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Bres Lunes 21 de Setiembre de 1970 LA REPUBLICA IDEAS COMENTARIOS ACTUALIDAD Coordinador: Luis Burstin La Luz del Demonio por Gerardo César Hurtado.
Me explicaré: el diablo camvieja, arruinada por los años y el descuido. Prendió la 112. Ela pea dentro del hombre, en los tenia la cara lustrosa un color repliegues del hombre; o es el hombre arruinado o el hombre aceituna y los ojos más viva.
hecho al revés.
ces que antes; le miro el cuerpo rodeado del silencio de las JOAO GUIMARAES ROSA dos habitaciones y del esplen dente rayo de luz tenue sobre Pensó durante mucho tiempo la piel.
antes de cerrar en definitiva, Ahora se sentia perseguido con candado de hierro espeso, Perseguido, por la mirada tenaz la puerta de su casa y no volver de ella. Sabla donde habia esmás a ella; de volver más a su tado, con quien hacendo que, casa y a su mujer. Pensándolo ridad de tinieblas)
sin responder a las preguntas taba, triste, con una llovizna le. Su mujer haciendo lo mismo blen era mejor quedarse solo. Es decir. sin familia a qué atarse, Eve: lluvia y Danto; gris, el cielo que la noche aquella, extraña y suyas. Ella no preguntaba nun.
ca. no sabia sl era de verdad perala más allá de la casa. Que ya no vivo ahl. Me misteriosa. Ella cantaba como milio, has hecho bien. se decia Cuando regresó a seguir el sue echo por mi propia voluntad.
plegarlas, Emilio abrió la puer.
mujer. Siempre la buscaba para asi mismo, como para sentirse Como un perro que decide ju ilo, ya Emilio tuvo otra sorpre ia y trató de llegar a donde ella.
respirar con más grandeza. copreguntarle cosas de otra indo le. Alguna vez le pregunto: bilarse. Algo así.
mo para sentirse menos esclaba: ella estaba ahi esperando; Mientras el patio se hacía más Emilio movio las manos, dan s! que no estaba ella lo espe ancho y largo, Emilio caminaba No vas nunca a la leglesia?
vo. Miraba el clelo con ojos luminosos. Entonces, y ella hizo un gesto, se encarsoltó una do una redondez espaciosa a las iuba con el desayuno, Creyó sin saber dónde, como si cami.
nó de rojo, y pareció desatar risa y saborear nuevos horizonpalabras do su explicación; minara sin llegar. Un frio enorque aquellas visiones en la ma una furia un gruñido de hom raba a su primo con un callado drugada podia ser falta de sue me lo entumecia. No vio por tes donde su cabeza de treinbre. Emilio tenia miedo (sin taiséis años, era fresca como la y significativo silencio, ño; no, tenía los ples mojados, ninguna parte a su mujer y de embargo su cuerpo) de tocar. Pues, vamos a celebrar esa lechuga. fue la alegria mayor los árboles empezaron a caerso besados por la hierba con hula. Lo pensó durante largas vi decisión José Remigio trade toda esa vida tan solemne.
las hojas y cierto olor intenso medad vegetal. Tomó café en sl lo gilias, después del trabajo.
to de aplaudir por la idea, lencio y mirando con disimulo le penetró la nariz. Un tufo a Soledad del que corre. En la no che anterior no habia podido lo que haría con aquel ser que no Vamos, pues. el si aplaual patio; todo en orden. En si carne quemada. Fue cuando Etio, Emilio silbó un rato antes milio echó a correr. asi como respondia. Una noche, su amlgrar el sueño, dándole vueltas, dió, aunque lo viera la gente, go, el cura Sebastián Rojas, como a un trapo húmedo, al ¿por qué daba aspavientos si de irse a trabajar; para quitar alma que se la lleva el diablo, fue a visitarlo; el buscó a su se el tedio como tal vez le pasó a su muno habia ninguna fiesta? Cami que lo inundaba.
piense que piense en las deuElla, con un silencio inaltera jer.
mujer y no la halló por ningu das. Para eso vino a la ciudad: naron otro largo rato, ya venía na parte.
mirarle los ojos, como de gato la noche, como la piel de un ble, hizo movimientos con el electrizado, a esa mujer y com Ya sabes dijo Emilio an.
murciélago. Alguna llovizna sen cuerpo, adelantándose con una No sé dónde está. dijo te la botella en la cantina prarle casa y muebles y contida a lo lejos empezaba torcercariela, seria caricla vana. EmiEmilio.
llo la estrecho, ya no pensaba fiarle toda su llbertad, a cam se por la calle, a Irse, a venirNo vuelvo a esa casa, blo de darle de comer guiso en las brujerias madrugueras, El amigo frunció el entrecese, a mojar el olor a asfalto y a Jo y sólo dejó caer de su boca con frijoles. frijoles con sopa polvo. Emillo, hasta el momen sino en el torrente de fuego in. Esa mujer debió de cmbrula frase: de sol: con yema de huevo io. to no se acordaba de su mu.
visible que ascendia por su pe jarte. reafirmó José Remigio Aquí huele a mal.
dos los dias. Vino a la ciudad jer.
cho, por sus manos, hasta Ima Olmos. Cómo podria saberlo. qué?
porque le dijeron que se vivia ginarse el extasis. Ella lo apar Ella no habia desaparecido del Amal.
bien y que mucha gente era así.
Ella miro la puerta cerrada tó, muy temprano. Muy pron patio, sino estaba ahora frente y se encontrá conque no, para con candado, las ventanas con to. dijo arrullando una miel a la puerta cerrada, con canda. No entiendo murmuro Ir de un lugar a otro, montarse su picaporte y las rendijas por de palabra en su boca. Cuando do seguro, de su casa, tratando millo.
en un aparato largo. fat goso y donde la oscuridad parecia asosalió de la casa, seguro de no de entrar. así se quedó, a la oir: ola no con las orejas sino marse. Recordó a Emilio; ella volver a ella, era un dia de duespera de Emilio. Cuando el Pues a diablo. afirmó el con los ojos: ver, mirar y fis.
sabla por que se había ido: por ro trabajo: descargar fardos en ya vio que ballaba de un ple, la viejo amigo.
una bodega; ahi sentia con aragonear era lo mismo. los labrujerías de ella: causa suya.
mesa y la silla, donde estaba bios insinuaban algo, el resto Emilio no se iba a dejar: sl, fias interminables de harina ba sentado conversando con su pri Con esa conversación estaba lo complctaba la imaginación.
él se dio cuenta la noche en jaban por sus ojos, en la nariz. mo, se le corria entonces si se decidido a tener más miedo; a Los autobuses cra todo un mun que sallo desnuda al patio, co Arañas de polvo blanco; todo dijo que estaba borracho y el tener, en los días siguientes, un do; ladrones junto a santos, co mo a bañarse; el no dijo nada se confundía con el sudor y ya primo le contaba cosas, chisteg pleito de ángel con hombre. Lo bradores de mirar de fito. ojos y después la vio que corria por antes del mediodia. cuando se sin gracia alguna pero Emilio que no sabia era cómo echarse de serpiente, que no perdonael patio (entonces, vivian en habla descargado todo un valas reia y cantaba. Volvió despa a la bruja de su lado. Cuando ban tener un cinco menos del una quinta no lejos de la ciu gón de tren y llenar los camio cio, así que José Remigio Ol.
el cura se fue, ella apareció y pasaje. no era igual como de dad) y seguía por el amplio nes con los sacos, el hombre va mos pagara la cuenta, por el ca adivinando la conversación do donde venía. Por ahi abandona. campo y algo recogió del suelo, cilaba tremenda. Luego esperamino que conducia a la casa a. Emilio con su amigo, ella le dido, por los alrededores de la cu hizo señales con una rama de bn otro tanto y vuelta a absorquella; largo de la ciudad, ca.
jo que el mal es invencible. dad. su alma. tenia alroble y gritaba suave, como lla ber polvo en grandes cantida minó mucho tiempo y va a la que el bien es sólo apariencia ma? Algo dentro suyo, como mando, llamando de seguro a des y la espalda la sentia como noche, asomaba la sombra de la de la imposibilidad del hombre cuando miraba a una mujer con los espiritus. Do pronto el vien abrazada, los ojos enrojecidos y casa. Ahi todavia su mujer. La por saber el más allá. Emlaire de sueño, con mirada de la to le dio por ulular, un frio al llegar la hora del ocaso, al re ebriedad se le borró del susto lio decia que el mal es el mal, berinto amoroso, le dec a que te se llegó hasta ellos, y ella as! cibir su paga diaria, pensando de verla quieta, Trato, antcg repitiéndose las palabras como nia alma o espiritu de campe en cueros, sin importarle, la en el hambre de su cuerpo, en de salir corriendo, de cerciorar para no olvidarlas nunca, sino. Su cuerpo asi lo afirma temperatura, seguia un rito. el baño delicioso, tambien pense que era en verdad ella. Se ba: grueso, lleno de vellos, y Emilio sl miraba con miedo de saba en el cuerpo de ella dobla acercó en efecto, eran sus ojos Muchos días paso Emilio pen color cobriza su piel. como un noche, Frente a la luna. Camido bajo el suyo; porque, según profundos como carbón do no sando en la manera de deshacer lugar desértico de la luna: ges nando. Sus manos se apoyaron fucra el dia trabajaba para sen che, su boca que el descaba y el se de su mujer. La invitaria a tos rudos, algo así entre boxea en el filo de la puerta para sostir aquella iluminación de antor cuerpo necesario.
un paseo, luego con sumo culdor y belsbolista. Por eso le gus tener su cuerpo cobarde. Sus cha dentro de su cuerpo, hasta dado, exorcisaria el maleficio y tó a su mujer (la interminable ojos, estupefactos, lividos, como conseguir que ella se nlegrara. Dónde estabas. pregun desapareceria todo rastro. Encaricia sobre la ternura que in. e color de la luna en ese moy él le agradecicra la cena: Es to él con desconfianza, asi como tonces, un domingo temprano, sinuaba su cuerpo aquella sua. mento. Una luz difusa, tenue, tá muy bien. Ella sonreia. co para verla hablar y no sentir la invitoa a pasear, Megaron a ve e interminable lentitud cunn entre temblorosa y macisa, coin mo sabia hacerlo en las noches. sorpresa.
un puente; ella se rió, aunque do se dormia sobre su cuerpo cidia con el entusiasmo de su Ya se acordaba que de dia, nun nunca de dia lo había hecho y comprendiendo la Iluminción mujer, ahora radiante y blanca ca, por Dios, se reia. el de. Aqui, te he esperado. dl él empezó a golpearla y al dar que manaba de la boca, en las bañada con espuma lunar, se.
saberse burro durante faenas Jo ella, movió el cuerpo y se le su golpe tocaba con el a re. Comanos, amarrados sin soltarse, mejante a la superficie de las y alivios de cuerpo nocturnos, se acercó. No se explicaba Emi mo si no hubiera nadie en el si.
besándola con suavidad de in. olas. Emillo, reia en su lentitud estaba poniendo flaco, débil, me lio como siempre que ella acer tio en que probaba sus puños.
vierno, con ojos de lejania, ci de mirarla y sentir que algo dio loco y senil; temblaba des caba su cuerpo sentía los de Au fin, la tomó sunve, como a da rincón de su dulce éxtasis. neutro, como escondido le cro pués de eso: después de termi seos de tomarla y poseeria. ella le gustaba, de la cintura y pues ella empezó a comprender cia dentro de si y erdia como nar su acto; y ella, como radian. Cómo?
empezó a darle besos. Sintió un lo y terminó por hacerle ciel dia fuego lento: ella seguía adelau te mujer, con nueva risa, en un doble terror. venir bajando, las una noche insoportable. Ahora te, oculta tras unos arbustos.
folgorio que despertaha miedo. Pues si. ella ya le susurra manos de ella como unas gacaminaba por una calle hacia el de pronto, tinieblas vinleron, Emilio poco a poco se lo borra ba en las orejas, sintiendo unna rras, su cuerpo enroscado en el Mercado en busca de más ca todo un torbellino de oscuridad.
ba lo sublime dentro del alma cosquillas para que se riera. suyo, y una risa de hombre.
lles. Iria en busca de José ReLa noche se despedazaba sobre y el miedo iniciaba las tinieblas, tú fuiste el que se fue, haco ¿Qué era: mujer u hombre?
miglo Olmos: primos, amigos y Nunca antes había sentido tan su cuerpo y una masa Invisible dias. Abrió la casa, creyó que Ya no lo sabria, el miedo esborrachos. Un trio de dos, En. de humo empezó a surgir a exto miedo. Recordaba a cada nunca antes la tenía que abrir taba junto a él, paralizándolo, tonces con gran agilidad cruzó tenderse sobre los árboles y el momento aquella escena del po y miró los dos aposentos, en el y pudo ver su rostro antes de las an ostas avenidas repletas socio de la hlerba. Unos true tlo y sin atreverse a preguntar, centro, un espejo, aj frente de la caer en el abismo.
de ranchos de ventas, ahl se ven nos golpes de cielo contra la qué diablos hacia sin ropa fren sala, un cuadro, una pintura (Final)
dia hasta el alma, entre ese gru cara. Emilio sintió algo así ente al espejo de luna en la no.
po rompiendo diálogos, surgió tre el deseo de abrazarla. y un che, temblaba desasosegado, un bulto: miedo poseso le agarrotaba las con de sa 50 sie go do Emilio. con una voz, son Inanos, crispadas. Ella, en su espanto y ella terminaba por riente, con risa abierta. José Ro conjuro se perdió entre la bruabsorberlo. riéndose hasta temigio mos abandonaba a una ma. Emilio no la veía: solo sus nerle miedo. Emilio, durante el vieja, Una cara de repollo ma pasos, sus palabras. Murmullos día volvia a pensar en la escejado. Gritaba como para darse de encanto, Dándose cuenta del na anterior y ya era frecuente. LA FOLLE GUERRE DE 1870, por André Guerin, en la importancia, Se saludaron como terror, ella traja en sus manos que no se acercara a ella, sino viejos amigos, con abrazos cru una figura, un muñeco. Emilio que dormía de lado y cansado.
nota para EXPRESS, de Claude, Mettra fue un tributo de zados. La vieja reclamaba un ya pensaba en decir Dios En el a trabajaba como un Francia para la unidad de los países alemanes, porque el actor poco lejos de ellos y se abria 10for pero tan sólo de su bo condenado más del ciento de principal, Bismarck, es cierta idea de Alemania. Frente a csa paso por entre un montón de ea brotó una corta palabra: fardos trasportaba en sus esverduras, como por un campo idea, la guerra de 1870, es la dislocación material y espir tua de Bruja. Para no verla mas, paldas no por ganar más de verde luminoso. Emilio camino unque el deseo, al verla ahi nero, sino para llegar cansadi un pueblo que nada tenía que ver con las desgracias de la dc.
Junto al primo, zigzagueante, co solitaria, desnuda y llamando o simo en la noche y dormir co rrota y ej enfrentamiento revolucionario, sino fuera por la li.
mo un gigante con tantos que (porque lo llamaba a grandes mo animal, sin tregun ni rezo.
le molestaran.
gereza de las clases dirigentes, la traición o la cobardia del par.
Hacia el sur. gritos: Emilio. lo persiguie ella lo sabia: haciéndose al Largo y largo hasta perderse 18. En realidad nunca habia de sucno lo vigilaba. Una noche tido dei orden, la inconsecuencia o puerilidad del movimiento detrás del viejo edificio y dan jado de quererla, con el alma y después de la una de la ma revolucionario. Nada tenía que ver, si no fuera que la duda se do la vuelta por las avenidas el cuerpo. Le pareció que fana, sin embargo, todavia no más transitadas. Primero fue si apodera lentamente de un pais que, frente a Alemania dividida cuerpo resplandeciente era algo che, cantó un gallo y Emilo se lencio. Un silencio de mosca que atractivo que podia conducirle desperto. le dollan los huesos y política y culturalmente, participó en una dinastia coherente.
José Remigio Omos rompia a una futura y desconocida los músculos ya su lado no vlo ¿Cómo se destruye una conciencia nacional. Cómo una repú.
con lablos apresurados.
muerte. La amaba tanto que a su mujer. Hacia frio, la ven. Cómo va la casa?
haho dias que no la tocara, con tana de enfrente, abierta traſa blica, nacida de la insurrección, termina por abandonarse a una No va.
elopta sutileza, sin perder el algunas sombras y murmullos desesperación sin fundamento, por temor a la Insurrección? Tal er canto y llegar, con todo el de grillos. Se levantó y fue a es el tema de la FOLLE GUERRE que André Guerin revive en Que no va.
suerdo de días pasados, a ese ver. Sobre el patio, una llama, cu obra. Era de recordar como sus movimiento de las vértebras. una fogata. El sueño dejó de ojos se encendian en una oscu Lejos del patio, el dia despun invadir y Emilio sin morverse, Noticia de Libros ese. Cómo?
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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