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LA REPUBLICA, Lunes 12 de enero de 1976 13 Riesgo y La ley más antigua aún vigente TELENOVELA ventura de la El Decreto Ley Nº 3, de 24 de setiembre de 1824, es la ley más antigua que nos rige, en cuanto a que es parte integrante de nuestro ordenamiento jurídico en vigencia.
No hay otra más antigua. Probablemente la mayoría de las leyes contemporáneas a esa, tanto anteriores como posteriores, cayeron en desuso. tornándose inaplicables, pues pienso que el progreso se imponía y esas quedaron relegadas, sin necesidad de derogarse.
Para evocar el pasado y analizar luego el fondo jurídico del precepto legal referido, a fin de obtener del texto lo que se refiere a nuestra idiosincrasia, además de los fundamentos políticos que probablemente tuvo ese decreto ley, lo incluyó de seguido, conforme a la transcripción literal: Lic. José Rafael Meza Ricardo Blanco Segura DECRETO. El Gefe Supremo del Estado de Costa rica. Por cuanto el Congreso Constituyente del Estado de Costa rice ha tenido bien decretar y decreta, La Virgen de los Angeles Madre de Dios y Señora nuestra es, y será en lo sucesivo la Pairona del Estado de Costa rica. Comuníquese al Gefe Supremo del Estado para su execución, publicación, circulación. Dios Unión Libertad San José Septiembre veinte y tres de mil ochocientos veinte y cuatro. Agustín Gutiérrez Lizaursabal Diputado Presidente. Manuel Alvarado. AI Gefe Supremo del Estado. Por tanto mando se guarde, cumpla, y execute en todas sus partes. Lo tendrá en tendido el Secretario del despacho y hará se publique y circule. San José Septiembre 24 de 1824 Juan Mora. Al Ciudadano José María Peralta.
La revolución del 29 de marzo de 1823, dejó a Costa Rica sin gobierno, correspondiéndole a don Gregorio José Ramirez, después del triunfo del grupo independentista que el dirigia en contra de los imperialistas y unionistas que fueron derrocados en Ochomogo el de abril de 1823, asumir una dictadura que duró del de abril, al 15 del mismo mes y año. Logró restablecer el orden politico constitucional, que se había desquiciado, por ese primer golpe de Estado, si es que asi puede llamarse a esa insurrección, que derrocó a una junta que regia los destinos patrios, con un fundamento juridico Dentro de ese corto lapso de dictadura, se restableció la vigencia del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, primer estatuto político de nuestra historia institucional, con lo cual vuelve a caracterizarse el Estado de Costa Rica morfológicamente, readquiriendo la ley fundamental, que constituye el principio jurídico dinámico dentro del cual, entre otras, se dio la ley en mención, que hasta hoy nos rige.
Ese estatuto jurídico político no se dio al azar, tuvo bases jurídicas firmes, primero el Ayuntamiento, le siguió el Cabildo Abierto y luego la Junta de Legados, los que fueron cuerpos de representación popular, con atribuciones electorales y legislativas, que cumplieron perfectamente sus funciones desde que se adquirió la independencia, hasta entregar el Pacto de Concordia, que constituye el primer estatuto politico patrio y como tal, es la Ley Fundamental.
El Decreto 3 en referencia, se logró dar en el seno de la tercera junta de gobierno, proveniente de la elección de diputados del de setiembre de 1824, que instaló, eligiendose presidente a don Agustín Gutiérrez Lizaurzabal, nombrándose días después, el de setiembre como Jefe de Estado a don Juan Mora Fernández, quien resultó electo en la elección respectiva.
En esos momentos en el ambiente había confusión y se pretendía desterrar la anarquía; la que al parecer, provenia de los imperialistas, que constituía un grupo que se creían los dueños del país, según lo apunta don Carlos Monge Alfaro quienes contaban con la ayuda de León Nicaragua y de México, que precisamente fueron los que propiciaron el golpe, que luego, gracias al valeroso joven Gregocio José Ramírez, logró el triunfo de los independentistas, propulsores de una independencia absoluta que él encabezaba Probablemente dentro de esa confusión, se pensó con profundado arraigo religioso y político, dotar al Estado de una patrona celestial, dándosele a la Virgen de los Angeles esa posición, lo que sin duda vendria a constituir un escudo proteccionista, que en adelante los insurrectos tendrían que respetar, porque la misma constituía una coraza estatal. Hasta hoy muchos la han invocado como tal.
Hojeando el acto de Concordia, base de ese Decreto Ley, concluimos viendo la posibilidad de que tal decreto se diera un lunes o un jueves, porque la Junta, había elegido esos dias, para sesionar en forma ordinaria, acuerdos los cuales controlaba en un libro foliado que debia rubricarse después del acuerdo en firme, dándose otro idéntico para los disidentes, quienes igualmente deberían asentar sus disidencias a los acuerdos aprobados, los cuales tendrían que ser certificados al pie, de los motivos de disidencia, a los de mayoría.
El artículo 24 de ése, acordó expedir y dictar todas las providencias que se requieren para la libertad y seguridad de la administración, conforme al Pacto y a la Constitución española y leyes vigentes, en lo que a dicho Pacto no se opongan.
Es interesante ver cómo se busca la integración del Derecho en esos momentos, pues el vigente es muy deficiente, imperando en su mayoría las leyes españolas, de las cuales no podria prescindirse por razones obyias, se interponía la Carta Fundamental que en cuanto en la Asamblea Nacional Constituyente, habia autorizado a los cinco Estados, para elegir congreso, lo que podía ser incluso fundamento jurídico para regirse y para que se aplicara supletoriamente.
Resulta asi al extremo interesante, conocer, que aún nos rige un Decreto Ley, que tiene su base en un estatuto politico que pasó a la historia, al cual se le atribuye la base de nuestro sistema jurídico político, que para ese momento, constituyó la Ley Fundamental y de ahi, que mientras ese no hubiere sido derogado posteriormente, mantiene dicho decreto su vigencia Que me perdone don Antonio Marichalar, por el abuso de traer el armonioso título de su biografía del Duque de Osuna, como encabezamiento de estas líneas. Creo, sin embargo, que la expresión se adecúa exactamente al propósito del tema que, como pocos, corre riesgo y ventura.
y Nos guste o no, la telenovela es como espectáculo, el pan cotidiano de miles de per sonas; podría decirse que sólo de mujeres, pe.
ro resulta que su público está formado también por varones, que, en compañía de la familia, van siguiendo las vicisitudes de to.
da una serie de personajes, creados a la medida del entendimiento popular. Porque aunque se hagan miles de meritorios esfuerzos por desprestigiar esta clase de especticulo, los aficionados crecen importándoles un comino lo que diga fulano o zutano y los que consideran que solamente debe verse iu que se representa en el Teatro Nacional, en el Teatro del Angel o en el Arlequin. Lo cierto es que la telenovela forma parte de la vida nacional y bueno es dedicarle algunos reflexiones.
El riesgo que tiene, fundamentalmente, es el de la cursileria; montada ésta sobre un argumento flojo, sensiblero y trillado, puede ser que no ofrezca a quienes la ven más que un cúmulo de cosas intrascendentes, sin ningún resultado positivo. Sin embargo, si uno reflexiona seriamente sobre el asunto, bien podría preguntarse. sólo la telenovela es así? Porque, señores, si a eso vamos, más de una de las llamadas grandes obras de arte bien analizadas, no son ni más ni meros que una gran telenovela escrita en muy buenos versos por un nombre de prestigio.
Veamos, si no, el argumento de Otelo de Shakespeare: enamoramiento apasionado, celos, intriga y estrangulamiento.
Lo misino que se da todos los días en la telenovela, con la ventaja de que en ésta no hay estrangulamientos ni apologías del odio, como en la famosa obra citada. así como aquella, Hamlet. La Estrella de Sevilla de Lope, el cuento de La Española Inglesa de Cervantes, etc. hasta llegar en nuestro tiempe a obras tan simpáticas como El Baile de Edgar Neville, que, con su asunto de la enferma de cáncer y toda la sensibleria que la rodea, es ni más ni menos que una perfecta telenovela.
Otra clase de riesgo que se le atribuye por parte de la pedanteria a la telerovela, es el supuesto cúmulo de malas enseñanzas que puede dejar, los pésimos ejemplos, la inconveniencia de algunos pasajes para los me.
nores, etc. Pamplinas! Porque precisamente la telenovela puede ser floja de argumento y lo que se quiera, pero su afán siempre es el de aleccionar y hacer triunfar el bien. No he visto una sola en que los malos triunien o la inmoralidad se imponga; por el contrario, a veces causa risa ver la ingenuidad con que el argumentista soluciona casos al parecer insolubles, con tal de favorecer buenos de la trama. Casi siempre el recurun accidente automovilistico causada por la fatalidad o el fallecimiento de la mala o el malo. mediante un tumor en el cerebro o una grave operación. La trama se complica, surgen nuevas situaciones, la hija perdida se extravia en la ciudad, el médico protagonista (siempre es médico el protago nista) no atiende su consultorio por andar buscándola, unos gitanos se roban al hijo de la suegra, que al fin resulta ser hermano de la mala. etc. etc. pero al final todos quedan contentos, castigados los malos premiados los buenos. Argumento y situaciones cursis. ramplonería: Muy bien, pero nada del daño moral e intelectual que con ojcs asombrados pretenden ver los que quisieran que la televisión fuese un continuo concierto de la Sinfónica, siete conferencias diarias del Colegio de Costa Rica y no sé que otros inventos del diletantismo y la petulancia intelectuales más de uno le asombrará que yo, diz que intelectual, hable y escriba de este modo. Pero lo que sucede es no tengo por costumbre ocultar mis gustos, y mucho menos la verdad de lo que pienso. Me gusta ver telenovelas y no veo en ellas todo o malo que otros tratan de encontrarles.
más: aunque más de uno caiga patas arriba al leer esto puedo decir que hay obras mas dañinas entre las llamadas clásicas, o entre las contemporáneas que nos vienen respaldadas por firmas de campanillas. No vayar os muy lejos: si el lector quiere deleitarse en una buena colección de palabrotas y irases de doble sentido, lea Murámonos Federico de Joaquin Gutiérrez; si quiere más, repase La Charca de Manuel Zeno Gandía. si quiere aburrirse y complicarse la vida, tome La Ciudad y los Perros de Vargas Llosa (si es que no le pasa lo que al suscrito, que a los no pudo ir mas lejos de veinte paginas. si embrollarse en toda clase de enredos y vulgaridades pues allí tiene el libro de moda de los snobs contemporáneos: Cien Años de Soledad. que sucede. Ah, pues que son muy buenos autores! aunque los resultados de toda esa literatura sean la angustia, le desesperación, el desengaño, la amargura y la actitud negativa ante la vida, se recomiendan a la juventud, a los estudiantes, al pueblo entero porque dejan cultura Una pobre telenovela pretend. dejar todo lo contrario y le caen encima los non plus ultra de la sapiencia. En fin, la verdad es que yo la disfruto igualmente que una revista de la Pequeña Lulú o de Super Ratón.
En cuanto a la ventura que puede tener la telenovela, reside en la oportunidał que nos brinda de presenciar buenas actuaciones. en este aspecto, si reconozco que vienen al país algunas muy malas, especialmente las procedentes de Venezuela, México, en este aspecto, ros ofrece en muchas de sus telenovelas magníficos elencos, que para quien conozca un poco acerca de las figuras del teatro y cine mexicanos, resultan a veces demasiado selectos para obras de escasa cali: ad.
Ver, por ejemplo, reunidas en un solo reparto a Anita Blanch, Ofelia Guilmain, doña Isabela Corona, Miguel Manzano. Carlos Bracho, Julio Alemán, Celia Castro y Andrea Palma, es un verdadero deleite. a csas figuras, se han unido en más de una telenovela Amparo Rivelles, Maria Rivas, Ignacio López Tarso, José Gálvez y otros más, que, si son malos, pues que me desmientan Carlos Morales, Carlos Catania y los demás que entienden en nuestro medio de asuntos de tablas y bastidores.
Los venezolanos, por el contrario, son in desastre. Las novelas que canal pasa a mediodía, con la insulsa y casi aprendiz de actriz Lupita Ferrer, el cara de palo de José Bardina y un reparto restante que se apaga el sol al verlos (del susto) no valen nada ni por argumentos ni por actuaciones. Una que otra actriz, como por ejemplo Esperanza Magaz o Ada Riera (la señorita Elena) salvan un poco la precaria situación histrionica de Venezuela Ignoro qué clase de teatro existe en ese pais; pero como por la víspera se saca el dia, sospecho, a juzgar por sus figuras de la televisión, que es mil veces superior el nuestro. Mejor estarian en la pantalla Ana Poltronieri, Haydée de Ley y José Trejos.
Si, mis escasos lectores: no se asustea de que un historiador (de la iglesia por contera)
haya tomado este tema. Lo que sucede es que todo hombre siente la necesidad de expresar sus ideas de vez en cuando, maxime sobre asuntos que nadie se atreve a comentar con franqueza y sin temor a quedar como un cursivulgar caido del Olimpo. No se 50prendan tanto, porque no soy el único culpable No hace mucho tiempo, cuando concluyó Muchacha Italiana viene a casarse don José Marin Cañas le dedicó media ragina de La Nación a Valeria Donatti (iy qué deliciosa media página. una escritora amiga mía (cuyo nombre me reseryo) seguia con atención los amorios del Licenciado Garza en una telenovela interpretada por Augusto Benedico, Y, amigos míos, los dejo aqui; porque ya va a empezar Pobre Clara y les garantizo que el deleite de ver la belleza y la actuarión de Celia Castro, no es cosa para despe iciar.
De todos modos, examinemos nuestra conciencia, nuestras reacciones, nuestra vida diaria; en el fondo la existencia de todos nosctros, esa existencia escondida de la cual a veces nos ruborizamos y otras nos alegrames, es, ni más ni menos que una telenovela. no siempre muy bien actuada, que digamos So es Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    AnarchismImperialismJoaquín Gutiérrez
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