Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
10 LA REPUBLICA. Jueves de diciembre de 1979 EDITORIAL PENTAGRAMA En el mundo de las cosas incomprensibles, están los viajes a Panamá de los costarricenses.
El tico va a Panamá no como turista, sino como comerciante.
Muerte a los violadores Le importan un rábano los recovecos insulares de Contadora, las sorpresas marginales del Canai, los inextricables paraísos salvajes del Darién y la increíble geografía insular y étnica de San Blas.
Todo eso no tiene ninguna importancia para él.
Profusamente pintada en muros y paredes, está nareciendo una campaña que pide muerte para los violadores.
Su aspiración es sumergirse en el hervidero de los grandes almacenes, donde todavía se mantiene eternizado el arte del regateo.
y de seguridad, no justifica que se incite al público para que de muerte a los violadores, cuya identidad ni siquiera se conoce, por lo que, en realidad, se está provocando una actitud de venganza, de hacerse justicia por propia mano, muy peligrosa, que puede llevar, inclusive, a errores irreparables y a injusticias y delitos tan grandes y tan graves como son las violaciones mismas.
No se trata, evidentemente, del acto ocasional de una persona justamente indignada por la ola de delitos de violación que ha venido sufriendo la colectividad, sino de una campaña bien planeada y ejecutada, como se desprende del hecho de que los lemas han sido pintados sirviéndose de plantillas o matrices, y colocados en sitios muy visibles, cuidadosamente escogidos. los viajeros que cruzan la pelazón tierrosa y desagradable de Paso Canoas, les viene como música al oído los nombres de El Machetazo el Noventa y Nueve. El Millon. Mays. El Taconazo. Bon Bini y toda la heterogénea pelota de los bazares hindúes que se riegan en la Avenida Central de Ciudad Panamá, Caledonia y Vía Espafla.
También resulta una delicia ir a Colón, a comprar en puerto libre, o quedarse atrapados en la macolla de tiendas de David o Santiago de Veraguas.
Lo que no se atina a comprender es, cuál escondida fuerza motora impulsa a los ticos hacia Panamá.
Hemos de mantener confianza plena en nuestros tribunales y en los cuerpos policiales de seguridad y de investigación, a los que sí debemos presionar firmemente para que no economicen esfuerzo alguno hasta el descubrimiento y sanción de los malhechores, en la seguridad de que, una vez capturados, serán juzgados con las garantías que otorga un país civilizado sancionados con todo el peso que la ley establece para delitos tan graves y repugnantes como los cometidos por ellos.
El Gobierno de Costa Rica ha bajado los impuestos a los juguetes, la ropa se consigue más barata aquí que allá, y los electrodomésticos están par a par.
Puestas así las cosas, ya no es ganga ir a Panamá de compras.
Pero la gente sigue cruzando la frontera, y las autoridades de aduana informan que el atascamiento humano es de película.
se Es posible que la campaña que pide muerte para los violadores. obedezca a la sensación de indefensión absoluta que produce el hecho de que, después de varios meses de cometer fechorías frecuentes, los miembros de la banda de hampones que son, a la vez, aberrados sexuales, se mantenga en la impunidad, y que aún ni siquiera conozca, a ciencia cierta, la identidad de sus componentes.
La reacción pública que pone de manifiesto la campaña a que se hace referencia, es perfectamente explicable, porque es lo cierto que ha cundido una firme sensación de inseguridad, pero no se puede justificar ni se debe permitir que pase inadvertida.
La falta de confianza en la eficiencia de nuestros cuerpos de investigación Es un asunto que confunde.
grupos de Claro que hay cosas allá que superan en precios bajos a las de acá.
No es buen camino alentar la formación de escuadrones de la muerte o de manos blancas o Ku Klux Klanes en nuestro medio, y no en otra cosa puede parar el alentar, como se está haciendo, que se dé muerte a los violadores, supuestamente por quien los vea, como parece desprenderse de la laconica pero incisiva campaña que se viene haciendo.
Latería, cosméticos y baratijas, guindajos y chucherías de todo tipo. pesar de lo cual no vemos dónde es que está lo rentable y económico de los viajes a Panamá.
ODUBER SE REFIERE LAS DIFERENCIAS EN EL SENO DE LIBERACIÓN Ni nos cabe en la cabeza comprender a una familia trasladándose allá, dólar en mano, para comprar quesos holandeses, frutas en almibar enlatadas, siropes sofisticados, confituras y chocolates.
NO SE PREOCUPEN, SON COSAS QUE PASAN EN TODO PARTIDO DEMOCRATICO Solamente cabría preguntarse si esta viajadera costosa podría originarse en algún nuevo tipo de vicio sicológico masivo.
De un espejismo medio sahariano y medio kalahiriano. simplemente estemos en las pastrimer as del fenómeno de los desplazamientos masivos de fin de ario, y es de ahora sea como la resaca.
El rescoldo de un hábito viejo.
La última ola.
inventar una nueva lengua en el Parque Central, mientras lustran Ola repela, que dirían mis buenos amigos los que están tratando de calzado Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.