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10 LA REPUBLICA, Lunes 22 de marzo de 1976 o EDITORIAL Do Re Mi Zonas de desastre y partidos políticos En La República de ayer leemos el siguiente párrafo: Otros ex presie dentes de la República aún con vida son el Lic. Mario Echandi Jiménez y don José Figueres Ferrer.
000 Esperamos que don Mario no se enoje y no acuda al Colegio de Pero distas para formular una queja ya que, por segunda vez en un abo, alguien ha pretendido dejarlo sin vida.
en 000 La primera vez fue en La Nación, cuando, por un lamentable error tipográfico, a don Mario le agregaron las conocidas siglas: que de Dios goce, lo que fue motivo de una queja de don Mario ante el Ministro de Relaciones Exteriores de España.
000 Ahora, en La República se dice que don Mario y don Pepe aún están con vida. como si hubieran sufrido un grave accidente o un atentado, o como si alguien pusiera en duda su existencia.
000 Lo cierto es que tanto don Mario como don Pepe están la mar de bien y todavía tienen arrestos para dar peleas que los jóvenes no se atreven a emprender. La energía política de don Mario Echandi y el dinamismo de don Pepe no indican que aún estén con vida. sino que tienen vida para rato.
ооо Don José Joaquín Trejos ha ratificado su posición: no acepta la reelección presidencial. Quiere ser congruente con los principios enunciados en 1968 y, además, es su deseo que otros políticos jóvenes no encuentren el camino minado por los intereses de otros.
000 Don José Joaquín Trejos es uno de los pocos políticos costarricenses que es fiel a sus principios. Sus palabras, sus ideas, y sus obras guardan armonía.
En diversas oportunidades, en esta Administración, se han promulgado decretos que declaran el estado de emergencia o una zona de desastre.
De la excepción se ha pasado a un acto frecuente. El último consistió en considerar como zona de desastre un problema nacional, punto al que nos referimos in extenso en nuestro editorial del de marzo pasado y que respondió el Ministro de Gobernación en nuestra edición del jueves anterior.
Fijada nuestra posición desde el punto de vista jurídico sobre estos actos del Gobierno, hemos de analizar este tema con otra perspectiva. por qué se ha echado mano de este instrumento para intentar la solución de algunos problemas nacionales? En otras palabras, resuelven estos decretos los problemas del país. Se aduce que este procedimiento excepcional contribuye a que ciertos actos se realicen con mayor eficiencia o a que se apresuren diversos trámites, que entorpecen la buena marcha de la Administración Pública. Desde este punto de vista, pareciera entonces que los problemas nacionales han sobrepasado en mucho la capacidad de respuesta del Estado costarricense. Si esta apreciación es correcta, hemos de preguntarnos, dónde reside, en realidad, la causa de la ineficiencia del Estado tarricense y por qué los males que padece nuestro país se han agravado, en vez de resolverse. Se trata de leyes, de reglamentos, de nuestro aparato jurídico y administrativo, o bien, estamos ante una grave enfermedad de nuestro sistema democrático, desde el punto de vista personal, esto es, de la capacidad de nuestros dirigentes y de nuestros partidos políticos. Para responder con acierto a estas preguntas deberíamos realizar una investigación a fondo de estos 25 últimos años, a partir de la Revolución del 48. En qué hemos fracasado. Cuáles han sido nuestras de ficiencias, nuestros errores y vicios. Por qué nuestros problemas se han agrandado y agravado, en lugar de resolverse o disminuir, si hemos disfrutado de paz, de estabilidad politica y si la naturaleza no nos ha azotado como a otros países. Por qué en medio de este maravilloso esFUGAS FACILES EN LA PENI. NO VAS VOLVER PARA EL POKER?
cenario no hemos podido poner a punto un sistema democrático funcional, eficaz, justo. La respuesta de los comunistas y, en general, de todos los extremistas es de sobra conocida: todos los males de este mundo se originan, en escala internacional, el imperialismo norteamericano y en el campo nacional, en la prepotencia de la burguesía sobre el proletariado.
Pero con este simplismo obcecado no avanzamos un paso.
Otros, menos recalcitrantes, pero igualmente simplistas, aducen que la fuente de nuestros males es la empresa privada. Pero, con esta descripción injusta sólo se logra que se obstaculice la labor de los pocos que producen en el país, por lo que nuestros problemas más bien se intensifican.
Los políticos y los tecnócratas responden, por su parte, con su recetario conocido: creación de instituciones o de comisiones, o bien, nuevos proyectos para resolver, a punta de leyes, nuestros problemas. Los hechos prueban la ineficacia o esterilidad de este sistema.
La declaratoria de zonas de desastre o de emergencia nos introduce, pues, en un circulo vicioso.
Puede ser una forma de escapismo, o bien, manifestar un acto de humildad: el reconocimiento de que el Estado costarricense y ¿por qué sólo el Estado. ha fracasado en muchas tareas de vital importancia para el país. Sea lo que sea, escapismo o humildad, lo cierto es que el presente y futuro de nuestro sistema democrático depende esencialmente de un cambio de actitud y de sistemas de trabajo, si quiere subsistir. Desde este punto de vista, la tarea principal le incumbe a los partidos políticos, agrupaciones concretas, visibles, culpables, en gran parte, de la ineficacia que se observa en el país.
Pero. están preparados los partidos políticos, para asumir esta responsabilidad. Mejor dicho. hay en Costa Rica verdaderos partidos políticos. Desde este ángulo, el panorama es oscuro aún, pues a la gravedad de los problemas hemos de agregar la inutilidad de los instrumentos actuales. Con todo, si queremos sobrevivir, hemos de comenzar por aquí: por los partidos políticos.
000 Que un dirigente político sea de izquierda, de derecha, de centro, de centro izquierda, de centro derecha, de lo que sea. Tras estas denominaciones se ocultan, como se sabe, un sinnúmero de charlatanes, que, incapaces de demostrar su capacidad con obras, tienen necesidad de recurrir a estas etiquetas.
COS000 Lo que le exigimos a un político no es, pues, su ubicación en este espectro político, sino una virtud fundamental: sinceridad, congruencia, coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
000 No hay vicio más repugnante en un político, en un funcionario o en un gobernante que la mentira. Esta destruye a un país con mayor rapidez y malignidad que la inflación, la recesión o cualquier problema económico o social.
000 Desgraciadamente, algunos noveles políticos, demasiado jóvenes, se han formado a la sombra de los padres de la mentira y ya llevan en su alma, en sus palabras y en sus hechos esta deformación: la mentira como instrumento de acción política.
ooo Cuando un político se especializa en tender cortinas de humo, esto es, cuando finge buscar el bien del país, para hacer de las suyas entre bambalinas, la mentira se toma en cosa corriente, habitual, casi en una segunda naturaleza.
000 Luego, aparece el cinismo.
000 Algunos son tan habitualmente mentirosos, tan esencialmente cínicos que ni se esfuerzan en mentir o en engañar. La mentira y el engaño fluyen de ellos en forma natural.
000 Pero, como para mentir es preciso poseer una memoria portentosa, ya que la mentira no tiene asidero en la realidad, resulta que, cuando se ha mentido varias veces, el mentiroso incurre continuamente en flagrantes contradicciones, pues es imposible sostener el tejido de las mentiras.
notes TILL VUELVO TARDE, MEJOR NO ME ESPEREN 000 Por otra parte, como bien dice Lord Chesterfield, los más tontos son los que más mienten. algunos mienten aun cuando no dicen nada. Más aún, las mejores mentiras de algunos se notan cuando proclaman ver dades que no sienten.
000 Es una tragedia para un país que se unan la mentira y mediocridad.
Cuando se llega a este punto. cómo puede funcionar el sistema democrático. ME TRAES CIGARROS ооо Bienvenidos sean los partidos socialdemócratas, los socialcristianos, cualquiera sea su denominación. Lo importante es que sus dirigentes sean sinceros, coherentes, entre sus palabras, sus pensamientos y sus obras.
EL TENIENTE ES UN IJO 000 La mentira abunda en la boca de los tontos, pero también es frecuente en los políticos, gobernantes o funcionarios poco viriles, sin temple ni carácter QUEREMOS MARIGUANA 000 del Lo menos que les podemos pedir a estos es que no mlentan, que digue la verdad, que no teman la luz. Mientras estas virtudes se conserven, be brá esperanza. Pero. qué se puede esperar cuando el engaño, la mentira, el cinismo se entronizan?
GOO ¿Es el nuestro un problema político o un problema de hombres?
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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