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Domingo 22 de agosto EL INDUSTRIAL Página El Estado Opinión Al servicio del hombre Considerar al Estado como fin al que debe subordinarse y dirigirse todo tiene nada más que consecuencias nocivas para las naciones. La concepción que atribuye al Estado una autoridad casi infinita no sólo es un error pernicioso a la vida de las naciones, a su prosperidad y al creciente y ordenado Incremento de bienestar, sino que además causa daños las relaciones intemacionales porque rompe la unidad de la sociedad y quita valor al derecho de gentes.
SU a que el estado lo hace todo y el hombre, nada.
Si miramos hacia el origen de la Humanidad, veremos que en el principio fue el hombre. Con él vino la familia. Con la familia, la sociedad. Con la sociedad, el estado. Pero todo, con un solo fin: servir al hombre. Esto es tan así que el estado siempre se ha sentido limitado por los derechos de ser humano. Solo en minutos de degradación se ha pretendido poner al estado por encima del hombre.
Sabemos que los teólogos españoles de la Edad Media ponían límites a la soberanía del monarca en nombre de las leyes morales y divinas. Sus argumentos eran tan racionales y democráticos como los de un defensor del estdo constitucional modemo. Sobre la base de que los hombres nacen libres y nadie recibe de Dios el derecho a mandar sobre los demás, sentaron el principio de que el poder emana de la comunidad, que lo delega en un soberano para que éste lo ejerza en interés del bien común, de acuerdo con las leyes y la moral.
Idea semejantes las vimos traducidas a la realidad cuando la revolución de Antequera, en Paraguay Allí se trataron de poner en práctica las ideas expuestas por Rousseau cuando éste todavía estaba muy lejos de escribir El Contrato Social.
Tales ideas no diferian sustancialmente de las que desarrollaron. los llamados racionalistas franceses que echaron las bases de la Revolución americana y de la Revolución francesa. Los frutos fueron el Bill of Rights norteamericano y la Declaración de los Derechos del Hombre. todo lo cual ha sido actualizado por la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La verdad de la verdad, tan unánimemente aceptada, de que los poderes del estado están limitados por los derechos del individuo, se ha tratado de prostituir con el decursar del tiempo. Se ha llegado al punto de que ya se habla de algo tan absurdo como poner al hombre al servicio del estado, Para justificar tamaño desatino, se han tratado de formular no sé cuántas teorías. Todas ellas alambicadas y obstrusas, opuestas a la claridad y sencillez que conlleva la verdad.
PIO XII (1939)
La intervención del Estado ha ido creciendo en los últimos tiempos. Con ello se ha ido limitando la iniciativa individual, en detrimento de la persona humana.
El resultado ha sido que cuando más ha intervenido el estado, peor ha sido la situación. La razón es clara. Se han invertido los términos de la relación, al pretender que el hombre se ponga al servicio del estado en vez de ser el estado el que esté al servicio del hombre.
Tal parece que no ha sido suficiente la experiencia reciente de los estados totalitarios que provocaron la pasada guerra mundial.
Por el contrario, luce como si se pretendiera saltar por encima de tan dramática experiencia, para imponer sistemas más totalitarios aún que los nazi fascistas. Tales son los sistemas socialistas en los XX, lo único que les preocupa es convertir a los ciudadanos en siervos de la nueva casta dominante que utiliza al estado como instrumento de una dictadura totalitaria con la que ni siquiera pudo soñar Luis XIV.
cuando dijo, el Estado soy yo.
Tal corriente, estatista y antihumana hay que detenerla a toda costa, so pena de que nos ocurra lo que al Imperio Romano, que murió. justamente, víctima del estatismo, según ha señalado León Homo en su Nueva Historia de Roma. Pero, por sobre todo, hay que detenerla por salvar al hombre de la nueva servidumbre que se le encina. Como muy bien observa la Rerum Novarum. al referirse al derecho natural de poseer privadamente y trasmitir los bienes por medio de la tenencia. este es un derecho que la autoridad pública no puede abolir porque el hombre es anterior al estado.
En definitiva, el estado existe para proteger, no para lesionar a los individuos. Es un derecho, y.
al mismo tiempo, un deber del estado prevenir cualquier daño que pudiera ocurrirle las personas de su colectividad. Es decir que el estado está en el deber de salvaguardar los derechos individuales. Es la única forma de garantizar la determinación de sus ciudadanos. es, en última instancia, la única razón del estado para existir.
Lo que ocurre hoy día en algunas partes es una verdadera tragedia humana, sin justificación alguna. Por buscar un simbolo, muy pálido por cierto, nos viene a la memoria el monstruo estatal de Leviatán. con su cuerpo formado por millares de cabezas humanas, los súbditos del mismo. fin de evitar que se nos venga encima tamana tragedia, tenemos que luchar contra quienes pretendan engendrarlo. apenas asomen sus intenciones.
No podemos olvidar que cuando el estado se apropia de cualquier derecho de sus ciudadanos, está limitado la capacidad de decisión de éstos para sujetarla a la del propio estado. En la medida que el estado secuestre los derechos individuales, en esa misma medida los ciudadanos son despojados de los atributos que hacen posible su libre determinación.
Los derechos humanos, en definitiva, son una serie de limitaciones impuestas a biernos, con el propósito de salvaguardar la integridad del hombre y. de consiguiente.
garantizar la libre determinación de los pueblos. Por tanto, si queremos salvar la dignidad humana y asegurar la libre determinación de los pueblos, no podemos menos que luchar para que el estado se ponga al servicio del hombre y no el hombre al servicio del estado.
los goa Estas teorias totalitarias, llámense nazistas. fascistas comunistas, en realidad, no son más que ficciones para servir, con carácter exclusivo, una nueva clase de políticos que no se satisfacen con menos que todo el poder. Los demás, los hombres y mujeres que integran la sociedad, nada cuentan y nada importan. los demagogos del totalitarismo, a estos nuevos déspotas del siglo (Tomado de La Hacienda.
marzo abril. 1976)
ateriales DE CONSTRUCCION Cemento Clavos Arena de río Piedra PARA MADERAS BARBARA Frente Clinica Clorito Picado Cinco Esquinas de Tibás Tels: 22 09 69 y 22 01 38 Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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