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Viernes 18 de Diciembre de 1970 LA REPUBLICA IDEAS COMENTARIOS ACTUALIDAD Coordinador: Luis Burstin Un año de literatura latinoamericana Octubre de 1969 setiembre de 1970 Ernesto Cardenal reescribió los Salmos para nuts tro tiempo con una encendida preocupación política y religiosa que mostró las posibilidades creadoras del ma todo de Pound y Peter Weiss. los 61 años José Coronel Urtecho publicó Poesia, primera recopilación de uno de los poetas más originales y variados de su lengua. Pablo Antonio Cuadra en El nicaragliense reflexionó sobre el ser nacional y la cultura de su pequefio pais En un contexto de guerrillas urbanas, goblernos represivos, secuestros, censura y tortura en Brasil, militares reformistas, creciente dependencia económica, y sobre todo el ascenso al poder de un presidente socialista en Chile, Latinoamérica continuó su desarrollo 11terario. En Argentina Jorge Luis Borges sorprendió con su primer libro de cuentos en 17 años, El informe de Brodie, y demostró que sigue escribiendo la mejor pro sa española contemporánea. Borges ha renunciado al género de ficciones que le dieron fama, y que según Morris Dickstein al traducirse iniciaron una nueva era en la literatura norteamericana, para escribir breves narraciones realistas a la manera del joven Kipling. De Julio Cortázar aparecieron Ultimo Round, miscelánea de cuentos, poemas, ensayos, juegos, collages: Los reyes, obra teatral privadamente impresa en 1919 que retoma el mito de Teseo para presentar a Minotauro como héroe; una compilación de sus latos reordenados según sus intimas afinidades en ritos, juegos, pasajes y Literatura en la rfvolución y revolución en la literatura una polémica con el cuentista colombiano Oscar Collazos en que Cortázar y Vargas Llosa defendieron el derecho de novelista a escribir lo que su talento le dicte, sin por ello renunciar a sus responsabilidades ciudadanos premio al mejor libro extranjero. En Cuba y Chile aparecieron volúmenes criticos sobre su obra y se edito en libro un admirable reportaje de 1955. Relato de un náufrago, que gracias a la prosa de Márquez puede leer se como non fiction nºvel, Nicolas Suescun preparó una rigurosa antologia Trece cuentos colombianos. Entre los jóvenes narradores sobresalieron Héctor Sánchez (Las maniobras, Las causas supremas. Helena Araujo (La de las moscas. José Stevenson (Los anos de la asfixia. Fany Buitragi (Cola de Zorro. y Germán San tamaria (Los dias del calor) y Humberto Rodriguez (El fusilamiento) publicaron promisorios libros de cuen tos. Un texto singular es el diario del joven poeta William Agudelo, Nuestro lecho no es de flores, que des cribe su lucha entre la sexualidad y la vocación religiosa. En el volumen colectivo OHH surgió brillantemente la más nueva generación de poetas: Cobo Borda, Dario Jaramillo, Henry Luque, Alvaro Miranda y Elkin Restrepo.
La novela hispanoamericana más importante de este lapso es Conversación en la Catedral, tercera muestra de la mastria de Mario Vargas Llosa para manejar con técnicas modernas un materia, tan amplio y complejo como el de los grandes novelistas del xix. El poligrafo Julio Ortega publicó una novela sobre la novela.
Mediodía. Particularmente dramáticos son la novela El zorro de arriba y el zorro de abajo y el libro disco, CI sueño del pongo, que constituyen el testamento humano y literario de José María Arguedas quien se suicido a fines de 1969. En la poesia peruana destacan Un mundo dividido que compila 20 años de labor de Washington Delgado. Sextinas (Carlos Germán Bellini) Informe al rey (J. Rose. Cuaderno de quejas y contentamentos (M. Martos) y El nombre de las cosas (Cecilia Bus tamante. Las obras completas de José Carlos Maristegui, considerado el Anto Gramsci hispanoamericano, se enriquecieron con cinco nuevos volúmenes entre ellos Cartas de Italia y Peruanicemos el Perú.
Costa Rica produjo tres notables libros poéticos: Poemas de la volución (A. Montero Vegal. La ruta de la evasión (Yolanda Oreamuno. Poemas Impares (Mario Picado) y una especie de Papillon centroamericano, La Isla de los hombres solos, en que José León Sánchez narra su experiencia de 20 años de cárcel.
Recién muerto Leopoldo Marechal se publicó su última novela, Megafón o la guerra, una sátira contra las dictaduras latinoamericanas. Eduardo Mallea situó en Delhi y en Buenos Aires la acción de La última puerta, Silvina Bullrich volvió a referirse a la crisis de las relac ones interpersonales en El calor humano y reunió sus ensayos en La aventura interior. Con Polispucr.
cón, farsa en torno de los horrores del poder, Murena continuó el ciclo El sueño de la razón. Da.
vid Viñas mostró su perocupación por el presente y el futuro argentinos en Cosas concretas. Orgambide noveló la migración del campo a la ciudad en Las heruanas y lo fantástico cotidiano en la buena gente. La vanguard a experimental estuvo representada por Haberme de Funes de Humberto Constantini Cancha ravada de Gare a y ballar esa ran.
chern de Horacio Romeu primera expresión narrativa de la suheultura pi argentina.
En la abundante y a menudo excelente producción poética cubana sobresale Que veremos arder de Roberto Fernández Retamar, capaz de poetizar las más contradictorias experiencias, Casa de las Américas conmemoró sus diez años con un volumen que compila sus mejortes textos politicos y literarios Varios autores reunieron sus discusiones sobre El Intelectual y la sociedad. El Diario abierto de Samuel Feijos es una fascinante recopilación de temas folklóricos. La fama del maestro barroco José Lezama Lima se incremento con tres volúmenes Posible Imagen, Esfera imagen sirpe de Góngora y La expresión americana, ensayos de hace una década que no hab an circulado fuera de Cuba.
Aparecieron las obras escogidas del Salarrrue, cuen tista nacional de El Salvador y surgió un nuevo y vigoroso novelista, Manlio Argueta, con El valle de las hamacas. Representaron la poesia Mauricio de la Selva (Contribución al paraiso. Claribel Alegria (Aprendizaje) e Italio López Vallecillos con Puro asombro, de gran ilmpieza expresiva y concentrada emoción.
Enrique Pezzoni preparo una Antologia temática de un poela aislado y original, Alberto Girri. Entre la Inundación de poesia erótica sobresale Hago el amor de Rolo fo Alons, Alberto Vanasco reun poemas de los ultimos veinte años en Canto rodado, y junto a letras de caneinnes y versos infantiles Walsh publies Otoño imperdonab e y Hecho a mano. Maria Rosa Oliver evoco en el segundo tomo de sus memorlos, La vida co dlana la Argentina de 1914 a 1936. Mar der Plata: el ocio represivo, por Juan José Sehreli, fue ura desmitificación sociológica de un paraiso vacacional, Un joven er tica estructuralista Nicolas Rosa estudio brillantemente las relaciones entre sexualidad y literatura, a como la patologia del lenguaje en Critica y Lirica y critica tienen un alto nivel en Chile. La Obra gruesa de Nicanor Parra permite apreciar la evolución del creador de la llamada antipoesia. Enrique Lihn llevó a sus últimos limites una experiencia poé.
tica de autenticidad desgarradora en La musiquita de las pobres esferas. La creación poética es un riguroso análisis estructura de José Miguel Ibañez, e Imiaginación y violencia en América, ensayos de Arie, Dort mann enire los que destacan exámenes reveladores de Borges y Rulto. El poeta surrea sta Brau o Arenas hizo una alucinante narración en El castillo de Porth.
También sobresalieron como narradores Varas (Lugares comunes) y Diego Muñoz (Cinco astillas. pero lo mejor en este género son los Cuentos orales chlfenoargentinos recopilados por Yolanda Pino Saavedra.
Luis Enrique Delano hizo la eron ca de su participación en la guerra española en Sobre todo Madrid.
Las mujeres dominaron en la narrativa uruguaya, a pesar de todas las barreras que les opone el machismo y que Clara Silva denuncia en Prohibido pasar.
Maria Inés Silva Vila satirizó en Salto Cancan la ruina de una familia aristocrática, y la joven Cristina Perl Rossi dio nuevas pruebas de su ta ento en Los mus os abandonados y el libro de mis primos. los 22 ains Hugo Giovanetti hizo una novela El ángel, a la vez ma dura y fresca. En poesia Sara de Ibáñez enumeró las horrores de nuestro siglo (Apocalipsis xx. la pua poética estuvo representada por Medina Vidal (llar.
pya destructor) y la revuelta expresiva por Milton Shin ca (Poemas sex) Maro Benedetti puso al tria su indispen sable Literatura uruguaya siglo xx y reunió poemas y pro mas sobre su experiencia al servicio de gobierno revou cionario en Cuadro cubano. Emir Rodrguez Moneral añad un segundo tomo a Narradores de esta america, gu a eficaz para leer a los nuevos novelistas y en in se rie Ecriva ns Toujour publicó un Borges par lui méme. Los procedimientos est listicos actuales fueron exa nados por Isa Block de Behar en Análisis de un len guaje en crisis.
Los bolivianos parecieron reflexionar sobre el pa.
Sado an is de emprender una nueva tentativa creadora. Sorano Badin estudio antologo en dos vnumes El ene a boliviano de 1900 a 1967 y Yolanda Pedro gal la Poeva de Bolivia desde los origenes hasta el modernim En Ecuador se vio también la coexistencia de la narrativa tradicional y la experimenta. Sieto Junas y sielo serpientes de Demetrio Aguilera Mata, novela da la lucha en re fuerzas mitológiens bajo forma humana.
yll nry Black, de Miguel Donoso Pareja, novela de iden tidades cambiantes y permeabilidad temporal.
Novelistas de dos generaciones mostraron una s ma preocupación por expresar la conflictiva real. dad venezolana con el lenguaje de la novela moderna: Mguel Otero Silva (Cuando quiere llorar no lloro) y Salvador Garmendia (Los habitantes. Destacaron también en la narrativa José Balza (Largo) y Antonio Márquez (El dia implacable. La adolescencia cobró voz med ante una escritora de 19 años, Laura Antillano (la bila época. José Ramón Medina trazd un panorama eritica 50 años de literatura nezolana, En poesia destacó Guillermo Suere con la mirada, dialogo entre la conc encia de la fugacidad humana y la experiencia detenida en el porma.
En La Oveja negra y demás fábulas Augusto Monterroso reactual zó a Esono y a James Thurber y de volvió a humorismo su rango más alto de intención er tica y estilo. Otro guatemalteco res dente en México.
Paul Leyva, dio a conocer un ambicioso poema, Trans figuraciones, que reflexiona sobre el sentido y razón de la poesia. pesar de la tortura y la censura los escritores bra sileños sguleron produciendo bros notables. Dos por tas del Estado más barroco, Minas Gera s, Affonso Avi.
la (Código de Minas) y Silviano Santiago (Salto) mezclaron los aportes de la poesia concreta y la dicción tradicional, Augusto de Campos, uno de los más radcales vanguardistas, ofreció en Equivocabulos un libroobjeto con poemas seman ico. visuales, foto. poemas y un poema. environment desplegable y artículable como una maqueta argu tectón ea.
UN NO TE MUNDO Lus?
Ell bro póstumo de Joao Guimaraes Rosa, Tere ras Estárias, contiene un rato que narra la metamor fosis de un hombre en jaunr y la dirolución de la prosa portuguesa a base de expresiones tupi guaranics, la lengua de los ind os brasileños. Angulo Horizonte de Mario da Silva contiene lúcidos ensayos que dertaca el dedicado a lo ETAD figura 1 vanguard smo de los 30. Mario de Andrade. de Campos redescubra en Pe. vf de kokerry a un olvdado dise nu o brasileño de Mallarmé, cayo lenguaje pa rece extremadamente maderno. Para conmemorar la visita de Roman Jacobsonal Brast se nubled un libro homenaje Linguistica. Pestica, Cina, con ensayos del gran Unralsta y estudos de such a por Haroldo de Camnes, Boris Schna decrran y Mattoso Cámara Jr. Odero do Tigre colecciona en ayos terarias y losóficos de Benedito Nunes. Las ores com letas de Oswaldo de Rndrade empezaron a nubicarse. El primer tomo fue la novela Os Cornades, con una introduc.
cida de Mario Da Silva Brito.
Gabriel Garcia Marquet domina una vez mis la escena literaria en Colombia. Cien años de selet tradujo con gran éxito al inglés y recit. en Franc a el Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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