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PLA REPUBLICA. Miércoles ide. bre de 1979 11 Banca y NACK ozione SAN JOSE COSTA RICA BIBL crédito agropecuario Alejandro Quesada Las diferencias entre los beneficios netos que dejan los distintos tipos y modalidades de crédito privado, conforman la topografia socioeconómica de la cuenca por donde fluye el mismo. Están dispuestos a pagar intereses más altos, a dar garanti as mayores y a liquidar más pronto, las empresas que ocupan los valles fértiles de la economia, hacia donde fluye en forma espontánea la oferta del crédito. Van quedando a la vera del cauce, laderas, páramos y riscos, de producción exigua y arriesgada. Los créditos comerciales con ganancias y montos altos, de recuperación rápida y de garantía sólida, son las niñas mimadas de los organismos financieros privados. Estos créditos van desde aquellos que prestan un servicio socioeconómico básico, al dar utilidad de espacio y de tiempo a las mercancías, hasta los meramente especulativos, que no agregan nada y hasta restan mucho al ingreso nacional. La intermediación es imprescindible en la tarea de transportar los satisfactores del lugar donde se producen y sobran, al lugar en que se necesitan y faltan. utilidad de espacio. así como en la función de almacenaje, al trasladar los bienes del momento en que abundan en exceso, al momento en que escasean y se demandan con más vigor. utilidad de tiempo. Todo lo que dentro de de estas tareas básicas o fuera de ellas, lucre con beneficios excesivos o innecesarios, es lesivo para la sociedad y para el desarrollo económico del país. Los créditos industriales suelen ser intermedios en el plazo y en la confianza que inspira la garantia, entre los comerciales y los agropecuarios.
Estos últimos por la naturaleza de la actividad a que se dedican, demandan lapsos más largos para la producción y la cancelación, y además corren riesgos mayores que los otros. pesar de las garantías hipotecarias automáticas, en los tiempo del libertinaje del crédito, el agropecuario siempre fue más o menos marginado por la banca privada, frente a la opción del comercial y del industrial. El proceso que convirtió a la banca privada en un nuevo núcleo del latifundismo por la vía de las hipotecas, socavó la producción agrícola bisica, aumentó la desocupación y frenó el desarrollo. La banca privada siempre fue y sigue siendo un reptil voraz, al acecho.
Entre las reacciones de muy diversa ndole y trascendencia que el fenómeno suscitó, está la aparición de la banca agropecuaria estatal en muchos países. En general hubo al principio en la realización de esos cambios, poca imaginación y escaso sentido pragmático. Los banqueros estatales no supieron usar la flexibilidad del nuevo instrumento, ni su eficiencia potencial para promover el desarrollo. Copiaron las normas de los bancos privados de modo romo y servil. Hace todavia pocos añ os un banco estatal centroamericano había ejecutado tantas hipotecas, que se convirtió rápidamente en uno de los latifundistas más temibles del país. Aunque en Costa Rica se fue más lejos aún de la simple creación de un banco agropecuario, con la nacionalización de la banca, no sucedió nada diferente a lo señalado para los nuevos bancos agropecuarios de otros paises. Los viejos banqueros de la nueva banca, incapaces de hacer aportes consecuentes con la audaz medida adoptada, se limitaron a mantener lo mejor que pudieron el modelo de la arcaica banca ortodoxa contenido en los organismos nacionalizados.
El mal aún no se supera: en vez del rejuvenecimiento de la nueva banca, la arteriosclerosis de sus jerarcas, pasó hasta los últimos capilares del sistema.
Defraudando las esperanzas de muchos ingénuos entre los que me cuento, el reptilito aquel al evolucionar. lejos de echar alas, echó concha y su gran resistencia a las puyas, su torpeza y lentitud se han vuelto criticas. Se nacionalizó pero no se unificó la banca. Las viejas paredes de adobes de los organismos originales desaparecieron pero no para abrirse y unir, sino para ser substituidas por muros de cemento armado.
Desde entonces por todas partes y con gran frecuencia, surgen costosas agencias enfrentadas de los viejos bancos ahora unificados en una sola paradójica e incomprensible empresa, y si no. qué es esto que llaman la Banca Nacionalizada. Es una sola empresa pero subsiste en ella la competencia de las que la originaron.
Como quien se diera de moquetes furibundos reprochándose una estupidez que no corrige. Aquello de la necesidad de comenzar a especializar el sistema, por lo menos con un banco comercial y para el resto del sector terciario otro industrial y un tercero agropecuario y para el resto del sector primario. a lo sumo arrancó respuestas escépticas de políticos y de banqueros Si hubiésemos trabajado en eso desde entonces, a estas horas y sólo en el sector primario, tendríamos ya iniciada otra generación de bancos especializados en lo ganadero, en lo forestal, en agroindustrias etc. Nada se ha hecho: el fósil viviente primario sigue igual, con sus anacrónicos compartimientos de organismos más que asociados, yuxtapucstos, contradictorios y nulificantes de la acción conjunta; una especie de mutación letal, en lo que deberia ser el motor del desarrollo del pais. Los créditos agropecuarios se dan de la peor manera. No han servido como en otras partes para coadyuvar en una planeación científica del agro, o para iniciarla. De modo insólito en el mundo capitalista, en nuestro país gran número de poderosos agricultores y ganaderos, que podrían y deberían realizar su ciclo anual de producción con reinversiones propias, lo efectúan con préstamos baratos de la banca nacionalizada, mientras canalizan sus propios beneficios hacia otros negocios y en buena parte, a operaciones especulativas y a despilfarros suntuarios. La banca nacionalizada se ha circunscrito casi por completo a dar avios, evitando el natural y conveniente reciclaje de beneficios de los agricultores en esta etapa, introduciendo un vicio evitable, para el desarrollo agropecuario de un país.
La aberración en el manejo de nuestro sistema bancario y en particular en el crédito agricola, tiene facetas muy distintas pero todas perjudiciales. El personal de agrónomos contratado para dar asistencia técnica, se usa en labores contables, estadísticas, de vigilancia, etc. y casi nada en su cometido, fundamental para los intereses del cliente y del propio banco. La distribución real del crédito anda por un lado y el Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario por otro, cuando deben ser partes inseparables de una misma actividad. Los políticos se meten en la distribución del crédito con corazonadas más o menos pueriles, cuando éste es un campo estrictamente técnico, sujeto a estudios previos de rigor científico situación vigente, antecedentes, diagnóstico, factibilidad, pronóstico, marco normativo, etc. y de coordinación concreta y conclusiones finales intocables. En fin, ya que la organización y la marcha divagante y errónea de nuestra banca nacionalizada habrá de racionalizarse alguna vez, debería trabajarse en eso desde ahora, para evitar más despropósitos acumulativos y para contribuir a la solución de la grave coyuntura multifacética en que andamos metidos.
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Trozos y trazos: La fotonovela Segunda entrega Alejandro Bermúdez Mora Indefectiblemente se le dio auge a las relaciones amorosas triangulares, con sus clásicas variantes respectivas dos y una, o una y dos. jugaron papel importante viudos incomprendidos, huérfanos y huérfanas, mayores de edad, lógicamente, personajes que brindan tras los problemas soluciones inopinadas y felices.
Ya en su tercera etapa la más barata y vulgar, surgen entre otras, las fotonovelas prolegalistas, de tipo policíaco y de corte análogo. Son, sin embargo, de gran interés, son las únicas que presentan mundos y estados soportados por las clases sociales marginadas; sus nuevos personajes y actuantes: la prostituta, el alcohólico, la amante cabaretera o dependienta de un bar, etc. incluye delincuentes. Algunas fotonovelas prefieren enfocar el mal humano, entendido tal, como la acción contraria a las leyes jurídicas, morales y sociales, reprimida por la mano omni moda de la justicia, coadyuvada por los ojos avisores de la sociedad. Los accidentes automovilísticos figuraron junto al robo y el asesinato, incluidos dentro de este mismo rail.
En todo momento la fotonovela exhibe un mundo, un universo, en el que es ineluctable el triunfo de las causas justas de los individuos. Los personajes son voluntariosos y enérgicos ante los cuales el lector no puede recoger el fondo de la humanidad que representan, ya que, por lo general, se trata de estereotipos; los actuantes se deslizan sobre niveles artificiosos, lo mismo que sus relaciones, por lo que el conflicto presentado no llega nunca a convencer, ni parece verosímil.
En sus tres etapas la fotonovela corresponde a principios mercantiles, detrás de los cuales se oculta una ideologia endémica y chata. Procuran estos temas, se dijo más atrás, convertirse en elementos reforzantes del sistema económico, sus conflictos y problemas ponen constantemente, énfasis en los sucesos excepcionales, ejemplos son las soluciones inopinadas, constituidos por matrimonios desiguales, o por la solidez de las instituciones sicolegales ta virginidad, la justicia atenta y cumplidora.
En el caso de la segunda etapa, ésta evidencia los problemas que traen implícitos la comodidad y el lujo.
La fotonovela es verdaderamente el mejor medio educativo de los últimos an os; sus consecuencias ya empiezan a sentirse, junto con las de otras manifestaciones culturales tales como, el cine, la radio y la televisión, y toda la literatura posterior a ésta, directamente emanada de sus técnicas y de los mundos presentados La fotonovela sorprende, además, por su ubiquidad: ha permeado todos los estratos sociales; su difusión es de las más amplias y escandalosas, e incluso es casi imposible competir con ella. Su anti índice de ventas la sitúa como lectura favorita de varios miles de latinoamericanos.
Inicialmente se produjo en México, luego pasó a Venezuela, y por si fuera poco es un fenómeno que se hace presente en Europa.
Españ a, cuenta con varias casas ed was de fotonovelas. Al parecer en Costa Rica se hicieron intentos para editar y publicar fotonovelas, pero la fue. za ingente de los monopolios del sur y del norte impidió su desarrollo Cierto es que se hace dificil competir con formas literarias como la fotonovela, mucho más al alcance del público lector por su reducido costo. No extrañ e, pues, que dentro de poco la cultura del pueblo costarricense, como ya se hace notorio, sea más melodramática y fotonovelesca, incluso en su política.
La fotonovela es literatura a partir del momento en que usa y comparte el recurso básico de aquélla, a saber la palabra, aunque sea de manera particular.
Por lo general sus contenidos son tomados de la realidad fáctico cbjetiva, y reproducidos en hechos y acciones a semejanza de la realidad objetiva. Hasta ahora no se ha publicado una novela fantástica, excepción hecha de aquellas que han incorporado mitos religiosos de origen obscuro las que, dicho al paso, no son las de mayor acogida.
El mercado fotonovelesco se vio inundado, por lo menos durante un lustro, por temas, explotados hasta el cansancio, entre los que los de la empleadita, venida de zonas rurales, que se enamora del hijo de sus patrones y, una vez pasadas infinidad de vicisitudes, acaba casándose con él, previa comprobación de que el hijo de la campesina es suyo también; el mismo caso puede presentarse con algunas variantes: un irnpensado cambio en los hechos lleva a la campesina el salto de status, por lo que sobreviene, con placemes el casorio, Las descomposiciones posteriores de estos temas se produjeron, y reprodujeron hasta el adviento de una segunda etapa fotonovelesca menos prosaica.
Los posteriores motivos se encargaron de mostrar al lector los problemas de una pareja de envidiable posición social; los pasajes a estas alturas empezó la impresión a colores recogia playas, hoteles costaneros, paisajes rococó, en su tipo, por lo preciosistas, y también exquisitos ambientes de barrio limpio y ordenado; a veces la acción transcurre en supermercados y automóviles, propios sitios comunes de la sociedad de consumo.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud Costa Rica

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