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LA REPUBLICA. Jueves 10 de mayo de 1979 Anillos Sobre la compra de reservas de terreno del INVU Ing. Eduardo Jenkins Dobles lo posible de que no participaran intermediarios, o bien, recurriendo a la expropiación si resultaba necesario Porque siempre considere un deber sagrado defender los costos de terrenos para la vivienda destinada a la población de bajos ingresos Me retiré del INVU en 972. como protesta contra la creciente burocratización de ese Instituto y el riscaso apoyo gubernamental a los graves problemas de ur banismo y vivienda. Mi máximo orgullo personales que nadie, de ningún partido político o clase social, puede decir que yo recibí como funcionario público otra cosa que no fuera mi salario. Esto es, puedo mirar de frente a cualquiera apoyado en una solida conciencia Considero que es loable la iniciativa de estructurar hacia el oeste del Area Metropolitana, no una Nueva San José, sino una Ciudad Satélite o bien un centro de equilibrio a una urbe que se ha congestionado excesivamente.
Pero el proceso de adquisición de terrenos debe hacerse con mucha cautela, para mantener la confianzit ciudadana, previa consulta a la Tributación Directa sobre avalúos y con estudios detallados del Depto. de Urbanismo y otras entidades que intervienen en el desarrollo urbano, como el MOPT, Ay A, el ICE, etc.
Digo todo esto porque las recientes compras de terreno acordadas por el INVU, aparentemente en forma precipitada y a precios controversiales, tienen que ser explicadas amplianiente a la ciudadanía.
El actual gobierno fue electo fundamentalmente por el carisma, liderato y extraordinaria capacidad de trabajo del Lic. Rodrigo Carazo, pero también porque se comprometió a restaurar la confianza de la ciudadanía eli sus gobernantes, o a lo que se llamó progreso con dignidad.
Lo denunciado recientemente por el Lic. Mario Echandi no lo conozco en detalle y así no puedo avalar iconIradecir sus afirmaciones. Pero evidentemente el INVE tiene que explicar sus actuaciones, para que la ciudadanía lo absuelva o lo repruebe, según las evidencias que se presenten Nadie puede negar la necesidad de que el Estado adquiera terrenos para el desarrollo urbano y la vivienda.
Esto debe hacerse con suficiente antelación al proceso de urbanización, a fin de que se compre a precio rural lo que, eventualmente, se vuelve urbano por la misma acción del Estado que construye carreteras y provee servicios de agua potable, alcantarillado sanitario, electrificación y telecomunicaciones. Este procedimiento se usa rutinariamente en Suecia, país donde la producción permanece esencialmente en la empresa privada alrededor de un 90. pero todo estructurado dentro del marco de un socialismo de distribución, que desalienta la especulación y promueve el bienestar social, Poco después de fundado el INVU en. 95 por iniciativa del suscrito y con el apoyo del actual Presidente de la República Lic. Rodrigo Carazo, se compraron los Terrenos de la Ciudad Satélite de Hatillo, a precios muy favorables que alcanzaron un promedio de alrededor de 40. 000 la manzana, a veces con pago en bonos.
Posteriormente se compraron otras reservas de lerreno, en el Area Metropolitana de San José y en otras ciudades del país, como Alajuela, Cartago Heredia.
Puntarenas, Limón, ele. siempre a precios favorables, normalmente entre 0. 000. 00 y 40. 000, 00 la manvana y por lo tanto dentro de limites que permitian la construcción de vivienda económica. Durante mi permanencia en el INVU como Jefe del Deptode Urbanismo, de 1954 a 1972. considero que por empeño ab solutamente personal, no siempre secundado por otros, logre economizarle al INVE por los menos 02 000. 000, 00. lo que hoy monetariamente representaria al menos el triple.
Los bajos precios se lograron a base de indicarle a los propietarios que no se pagaría más de ciertoi mite.
consultando precios con la Tributación Directa: repitiendo licitaciones dos, tres y cuatro veces hasta que los precios se rebajaran; solicitando que se donaran las áreas de parques o las de pendiente excesiva, tratando er La nueva ciudad de San José colgando y de pasos de ferrocarril por las zonas urbanas.
No repitamos el error que cometió la corte de Justicia al permitir que sus flamantes edificios quedaran rodeado de callejuelas, o la Caja de Seguro Social en la ampliación de sus oficinas por el lado sur, que no fue capaz de sacrificar por lo menos tres metros de terreno para que los autobuses, al dar vuelta en la esquina, no tengan qu subirse a la acera, Que se planeen avenidas de verdad, y parques, y fuentes, y zonas verdes, y sitios de expansión, y terminales de buses y pasos subterráneos. ya que seria demasiad: pedir la construcción de un metro al estilo de México de otras grandes ciudades, por lo menos pensen. os en es.
posibilidad para el futuro.
Hace setenta años el Gobierno de Don Ricardo Jimene construyó el actual edificio de Correos y Telégrafos, que todavía está prestando eficientes servicios y que eorgullo de la capital por su bella arquitectura, echándose una enorme deuda encima si consideramos los exiguos presupuestos de aquella época.
Imitemos ese pequeñ o ejemplo y no nos asustemos por el costo, que bien vale la pena cualquier sacrificio económico, hasta endeudar a nuestra cuarta generación.
con tal de terminar con el maremágnum que ofrece la ciudad de San José, y terminar con muchos problemas Carlos Serrano Poco eco ha tenido la iniciativa lanzada por el Sr.
Presidente de la República, para ensanchar la ciudail capital por medio de un gigantesco apéndice hacia el lado oeste, que constituye en realidad una Nueva San José.
Desde cualquier punto que se vea, el proyecto es ambicioso, conveniente y necesario, y por lo tanto merece ei apoyo general Todos somos conscientes de que la ciudad de San José está congestionada, que nos asfixia, que no caben ni los vehículos ni los peatones, que escasean las viviendas, que el desorden y el ruido son pavorosos.
Aunque no abrigamos muchas esperanzas de que, dadas las circunstancias actuales, pueda emprenderse alguna obra de importancia a corto plazo, puesto que no ha sido posible terminar la Avenida Segunda, ni la Plaza de la Cultura, ni la reparación del Teatro Raventós, ni la anunciada construcción de nuevas vías, túneles, pasos a nivel y a desnivel, el proyecto del Sr. Presidente debe ser estudiado seriamente y emprenderlo con decisión y con cariño, pero pensando en grande, con criterio amplio, con miras a construir de verdad una gran ciudad para el futuro. Olvidémonos de las callecitas de siete metros de ancho y de postes atravesados en las vias, y de alambres Las opiniones que contienen los artículos que se publican en esta página, son las personales de quienes los firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico.
Una campaña que debe mantenerse Hace mucho tiempo que oi mos hablar de campan as contra el ruido y el humo.
Ruidos que salen de algunas emisoras de radio. ruido que sale de algunas ventas de discos; ruidos que meten los pordioseros de micrófono y ampliadores de ruido; ruide de la motocicleta del chiquito a quien papi le ha comprado un pasaje a los cielos: ruido de la propaganda que va por las calles enajenando la tranquilidad de los hogares: humo de los autobuses, humo de las fabricas, humo.
El hecho de que la ciudad cambie de aldea a medio metropoli, no implica el suicidio, voluntario o inducido, de los grupos humanos que la habitamos. De ahi que la campan a que un grupo de personas inteligentes se ha propuesto, deba contar con la colaboración de todos aquellos medios de comunicación que puedan hacer conciencia en las masas, y de todos los que a menudo emborronamos una cuartilla para decir lo que pensamos.
Lo importante es que la campañ a sea constante valga la redundancia y no un pasajero alarde de buenas intenciones como nos ha sucedido en otras oportunidades.
Para ello hace falta lambién la autoridad que obligue al respeto de las normas que se establezcan. Hemos sido testigos de una absoluta falta de autoridad de algunas personas encargadas de hacer sentir la ley. Inspectores de tránsito de quienes se burlan los palanes cuando cometen una falta, porque aquí, y hasta hoy, ha bastado con ser sobrino del tio de un ministro para que todo quede Marco Retana.
en nada a la hora de hacer sentir el peso de esa ley. Los superiores deben hacerles saber a sus subalternos que cuentan con su apoyo, que sus partes no seran letra muerta en una Agencia, porque don Fulanito conoce a don Zutano, y que la justicia será ciega a la hora de cargar las responsabilidades.
Y, como bastante de este trabajo estará en manos de las autoridades del Transito, vanios a hacer una sugerencia a estos caballeros: sabemos que la mejor manera de solucionar, en parte, los accidentes, es previniéndolos Entonces. por qué no se hace un trabajo nocturno que dari a dividendos formidables? Es bien sencillo: todas las noches, y en aquellos lugares en que confluyen cientos de personas con sus carros, como salones de baile. ciertos centros cerveceros que por su condición atraen mucha clientela, los cabaretes y otros, habría uno o dos inspectores que velarian porque nadie, que salga del lugar.
maneje su coche si está en estado de embriague?
Sabemos que la mayoria de los accidentes fatales se dan en las madrugadas. Es cuestión de estar un rato en entrada de emergencias de un liospital para vonprobarlo.
Por eso nos parece una medida sana la que proponents y creemos que, con la ayuda de las radiopatrullas, podria evitar muchos dolores familiares Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.