Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
LA REPUBLICA, Vlernes 26 de marzo de 19769 En estos días se ha publicado una serie de artículos referentes a los premios, que a distintas disciplina: artísticas otorga el Estado y que erróneamente o por abreviar su largo titulo, se les llama Premios Pete Nacionales.
Creo honestamente que cada quien tiene ¿Por qué no hay un premio de danza?
el derecho de sustentar una opinión, aunque esta no sea compartida por la mayoría y a veces ni siquiera por la minoría. Pero no voy a referirme a lo controvertido que puede resultar un premio o la opinión del que lo otorga.
Creo que en un medio como el nuestro, en el que dedica: se a cualquier disciplina artistica, presupone un alto grado de heroismo, los premios no sólo están justificados, sino que son necesarios. Pero se ha ON cometido una omisión, que en la actualidad es imperdonable, no existe un premio para la Danza (mejor grupo, o mejor coreografia o mejor bailarín. Quien se dedica a la danza, debe, sin lugar a equivocarme, tener vocación de mártir.
Una disciplina que exige, para todo aquel que quiera llegar a ser realmente un buen les bailarin, tiempo completo. No se puede ser bailarín de domingo, ni dedicarse a ello en la soledad de su cuarto. Se necesitan maestros y estos necesitan a su vez un lugar apropiado para impartir las clases.
El equipo para practicarla es caro y no se fabrica en el país, y conseguir zapatillas de puntas a la medida y de buena calidad es casi imposible. En relación a la propia figura, el problema se acentúa. nadie le importó nunca si don Joaquín Garcia Monge era un hombre muy alto o Carmen Lyra fue una mujer bella, pero un bailarin debe tener buena figura y para conseguirla hay que ens ayar y tomar clases, hora tras hora.
No se debe fumar, ni desvelarse, ni comer demasiado, ni dejar de comer, porque los ensayos son extenuantes y se necesita una salud de hierro. También se necesita tener un buen oido para las frases musicales, ritmo y emoción que se proyecte en los espectadores.
Existen también una serie de tontos y aldeanos prejuicios, que hacen aún más ardua la carrera de los que la practican.
El teatro después de largos años de lucha, de que en sus inicios contara con la devoción y el amor de muchos aficionados (no principiantes, pues en su trabajo se desenvolvieron como verdaderos profesionales) que hoy en día están dedicados a otro tipo de actividades, está cosechando en este momento triunfos y apoyo, no sólo estatal, sino particular. Pero ya no podemos seguir ignorando a los grupos de danza, a sus bailaries y coreógrafos. El espectáculo que el grupo Ballet Moderno de Cámara dirigido por Elena Gutiérrez y Cristina Gigirey presentó en la Sala del Angel, es un programa realizado. con todos los requisitos que son necesarios para llevar a cabo un espectáculo profesional. En la pequeña sala de Cuesta de Moras, la figura de Lucrecia Jinesta llenó el escenario, y creó entre el público y la bailarina una corriente de emoción y belleza, dificilmente superada por otro espectáculo en cartelera.
Como este grupo, el de la Universidad Nacional con la Dirección de Beverly Kitson, Danzas y Tradiciones de Mireya Barboza, en el que la figura extraordinaria de Marcos Lemaire llena y hace vibrar el escenario del Teatro Nacional, las peGraciela Moreno queñas y grandes bailarinas del Ballet Infantil de Flor del Carmen de Montalván y tantos otros grupos, merecen un premio que estimule sus esfuerzos y signifique un reconocimiento a su trabajo. Si en mi mano estuviera otorgarlo, daría desde ahora un premio al debut extraordinario y fascinante de Lucrecia Jinesta en Cruz del Sur.
pai Nada mejor le podía haber pasado a la Escuela de Periodismo de la Universidad de Costa Rica, que la renuncia del director errante de que informó ayer LA REPUBLICA en página tercera.
Albricias en Yoo El acontecimiento es de tal importancia, que solo podría compararse, en magnitud, con la desgracia que significó el arribo a ese puesto del mencionado director viajero.
periodismo Hoy se lamenta la escuela de no tener personal capacitado. pero ¿qué personal idóneo podría tener esa unidad si el impuesto director era capaz de maniobrar con becas al extranjero, de favorecer a sus correligionarios (no del dogma católico) e incluso de insultar vilmente a un estudiante con el calificativo de enfermo mental, por el hecho de haberlo criticado en la prensa?
Tales exabruptos ahuyentaron rápidamente al personal y así se fueron Luis Carnevalle, especialista en diagramado, Alfredo Povedano, técnico en fotografia, Julio Suñol, periodista y editorialista, Eduardo Andrade, técnico en periodismo agrícola, Ramón Madrigal, filósofo, Jorge Enrique Guier, filosofo, Joaquín Vargas Gené, periodista, Hernando Arias, jurista, Juan Sánchez Alonso, periodista y muchos otros nombres que dejaron parcialmente o del todo, su vinculación con la escuela, la misma donde los estudiantes dijeron que la verdadera dirección la desempeño siempre Marielos, la activa secretaria.
La Escuela de Periodismo, cenicienta de los presupuestos universitarios y de las relaciones académicas en e Alma Mater, comenzaba a medio levantar cabeza en 1973, luego de esfuerzos impresionante para seleccionar un buen equipo de profesores e identificar más a los estudiantes con la rigurosidad académica de la institución, antes que con la agitación desenmascarada de los advenedizos que llegaron a sus aulas en pos de una dirigencia estudiantil politiquera. Se había dado ya la gran lucha para que el periódico Universidad, órgano difusor de los comunistas, pasara a formar parte de la escuela y se había logrado un equipo mínimo para que los estudiantes tuvieran donde hacer sus prácticas. Iba levantando cabeza, decía, cuando un grupo de jóvenes inmaduros, tuvo la fatal idea de plantear una campaña politizada y, mediante la ofensa y la acusación de imperialismo, lograron llevar a la dirección a quien más tarde los decepcionaría.
Igual que está pasando en muchas otras instituciones del Estado y también privadas, la rencilla, el informe bajuno y el piso aserruchado con sonrisa falsa, se impusieron a la escuela como norma diaria. El director se fue desde el mismo día que llegó en un viaje sin final y ahora ha venido para presentar la renuncia, acontecimiento que la Universidad debe aprovechar para rescatar de la mediocridad a esa pobre Escuela de Periodismo que, desorientada como está, ya no sabe si preparar periodistas o clérigos marxistoides.
Periodista solamente por los caprichos de una ley y profesional de éxito únicamente en el campo de la demagogia, el nuevo director llegó a desandar todo lo andado y casi simultáneamente, tanto por una puerta ingresaba, como por la otra huían despavoridos los catedráticos con experiencia y dominio de la profesión.
Carlos Morales Albricias estudiantes de periodismo.
Allí está Joaquín Vargas Gené, profesor sacrificado de muchos años que sí sabe lo que es periodismo y que sería el hombre ideal para reconstruir sobre lo destruido una auténtica escuela de periodistas.
La muerte en el volante su cementerio. No atienden las órdenes del Tránsito y unos en su cinco sentidos, otros en sus cuatro. porque llevan ya cuatro copetines entre pecho y espalda, se suben a las aceras, se saltan semáforos, se meten entre las casas. en fin, nadie puede estar seguro ni en su casa, con estos locos de la gasolina y el volante. La muerte va bien sentadita a la par del chofer, indicándole cómo debe conducir y comportarse tras el volante de su lujoso carro o de car. cacha derrengada. decimos que cada dia surge una página roja en los periódicos porque no más se hojean aparecen notas como ésta: 17 de marzo 1976. La República, página 10. Dos muertos y siete heridos en accidentes de tránsito. Dos personas murieron y siete resultaron heridas en accidentes que ocurrieron en diferentes lugares de Costa Rica, durante el fin de semana pasada. Sobre la carretera que comunica a Filadelfia con Liberia, el camión placa 13644 conducido por un sujeto no identificado, colisionó contra la motocicleta placas 9743 que conducía Gonzalo Pineda Corrales, a las 6:15 de la noche del domingo y prosigue el periódico Informaron de Radiopatrullas que el conductor de la motocicleta murió en el impacto. etc. Un muerto en Alajuela. etc. etc. así se llenan las páginas de matutinos y vespertinos, para desgracia de los ciudadanos costarricenses. Adónde estará el mal. nos preguntamos. Sépalo el lector, si atribuirlo a la falta de vigilancia por el poco número de agentes, o a la falta de ponderación y de cuidado de los conductores. Yo creo, que ambos factores se conjugan en este espectáculo diario en nuestras calles y carteteras. Hace muy poco tiempo, se derribo una de las columnas, que sostenían el edificio Luis Ollé; hace también muy poco fuimos casi testigos pues acababa de suceder, cuando pasábamos, de un choque entre un bus de Tibás y un pick up que manejaba una dama en las inmediaciones del edificio del correo, en donde la chófer que manejaba el pick up, salió disparada por los aires con todo y asiento, yendo a parar su maltrecha humanidad, contra la pared y los fijos de la acera; no sabemos que suerte corrió; suponemos murió hospitalizada en un centro asistencial.
En fin, la Autopista Wilson es la antesala de los hospitales y clínicas; allí los conductores se dan el lujo de picar el acelerador en una competencia, cual si fueran actores de Le Mans, con el consiguiente peligro latente de choferes, ocupantes y peatones. así se deslizan los días con muertos y más muertos por accidentes; heridos y más heridos en accidentes, y la ciudad atónita viendo este diezmar su población indefensa.
Vigilemos a los conductores, apliquémosles las leyes existentes para conductores que ingieren licor, que por poco que sea, afecta los reflejos de los que llevan la rueda con una responsabilidad inmensa de vidas a su cuidado Aumentemos el número de agentes aún con sacrificios económicos así como el número de vehículos con que se cuenta; hagamos conciencia en las escuelas para enseñarle al niño a caminar en las calles con menos peligro.
Hace poco vimos por televisión los inicios de una campaña bien orientada en tal sentido; parece si la memoria no me es infiel. que era patrocinada por una casa comercial.
Instemos al comercio y a la industria, para que cooperen en esa lucha inaplazable, revivamos tan laudable tarea, que así veremos muy pronto disminuir los accidentes causados por automotores y veremos, por consiguiente, menos LA MUERTE EN EL VOLANTE.
Manuel Alonso Rodríguez Herrera HA Cada día los periódicos nos traen cifras trágicas de personas muertas manejando un vehículo, o de otras que son arrastradas en la locura desenfrenada de los conductores irresponsables que no respetan semáforos ni señales de tránisto en su desorbitada carrera por llegar. hacia dónde? Por llegar de los primeros al Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.