seguida se extiende la vida o ante el arte. No llevo para el palabras durante siete años entre 1944 y 1949 y se acaba cariñosas, que las tendria muchas, sino verdades con la dedicatoria del libro La ruta de su eva crudas, como el lo hubiera deseado para aclarar sión publicado en 1950. Hay además, dos car conceptos. Enséñeselo a Mencha, y digale que tas anteriores (1936. Para la secuencia de lo estoy segura que ella entenderá tan bien como relatado en las cartas de 1949 hay fragmentos hubiera entendido Max. Digale que esta es la complementarios ya publicados: los números 2, manifestación de dolor por su muerte, ya que no y del libro homenaje editado con el titulo encontrarla palabras tiernas para expresarlo. Asi de lo largo del corto camino. También la somos Max y yo (carta inédita 1947. carta publicada por la Prof. Victoria Urbano en De los veinte y tres articulos de Yolanda su libro sobre Yolanda publicados en el Repertorio Americano, tres se En suma, entre 1936 y 1951 tenemos la po refieren a Max directamente y en otro lo mensibilidad de seguir el curso de una vida llena de ciona (artículo 18 de set tmbre. peripecias de una dama de la literatura costa La dedicatorla de La ruta de su evasión dirricense como no hay otra y como decía ella ce: Para mi Tatica don Joaco, de su hija que mi vida propia es mi único documento (carta tanto prometió y por fin puede darle algo. Cainédita 1944. Dentro de las 37 hojas de apreta riñosamente, Yolanda. Guat. 10 oct. 50.
da escritura de estas cartas se desarrollan una Es curioso que desde entonces no se enconserie de relatos, dos de los cuales publicaremos traron más cartas. Su blógrafa la Prof Victoulteriormente.
ra Urbano declara también que a partir do El material es suficlentemi. te amplio para entonces nunca más volvi a tener noticias suconocer qué clase de mujer era Yolanda. En yas. Yolanda murió seis años después.
un segundo y tercer articulo a continuación da Aunque hemos dicho que don Joaquin fue men remos los datos relatados por ella sobre su fami tor de Yolanda, nada sabemos de sus consejos ni lia y su modo de ser y actuar y la influencia tenemos ninguna carta a que referirnos salvo la sobre su pensamiento del que fue su único maes siguiente mención en una carta inédita a don tro, el hombre de letras frencés Marcel Proust, Alfonso Reyes: Yo la aconsejo, la animo y es quien murió cuando Yolanda tenia seis años posible que no se malogre, como tantas y fans Cuando tuvo veinte ya escribía a don Joaquin. tos otros. El hecho de que contemos ya contos Desde la primera carta (de Siquirres) al ha buenos libros sobre Yolanda certifican que siemblar de los negros de nuestra zona del Atlán pre tiene vigencia bunque como lo veremos, no tico, revela un parentesco pictórico y espiritual podia encontrar en si misma el resorte suprema con la obra de otro gran señor de las artes, que salva el último escollo, Max Jiménez. Don Joaquin fue su mentor, pero Instamos a que personas poseedoras de corella imitó a Jiménez. Escribe Yolanda: Para mitas de la escritora me permitan obtener fato que siempre tengo frio, ensi me extraña que el copias de las mismas para completar es a valinsol tenga todo el día brillo incandescente y se sa colección que algún dia pueda contribuir de derrita desde la mañana a la noche en sudo manera muy apreciable a su bibliografia.
res oleosos y espesos sobre el suelo y sobre los Sesenta notables autores invitados al congreso latinoamericano en Caracas Sesenta escritores hrn sido invitados al IIL Eduardo Mendoza Varela.
Congreso Latinoamericano de Escritores, que se celebrará en Caracas del al 10 del próximo Chile: Pablo Neruda, Pedro Lestra, Armando mes de julio, según confirmó hoy el presidente Uribe Arce, Braulio Atenas, Enrique Lafourde la comisión organizadora de dicho congreso, cade.
José Ramón Medina, Cuba: Alejo Carpentier y Severo Sarduy.
Asimismo, Medina subrayó que el evento se Costa Rica: Samuel Rovinski y Alberto Carealizará en dos ciclos: el primero en Puerto fias.
Azul, balneario a unos 50 kilómetros de Caracas, entre el y 6, dedicado a las sesiones de República Dominicana: Freddy Gaton Arce, trabajo intensivo; y el segundo del al 10, para Ecuador: Benjamin Carrión, Cristobal Garocs.
actos y reuniones, conferencias y entrevistas Larrea, Jorge Icaza.
en la capital venezolana.
El Salvador; Salvador Salazar Arrue (SalaPor otra parte, el presidente de Il comisión rruel.
organizadora destacó que el temario del congreso incluye diversos aspectes, entre ellos los Honduras: Oscar Acosta Sosu problemas profesionales, los derechos de autor, Guatemala: Miguel Angel Asturias, Jose Me el escritor y la educación, el escritor y su resJin González ponsabilidad ante los medios de difus on cultural, la literatura Initinosmer. cans netual en el Mexion; Martin Luis Guzman, Jaime Torres mundo, y recomendaciones para el mejor cunoBodet, Jose Gorostiza, Juan José Arreola Sala cimiento y difusión continental y mundial de la vador Azurla, Joaquin Diez Cabedo Arnaldo Or.
literatura latinoamericann.
1s, Jose Emilio Pacheon, Juan Rulfo Edmundo Finalmente Medina precisó que han sido inValedes, Rusarlo Castellanos y Fernando Benlvitados escritores de los siguientes pies: tez, Argentina: Julio Cortazar, Juan Carlos Ghlas Nicaragua: Eme to Cardenal y Pablo Antonio Cuadra no, Jorge Luis Borges, Ernesto Santo, HA.
Murena, Francis Lu Bernárdez, Beatriz Cul Panamn: Rogelio Sinan do y Córdova Iburburu.
ParnouayElvis Fimern, Aurusto Ron Bas to, Julio Carr Chavez Bolivia: Augusta Clapedes Brasil: Raymundo Magalhaes Jr. y Jorge Peru; Mario Vargas Llon Washington Delgsdo Amado, Calambla: nuel Zapata lvella, EmmaPuerto Rien: Nota Vientos Gach nuel Carballo, Cabela trgut Gran Uruguay: Roberto The Anel Rama, Jura Arciniegas, Arturo Camacho, Leon de Crelly Carlos Onetti, Emir Rodriguez Moncal.
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