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10 LA REPUBLICA, Miércoles 31 de diciembre de 1975 o EDITORIAL Do Re Ai Al concluir este año.
Feliz año viejo. Combativo año nuevo.
000 quienes pacientemente nos han leído todos los días, nuestro agradecimiento. Los proclamamos héroes y santos de la tenacidad y la perseverancia, 000 Con la edición de hoy cerramos el año de 1975, concluimos una nueva etapa y nos preparamos para la brega de un año nuevo. nuestros lectores, que nos han seguido con devoción pasión durante 365 días, les deseamos el augurio tradicional, pero no por ello menos sincero: un feliz año nuevo.
No los conocemos, pero sabemos que todos los días estamos unidos por las frases oscuras que aquí estampamos y por los nobles sentimientos que nuestros lectores anidan.
000 Si esta columna se ha mantenido es porque, de todas partes, le llegan esos efluvios espirituales que, imperceptiblemente, la dirigen y estimulan.
000 Muchos se habrán sentido aludidos en estas columnas. La culpa no es nuestra.
no instituciones y personas, ante la indiferencia de los Poderes Públicos y en el campo económico, los presagios son oscuros. Antes de agonizar este año, en medio del jolgorio navideño, se anunciaron las primeras medidas que cobrarán vigencia en enero próximo. En el orden internacional, los quebrantos económicos seguirán afectando seriamente nuestra endeble economía, que, por diversas causas, perdió vigor en 1975 y que necesita el concurso del talento, del trabajo y la confianza para levantar de nuevo el vuelo.
Los desafíos de 1976 no son, pues, deleznables ni pueden mirarse con indiferencia. En el campo moral, en el económico, político y social el próximo año exige de los costarricenses y, sobre todo, de los gobernantes un cambio radical de actitud.
000 Entendemos por felicidad la eliminación de problemas sufrimientos, quebrantos sinsabores, inevitables en el ser humano, sino el regocijo espiritual que depara el esfuerzo continuo en la realización de los objetivos o metas formuladas. otros hemos elogiado. El mérito es de ellos.
000 Si los blancos de nuestras críticas nos detestan, tienen dos caminos ante si: aumentar la dosis de su favorito brebaje efervescente o ponerse con Dios.
000 Muchos de estos han escogido la vía más suave, pero menos decorosa: hacerse el tonto. Pero, estén seguros que su conciencia les habrá de reprochar, diariamente, su falsedad.
000 Cualesquiera sean sus declaraciones, sus palabras, sus promesas, sus cortinas de humo, la conciencia es un obstáculo inevitable e invencible.
000 Dentro de un año, al efectuar el balance final, quizá el saldo sea negativo en cuanto a la cristalización de nuestros objetivos. Mas, el éxito y la felicidad serán plenos, si el esfuerzo permanente ha sido nuestra tónica y nuestra actitud. Al fin de cuentas, son el esfuerzo, la sangre sobre la arena, la lucha sin tregua, los barómetros para medir la capacidad del hombre y, por lo tanto, las normas para juzgar si merece la corona o la censura.
La conciencia es la mejor venganza del periodista. Su existencia asegura la eficacia de la libertad de expresión, aunque los resultados no sean palpables a corto plazo.
000 Los graves problemas morales, económicos, políticos y sociales a los que el país debe hacerles frente no deben sumirnos en la desesperación o la desesperanza. Por el contrario, esta maravillosa oportunidad histórica para probar nuestro temple y reciedumbre. Los pueblos que han debido acometer este tipo de empresas son los que se han afirmado ante la historia.
es una En estos días, se suelen formular cálidos votos por la prosperidad y ventura en el próximo año.
000 También nosotros nos unimos al coro de los optimistas que, pese a los suculentos problemas actuales, mantienen viva la llama de la fe y del entusiasmo.
000 Todo pueblo tiene energias inagotables, minas inexplotadas de riqueza espiritual, más generosas y valiosas que los pozos petroliferos de los actuales magnates del neoimperialismo.
000 a Durante 1975, hemos adoptado una actitud de lucha sin cuartel contra la corrupción, contra la falsedad y demagogia, contra la mentira y el engaño. Nos sentimos satisfechos del deber cumplido. La respuesta nuestras numerosas y graves denuncias ha sido explicablemente débil en los círculos políticos y oficiales afectados, mas la labor de siembra ha dado frutos abundantes.
En primer lugar, hay conciencia plena en el país de que la corrupción es su más grave enfermedad y, en segundo lugar, a los costarricenses se les está quitando el miedo y han comenzado a y hablar.
El progreso o la bancarrota, el desastre o el éxito, nunca llegan de golpe Así como el triunfo se prepara lentamente, el fracaso se anuncia con signos reveladores y síntomas claros.
Estos signos y síntomas nacionales están la vista de todos los costarricenses. El diagnóstico no ofrece dudas.
Hay que explotar, en 1976, estos filones de incalculable riqueza soterrados en los corazones, en la voluntad y en la inteligencia de los costarricenses.
000 No poseemos mejor recurso que este.
000 La política costarricense, en estos últimos 25 años, no ha tenido en cuenta estos tesoros recónditos. Por el contrario, con un falso y tonto paternalismo y la mediocridad más rampante, se ha querido forjar el y progreso del país sin explotar estos filones.
000 Corresponde al Gobierno y a los costarricenses, en este nuevo año, aceptar estos desafios en el orden moral, económico, político y social.
Si la lucha es aún posible, todavía hay campo para el optimismo.
Hay que poner en movimiento a los costarricenses.
000 El próximo año será especialmente difícil. La corrupción sigue minando La primera medida ha de ser remover corazones, inteligencias, voluntades y conciencias para que, a punta de esfuerzo propio, de lucha, de disciplina, cada uno se convierta en instrumento de su propio progreso y del desarrollo del país.
000 Este país puede convertirse aún pese al tiempo perdido en un modelo de desarrollo de eficiencia, de justicia y de libertad. Nuestro sistema educativo y nuestros políticos necesitan un cambio radical.
000 PROMETO QUE NO FUMARÉ NO BEBERÉ NO PELEARE NO VAGABUNDEARE ME ORDENARÉ NO MENTIRE SERE FIEL NO ME ATRASARÉ EN MIS PAGOS NO.
Por ello, les deseamos a los costarricenses, con todo el corazón. como dicen nuestras viejitas, no un año de prosperidad y de ventura, sino de lucha.
000 1976 ENERO 2 4 7 9 10 11 12 13 14 15 16 17 19 19 20 21 22 23 24 27 28 29 30 31 Que esta paz, que se nos está trocando en pasividad, se transforme en guerra permanente y que cada costarricense domesticado se nos convierta en un soldado de acción.
000 finales de 1976, nos sentiremos satisfechos no por haber disfrutado de prosperidad y ventura, sino por haber luchado y haber mantenido guardia permanente.
000 labor Este pueblo necesita, con urgencia, un enorme socollón, que extraiga a la superficie sus infinitos tesoros inexplotados.
000 Tenemos que apresuramos y darnos este socollón, antes que el movimiento provenga de mentes extrañas con extraños designlos.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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