Guardar

8 LA REPUBLICA. Jueves 10 de noviembre de 1977 EDITORIAL Do Re Ai Decíamos un día de éstos, de resultas de las primeras refriegas tribales en la Avenida Central, que el costarricense ataca en mana.
da.
000 Respeto a los hospitales, a los hogares y al TeatroNacional Y, como una campaña política es el mejor escenario para conocer el carácter de un pueblo, en estas ocasiones salen a relucir todos sus defectos y virtudes.
000 La politica es una especie de droga. Así como ésta les quita inhibiciones a las personas y los deja espiritualmente en cueros, la politica produce los mismos efectos en una sociedad. Esta se descubre tal como es.
en 000 Ha sido acogida con agrado la iniciativa de prohibir los ruidos de bocinas o pitos frente al Hospital San Juan de Dios, así como el Hospital Nacional de Niños. La ubicación de estos dos centros hospitalarios, a la vera del Paseo Colón, convierte a sus pacientes en las víctimas del entusiasmo de los seguidores de los partidos políticos.
Los enfermos han de ser objeto de toda suerte de atenciones y de la predilección de los ciudadanos, de los politicos y de los funcionarios públicos. El silencio es, desde este punto de vista, un derecho humano.
parecer, el costarricense rechaza el silencio, como la naturaleza el vacío.
Mas, no sólo es preciso detener el ruido, esta campaña politica, frente a los hospitales, sino también frente al Teatro Nacional y, sobre todo, en su costado sur, que da hacia la Avenida Segunda.
Cuando en estos días se está en el Teatro Nacional para disfrutar teóricamente de alguna pieza teatral o de algún concierto, el ruido que se oye afuera nos traslada a la selva. Pareciera un teatro colocado a mitad de una selva y rodeado de tribus en trance de guerra. Todo un atentado contra la cultura.
Aquel individuo pacífico, educado, respetuoso, se convierte de pronto en un energúmeno, apenas divisa la bandera del adversario. quien antes se deshacía en finezas hacia los demás, en la campaña política traza muros de silencio entre los suyos y el resto.
000 qué pasó con fulanito al que se estigmatizaba y se le consideraba un pillo y un vulgar pachuco? Ahora, como está en nuestras filas, se convierte de inmediato en un patriota. Los vicios de antes son ahora defectiflos.
000 El santo es demonio, el demonio santo, el feo hermoso, el her.
moso feo, el sano enfermo, el enfermo sano, el renco recto, el recto renco, el gordo flaco, el Naco gordo, el simpático antipático, el antipático simpático. Todo cambia hasta muy entrado el año entrante.
000 Pero, hay otra caracteristica de nuestras campañas políticas en la que se refleja nuestro modo de ser. Nos referimos a los ruidos.
000 Si los ruidos, como reza el editorial de hoy, nos envuelve a los costarricenses, en tiempos de campaña electoral éstos aumentan en forma vertiginosa y escandalosa.
San José es una ciudad envuelta en ruidos. En ella no hay derecho a la intimidad ni al recogimiento. Los pitos de los vehículos. las motocicletas con escape libre, las radioemisoras que lanzan al aire sus canciones y noticias, las ventas de discos, los vendedores ambulantes, los altoparlantes de los ciegos, los voceadores de la lotería, las rocolas, todo es un infierno de ruidos. Ya no hay lugar ni aposento donde se pueda descansar, leer o estudiar al abrigo del ruido.
El ruido es connatural a la ciudad de San José, pero también al costarricense. Hasta los parajes más recoletos, donde antes reinaban el silencio y la paz, que invitaban a la medita.
ción, han sido tomados por asalto por los bailongos, las rocolas y mil y un ruidos extraños que para algunos son formas de progreso, pero para los más son signos de atraso o decadencia.
De aquí que todas las campañas anunciadas e iniciadas por grupos particulares y por oficinas públicas han desembocado en el fracaso. Al 000 Se supone que una campaña politica es el preámbulo de un nuevo gobierno. si es mucho pedir que sea la introducción de una nueva adminis.
tración, al menos deberia ser la expresión de la cultura de un pueblo.
Al parecer, los ruidos que en ella se oyen han sustituido a las ideas.
Los enfermos de los hospitales tienen derechos sagrados que deben respetarse. Ellos deben ser los mima.
dos de la sociedad. Pero, también los otros ciudadanos que concurren al Teatro Nacional tienen derechos sagrados. Uno de ellos el disfrute de una obra de arte sin estridencias, ruidos, gritos y alaridos en los alrededores.
Así como en algunas ciudades se ha separado una zona especial llama da roja para la prostitución, deberia crearse una también para los amantes del ruido ensordecedor, es decir, para quienes aún no están preparados para vivir en sociedad, y que ignoran que uno de los derechos del hombre es el silencio, es decir, la posibilidad de recogimiento.
En las casas la televisión y la radio arman un ruido ensordecedor.
Dentro de algunos años, este será un pais de sordos.
000 Las rocolas lanzan sus canciones a los cuatro vientos hasta la madrugada, sin importarle a nadie el descanso de los vecinos. la rocola se agregan los gritos de nuestros compatriotas que, una vez iluminados por dentro, sueltan en canciones mexicanas y alaridos.
000 El pito del automóvil no es para el tico un medio excepcional para llamar la atención, sino un chilindrin, que toca en forma desesperada al igual que el infante con su juguete para que su madre vuelva a verlo o lo atienda.
000 En los autobuses y microbuses los viajeros encienden su radio de transistores a todo volumen. si no es el pasajero, el chofer se en carga de brindarles a los acompañantes la charanga de su gusto.
000 RETIRENSE, QUE ÉL NO ESTA PARA ESTOS GOLPES SEGÚN FUENTES DIPLOMÁTICAS, LA OEA.
ESTABLECE AGRESIÓN NICA, ASI COMO INOCENCIA COSTARRICENSE En los hospitales y clinicas el personal suelta la lengua a su gusto. sin respeto a los pacientes, y los partidos de fútbol, según cuentan, armonizan las operaciones.
000 El domingo en la mañana es el dia culminación de los ruidos. Los goles que se cantan en los estadios no son goles, sino alaridos espantosos que rompen el aire y llevarian al otro barrio a cualquiera que no conozca nuestras costumbres. Nos referimos, por supuesto, a vos noveles locutores deportivos. 000 VUQEA ¿qué decir de ciertos colegios? Cuando se entra a ellos no parecen instituciones educativas, sino mercados.
COMPRUEBA QUE HUBO NGRESIÓN HICA 000 Tacho Este pais necesita un gran silencio.
lale?
000 Silencio creador.
000 Los cuidos, fisicos y mentales, nos pueden volver locos.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    OEA
    Deportes: Football
    Notas

    Este documento no posee notas.