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12 LA REPUBLICA, lunes de junio de 1976 ¡Muchas Todos ustedes, nuestros asegurados, y el público en general, han demostrado ser, nuestros amigos.
Han colaborado con nosotros brindándonos su comprensión por las molestias ocasionadas al realizar el traslado del Instituto Nacional de Seguros a su nuevo edificio. Reiteramos así, nuestro más sincero agradecimiento y les aseguramos que su comprensión será ampliamente correspondida brindándoles un servicio a la altura de las personas y entidades que lo reciben.
Nuestra única preocupación y finalidad, es siempre la de brindar la más eficaz protección a las personas y los bienes de nuestro país, a través de los seguros de Vida, de Incendio, Accidentes y Salud, Automóviles, Cosechas, Riesgos Diversos, Riesgos Profesionales y otros, así como a través de la prevención de los accidentes.
Lo decimos hoy, sumamente complacidos, al haber completado el traslado, y al poner ya a sus órdenes nuestro nuevo edificio.
En él, le ofrecemos ya todos nuestros habituales servicios y estaremos siempre dispuestos a recibirles y a servirles cada día mejor.
El viernes de junio último, se completó el traslado de las oficinas centrales del INS, a su nuevo edificio, ubicado frente al parque España, en avenida calles y 11 Licenciado Fidel Tristan Castro, Presidente Ejecutivo del Instituto Nacional de Seguros Ha crecido el Instituto libre y fecundo para cumplir su alto destino social, y organizado al efecto sus estructuras y servicios, en pro de los intereses personales y materiales de la nacionalidad costarricense, pero sin olvido de quienes, con abnegación, asiduidad y cariño, han hecho posibles su expansión funcional y sus logros, de quienes constituyen su principal activo: sus empleados.
Al considerarlos a todos en lo que valen y realizan, el Instituto se ha constituido en magnifico patrono. Es de justicia absoluta reconocer los beneficios que nos ha dado la Institución, para que todos los que le servimos podamos disfrutar de una vida mejor Si personalizamos un poco el hecho del traslado del viejo al nuevo edificio del Instituto que como dije, suscita un tanto de dolor, también asoma un sentimiento de alegria que viene a mitigarlo. De alegria porque en el traslado debemos encontrar, todos los que le servimos, desde el más modesto empleado hasta el Presidente Ejecutivo, que nuestros aportes, pequeños granos individuales de arena, que concertados y en conjunto han sido factores determinantes para que el Instituto haya alcanzado el grado firme de desarrollo y crecimiento que con orgullo muestra hoy al pais, orientado definidamente hacia una Costa Rica mejor, inspirada por superiores ideales de progreso, solidaridad y fraternidad, conforme a la visionaria concepción de los ilustres fundadores de la Institucion, cuyos nombres nunca debemos cansarnos de repetir, porque son motivos de Palabras del Lic. Fidel Tristán Castro, gloria, prez y estima: Ricardo Jiménez Oreamuno y Tomás Soley Güell Para Don Ricardo y Don Tomas, nuestro recuerdo venerable, nuestro y ante la Junta Directiva del reconocimiento profundo, porque con criterio que se adelanto decenios Por última vez, la Junta Directiva sesiona en este edificio, que es el segundo a su época, adentrado con arraigo en un futuro que no vivieron, que ha dado albergue al Instituto Nacional de Seguros en el curso de su historia. concibieron al Instituto y por establecerlo, libraron sin desmayo una Cuando fue creado por Ley Número 12 de 30 de Octubre de 1924, el entonces brillante lucha que supieron coronar con éxito.
Banco de Seguros abrió sus puertas al público en un modesto local arrendado al Las ideas que expreso dan campo a una meditación sobre el crecimiento del propietario del edificio que se conocía con el nombre de La Arena. situado Instituto. Veo en el desarrollo de la Institución, el cambio del niño de frente al Parque Morazán, donde se levanta el edificio Solera. Allí vivió el pantalones cortos al adolescente de pantalones largos, del niño lampiño al Instituto los primeros años. En 1933 logró construir el edificio donde nos adolescente de tupida barba, que cuida con primor, dispuesto a conquistar el encontramos y en él ha permanecido hasta la fecha. El desarrollo y crecimiento mundo como merece. El Instituto tiene que crecer y madurar aún más. si alcanzados obligaron al Instituto a construirse otra casa, mejor, más funcional y algún día, como todo lo del Universo, desaparece, que se diga entonces que se muy valiosa, con las necesarias previsiones para su expansión futura, el soberbio extinguió un ente inestimablemente valioso que cumplió un papel preponderante edificio que tiene como jardin al Parque España, en la actividad de Costa Rica y que sirvió a sus hijos leal y eficazmente, porque Será esa la nueva morada del Instituto pero no la final, porque deberá seguir fue intérprete fiel de la concepción visionaria de sus insignes fundadores. Estimo, creciendo cada día más inspirado por el lema que adoptó al dar sus primeros para concluir, que el traslado fisico del Instituto a su nuevo edificio, que implica pasos, por el lema que tuvo también la República Federal de Centroamérica, el a la vez el traslado institucional y moral de la empresa, es manifestación de un significativo Libre Crezca Fecundo. al que se ha adherido inalterablemente con soplo más de los dos excelsos ciudadanos que fueron Don Ricardo y Don Tomas, devoción y sinceridad. Porque el Instituto ha sido libre, con libertad bien quienes desde lo ignoto desean que su hijo predilecto alcance un nuevo nivel entendida dentro de la estructura juridica del Estado, que ha sabido guardar sin superior mancilla. Porque la Institución ha sido fecunda, con fecundidad asombrosa y Falta mucho por subir en la escalera. Vamos por el tercer peldaño. Pero faltan continua, traducida en importantes logros para la comunidad nacional. Porque el más. Considero que el Oriente, que el buen sino que ha acompañado al Instituto Instituto ha crecido y seguirá creciendo, con crecimiento ordenado, no en sus cincuenta y dos años de existencia, no habrá de abandonarlo; y que acromegálico, conteste con el que reclama el desarrollo del país.
nuestros descendientes, nuestros nietos, bisnietos y las generaciones siguientes Al dejar este viejo edificio, todos sentimos, unos en más grado que otros, la tendrán ocasión de conocer y recibir los servicios de un gran Instituto, más sensación de haber perdido nuestros viejos pero sabrosos zapatos. Esos zapatos desarrollado y mejor que el que les habremos de dejar.
viejos que tanto queremos y que nos acompañaron siempre para bien o para mal, Espero con estas palabras, improvisadas pero de mi más sana intención, haber en las horas de regocijo y en las de amargura. En el viejo edificio, para quienes interpretado el sentir de mis estimados compañeros de Junta Directiva. Las he más tiempo hemos vivido cerca de él, pasamos las mejores horas de gozo y dicho por mi condición de Presidente Ejecutivo, sin los méritos personales que también las de más profunda pena y dolor, en ese entrevero insoslayable de habrian tenido, en forma y contenido, de haber sido pronunciadas por tantos sentidos que es la vida misma.
cualquiera de los otros señores Directores.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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