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LA REPUBLICA, sábado 26 de junio de 1976 José Figueres es un hombre de crisis y para las crisis. Los hechos presentes y la forma en que está moviendo las fichas de su ajedrez confirman esa característica que lo hace.
repitiendo palabras perspicaces del Lic.
Máximo Quesada Picado ser vencedor en las guerras y perdedor en la paz.
los miembros del partido con influencia, a aceptar la transacción en beneficio de esos intereses y de esa empresa comercial en que han convertido a Liberación Nacional.
FIGUERES Su aptitud para ganar un puesto en primera línea en el acontecer político doméstico, basta para situarle como figura fuera de serie. Porque José Figueres, que en los años cuarenta no era sino un descolorido y más bien hurano ciudadano, llegó a convertirse, poco tiempo después, en una estrella de primera magnitud en el firmamento de la política costarricense. pesar de todo y de todos. Inclusive de quienes están jugando a Fausto con la pretensión de sacar el as de oros de este torbellino y que no van sino a desatar fuerzas contra sí mismos. Un pequeño ejemplo lo vimos cuando en un reportaje al periodista Miguel Salguero se les dijo corruptos, mafiosos y otras lindezas, quedándose como en misa por temor al cíclope.
La sorpresa, la decepción, se la han lle.
vado quienes creyeron ciegamente en él y de pronto descubrieron lo que había tras aquel manto casi de misticismo que suele crearse alrededor de un cacique. Ahora abjuran de su fidelidad y arremeten contra él, a veces con más saña que sus tradicionales amigos.
La historia suele ser benévola y por eso acontece que olvida los pecados de los hombres para rememorar sólo sus virtudes.
Sin embargo, cuando esos pecados cobran características catedralicias, se torna dura, implacable en sus fallos.
Hoy está Figueres en el centro de una crisis desencadenada por el mismo con la pretensión de salir victorioso.
Ha sido y parece estar demostrando que todavía lo es el político de más poder e influencia de los últimos 30 años. Su habilidad, su estilo, su malicia, le han llevado a erigirse en líder de un movimiento politico. Con todas las connotaciones, favorables y desfavorables, que ello implica.
Sus condiciones posiblemente le conduzcan al propósito que persigue. Ya no se trata de sacar avante su candidatura presidencial. Ahora se trata de llevar a buen puerto una tesis, que puede ser UNA candidatura presidencial, no SU candidatura presidencial.
Su paso por la política lo ha convertido en una figura muy polémica. Sus pecados, por acción y por omisión, y sus virtudes, inspiran y avientan las pasiones que siempre rodean a los políticos de honda trayectoria.
Pensamos que si Figueres no hubiera incurrido en los graves errores que tipificaron su última gestión gubernativa, aquella propensión a la generosidad conduciría a un fallo histórico de saldo positivo.
Porque Jos aciertos de su pensamiento y de sus gobiernos habrían opacado y hecho olvidar las lacras visibles en los varios lustros de su vida política, muy en especial en los primeros años de ella.
Alvaro Madrigal quienes nunca lo hemos tenido como santo de la devoción, ninguna sorpresa nos ha deparado su conducta en los últimos años. Nos parece, sí, que sus vicios se han hecho más profundos. si se quiere, están más a la vista.
Desata la crisis porque la guerra es su charco. Corre los riesgos que hay que correr porque el fragor de la aventura compagina con su temperamento. Por eso ahora está jugando la carta de la derrota. de la división, que se interpreta con el mismo significado.
Sabe que no necesita la silla presidencial para gobernar. Le basta un hombre accesible. También le sirve uno temeroso. Esa parece ser la meta de su jugada. Quiere acabar con la sublevación contra su autoridad y con los sublevados.
Hay muchos intereses que cuidar y el temor a perderlos va a llevar a muchos de La acumulación de poder que ha tenido, las crisis que ha creado, no han sido usadas para bien del país. Este gran pecado es el que le producirá un fallo de la historia del que se arrepentirán quienes no han influido para sofrenarlo.
Rincón del idioma En el número de EDUCACION 75 (revista de Educación de Paraguay. de mayo y junio de 1975, leemos. Tatiana nació hace once años, cuando CON Anita, mi esposa, teníamos veintitrés años cada uno.
Pero debió escribirse: Tatiana nació hace once años, cuando Anita, mi esposa, yo teníamos veintitrés años cada uno.
PORQUE NADIE TIENE DETERMINADA EDAD CON OTRA PERSONA: cada uno tiene su edad, aunque ésta coincida con la de otro u otros.
En este caso, no debe usarse la preposición CON (encabezadora de complementos que inican el medio, modo o Instrumento que sirve para hacer algo, y también compañía, como en el caso que estudiamos. sino la conjunción Y, que sirve para unir, simplemente, dos elementos análogos, en este caso, Anita y yo.
En los siguientes ejemplos, también la preposición CON está, incorrectamente, empleada en lugar de Y, es decir, con valor de conjunción: Tú CON él fueron al cine (debe decirse Tú él fueron al cine. que no es lo mismo que decir, correctamente: Tú fuiste al cine CON él. Ella CONmigo discutimos con nuestros esposos (debe decirse Ella y yo discutimos con nuestros esposos. Tú CON él vieron la misma película que nosotros (debe decirse Tú él vieron la misma película que nosotros. que no es lo mismo que decir, correctamente, Tú viste CON él la misma película que nosotros. Obsérvese que, en todos los casos en que se ha empleado la preposición CON, se ha usado como ELEMENTO ENCABEZADOR DE UN COMPLEMENTO DEL VERBO y no con valor de conjunción, es decir, no como nexo entre dos elementos análogos.
Myriam Bustos Arratia Comentario a la liturgia dominical Jesucristo irrespetando las leyes Una mujer había padecido durante doce años de flujo de sangre, es decir, de una enfermedad que la hacia estar en menstruación ininterrumpida. Su situación era desesperada, no sólo por los sufrimientos de la enfermedad, ni porque había gastado en medicamentos todo su dinero. Lo más grave, las costumbres y leyes de aquel tiempo la consideraban impura. Como tal no debía relacionarse con las demás personas, estaba condenada a vivir separada, aislada.
La impureza, según la concepción de entonces, era algo que se contagiaba. La persona impura era portadora de algo malo en sí mismo.
mujer dice Marcos se le echó a sus pies y le confesó todo. Esta actitud de humillación es un reconocimiento de que había actuado mal al tocar el manto de Jesús, mal desde el punto de vista de las leyes y costumbres imperantes. No obstante, Jesús ha querido que se ponga al descubierto lo acontecido, desea que todo mundo se entere que una mujer impura lo tocó, y que él es un impuro desde el punto de vista legal. Pero sobre todo quiere hacer ver que a El le importan muy poco las prescripciones sociales, los prejuicios, arbitrarios e injustos. Que está muy por encima de ellos, porque le interesa únicamente la persona humana, que sufre, goza y espera.
La actitud de la enferma que fue sanada es de imitarse. Es un claro ejemplo de que la fe exige valentía, necesita, para crecer, de personas capaces de saltarse el que dirán. Lamentablemente todavía es más fuerte en muchos cristianos la actitud de timidez, de falsos pudores, de quedarse cada uno en su casa y Dios en la de todos lo que es absurdo, porque entonces Dios no está en la de nadie. Teniendo en Fr. Miguel Picado cuenta lo anterior es posible comprender en todo su valor el pasaje del evangelio de Marcos. La mujer enferma estaba violando la ley y las costumbres al acercarse a Jesús. Estaba rozándose con la gente, cometiendo el delito de convertir en impuras, en manchadas, a las demás personas. Pero la enferma está decidida a curarse y no repara en convencionalismos sociales. Se atreve a tocar a Jesús, con lo cual éste queda jurídicamente contaminado. Pero la relación se invierte. En vez de quedar Jesús impuro, es la mujer la que ha sido sanada.
Cuando Jesús preguntó ¿Quién me ha tocado. la Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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