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Pacientes obligados a trámites para utilizar medicinas que compran

Exigen permiso para aplicar fármacos adquiridos por los asegurados CCSS asegura que requisito es solo para el uso de la infraestructura

Los pacientes hospitalizados en el San Juan de Dios deben cumplir casi una decena de trámites si necesitan que se les aplique algún medicamento comprado con dinero de su propio bolsillo porque no estaba disponible en la farmacia pública.
Autoridades de ese centro de salud obligan a los asegurados a firmar un consentimiento informado para lograr su autorización.
También están obligados a firmar ese consentimiento los médicos que recomiendan una medicina necesaria para su salud.
El documento –del cual tiene copia La Nación – se llama Utilización infraestructura hospital San Juan de Dios para administración de medicamentos adquiridos con recursos del paciente.
Entre los trámites que deben constar en el expediente del asegurado figuran una copia de la solicitud del paciente, los permisos por escrito de los jefes de sección, de servicio y del director general del hospital, así como una copia de la autorización del comité local de farmacoterapia.
Además, para poder recibir el tratamiento, el asegurado debe aceptar que los fármacos fueron comprados por voluntad y recursos propios.
También está obligado a firmar que eximirá de cualquier responsabilidad a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y al hospital San Juan de Dios por el uso de los productos que compró.
La Nación envió por fax desde el martes una consulta sobre el tema al director general del San Juan de Dios, Manrique Soto Pacheco, pero no fue posible obtener respuesta.
Explicación. Médicos que se comunicaron con este diario manifestaron su preocupación porque este trámite podría poner en riesgo la vida del paciente.
Generalmente, hay enfermos hospitalizados que requieren de un fármaco con urgencia, el cual, por diferentes razones, no está disponible en la farmacia del hospital.
Hasta hace poco, el médico recomendaba el medicamento, firmaba una receta y algún familiar del enfermo compraba el producto, que se aplicaba de inmediato.
Sin embargo, según explicaron algunos galenos –que pidieron el anonimato–, la exigencia de la autorización retrasa la rápida aplicación de los tratamientos.
Ante consulta de este diario, Zahira Tinoco, funcionaria de Farmacoterapia de la Caja, dijo que todo puede tratarse de un malentendido de pacientes y funcionarios.
"(El consentimiento) se refiere a la posibilidad de usar la infraestructura de la CCSS y en nada tiene que ver con compras de medicamentos u obligar a nadie", dijo.
Tinoco explicó: “Si un paciente va al consultorio particular y el médico le envía un tratamiento inyectado, el paciente, como asegurado que es y existiendo una prescripción de un médico responsable, puede utilizar la infraestructura de la CCSS para colocársela.
“Esto da más seguridad con profesionales o técnicos en la aplicación de medicamentos, a que se las coloquen en casa u otro sitio donde no hay equipo en caso de una emergencia”.
“Al parecer, la CCSS tiende a apoyar a las personas y el apoyo se convierte en problema. En todo caso, como a veces los pacientes no llevaban receta del médico, entonces para aplicar el medicamento el paciente debe asumir la responsabilidad. Es un ‘asentimiento’ informado”, señaló Tinoco.
La funcionaria dijo que la directriz tiene como origen el nivel central. No precisó si otros centros de salud, además del San Juan de Dios, exigen ese consentimiento.
Agregó: “Lo que el hospital (San Juan) se cuestiona es cuando los pacientes se internan en un centro hospitalario (de la Caja) y llevan medicamentos de un tratamiento privado. Al tenerse que combinar tratamientos es necesario conocer qué tiene prescrito y por qué”.
Tinoco insistió en la necesidad de garantizar la seguridad. La funcionaria declaró que hablarán con las autoridades del hospital San Juan de Dios.

  • POR Ángela Ávalos R. / aavalos@nacion.com
  • Nacional
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