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10 LA REPUBLICĂ. Lunes 10 de noviembre de 1975 LA REPUBLICA Rodrigo Madrigal Nieto, Director Julio Rodríguez Bolaños, Subdirector Yehudi Monestel Arce, Jefe de Redacción Alvaro Cedeño Gómez, Gerente General Do Re Mi Todo país ha de salvar su patrimonio fisico, económico, cultural.
000 Pero, también debe rescatar a sus grandes hombres.
Auge de la delincuencia. hasta cuándo?
000 en con 000 Sobre este tema ha caido un aluvión de comentarios estos años.
Periódicos, comentaristas, intelectuales, profesionales, empresarios, dirigentes políticos, sacerdotes, educadores, todos a una han externado su profunda preocupación ante el auge de la delincuencia en nuestro país.
delincuencia en nuestro país.
Pero, al parecer, las denuncias no han corrido parejas las decisiones. Por el contrario, cuanto mayor ha sido la angustia más ha arraigado la delincuencia en Costa Rica. La preocupación de los ciudadanos no ha encontrado eco en la voluntad de los funcionarios y de los legisladores.
Los crímenes, los delitos, los atracos, los asaltos, han sido una secuela de la vida del hombre sobre la tierra. Son expresión de la imperfección humana.
Nuestro país no ha sido una excepción en cuanto a la comisión de estos delitos, pero sí en lo tocante a su número y gravedad. El ingreso en la vida urbana, en los tiempos modernos, pareciera que ha desplazado ciertos valores esenciales y traido consigo males y sufrimientos desgarradores.
En los últimos cinco años, sin embargo, la delincuencia ha echado raíces más profundas y florecido con mayor vigor en nuestro país, como si los últimos diques cedieran y un torrente de faltas y delitos nos inundara.
Desde este punto de vista, cabe un buen lote de responsabilidad a quienes nos han gobernado en estos años. Se vieron a tiempo los síntomas y los primeros hechos, el auge y la gravedad, mas, convencidos quizá de que esta es una especie superior, inmune al pecado y al mal, seguimos apegados a sistemas y métodos policíacos de principios de siglo, cuando Costa Rica era una feliz arcadia rural.
Antes, los delitos eran esporádicos y la opinión pública se conmovía en sus cimientos. El orden moral se quebraba con estos hechos y los ciudadanos sentían el golpe en si No hemos de permitir, por ello, la caída de quienes han sobresalido en la conducción del pueblo.
mismos. Sin embargo, en los últimos 000 años los delitos son tan numerosos y Hay que agotar los últimos esfuerzos para evitar la caída de los cedros algunos tan graves que la indiferencia del Libano.
también ha echado raíces. Los 000 ciudadanos se preocupan, pero no se Sentimos angustia cuando alguno de nuestros grandes dirigentes cae ve en las alturas del poder politico abatido no por sus enemigos, en digna brega, sino por sus amigos o una acción inmediata, coordinada, por él mismo.
radical, en defensa de bienes y 000 personas para detener la invasión de Todo pueblo tiene derecho a tener ante si a testimonios públicos de la delincuencia y ha traspasado los moralidad, de capacidad, disciplina y trabajo, hacia los que vuelva la umbrales de templos, hogares, mirada en las horas de desánimo, cuando el desaliento hace presa de los ideales o la oscuridad del camino desdibuja la meta.
instituciones y la intimidad misma de las personas.
000 Los tiempos modernos, la vida La luz se hizo para que ilumine y no para ponerla bajo el celemín.
urbana, traen consigo graves males.
Pero, no todo se les puede achacar a los tiempos.
El buen ejemplo corre a torrentes desde la cima hasta la llanura, inunda En nuestro país la el campo, iga las sementeras, abona, fortalece y fructifica. Pero, el principal causa del arraigo de la mal ejemplo también sigue el mismo curso, pero con signo inverso.
delincuencia ha sido la impunidad, 000 resultado inmediato de los ineficientes y anacrónicos sistemas de Ay del hombre que escandaliza a un niño, dice Jesús. Más le valiera investigación y, por lo tanto, de la ponerse una rueda de molino al cuello y arrojarse al mar.
lenidad en las sanciones o de la 000 ausencia de éstas.
Además, el mal ejemplo ha estado Pero, ay del hombre que desciende de su sitial de grandeza, donde la Historia lo ha colocado, y se afana por escandalizar al pueblo, aun con el a la vista en las altas esferas políticas. artilugio de que trata de conmoverlo para que cambie o emprenda de El delito brutal, salvaje, artero de los nuevo el camino.
000 delincuentes ha sido el correlato del delito elegante y oculto en otras El poder es soledad, se ha dicho. Ser dirigente, líder o caudillo entraña esferas. En ambos casos, la no sólo soledad en las decisiones esenciales, sino también holocausto y sacrificio. Cuando se llega a cierto punto en el ascenso intelectual o impunidad triunfa. Y, quizá, la político, no puede el hombre darse ciertos lujos o permitirse ciertos primera es efecto, en parte, de la devancos.
segunda. El mal también es difusivo y 000 el mal ejemplo se desparrama de las Para algunos la negativa de don Pepe a declarar sus bienes, antes y alturas hacia la base.
después del ejercicio de la Presidencia de la República, así como otras faltas pueden parecer asuntos de poca monta, una forma de ingenio, un Algunos ciudadanos dicen que con chiste, una demostración de independencia o de hombría.
temor abren la sección de sucesos de 000 los periódicos. En ellas ven con claridad el triunfo de la delincuencia y Es lógico que asi piensen y aconsejen los palaciegos y los moscones que viven de los errores de sus jefes. El descenso moral del jefe abre un la indiferencia de los poderes ancho camino de ascenso financiero. El ascenso moral, en cambio, del públicos.
lider o del caudillo significa. por el contrario, el abandono de los Nos lamentamos hoy de dos graves compinches y de los zánganos y la búsqueda de la excelencia.
delitos cometidos en estos días.
000 Desde hace muchos años, se escuchan lamentaciones de este tipo. los costarricenses nos duele profundamente que nuestros dirigentes pierdan vuelo y que dejen de ser Prometeos para convertirse en ΕΙ Estado costarricense ha Ganimedes.
000 abandonado sus funciones esenciales.
Si algunos demostraran, en punto a Que los mediocres muestren siempre su mediocridad. Que quienes la seguridad del país y de las estamos en la llanura, sin levantarnos un palmo del suelo, en lo político o en lo social, cometamos errores y exhibamos nuestras caídas. Poco personas, igual esfuerzo e interés importa. El país no sufrirá un ápice por nuestra estatura.
que el puesto en práctica en SUS 000 asuntos personales, la delincuencia Pero, cuando se es grande, hay que ser grande siempre. grandeza no habría arraigado en Costa Rica con significa no superioridad económica o social, y ni siquiera colección de tanta fuerza.
triunfos, sino, esencialmente, fidelidad a los propios principios y a las banderas desplegadas en la primera hora, cuando estas fueron limplas.
000 La revolución está inconclusa. Mejor dicho, algunos la dejaron inconclusa por no haber sido fieles a su legado histórico. Mas, no es con más infidelidad y mayores desplantes como se concluye la obra emprendida, sino con mayor fidelidad y con mejor testimonio.
HAY QUE PROBARLO TODO, PACO 000 BIENVENIDO Corruptio optimi pessima, decían los latinos. No es lo mismo la corrupción del hombre de la calle que el descenso de quien ha de iluminar, con su palabra y su ejemplo, al país.
DO 15.
000 Que don Pepe haga Historia, pero que no deshaga. por cuestiones baladies. por una amistad mal entendida o por otras razones, su propia historia, que en mucho es nuestra Historia.
000 La hora más sagrada del dia es la del ocaso. Es la hora del Angelus, cuando los campesinos de Millet inclinan la frente y Juan Ramón Jiménez nos regala sus más bellas palabras.
000 lalon Es la hora devota de la fecundidad y de la plenitud.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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