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2 LA REPUBLICA, Domingo 23 de diciembre de 1973 Escombros soledad: Managua un año después del terremoto Por William Céspedes El cuadro que ofrece la ciudad de Managua un año después del azote recibido por el terremoto, podría decirse que es el mismo: la ciudad continúa muerta. con algunos edificios en las mismas condiciones que los dejó el fenómeno y otras áreas llenas de escombros. En muchos lugares la maleza ha crecido.
Podriamos decir que el fuerte golpe que recibió la ciudad de Managua hace un ano continúa no solamente en el corazón de los nicaraguenses, sino en toda la zona afectada por el terremoto. La destrucción que sufrió Managua quizá no podrá recuperarse por muchos años. no podrá esto ser posible, no solamente por el in Donde antes había un núcleo de restaurantes y parte de la Academia Militar, ahora hay soledad y la maleza ha empezado a crecer en espera de la reconstrucción.
de diciembre fueron cesados de sus trabajos porque llegó una compania norteamericana para realizar esa labor con alguna maquinaria pesada.
Por el momento, todo cuanto se ha hecho en la zona del desastre ha sido quitar algunas cercas del centro de lo que fue la capital nicaraguense, pero muchos edilicios están tal y como quedaron el propio 23 de diciembre de 1972.
La Catedral Metropolitana no ha sido posible reabrirla. y el reloj de su torre izquierda marca todavía las 12:25. hora exacta en que el sismo sacudió a la ciudad, para dejar una secuela de tristeza y dolor.
La verdadera reconstrucción de Managua la hace el pueblo que, unido por su sentimiento de dolor, ha buscado a toda costa edificar.
no importa lo que haya que hacer ni cómo se deba hacer.
En primer plano la parte posterior de lo que fue el Banco Nacional de Nicaragua; al fondo el Banco de América y a la derecha, el Banco Central. Los tres edificios sufrieron daños de consideración, pero solamente el Nacional será derribado, el de América funciona en parte y al edificio del Central le derribarán los últimos cuatro pisos.
La señora Doris Suárez y su hija Luisa Delgado, son dos de las muchas personas que se dedican a extraer metales de los escombros. Lo venden a razón de sesenta córdobas el quintal.
menso trabajo y esfuerzo que se debe realizar, sino por la forma lenta en que se trata de revivir a la destruida ciudad.
La reconstrucción de esta ciudad se ha llevado a cabo solamente en el papel. Se planifica mucho. se habla de grandes proyecciones con base en un esiudio realizado por un grupo de técnicos del gobierno mexicano.
pero todo parece indicar que por mucho tiempo, un pueblo que ha sufrido un golpe de esa indole, no podrá pasar de ver el centro de su ciudad capital sumido en las ruinas y la soledad. como fiel testigo del dolor causado a miles de personas que recordarán la muerte de más de diez mil compatriotas.
Durante estos doce meses posteriores al terremoto se ha trabajado en la remoción de cscombros. La mayor parte se ha hecho a mano. por unos cinco mil hombres que integraron las brigadas civicas. que el quince Durante este año, centenares de hombres, mujeres y niños, se han dedicado en Managua a buscar el alimento a base de lo que puedan sacar de los escombros de lo que fue su erguida y atractiva ciudad capital. Durante largas y soleadas horas del día, los padres y sus hijos, generalmente de las clases marginadas, se dedican a extraer de los escombros el hierro, cobre, plomo, bronce y aluminio, así como otros metales y objetos que representen algo para venderlos y poder continuar su vida con un sólo objetivo. volver a ver reconstruida su capital.
El hombre de clase media reconoce que la vida ha recrudeci.
do, que los precios han alcanzado hasta un ochenta por ciento de aumento y que, aunque el trabajo se ha facilitado para algunos.
muchos otros se han visto desplazados. En sintesis, que el terremoto no solamente dejó dolor y destrucción, sino que además provocó serios problemas que todavía los nicaraguenses no saben cómo ni cucindo se resolverán. pesar de todo, el pueblo nicaraguense, a raíz del terremoto.
parece que despertó y que la tragedio ha servido para que en cada uno haya renacido el deseo de resolver sus propios pro El desempleo baja y el producto bruto del país aumenta. dijo el General Anastasio Somoza.
Como se puede ver, luego de un año del terremoto que sacudió a Managua, las opiniones son variadas. Algunos consideran que se ha hecho muy poco, casi reducido a rehabilitar los servicios indispensables y mejorar algunas vías de comunicación de acceso a las poblaciones. La gente del gobierno ve al pueblo optimista en la reconstrucción, y los políticos consideran que el plan seleccionado para esa reconstrucción es un engano Mientras todo esto piensan los nicaraguenses, la ciudad capital muestra un año después, escombros. maleza y soledad, y un enorme cinturón habitacional distribuido en forma de casco en un radio de aproximadamente 20 kilómetros cuadrados. En la mente de cada nicaraguense una sola esperanza: ver algún dia reconstruída a Managua.
blemas. nos dijo un comerciante de Managua. Todo camina muy lento, la vida es dura y el trabajo escasea.
dice una humilde señora de unos cuarenta años. El plan para la reconstrucción es un engaño. opina un politico El transporte representa el más serio problema. es la queja del trabajador que recorre grandes distancias para llegar a la fábrica o al establecimiento comercial. vivimos en la playa del lago en una casita de cartón, no reci.
bimos ayuda y nuestros hijos piden cada dia comida. dice una madre que con sus hijos extrae ma.
teriales de los escombros.
SAU ASA REPARABLE HABITADA. La destrucción del radio principal de la ciudad provocó una expansión de los habitantes y del comercio hacia las zonas adyacentes en la periferia de Managua, en una extensión aproximada a los 20 kilómetros cuadrados, formando una especie de casco Esta expansión ha obligado al gobierno a rehabilitar y acondicionar algunas carreteras que. ampliadas y adoquinadas, sirven de acceso a los sectores más alejados de la población.
No hay duda que el trabajo de infraestructura que se ha ejecutado en Managua dentro de la reconstrucción ha sido minimo.
Quizá la incertidumbre y la escasez de recursos con que pueda contar el gobierno ha motivado que no se haya hecho más, pero el pueblo ve con recelo que su capital no haya recuperado nada de todo cuanto perdió. a ser que funcionen algunos edificios públicos como el Palacio de Comunicaciones, una parte del Banco de América, y que niuy pocas casas hayan sido habitadas por empleados de sus dueños para protegerlas del vandalismo que todavia existe.
no Una de las pocas cosas que en el centro de lo que fue la ciudad de Managua, ha sido autorizada para que sus propietarios la habiten. En la actualidad le hacen algunas reparaciones.
Hace una semana llegó una compania norteamericana, provista de maquinaria y equipo pesado para encargarse de la remoción de escombros.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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