Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
8 LA REPUBLICA, Jueves 14 de abril de 1977 EDITORIAL Do Re Ai Según un perínclito diputado, de cuyo nombre no quiero acordarme, la campaña del periódico somocista Novedades contra nuestro pais fue obra de la CIA.
000 Balance semanal Pudo haber dicho que los autores eran el Vaticano, la Unidad Oposltora, el gurú de Chunchunbata, la Junta Directiva del Saprissa, el Comi.
té Pro Monumento a don Francisco Odlich, los Caballeros Marianos.
Pero, no. él se le ocurrió denunciar a la CIA.
000 grande que incurrir en una falta, en materia de tránsito, en Costa Rica, equivale a realizar un acto deportivo.
Es un axioma nacional que la impunidad es la norma suprema.
Es que acusar a la CIA o a los gringos de cuanto mal brota en este mundo proporciona fama y, además, coloca al denunciante en la legión de los revolucionarios.
Al cabo de los fines de semana, de las fiestas populares, de la Semana Santa se efectúa un balance no de las obras buenas realizadas, sino de los muertos en las carreteras. Este recuento se ha convertido en costumbre.
Los muertos en las vías públicas, los accidentes de tránsito, forman parte de nuestros hábitos. Lo que, en otras épocas, era un hecho extraordinario, ahora es un acontecimiento ordinario, tan corriente que a nadie sorprende.
000 Además, cargar contra la CIA y el Departamento de Estado ofrece otra ventaja: no hay que probar nada. Basta decir que la CIA es la res.
ponsable de algo para que, de inmediato, todos inclinen la cabeza y asientan.
000 Es decir, se trata de un magnífico expediente para no pensar.
La labor educativa o preventiva es, asimismo, inexistente. Fuera de algunas admoniciones en la televisión, el resto es silencio. Ni los conductores ni los peatones reciben una enseñanza adecuada, permanente, eficaz.
El sálvese quien pueda o el Jugársela siguen siendo nuestros principios favoritos.
000 Por otra parte, si alguien toma en cuenta estas afirmaciones y le pide pruebas al denunciante, este tiene a mano un argumento de oro: acusa de partidario de la CIA a quien pide ebas.
000 Otro recurso excelente para no pensar.
Cuanto más amplia y moderna es una carretera, más elevado es el saldo de muertos que deja. Una supercarretera o una autopista no es señal de progreso en el mundo actual, sino un socio fiel de la muerte. La pretensión del hombre de dominar el espacio y el tiempo se ha trocado en uno de los peores enemigos del derecho fundamental del hombre.
000 Ineficaz es, asimismo, la labor de vigilancia que se ejerce en las carreteras. Los inspectores de tránsito son escasos y no han recibido una instrucción adecuada. Nuestro sistema de vigilancia, estático, no aviene a las condiciones actuales del tránsito. Este estado de cosas, aunado a la ausencia de sanciones, hace que la irresponsabilidad reine por doquiera en nuestras vias públicas.
se Toda la dialéctica y la inteligencia de algunos seres humanos se reduce a un solo punto: poner etiquetas.
000 En otros países, se han adoptado las más diversas y eficientes medidas para detener el señorío de la muerte en las carreteras. Sin embargo, el imperio de esta se agranda.
Si nuestros bisabuelos hubieran barruntado que era tan fácil lucirse en el último tercio del siglo XX, hubieran dedicado los recursos técnicos y financieros de la enseñanza a la cria de vacas.
000 0, a la de cucarachas, las que, según el comentario de Enrique Benavides, anticipan los terremotos con mayor eficiencia que cualquier aparato ultraelectrónico.
Basta asomarse a cualquiera de nuestras carreteras o recorrer algún trecho de ellas, sobre todo en las más concurridas, para apreciar la ausencia de instrucción en el costarricense en este campo, así como su radical irresponsabilidad e irrespeto hacia los derechos de los demás y hacia las normas de tránsito.
En Costa Rica la situación es más grave aún, por cuanto ni siquiera se han tomado las providencias elementales para evitar o reducir los accidentes de tránsito. El primitivismo que reina en este campo en nuestro país es escalofriante. Hemos penetrado en la vida urbana sin estar preparados.
000 los perros, cuyo olfato detecta la presencia del enemigo muchos dias después de haber pasado por un lugar y con mayor velocidad que las antenitas de vinil de Chespirito.
000 Pero, como todo un parlamentario no puede desbarrar en forma tan exquisita, estamos seguros de que poseerá pruebas categóricas para culpar a la CIA de la campaña contra Costa Rica.
000 Tres factores deben tomarse en cuenta al ahondar en la jungla de los accidentes de tránsito: sanciones, educación y vigilancia. Mas. qué nos indica la experiencia en Costa Rica a la luz de estos tres aspectos fundamentales?
La muerte es así, en materia de tránsito en nuestro país, producto no de la velocidad o de la casualidad, sino de causas concretas, visibles, cuya secuela de tragedias se observa a diario, pero que no reciben una consideración pertinente. Interesados sobremanera en objetivos electorales, dejamos de lado aquellos problemas nacionales que no proporcionan rendimiento alguno en este campo.
Posiblemente, la CIA sea la dueña del comercio de Nicaragua y no le convenía que los nicaragüenses vinieran a nuestros lares a hacer las compras o a dejar sus dólares.
000 En cuanto a sanciones, ni siquiera estamos en pañales. Existen normas y tribunales, mas la ineficiencia es tan Pero, resulta que si la tesis del diputado liberacionista es correcta, la CIA ha de ser intima amiga de Somoza. Mas, si esta premisa es cierta, como lo es, habrá que concluir que también don Daniel Oduber pertenece a la CIA, por cuanto él es intimo amigo del General.
000 NO PASÓ De aqui a inferir que en la oficina de información de la Casa Presidencial se elaboró parte de la insidiosa campaña contra Costa Rica sólo hay un paso.
RIP 000 CONSTITUYENTE Claro que estas son burdas conclusiones, que parten de una premisa falsa, pero a ellas nos conduce la luminosa reflexión política de un parlamentario costarricense.
000 Lo menos que puede hacer ahora este diputado es pedirle a la Asamblea Legislativa que lleve a cabo una exhaustiva investigación para determinar, con pelos y señales, que, en efecto, fue la CIA la que fraguó esta maldita propaganda, que, entre paréntesis, fue un magnífico negocio para Costa Rica, lo que nos podria inducir a suponer que entonces la CIA no es amiga de Somoza, sino de los costarricenses.
000 como este diputado es costarricense, según esta lógica también perteneceria a la CIA.
000 lalo ¿Por qué, Señor de las Piedades, nos hiciste a los ticos tan irresistibles?
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.